Cómo llenar una brecha de empleo

Tener una brecha de empleo significa que hay una discrepancia cada vez mayor entre tus habilidades o competencias y las que se requieren de ti. Esta brecha se identifica por la manera en que realizas tus labores, la manera en que interactúas con clientes, colegas y administradores, tu actitud, tu personalidad e incluso en tu visión de la compañía y de sus valores. Podría parecer intimidante, pero una vez que identificas tu brecha específica puedes proceder a conseguir las habilidades necesarias para permanecer en la cima de tu campo laboral. Todo empieza por el paso 1.

Identificar tu brecha de empleado

  1. Habla con tu jefe. La única persona aparte de ti que conoce las complejidades de tu brecha de empleado es tu jefe. Lo mejor es ir directamente a la fuente en lo que concierne a saber lo que necesitas hacer para mejorar tu desempeño laboral. Aunque podría ser intimidante, al final vale la pena. Hazle algunas preguntas, como:
    • ¿Cuáles son mis fortalezas y debilidades? ¿Cómo podría mejorar mi desempeño laboral general?
    • ¿Qué habilidades o competencias, que harían una diferencia en beneficio de la organización desde una perspectiva financiera, puedo desarrollar? ¿Desde una perspectiva de los clientes? ¿Desde una perspectiva de equipo?
    • ¿Cómo puedo ser responsable de mi aprendizaje y crecimiento?
    • ¿Ofrece la compañía entrenamiento o talleres a los que pueda atender para mejorar mi desempeño?
  2. Busca un centro de evaluación. Los centros de evaluación ofrecen una de las soluciones más objetivas y confiables para evaluar a los empleados en criterios diversos. La evaluación es la clave para llenar brechas de empleo dándote una imagen vívida de dónde están tus carencias y qué es lo mejor que puedes hacer para cerrar la brecha entre tus habilidades y competencias. También podría delinear exactamente qué exige de ti tu trabajo.
    • Inicialmente se le asignaba gran importancia a los centros de evaluación durante los procesos de selección y reclutamiento. Sin embargo, ahora se está viendo su potencial de cerrar brechas de empleo e incluso de diseñar entrenamientos efectivos y programas de desarrollo.
  3. Toma un examen. Los centros de evaluación usualmente emplean ejercicios como pruebas psicométricas, juegos de negocios, discusiones grupales, juegos de rol, entrevistas estructuradas, ejercicios de búsqueda de datos y exámenes en papel. Estos pueden ser muy útiles para localizar tu brecha. Conversa con tu jefe o compañeros de trabajo sobre qué evaluación podría ser la más útil para ti y tu organización.
    • Un centro de evaluación se especializa en administrar exámenes meticulosamente diseñados y ejercicios de simulación a grupos de participantes (empleados). Luego su desempeño es observado, evaluado y calificado por asesores especialmente entrenados.
    • Estos exámenes ayudan a los empleados a comprenderse mejor a ellos mismos, por ejemplo su posición, sus fortalezas en cuanto a cumplir roles y tareas laborales, sus carencias e incluso qué podría hacerse para mejorarlas.
  4. Pídele a tu jefe una tarjeta de evaluación personal. Con estas, a los empleados se les pueden mostrar los efectos (positivos o negativos) que sus habilidades, personalidades, competencias, comportamientos y funcionamiento tienen en el negocio, proyecto u organización. De esta manera, la administración o los administradores son capaces de ver en qué aspectos el empleado piensa que pueden mejorar y lo que es más, el mismo empleado es capaz de identificar sus propias brechas para esforzarse por cerrarlas.
    • Idealmente, todos los empleados tienen luego la oportunidad de iniciar su propio aprendizaje, ya sea pidiéndole a la organización ciertos programas de entrenamiento o talleres y luego encargándose de su propio aprendizaje y crecimiento. Los jefes también deben mirar sus propias críticas constructivas para localizar qué necesitan ofrecer a sus empleados para hacerlas factibles.
  5. Usa las críticas constructivas de la tarjeta de evaluación. Una vez que se llenen las tarjetas de evaluación, tu jefe debe darte críticas constructivas. ¡De otra manera las tarjetas de evaluación no tienen ningún sentido! Tu jefe debe fomentarte a desarrollar tus propios objetivos a la vez que te aseguras de que se alineen con los objetivos del equipo, departamento, grupo u organización.
    • Las críticas constructivas también deben mencionar las medidas que debes tomar para lograr los objetivos y para cuando (es muy necesario tener un periodo de tiempo delimitado). Estos objetivos y medidas también pueden y deben retomarse de vez en cuando para revisar su eficacia.
  6. Pide una crítica constructiva de 360°. Esta es una alternativa al sistema de calificación tradicional. De esta manera se recolecta información sobre ti, el empleado, de todas las áreas: autoevaluación, evaluación de colegas, evaluación de superiores y evaluación de subordinados. Esto provee una opinión combinada que definitivamente es más precisa, objetiva y confiable.
    • Esto puede hacerte saber tus brechas de empleo en todos los niveles y hasta qué punto están presentes. Idealmente también te informará sobre lo que deberías hacer para llenarlas, qué programas de entrenamiento requieres (y están disponibles), qué opciones de tutoría tienes y qué talleres podrían ser útiles.
    • Las críticas constructivas se justifican con múltiples respuestas, lo que lleva a una mayor apertura y transparencia. A veces, cuando la crítica constructiva es anónima, los demás están dispuestos a ser más honestos.

Llenar tu brecha de empleado

  1. Pídele a tu jefe que defina las expectativas de tu posición. A esto se le refiere a menudo como el "sistema de administración de desempeño basado en la competencia". Usando este enfoque se asignan las habilidades y los rasgos con los niveles de dominio esperados a cada trabajo. Basado en esto, sabes a qué aspirar exactamente.
    • Luego tú, el empleado, puedes absorber las habilidades precisas que se requieren de ti para permanecer lo suficientemente competente como para hacerte cargo de tus tareas, responsabilidades, aprendizaje y crecimiento. No solo esto, también te motiva a apuntar a los niveles de competencia más altos de las maneras más eficientes y efectivas. Cuando sabes lo que se espera de ti, puedes trepar hasta la cima.
  2. Trabaja con un mentor. Los mentores juegan un papel vital en ayudar al desarrollo, aprendizaje y crecimiento de los empleados. Pueden darte consejos sobre establecer objetivos, las estrategias que debes seguir para conseguirlos y mantener tu estado anímico alto también. Lo que es más, un mentor probablemente tenga acceso esos recursos y a una vasta red de personas que también pueden ayudar.
    • Una relación de tutoría con un mentor debe enfocarse en construir y desarrollar habilidades, competencias y personalidad. El aspecto de personalidad involucra ayudar a quien recibe la tutoría a hacer una reseña de sus fortalezas y carencias, comportamiento y acciones apropiadas que deben implementarse y trabajar por mejorar sus habilidades de comunicación, de resolución de problemas y hábitos de trabajo en equipo.
    • Tener un mentor podría ayudarte a alinearte más con las expectativas de la organización. Esto puede, en gran medida, servir el propósito de reducir las brechas entre el lugar en que te encuentras y lo que se espera de ti, tanto a corto como a largo plazo.
  3. Busca entrenamiento a través de tu trabajo. Hay una necesidad creciente de que los empleados se mantengan a la par con las tendencias y tecnologías laborales. Necesitan mantener actualizadas sus habilidades constantemente, ¡no eres el único! Debido a esto, muchos lugares de trabajo ofrecen entrenamiento. Los programas de entrenamiento laborales son una de las mejores maneras de mantenerse actualizado y de eliminar o minimizar las brechas en los empleados. Si tu lugar de trabajo ofrece uno, ¡aprovéchalo!
    • No todos los programas de entrenamiento son apropiados para todos los empleados. Tu lugar de trabajo debe ofrecer el programa de entrenamiento y tu jefe lo debe escoger cuidadosamente. Si el empleado no puede aplicar el programa en el campo o si lo ofrece una tercera parte que no tiene tus metas en mente, puede ser una pérdida de tiempo y recursos (dinero, instalaciones, entrenadores).
  4. Asume responsabilidad en los talleres, entrenamientos y seminarios. Tu disposición, competencia y tu capacidad de cumplir tu potencial son factores claves del éxito de cualquier programa de entrenamiento. Si estás listo, dispuesto y capaz, puedes recibir el entrenamiento de una manera tal que puedas desarrollar habilidades múltiples y estar listo para asumir los distintos roles y responsabilidades que se exigen de ti. Sin embargo, si no asumes el entrenamiento con seriedad es probable que termines igual que empezaste.
    • A través del entrenamiento, podrían desaparecer la brecha y las carencias que han impedido que cumplas tus objetivos. Esto te permite explorar tu mundo laboral empleando tu potencial completo. Insistimos: ¡solo si lo aprovechas!
  5. Recibe entrenamiento para mejorar tu adaptabilidad y estado anímico también. El entrenamiento mejora la adaptabilidad de los empleados preparándolos para cualquier cambio en el lugar de trabajo o la tecnología. Con este entrenamiento, podrías volverte una persona preparada para acomodarse al equipo, a la organización entera o incluso a ti mismo.
    • El entrenamiento le permite a los empleados desempeñarse mejor, lo que a menudo hace que el trabajo sea más tolerable. Esto puede tener un impacto en su motivación y satisfacción laboral porque no se sienten "dejados atrás".
    • También podrías sentir que tu organización se preocupa por ti pues te ha provisto de una plataforma para mantenerte actualizado, preparado para el futuro y volverte valioso. El entrenamiento es un intento concreto por conservarte y hacerte parte del equipo. Al sentir esto podría sentirte más conectando con tu trabajo, lo que mejora tu estado anímico.
  6. Ve a un taller. Un taller es algo diferente a un programa de entrenamiento formal, un seminario o una reunión. Puede usarse a la par del entrenamiento y programas de desarrollo. Por lo general es más informal y es una plataforma ideal para presentarles a los empleados las maneras de reducir sus brechas. A veces se les pregunta a los empleados maneras en que ellos piensan que los podrían ayudar. En otras palabras, se necesita más participación de la que se practica en el entrenamiento.
    • Los talleres también son excelentes para las habilidades blandas, las que son igual de importantes. Pueden incluso ayudar con las relaciones entre los clientes, compradores, colegas y administradores. Por otra parte, también pueden tratar las habilidades de comunicación tanto orales como escritas, las habilidades de negociación y los problemas de correspondencia. Si tu meta es mejorar tus habilidades blandas, esta es la mejor opción.
    • En los talleres, los empleados tienen la oportunidad de hacerse cargo de su aprendizaje, habilidades, crecimiento y aceptación en la organización. Luego, puedes emerger sintiendo que tienes una comprensión de las ideas de la compañía y que eres parte de su visión.
  7. Aprende a usar la tecnología. A menudo los talleres se usan para presentar tecnologías y tendencias que la organización quisiera adoptar. Una vez que sabes qué tecnología se va a incorporar, ¡apréndela! Esto puede reducir la brecha enormemente manteniéndote a la par de la posición donde la compañía desea avanzar.
    • Si no sabes cómo aprender a usar la tecnología necesaria, es probable que tengas muchísimas opciones en las que aún ni siquiera has pensado. ¿Pueden ayudarte tus compañeros de trabajo? ¿Puedes tomar una clase? ¿Qué hay de Internet? ¿Un mentor? Si tu compañía no ofrece entrenamiento, busca maneras de resolver el problema tú mismo.

Mantenerse en la cima

  1. Pide críticas constructivas después del entrenamiento. Una vez que hayas completado el programa de entrenamiento, asistido a talleres, seminarios, clases y aún más importante: una vez que te sientas más competente, pide críticas constructivas. ¿Cuánto has mejorado? ¿Ahora cumples con las expectativas? ¿Has cerrado la brecha?
    • Puede ser útil obtener tus críticas constructivas ahora de la misma manera en que las recibiste antes de tu entrenamiento. De esta manera puedes contrastar ambas, comparando tu progreso. Serás capaz de ver en el papel cuánto te has mejorado a ti mismo y a tu carrera.
  2. Vuelve a tomar un examen. Si visitaste un centro de evaluación y tomaste una prueba, ¡hazlo de nuevo! Esta es una manera concreta de ver qué mejoras hiciste y en qué áreas. También podría aclarar en qué áreas aún necesitan un empujoncito en la dirección adecuada. Asegúrate de volver a tomar el mismo examen; si tomas uno diferente no será tan fácil de comprararlo.
  3. Da tu opinión. Los talleres, seminarios y entrenamientos son excelentes plataformas para reunir las opiniones de los empleados. Este tiempo debe usarse para que los empleados se sientan más visibles, ¡Así que aprovéchalo! ¿Cómo te ayudó el entrenamiento? ¿Qué podría hacer que sea mejor? ¿Alguna parte de él debería ser implementada con mayor amplitud?
    • Esta es una oportunidad para formular soluciones a los problemas, vocalizar tus preocupaciones, dar recomendaciones y hacer cualquier pregunta que te hayas muerto por hacer. Este no solo será el momento en que podrás hacerle críticas constructivas a tu compañía, sino que ahora se intercambiarán los papeles: la compañía puede usar tus críticas constructivas para mejorar ella como empleadora.
  4. Conversa con tu jefe sobre tus esfuerzos. Lo más probable es que con toda esta charla sobre críticas constructivas y desempeño laboral tu jefe sepa que estás tramando algo. Ten una conversación a solas con él y menciona todos los esfuerzos que has hecho y cómo te ves implementando en el futuro lo que has aprendido. Ahora que has realizado todo este esfuerzo, ¿tiene algunas otras ideas sobre cómo mejorar tu trabajo aún más?
    • Usa este tiempo no solo para conversar sobre el entrenamiento (y cómo podría hacerse incluso más efectivo) sino para hablar sobre cómo evitar este problema en el futuro. Lo que sea que haya funcionado mejor para ti, ¿puede implementarse con regularidad? ¿Puede esta táctica funcionar en beneficio de otros empleados? ¿Cómo podría afectar a la compañía en general?
  5. Mejora tus habilidades continuamente. El mundo laboral siempre está cambiando y mejorando. Incluso si cumples con las expectativas ahora, las cosas pueden cambiar en el futuro. ¡Esto es cierto para cada empleado! Para permanecer en la cima, sigue entrenando. Ve a seminarios y talleres incluso si no tienes que hacerlo. Sigue al tanto de la tecnología. Permanece en contacto con tu mentor. Con estas tácticas, esta no tiene por qué ser una situación recurrente.
    • Con un poco de suerte, tus experiencias le mostrarán a tu empleador que el entrenamiento es efectivo. Habla con tu jefe sobre implementar un nuevo programa si previamente tuviste que resolver el asunto tú mismo.
    • No evites aprender nuevas habilidades tampoco. Solo porque tu trabajo no lo requiere no quiere decir que no puede hacer que tu trabajo sea más fácil. Si tienes la oportunidad de aprender algo que podría mejorar tu desempeño, ¡hazlo! Estarás impresionado contigo mismo y seguramente tu jefe también.

Consejos

  • Este es un problema que le sucede a la gente en prácticamente todas las profesiones. Por este motivo existen los centros de reclutamiento, de entrenamiento y de evaluación. Conversa con tu jefe sobre los recursos que conoce que podrían volverte un empleado incluso más valioso.
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