Cómo salvarte

Escapar de una rutina muy marcada en tu vida requiere fuerza de voluntad, planificación y resolución. Puedes salvarte. Aprender a identificar las malas situaciones y conductas que te mantienen desanimado es el primer paso para lograr una transformación significativa que puede ser (y será) de mucha ayuda. Puedes aprender a salvarte y mejorar tu condición.

Sálvate de una mala situación

  1. Identifica las circunstancias que necesitan un cambio. Una mala situación puede ser muy difícil de tolerar, incluso si no estás del todo seguro de lo que anda mal. Si te parece que algo no está bien, empieza a interrogarte y a reflexionar en detalle sobre tu condición y tus circunstancias. ¿Qué es lo “malo” de tu vida? ¿Qué debes cambiar? Hazte las siguientes preguntas para empezar a delimitar los signos que te indican que podrías estar en una mala situación de la cual necesitas que te salven.
    • ¿Estás preocupado por tu seguridad? ¿Estás agobiado de forma constante por preocupaciones básicas, cómo dónde conseguirás tu próxima comida o si podrás pasar el día de forma segura? Si te encuentras en una situación violenta o peligrosa, podrías requerir tomar medidas drásticas para cambiar tu vida.
    • ¿Estás en una relación satisfactoria? ¿Estás con alguien que te apoya y te hace sentir bien contigo mismo? Determina si tu vida romántica podría ser la causa de tus problemas. Puedes encontrar a una persona mejor.
    • ¿Eres feliz con tu trabajo? ¿Te agradan tu jefe y tus compañeros? ¿Pasas más tiempo divirtiéndote o estresado por el trabajo? Determina si tu trabajo podría ser la causa del problema en tu vida.
  2. Elimina de tu vida a las personas negativas. Rodearte de personas negativas, violentas o autodestructivas es una forma rápida de entrar en una situación difícil. Si bien puede ser difícil distanciarte de amigos y seres queridos que no pueden cuidarse de sí mismos, si te afecta hasta el punto de causarte una crisis, tienes que aprender cuándo es el momento de acabar con el problema. Identifica las relaciones tóxicas o en las que la persona depende mucho de ti, y termínalas. Sálvate de las malas influencias.
    • No te enfoques en terminar las malas relaciones, sino en iniciar nuevas. Pasa tiempo con las personas cuya compañía disfrutas, personas que te apoyarán y te animarán, personas que pasan su tiempo haciendo cosas constructivas y positivas.
    • Si has tomado medidas significativas para eliminar las conductas o substancias adictivas de tu vida, pero tienes muchos amigos que no lo han hecho, puede ser difícil mantener esas amistades. Enfócate en buscar nuevos amigos que hagan cosas más edificantes y positivas con su tiempo.
  3. Considera un cambio de escenario. En algunos casos, es posible que no puedas salvarte del lugar en el que vives. Puede ser una ciudad en la que no se ofrecen las opciones profesionales que deseas, un vecindario violento que te mantiene asustado o una mala vida familiar de la cual necesitas escapar; en cualquier caso, da un salto al vacío y múdate.
    • Múdate a un lugar en el que vivan personas que conoces y que puedan ayudarte a realizar la transición. Busca a familiares lejanos o viejos amigos de la escuela que puedan alojarte por un par de días mientras buscas un nuevo trabajo y un lugar propio en donde vivir.
    • Empieza a ahorrar desde ahora para poner en marcha la aplicación de tu plan. Si no tienes dinero para mudarte ahora, aún así puedes empezar a ayudarte. Incluso con solo ahorrar e investigar sobre el próximo paso a tomar puedes ayudarte a reducir la negatividad del problema en el que estás estancado.
  4. Considera un cambio de actitud. Cada adolecente que haya vivido alguna vez en Paris y Pittsburgh no ha querido más que escapar del brillo y el glamur que existe, e irse a otro lugar. Todo aquel que tiene un trabajo (ya sea uno grandioso o uno sin futuro) experimenta una tarde que nunca termina, una semana infernal o una regañada épica por parte del jefe. Aprender a diferenciar una circunstancia que necesita un cambio y una necesidad de un cambio de actitud es un gran paso en el crecimiento de una persona. Esto hará que seas más maduro y que aprendas a salvarte a ti mismo. Imagina que la fuente de tus problemas se ha ido de tu vida para siempre, ¿qué cambiaría en tu vida? ¿Sería diferente? Si es así, haz el cambio. Si no lo es, corrígete a ti mismo.
    • Si deseas mudarte, antes asegúrate de que el lugar en el que vives es realmente la fuente de tus problemas. ¿Tu ciudad es tan mala como lo piensas? ¿Todo se solucionaría si te mudaras a algún otro lugar? ¿O tendrías el problema en cualquier otro lugar? No escapes de tus problemas, ya que es posible que te sigan a donde vayas.
  5. Consigue ayuda. Nadie tiene que afrontar una situación difícil solo. Ya sea algo tan terrible como escapar de una relación tóxica o tan complicado como postular a una escuela de postgrado, aprender a sobrepasar tu condición actual y progresar requiere la ayuda de otros. Rodéate de personas positivas y pídeles ayuda cuando lo necesites.
    • Si vives una situación violenta, obtén ayuda de inmediato. Visita un centro de violencia familiar en tu área o llama al 1-800-799-SAFE para obtener ayuda. No mereces vivir con miedo.
    • Conversa con familiares, amigos, profesores y personas que respetes, y diles que necesitas ayuda para cambiar tu condición. Pide consejos. En ocasiones, puede ser difícil identificar las fuentes de tus problemas cuando estás muy cerca de ellas. Escucha, sin estar a la defensiva, y confía en el sentido común de los demás.

Sálvate de ti mismo

  1. Identifica tus tendencias autodestructivas. Si eres tu peor enemigo, es momento de afrontar la realidad. ¿Cómo haces para seguir adelante a tu manera? Antes de empezar a desarrollar un plan para salvarte, es importante obtener una noción real de lo que debe cambiarse.
    • ¿Tienes dificultades con la apatía? ¿Una prometedora tarde de sábado se convierte en una espiral de YouTube, una sesión de X-Box y una siesta? Quizás necesitas motivarte.
    • ¿Tienes dificultades con una adicción? Si una substancia o una actividad toma el control de tu vida, no tienes que vivir con ella ni afrontarla solo. Empieza a tratar tu adicción y toma el control de tu propia vida.
    • ¿Tienes dificultades con una baja autoestima? Debes confiar en ti, no debes temerte, criticarte ni deprimirte. Si tienes problemas para ser positivo, debes enfocarte en tu autoestima.
    • ¿Tomas demasiados riesgos que no dan resultados? Si te gusta correr riesgos, sentir emoción por la posibilidad de correr peligro, sufrir consecuencias o fracasar, es probable que por lo general salgas perjudicado. Si bien no hay nada malo con un poco de emoción en tu vida, si tomas riesgos peligrosos que afectan tu seguridad, podrías necesitar adoptar medidas que te salven de ello.
  2. Identifica tus desencadenantes emocionales. ¿Qué es lo que hace que tomes una actitud autodestructiva? Ya sea una persona, una circunstancia o una idea, es importante aprender a reconocer las cosas que desencadenan tu conducta autodestructiva o fuera de control para que puedas evitarlas antes de que entren en acción. Presta atención a los momentos en los que sientas impulsos repentinos e interrógate cuando ocurran. Anótalo si es necesario.
  3. Elimina y sustituye los estímulos destructivos. Cuando hayas identificado los factores de tu vida que desencadenan las respuestas emocionales negativas, sustitúyelos con conductas positivas. Reprograma tus pensamientos para que sean positivos y optimistas, en lugar de ser autodestructivos y depresivos. Es más fácil de lo que crees.
    • Si profundizar tu relación con tu papá que abusa emocionalmente de ti te hace sentir ganas de beber, aprende a anticiparte. Cuando empieces a enfocarte en los pensamientos de tu papá, dirígete al gimnasio. Golpea la bolsa pesada por un par de horas. Desahógate.
    • Si tienes dificultades con problemas de apatía y autoestima, empieza celebrando cada pequeño logro y adoptando medidas para aumentar tu amor propio. Empieza a ejercitarte y tomar más riesgos. Trátate cómo te gustaría que te traten.
  4. Aprende a confiar en ti mismo. Asume las responsabilidades de tu persona y empieza a cuidarte a ti mismo. Está bien confiar en la ayuda de otros de vez en cuando, pero también hay momentos en los que debes hacer las cosas por tu cuenta. Empieza a ayudarte.
    • Si ya estás en edad para mudarte y continúas viviendo en casa de tus padres, podría ser el momento de mudarse. Si bien puede ser una grandiosa forma de ahorrar dinero después de la universidad, no puede ser una excusa para no trabajar. Adopta medidas y crece.
    • No pidas ayuda cuando puedes hacerlo solo. Si tu computadora no funciona bien, puedes llamar a tus amigos entre lágrimas y destrozado, o puedes tratar de resolver el problema por tu cuenta. Muestra respeto por tu persona y soluciónalo.
  5. Controla a tu crítico interior. El policía de lo genial, los oficiales de la crítica, la consciencia de la culpa. No importa cómo lo llames, debes aprender a controlar esa pequeña voz dentro de ti que te contagia de negatividad. La consciencia es una parte esencial de una persona honrada, pero también puede darte sentimientos de culpa, remordimiento y odio hacia tu persona. No es recomendable ignorar completamente tu conciencia; en lugar de ello, aprende a controlarla. Aprende a usarla cuando sea necesario y a determinar cuándo dejar que desaparezca del mapa.
    • Empieza a anticipar lo que en un futuro te hará sentir culpable. No tendrás que preocuparte por un cargo de consciencia después de que la situación ocurra si le prestas atención antes de que suceda. Si después te sentirás mal por enviar ese mensaje de texto o consumir esa droga, no lo hagas.
  6. Rodéate de personas que te apoyen. No puedes y no debes hacer todo solo. Aprende a rodearte de personas que te presten atención, te apoyen, refuercen tus partes positivas y hagan que las negativas luzcan distantes.
    • Evita las relaciones tóxicas y a las personas dependientes. Es posible que tengas que borrar de tu vida a las personas que refuerzan las partes que necesitas eliminar. Si bien puede ser difícil, cultivar relaciones más saludables puede ayudarte a mantenerte a salvo de la tentación.

Salva tu alma

  1. Hazte las preguntas cruciales. Si crees que podrías tener un deseo por el conocimiento y la satisfacción que no puede solucionarse con facilidad, podrías necesitar hacerte preguntas más profundas para encontrar consuelo. Sin importar si te consideras una persona espiritual o no, plantearte las preguntas cruciales puede darte un nuevo sentido de determinación y realización, lo que te ayudará a realinear tus prioridades y perspectivas. ¿Por qué estamos aquí? ¿Qué significa llevar una buena vida? Acepta la dificultad y el misterio de estas preguntas.
  2. Deposita tu fe en el poder de una mano que te guíe. Puedes llamarlo “Dios” o no, pero aprender a renunciar a parte de tu ego y aceptar la idea de un poder superior puede ser una grandiosa experiencia para muchas personas. Puede bastar para salvarte.
    • Si no te interesa la religión, eso no significa que no puedes encontrar una forma de vivir con fe y con un profundo sentido de determinación. Los físicos, artistas y personas de diferentes campos se toman con seriedad la profunda espiritualidad en relación con el conocimiento. Dedícate enteramente a algo y busca la redención en el trabajo.
  3. Conversa con otros creyentes y aprende de ellos. Una parte esencial de toda práctica religiosa es rezar junto a otros creyentes que piensen de forma similar a la tuya. La mejor forma de aprender más sobre el propósito, la práctica o la religión que quieres adoptar no es por medio de libros o videos, sino de las interacciones reales con otros creyentes. Practica de la misma forma que ellos y expresa tus dudas y preocupaciones. Profundiza tus preguntas en creencias y en una práctica diaria que puedan reconfortarte.
    • La práctica espiritual debe ser una actividad diaria. Incluso si solo vas a la iglesia una vez a la semana o si elegiste no ir en absoluto, trata de incluir algún tipo de devoción diaria en tu vida. Meditar por unos minutos todos los días puede ayudarte a mantenerte conectado con las preguntas profundas que te interesan.
  4. Considera formar parte de una religión oficial. Si quieres desarrollar tu renovado sentido de determinación y tu interés por lo divino, puede ser apropiado consagrarte a una religión organizada. Empieza aprendiendo todo lo posible sobre los diferentes modos de adoración y experimentando teologías y escuelas del pensamiento diferentes para encontrar la más adecuada para ti y tus creencias. Toma el siguiente paso. Aprende cómo unirte a diferentes religiones aquí:
    • Conviértete en budista
    • Conviértete en cristiano
    • Conviértete al judaísmo
    • Conviértete al islamismo

Consejos

  • No temas pedir ayuda. No tienes que afrontarlo solo.

Advertencias

  • Si tienes dificultades en una relación violenta, debes conseguir ayuda de inmediato. Actúa ahora y sálvate.
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