Cómo romper las tres reglas principales de la vergüenza familiar

Tienes que librarte de las reglas disfuncionales de tu familia si quieres curarte de los malos tratos. Los patrones del comportamiento vergonzoso son los que se conocen como las reglas de la vergüenza familiar, las cuales impiden que te comportes de manera natural y que puedas ser un ser humano sano y feliz. Te enseñaremos a romper las reglas y comenzar a sentirte mejor.

Pasos

  1. Olvídate del perfeccionismo. Tuviste que ser el niño perfecto. Ya sea que se haya tratado de tu padre que te presionaba para que llegues a tu límite o tu sofocante madre que te presionaba para que obtuvieras las calificaciones más altas en todas las asignaturas para que te convirtieras en un doctor. No había una oportunidad para que cometas un error. El hecho de que te hayan colocado unas expectativas poco realistas dañó tu sentido de valor propio y te dio una sensación de falta de mérito. Será divertido romper esta regla. Todo lo que tienes que hacer es equivocarte y aprender en base a ello. No te cepilles colocando perfectamente cada cabello en su lugar. Equivócate de vez en cuando. Lo ideal será que te equivoques en algo que no ponga en peligro a nadie. No coloques los puntos sobre algunas íes y no termines de escribir las tes. El mundo no se acabará porque dejes tu cabello suelto; te sentirás mejor por ello.
  2. Rompe la regla que dice que no puedes tener sentimientos. Es posible que tu familia te haya enseñado que solo ciertos sentimientos son buenos. Por ejemplo, te indicaron que no estaba bien que te sientas deprimido o molesto, que los muchachos no lloran y que las muchachas tienen que sonreír siempre. Tienes que experimentar todas tus emociones si vas a vivir una vida feliz y sana. La forma para romper esta regla es dándote el permiso de sentir dolor y pena. No cubras tu dolor con una sonrisa. Llora, grita y expresa tu dolor. Esta es la forma en que aprenderás a curarte.
  3. Olvídate de culpar. ¿En tu familia, alguna vez sentiste que caminabas sobre cáscaras de huevo? Sin importar cuán bien te hayas esforzado, siempre había algo que era tu culpa. Ya sea el hecho de que tu papá dejó a la familia o que tu mamá no tenía suficiente dinero para vivir, siempre había algo que era tu culpa. ¿Culpas a otras personas o te culpas a ti mismo? ¿Sigues dejando que tu familia te culpe? Si es así, es un buen momento para que abandones el juego de las culpas. Deja de culparte por las cosas que no podías controlar. Deja de culpar a las personas por las cosas que no podían controlar. Grita "basta" en tu mente si te das cuenta que te estás juzgando severamente por algo que hiciste. Esta es una buena forma de interrumpir el flujo de tus pensamientos. Enfócate en lo bueno que hiciste o en las cosas positivas que pueden surgir de una situación.
  4. Comprométete a conseguir tu mejoría. Comprométete a lograrlo y enfócate en curarte. Tu objetivo es encontrar la felicidad, y la mejor forma de comenzar es rompiendo las reglas de la vergüenza familiar. Te alegrarás por haberlo hecho.
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