Cómo dejar de pensar que aceptar ayuda es una señal de debilidad

Aceptar ayuda es algo que es extrañamente difícil para todos nosotros en un momento u otro, y para algunos de nosotros, es difícil siempre. Puede ser especialmente complicado para aquellas personas que tienen una mentalidad que sugiere que la búsqueda de ayuda socava nuestro sentido de la independencia, nuestras habilidades o la habilidad de hacer frente a las dificultades. Aquí te proponemos algunas sugerencias para dejar de pensar que aceptar ayuda es una señal de debilidad.

Pasos

  1. Piensa el motivo que te lleva a pensar que pedir ayuda es una señal de debilidad. Hay muchas razones que podrían estar influyendo y es importante tratar de delimitarlas con exactitud. Sólo entonces, podrás hacer frente al problema. Algunas de las siguientes razones puede que se ajusten a tus motivos. Si no es así, escribe o recapacita sobre tus sentimientos y tu posición:
    • Puedes pensar que eres totalmente independiente y que no necesitas ningún tipo de ayuda, o puedes pensar que la persona a la que puedes pedir ayuda va a poner en duda tu capacidad de seguir siendo independiente.
    • Puedes tener miedo al rechazo o puedes estar bajo la influencia de un sentimiento tan fuerte como la perfección, ambas motivaciones pueden hacer que no pidas ayuda por miedo a fracasar o a ser considerado como un fracasado.
    • Puedes haber tenido una vida más dura que otras personas o quizá has tenido que trabajar más duro que otros, esto puede que te haya convertido en una persona más independiente. En consecuencia, puedes identificar a la gente que no maneja sus propios asuntos como un signo de inferioridad o incompetencia.
    • Es posible que te sientas vulnerable. Quizás en el pasado alguien te falló y juraste que no volvería a ocurrir. No queriendo mostrar tu vulnerabilidad quizá percibas que no necesitas ayuda.
    • Si eres propietario de una empresa o un profesional de cualquier clase, puedes estar preocupado por la opinión que los demás tienen de ti. Es posible que pienses que pedir ayuda es una falta de profesionalidad.
    • Puedes creer que revelar un problema a cualquier otra persona es un signo de debilidad.
    • Puede que tengas un problema personal no resuelto, y es por lo que te niegas a pedir ayuda. En consecuencia, es posible que tengas un problema con la gente que busca ayuda para superar dificultades, ya que sirve para recordarte tus propios problemas, a los que no estás queriendo enfrentarte.
    • Puede que hayas tenido dificultades a la hora de encontrar gente que pudiera ayudarte en determinados momentos de necesidad y, por lo tanto, crees que la gente simplemente no ayuda a las personas.
    • Podrías tener una gran desconfianza en tus compañeros y el hecho de no poder solucionar tus problemas podrían ser considerados como un signo de pensamiento débil.
  2. Piensa en cómo el sentimiento de no querer ayuda se ver reforzado por ideas poco realistas o ilusiones. A veces, hay conflictos o refuerzos de ideales sociales que pueden hacer que el hecho de buscar ayuda parezca una debilidad. Si entiendes que estos "ideales" no son más que uno de los enfoques posibles, estarás en mejor lugar para superar esa obsesión que te hace pensar que necesitar ayuda es un signo de debilidad.
    • Hay una tendencia común a pensar que tú "debes" ser capaz de afrontar y gestionar los problemas sin ayuda, o que "la vida no debería ser así". Esta es una tendencia que se centra en ver el mundo tal como "debe ser" de acuerdo a normas muy poco realistas, en lugar de ver el mundo como lo que realmente "es" . Este no es un pensamiento saludable a largo plazo y es importante identificar lo que realmente quieres de la vida, cuando sientes que tienes que vivir sin la ayuda de los demás. Esto puede ocurrir a menudo debido a la presión social o las opiniones de la familia.
  3. Considera si no pedir ayuda o buscar ayuda tiene algún beneficio para ti y para los demás. Al mantener al margen a aquellas personas que te pueden ayudar, estás creando una barrera a tu alrededor que te aleja de potenciar tus relaciones personales y de la posibilidad de hacer nuevas relaciones y amistades. Puede que ganes una sensación de seguridad, pero estás perdiendo esa experiencia de dar y recibir, la reciprocidad, que ayuda a generar sentimientos como el amor, la compasión, el cuidado mutuo o la generosidad.
  4. Afronta la realidad en lugar de confiar en la ilusión. Si puedes superar los motivos que hacen que no busques ayuda y comprendes mejor tu pensamiento al respecto, es posible iniciar la búsqueda del camino que permitirá a otros ayudarte. Algunas cosas que tienes que considerar son:
    • Aprende a aceptar ofertas de ayuda. Reconoce que la gente actúa en general de buena fe. Si una persona está siendo amable y te ofrece ayuda, acéptala.
    • Cuando se te plantee un problema en el que precisas ayuda, decide a quién se lo pedirás, cómo se lo pedirás y luego, sólo actúa.
    • No pidas ayuda a cualquiera. Selecciona sabiamente y con cuidado. Encuentra gente en la que realmente puedas confiar. Esto te permitirá abrirte poco a poco.
  5. Espera algunas paradojas. A la hora de abrirte a los demás para pedir ayuda, puedes encontrarte algunas paradojas. En lugar de verlas como un reto, busca soluciones a tu preocupación de ser visto como una persona demasiado débil
    • 'Tienes que se lo suficientemente fuerte como para aceptar que tienes debilidades. Nadie es perfecto.
    • Si quieres obtener, tienes que dar. Ayuda a personas que lo necesitan. Al hacerlo, dejarás de pensar solo en ti mismo y luego es más fácil aceptar ayuda.
    • Con el fin de obtener ayuda, es necesario confiar en la otra persona y confiar en que eres digno de su ayuda.
  6. Cuida y no pienses que todos los problemas tienen una solución fácil o que ciertos problemas que requieren solución sólo se aplican a algunas personas. Puede ser fácil descartar la importancia de los problemas personales de uno mismo y, por lo tanto, negar que se precisa ayuda. No existe una jerarquía de problemas. Menospreciar un problema hace que sea más difícil de afrontar.
  7. Da prioridad a tus problemas. Si crees que puedes arreglar el problema por ti mismo, hazlo. Si crees que necesitarás ayuda para resolverlo, habla con alguien, ya sea un amigo o un familiar cercano, sobre cómo solucionarlo o para pedirle su ayuda.

Consejos

  • Cada vez más vivimos en una sociedad donde la gente no se ayuda, al no aceptar ayuda o si se niega que necesitamos ayuda se niega la posibilidad de que otras personas nos apoyen, y esto está degenerando la sociedad.
  • Soluciones "simples", en realidad no quiere decir que sean "fáciles" de aplicar. Pedir consejo y luego volver al cascarón solo refuerza el problema. Si necesitas ayuda o consejos hay una amplia gama de servicios a los que puedes acudir.
  • Si tienes una discapacidad, acepta que no tienes las mismas capacidades que otra persona y que en determinadas ocasiones necesitarás ayuda.
  • Trata de intercambiar favores. Acepta ayuda y ofrécete para ayudar a la otra persona si lo necesita.
  • Pedir o necesitar ayuda es una maravillosa lección de humildad y es esencial para desarrollar habilidades como la compasión.
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