Cómo preparar una solución salina

Una solución salina puede funcionar de maravillas para tratar una serie de condiciones, como dolores de garganta, piercings o infecciones de la piel. La mejor parte es que se puede preparar en cuestión de minutos con una combinación rápida de dos ingredientes que puedes encontrar en tu cocina. Sigue leyendo para saber cómo lograr las proporciones adecuadas a fin de crear una solución que sea natural y eficaz.

Preparar la solución en el microondas

  1. Compra sal de mesa o marina. No compres sal una costosa, aromática, que tenga colorante o saborizantes. Es necesario que la sal sea lo más pura posible. Asegúrate de que no contenga yoduro ni preservantes. Otro elemento además de la sal podría irritar tu piel, tu epitelio nasal o cualquier parte donde la apliques.
  2. Coloca media cucharadita (2,5 g) de sal en una taza. Debes imitar la concentración de sal de las lágrimas al crear una solución normal (el término real) que contenga 0,9% de salinidad. En el caso de los niños, utiliza una solución menos salina; para los adultos, no hay problemas si tiene un poco más de sal. ¡Pero solo un poco!
    • Si prefieres, algunas recetas indican que puedes añadir aproximadamente media cucharadita de bicarbonato de sodio. Sin embargo, una solución normal no la necesita.
    • En esta receta agrega 230 ml (8 onzas) de agua. Si añades más agua, aplica más sal.
  3. Añade 230 ml (8 onzas o 1 taza) de agua caliente y remueve bien. Coloca la solución en el microondas durante aproximadamente un minuto, en tu tetera o encuentra otra forma de hacer que el agua se caliente pero sin llegar a hervir. Toma una cuchara y ayuda a que la solución se disuelva.
    • ¡Asegúrate de remover bien! Si la solución está turbia o sucia, deséchala.
    • Si quieres ser un poco más cuidadoso, utiliza agua destilada (o agua hervida). Esto garantiza que todo sea estéril e higienico.
  4. Dependiendo de tu situación, limpia, sumerge o haz gárgaras con la solución salina. ¡Pero asegúrate de no tragarla! Para que conste, tampoco debes usarla en heridas abiertas.
    • En el caso de los piercings, no los sumerjas en agua. Solo limpia el área, ya que la solución salina puede dejar las zonas circundantes muy secas. Habla con un profesional autorizado para saber la mejor forma de cuidar tu piercing nuevo.
    • Para infecciones en las uñas o algunas otras relacionadas con la piel (que no sean heridas abiertas), sumerge la extremidad en la solución 4 veces al día. Este método puede tomar días hasta semanas para funcionar, así que consulta con un profesional de la salud antes de que se extienda y, si ves una línea roja que va hasta el área afectada, acude a emergencias.
    • Si tienes dolor de garganta, haz gárgaras en la mañana y en la noche sin ingerir la solución, aunque hacerlo por error no te hará daño. Si el dolor en la garganta persiste después de dos días, consulta a un médico.

Preparar la solución en la cocina

  1. Vierte una taza de agua y media cucharadita de sal en una cacerola. Eso es 230 ml (8 onzas) de agua y alrededor de 2,5 g de sal. Asegúrate de que la sal no contenga yoduro ni preservantes al igual que colorantes, aromas y otros elementos innecesarios.
    • Media cucharadita no parece mucho, ¿no es así? En el caso de los adultos, es seguro agregar un poco más, pero solo un poco. Si quieres tener una solución similar a la de tus lágrimas, necesitas que tenga un 0,9% de salinidad.
  2. Hierve durante 15 minutos. Tapa la olla desde el principio. Ajusta el temporizador y aléjate. Si necesitas preparar algo más en ese momento (como un dispositivo para irrigación nasal), hazlo.
  3. Utiliza la solución salina. Por lo general, se utiliza la solución salina para limpiar los senos paranasales, aliviar el dolor de garganta o enjuagar los lentes de contacto. Solo asegúrate de que no haya riesgo y que sea adecuada para el fin que deseas darle.
    • Si vas a utilizar la solución para hacer gárgaras, espera hasta que se enfríe un poco con la finalidad de no quemarte la garganta. La solución debe estar muy caliente, ¡pero no hirviendo!
  4. Vierte el resto en un frasco, botella o taza esterilizada. Es decir, si te sobra algo de solución. Asegúrate de que el recipiente sea estéril para garantizar la efectividad de la solución salina. Puedes cerciorarte de que sea estéril hirviéndola nuevamente.

Consejos

  • Desecha la solución después de las 24 horas. Si la conservas (aunque sea parte de ella), colócale una tapa y almacénala en un recipiente hermético por hasta 24 horas. Pasado ese periodo de tiempo, debes desecharla. Después de todo, solo es sal y agua; puedes volver a hacer más. Es muy importante que la solución esté fresca para que sea segura y efectiva.

Advertencias

  • Si no estás seguro de tener una infección, consulta a un médico.
  • Si los síntomas persisten, consulta a un médico.
  • No hiervas el agua; debe estar lo más caliente posible, pero sin llegar al punto de hervor. Hervirla no la hace más efectiva.

Cosas que necesitarás

Método uno: Preparación en el microondas

  • Sal de mesa o marina pura
  • Bicarbonato de sodio (opcional)
  • Taza
  • Agua
  • Cuchara

Método dos: Preparación en la cocina

  • Sal de mesa o marina pura
  • Agua
  • Olla con tapa
  • Cuchara
  • Recipiente (con tapa, para conservar la solución)
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