Cómo cultivar bacterias en una placa de Petri

¿Alguna vez has querido cultivar bacterias para un proyecto de ciencias o solo por diversión? Es muy sencillo. Lo único que necesitas es un poco de agar nutritivo (un medio de cultivo gelatinoso), varias placas de Petri esterilizadas y algunas buenas fuentes de bacterias desagradables.

Preparar las placas de Petri

  1. Prepara el agar. El agar es una sustancia gelatinosa que se usa para cultivar bacterias. Está hecho de un tipo de alga roja que proporciona una superficie de crecimiento ideal para muchos tipos distintos de bacterias. Algunos tipos de agar contienen nutrientes añadidos (como la sangre de oveja), lo cual ayuda a promover un crecimiento bacteriano más sólido.
    • El tipo de agar más fácil de usar para este experimento es el agar nutritivo que viene en forma de polvo. Necesitarás 1,2 g (aproximadamente 1/2 cucharadita) de polvo de agar para cada placa de Petri de 10 cm (4 pulgadas) que deseas usar.
    • En un plato o bol resistente al calor, mezcla 1/2 cucharadita de agar nutritivo en polvo con 60 ml (aproximadamente 1/4 taza) de agua caliente. Multiplica estas cantidades por la cantidad de placas de Petri que planeas usar.
    • Coloca el bol o plato en el microondas y ponlo a hervir durante 1 minuto, vigilándolo para asegurarte de que la solución de agar no hierva en exceso.
    • Una vez que la solución esté lista, el polvo de agar debe estar disuelto por completo y el líquido debe ser claro.
    • Deja enfriar la solución de agar durante varios minutos antes de proseguir.
  2. Prepara las placas de Petri. Las placas de Petri son recipientes pequeños de base plana que están hechos de plástico o vidrio transparente. Están constituidas de dos mitades: una tapa y una base, las cuales encajan entre sí. Esto protege el contenido del aire contaminado indeseable, pero también permite que escapen los gases que producen las bacterias.
    • Las placas de Petri deben estar bien esterilizadas antes de usarlas para cultivar bacterias; de otro modo, los resultados del experimento podrían verse afectados. Las placas de Petri recién compradas deben venir esterilizadas y selladas en empaques de plástico.
    • Saca la placa de Petri de su paquete y separa las dos mitades. Con mucho cuidado, vierte la solución de agar caliente en la mitad inferior de la placa de Petri, solo lo suficiente para formar una capa por encima del fondo de la placa.
    • Vuelve a colocar rápido la mitad superior de la placa de Petri para evitar que las bacterias transmitidas por el aire contaminen el experimento. Reserva la placa de Petri durante 30 minutos a 2 horas, hasta que la solución de agar se enfríe y se endurezca (cuando esté lista, se parecerá a gelatina cuajada).
  3. Refrigera las placas de Petri hasta que estén listas para su uso. Si no planeas usar de inmediato las placas de Petri llenas de agar, debes almacenarlas en el refrigerador hasta que estés listo para continuar con el experimento.
    • Guardar las placas de Petri en el refrigerador evita que se evapore el agua al interior de ellas (las bacterias necesitan un ambiente húmedo para crecer). También permite que la superficie del agar se endurezca ligeramente, lo cual evita que la rasgues o le hagas hueco al momento de trasladar tus muestras de bacterias.
    • Al momento de guardar las placas de Petri en el refrigerador, debes colocarlas boca abajo. Esto ayudará a evitar que cualquier condensación de agua en la tapa gotee sobre el agar e interrumpa la superficie en crecimiento.
    • Las placas de Petri llenas de agar se conservarán el refrigerador hasta un par de meses. Cuando estés listo para usarlas, retíralas del refrigerador y deja que alcancen la temperatura ambiente antes de introducir tus muestras.

Cultivar las bacterias

  1. Introduce las bacterias en las placas de Petri. Una vez que la solución de agar se haya endurecido y las placas de Petri estén a temperatura ambiente, ya estás listo para la parte divertida: introducir las bacterias. Hay un par de métodos para hacerlo: el contacto directo o la recolección de muestras.
    • Contacto directo: es el traslado de las bacterias a la placa de Petri usando el contacto directo, por ejemplo, tocando el agar. Una de las formas más comunes de hacerlo es simplemente presionar ligeramente la yema de tu dedo (ya sea antes o después de lavarte las manos) sobre la superficie del agar. Sin embargo, también podrías tratar de presionar una uña o la superficie de una moneda vieja sobre el agar o incluso colocar un cabello pequeño o una gota de leche en la placa. ¡Echa a andar tu imaginación!
    • Recolección de muestras: con este método, puedes recolectar bacterias de casi cualquier superficie y trasladarlas a la placa de Petri; lo único que necesitas son algunos hisopos. Simplemente toma un hisopo y pásalo sobre cualquier superficie que se te ocurra (el interior de tu boca, un picaporte, las teclas del teclado de tu computadora o los botones de tu control remoto), luego pásalo por la superficie del agar (sin rasgarla). Estos lugares albergan muchas bacterias y deben proporcionar algunos resultados interesantes (y desagradables) en un par de días.
    • Si deseas, puedes colocar más de una muestra de bacterias en cada placa de Petri. Lo único que necesitas hacer es dividir la placa en cuadrantes (cuartos) y colocar una muestra distinta de bacterias en cada uno de ellos.
  2. Etiqueta y sella las placas de Petri. Una vez que hayas introducido las bacterias, debes volver a colocar la tapa en la placa de Petri y sellarla con un poco de cinta adhesiva.
    • Asegúrate de etiquetar cada placa de Petri con el nombre de la fuente de las bacterias que contiene, de otro modo no sabrás cuál es cuál. Puedes hacerlo usando un poco de cinta adhesiva y un marcador.
    • Como una medida de precaución adicional, puedes colocar cada placa de Petri en una bolsa con cierre hermético. Esto proporcionará una capa adicional de protección contra las colonias de bacterias peligrosas que podrían desarrollarse, pero aún te permitirá ver el contenido de la placa de Petri.
  3. Coloca las placas de Petri en un lugar oscuro y cálido. Deja las placas de Petri en un lugar oscuro y cálido donde las bacterias puedan desarrollarse sin perturbaciones, durante varios días. No olvides almacenarlas boca abajo, de modo que las gotas de agua no interrumpan el crecimiento de las bacterias.
    • La temperatura ideal para el crecimiento de las bacterias es entre 20 y 37 °C (70 y 98 °F). Si es necesario, puedes colocar las placas de Petri en un lugar frío, pero las bacterias crecerán con mayor lentitud.
    • Deja que las bacterias se desarrollen durante 4 a 6 días, ya que eso les dará a los cultivos suficiente tiempo para crecer. Una vez que las bacterias empiecen a crecer, podrías notar un olor particular que proviene de las placas.
  4. Registra tus resultados. Después de un par de días, observarás una variedad increíble de bacterias, moho y hongos creciendo dentro de cada placa de Petri.
    • Usa un cuaderno para registrar tus observaciones respecto al contenido de cada placa y tal vez para llegar a una conclusión sobre qué lugares tenían la mayor cantidad de bacterias.
    • ¿Era el interior de tu boca, el picaporte, los botones de tu control remoto, etc.? ¡Los resultados podrían dejarte sorprendido!
    • Si deseas, puedes medir el crecimiento diario de las colonias de bacterias usando un rotulador para trazar un círculo alrededor de cada colonia en la base de la placa de Petri. Después de varios días, debes tener una colección de círculos concéntricos en la base de cada placa.
  5. Prueba la efectividad de los agentes antibacterianos. Una variante interesante de este experimento es introducir un agente antibacteriano (desinfectante de manos, jabón, etc.) en la placa de Petri con el fin de probar su efectividad.
    • Una vez que hayas introducido las bacterias en la placa de Petri, usa un hisopo para colocar una gota pequeña de gel desinfectante para manos, jabón desinfectante o lejía casera en el centro de la muestra de bacterias, luego sigue con el experimento como de costumbre.
    • A medida que crecen las bacterias en la placa, debes ver un anillo o "halo" alrededor del lugar donde pusiste el agente antibacteriano y donde ninguna bacteria crece. Este se conoce como la "zona de muerte" (o más concretamente, la "zona de inhibición").
    • Puedes medir la efectividad de distintos agentes antibacterianos comparando el tamaño de las zonas de inhibición en cada placa de Petri. Mientras más ancha sea la zona de inhibición, más efectivo será el agente antibacteriano.

Desechar las bacterias de forma segura

  1. Toma las medidas de seguridad adecuadas. Antes de intentar deshacerte de tus placas de Petri, primero necesitas tomar las medidas de seguridad adecuadas.
    • Aunque la mayoría de las bacterias que cultives no serán peligrosas, las colonias de bacterias grandes podrían representar un mayor riesgo, así que debes matarlas antes de desecharlas usando lejía casera.
    • Utiliza guantes de goma para protegerte las manos de la lejía, lentes de seguridad de plástico para proteger tus ojos y un mandil para proteger tu ropa.
  2. Vierte lejía en las placas de Petri. Abre la placa de Petri y vierte con cuidado un poco de lejía por encima de las colonias de bacterias, sosteniendo la placa sobre el fregadero. Esto destruirá las bacterias.
    • Ten mucho cuidado de no dejar que la lejía entre en contacto con tu piel, ya que podrías quemarte.
    • Luego coloca la placa de Petri desinfectada en una bolsa de plástico con cierre hermético y tira la bolsa a la basura.

Consejos

  • Trata de usar agar de dextrosa y papa como un medio de crecimiento. Prepara un medio de dextrosa y papa hirviendo 20 g de papa, 4 g de agar y 2 g de dextrosa en un vaso de precipitación. Pon esta solución en una placa de Petri y déjala secar. Toma un hisopo estéril y frótalo sobre cualquier lugar (control remoto, picaporte, tubería de agua, etc.). Cierra la placa de Petri usando papel film. Déjala incubar durante 24 horas en un lugar cálido. Al día siguiente, verifica la placa de Petri. Deberás ver colonias de bacterias.

Advertencias

  • Nunca pongas nada en la placa que pueda desarrollar bacterias peligrosas (nunca coloques fluidos corporales en una placa de Petri). Si vuelves a abrir la placa, eso podría provocar enfermedades graves.
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