Cómo dejar a tu esposa

La separación y el divorcio siempre son un problema y dejar a tu esposa después de haber tomado esa decisión puede ser una de las cosas más difíciles que tengas que hacer. El proceso nunca es agradable, pero si te proteges y permaneces calmado, lograrás sobrevivir.

Tomar la decisión

  1. Determina si tienes un problema muy difícil o uno sencillo. Un problema “muy difícil” es un tema constante que provoca daños irreparables y, si enfrentas uno, debes dejar esa relación tan pronto como sea posible. Un problema “sencillo” es menos definido y podría tener una solución o no, así que debes tomarte tu tiempo para evaluar bien tu matrimonio antes de terminarlo por este tipo de problema.
    • Los problemas muy difíciles incluyen las tres A: abuso, adicción y adulterio.
    • Los problemas sencillos incluyen cosas como el distanciamiento o ya no sentir que estás "enamorado." Estos problemas normalmente enmascaran otros problemas de los que no te has percatado, como sentirte aislado, ignorado o criticado. Necesitas resaltar tus problemas subyacentes y abordarlos antes de llegar a la conclusión de que dejar a tu esposa es la mejor forma de remediarlos.
  2. Sé honesto y realista. Dejar a tu esposa será un proceso brutal, inclusive si logras separarte en términos amistosos. Si alguna vez sueñas con un futuro idealizado y quieres dejar a tu esposa solo para perseguir ese futuro, detente y reconsidéralo.
    • Por ejemplo, si piensas dejar a tu esposa por algún amor de la preparatoria o por una amante nueva y excitante, hay muchas probabilidades de que estés considerando esa nueva relación con demasiado idealismo y no logres ver los beneficios de tu matrimonio actual ni consideres las repercusiones de dejar tu esposa en esa situación.
  3. Consigue ayuda, si fuese una opción. Si tienes un problema sencillo, trata de resolverlo con tu esposa. Busca un consejero matrimonial y ve si hay algo que puedes hacer para que tu matrimonio vuelva a funcionar antes de abandonar todo.
  4. No retrocedas. Una vez que estás seguro de que dejar a tu esposa es la mejor opción, empieza el proceso y no mires atrás. Una de las cosas más importantes que necesitas es la seguridad, así que si tu decisión es firme, sigue adelante y no dudes.

Planear con anticipación

  1. Cuéntale a alguien más. Cuando inicies el proceso, encuentra a alguien con quien puedas hablar para que sea tu confidente durante esta mala experiencia. Esta persona "no" debe ser tu esposa ni nadie que sea leal hacia tu esposa. Elige un amigo o un familiar confiable o contrata un terapeuta profesional.
    • Un confidente puede darte apoyo emocional a lo largo del proceso y guiarte de forma objetiva cuando tus emociones nublen tu perspectiva.
    • Hacer que alguien más sepa todo le añade un nivel de seguridad al proceso.
  2. Averigua dónde irás. Necesitas un lugar para quedarte después de salir de tu casa. Si no puedes hacer planes a futuro, por lo menos averigua dónde puedes ir temporalmente después de la separación. El lugar que elijas debe estar disponible por un par de meses, como mínimo.
    • Si piensas quedarte en la casa de un amigo o de un familiar, averigua por adelantado cuánto tiempo puedes quedarte ahí.
    • Si planeas mudarte a un lugar para ti solo, empieza por buscar un departamento antes de contarle tus intenciones a tu esposa. Si fuese posible, firma un contrato de alquiler en un lugar nuevo antes de dejar oficialmente a tu esposa.
  3. Aclara tus expectativas. En la mayoría de situaciones, “dejar” significa “divorcio”. Pregúntate si esto es lo que realmente esperas y quieres que pase o si una separación legal es una mejor alternativa por ahora.
  4. Haz una lista de tus activos compartidos. Haz una lista de todo lo que compartes con tu esposa: dinero, bienes, propiedades, etc. Planea cómo crees que estos activos deben dividirse después de que la dejes.
    • Si tus activos financieros están en un solo lugar, tienes el derecho legal a la mitad de ellos.
    • Los objetos de valor que ambos poseen deben dividirse en partes iguales. Aquellos que son solo tuyos, incluyendo las reliquias familiares, pueden contarse entre tus bienes. En el caso de los artículos que ambos poseen, haz una lista de aquellos que no te molestaría perder y de aquellos por los que quieres pelear.
    • También tienes que averiguar qué servicios están unidos y cuáles están separados. Los servicios incluyen cosas como los planes de teléfonos e Internet. Un servicio que ya no vas a usar, como el Internet de tu casa, se volverá una responsabilidad de tu esposa. Los planes móviles mancomunados tendrán que dividirse cuando empiece el divorcio o la separación.
  5. Encuentra todos sus papeles anteriores. Esto incluye su certificado de matrimonio y todas sus escrituras de propiedad y títulos. Encuentra los documentos y sácales copias. Debes guardar estas copias en un lugar seguro fuera de tu casa, en especial si sospechas que habrá problemas durante la separación.
    • Busca el registro civil, los registros militares relacionados con los beneficios, los estados de cuenta bancarios, las pólizas de seguro, las declaraciones de seguridad social, la información con respecto a las cuentas de jubilación, los títulos de propiedad de vehículos, las declaraciones hipotecarias, los documentos de préstamos, los registros escolares de los hijos, los estados de cuenta de las tarjetas de crédito, los estados de cuentas de cheques y los certificados de acciones.
  6. Abre tu propia cuenta bancaria. Si solo tienes una cuenta mancomunada o si tu esposa tiene acceso a tu cuenta personal, abre una cuenta privada sin que ella lo sepa. Transfiere todos tus cheques de pago para que se depositen directamente a esa cuenta nueva.
    • Asimismo, debes vigilar cualquier cuenta mancomunada durante este tiempo. Si tu esposa es manipuladora y abusiva emocionalmente, podría empezar a retirar dinero de esas cuenta para evitar que la dejes.
    • Normalmente puedes retirar hasta la mitad del dinero de una cuenta mancomunada, pero hacerlo de improviso podría alertar a tu esposa de que algo raro pasa.
  7. Traslada tus objetos preciados a un lugar seguro. Si confías en tu esposa lo suficiente, es posible que no necesites trasladar tus objetos preciados y reliquias a ningún lado. Si crees que habrá problemas, es una buena idea trasladar con mucho sigilo todo lo que pueda dañarse o usarse en tu contra.
    • Asegúrate de poder demostrar legalmente que todos los artículos que te llevas son tuyos, pero a título personal y no de ambos. Normalmente, los regalos y los objetos de valor heredados le pertenecen a un individuo y no a una pareja casada.
  8. Esconde todas las armas o las posibles armas. Cabe recalcar que si crees que una separación será lo suficientemente amistosa, es probable que no necesites preocuparte por armas de fuego en la casa. Si tienes razones para temer por tu seguridad física o la seguridad de tu esposa, debes sacar todas las armas de la casa y ponerlas en un lugar seguro sin que tu esposa lo sepa.
    • No tendrías que preocuparte por el hecho de que tu esposa te dispare, pero recuerda que ella podría hacerse daño después de que la dejes. Si hay probabilidades de que esto pase, debes sacar todas las armas de la casa.
  9. Saca llaves de repuesto. Esto es aconsejable sin importar si tu esposa es o no una mujer tranquila. Saca llaves de repuesto de tu automóvil, de tu casa y de cualquier otra cosa importante. Dale estas copias a un amigo o familiar en quien confías.
  10. Debes saber si alertar o no a las fuerzas del orden. Normalmente esto no será necesario, pero si tu esposa te ha amenazado con presentar un reporte falso de abuso doméstico anteriormente, podría volver a hacerlo cuando se entere de que tienes intenciones de dejarla. Deja que los agentes del orden sepan sobre cualquier amenaza que te haya hecho en el pasado.
    • Cuéntale a la policía sobre sus amenazas anteriores y sobre sus conversaciones previas y pregúntales cómo puedes protegerte de los reportes falsos.
    • La policía puede necesitar verificar la situación cuando se hace una denuncia de abuso doméstico, pero si les has informado por anticipado, podrían tomar eso en cuenta para decidir qué acción tomar con respecto a esa denuncia.

Decirle a tu esposa (y a tus hijos)

  1. Escribe un guión. Planea todo lo que piensas decirle a tu esposa antes de darle la noticia. Ten un guión y haz tu mayor esfuerzo para memorizarlo. No tienes que saberte todas las palabras, pero sí debes recordar cada punto.
    • Enfócate en tus razones para dejarla y en tu experiencia. Evita acusarla y culparla, inclusive si eso si ella es la culpable.
    • Describe tus expectativas (separación, divorcio) y asegúrate de darle un tiempo a tu esposa para que te diga lo que piensa.
    • Revisa mientras preparas el guión. Pregúntate si algo de lo que has escrito está lleno de rabia o de deseos de lastimar a tu esposa. Si es así, sácalo o revisa esa parte.
  2. Haz que tu confidente te espere. Es probable que necesites apoyo después de conversar con tu esposa. Haz que tu confidente sepa cuándo piensas darle la noticia a tu esposa y pregúntale si estará disponible para hablar después.
  3. Haz un plan prudente. No le des la noticia al azar. Tienes que planear el día, la fecha y el lugar. Organiza las cosas con tu esposa para que ella pueda tomarse un tiempo adecuado, pero no le digas nada antes de la fecha pactada.
    • No sorprendas a tu esposa con las noticias antes de que vaya al trabajo o cuanto vayan a una fiesta o a un restaurante. Separa un tiempo para hablar sin restricciones y al volumen que deseen.
    • Si estás preocupado por su seguridad física, elige un lugar público que ofrezca un poco de privacidad, como un parque.
    • Sigue el plan y resiste la tentación de lanzar algo antes de tiempo en un arrebato de ira o de dolor.
  4. Quédate calmado mientras sigues el guión. Siéntate con tu esposa y sigue con calma el guión que creaste anteriormente. Ella estará emocional, pero trata de evitar los gritos durante la conversación. Permanece calmado, distante y lo más objetivo posible.
    • Recuerda que debes hablar con tu esposa y no para ella. Haz una pausa mientras hablas para verificar que entiende todo lo que dices.
    • Concéntrate y sé consistente. Recuerda que tu conversación tiene un fin específico. No digas ni hagas nada que pudiese confundir esa finalidad mientras conversan. Podrías querer tranquilizar los sentimientos de tu esposa o distraerte por los buenos recuerdos que compartieron, pero hacerlo solo retrasará lo inevitable y hará que las cosas se demoren más para ambos.
    • Evita discutir sobre el significado de las palabras y señala las cosas de un modo sencillo, pero amable, para mejorar las probabilidades de que te entienda.
    • Trata de ser comprensivo si tu declaración sorprende o lastima a tu esposa, pero no te retractes ni sientas la necesidad de justificar tu decisión.
  5. Conversa con tus hijos (si fuese necesario). Si tú y tu esposa tienen hijos, busca una forma de decirles. Lo ideal es que tú y tu esposa hablen con sus hijos. Sin embargo, si sospechas que tu esposa tratará de manipularlos, necesitas sentarte con ellos y hablarles por separado.
    • Haz un guión para tus hijos del mismo modo que lo hiciste para tu esposa. Sé honesto y asegúrate de que sepan que ellos no tienen la culpa de la separación.
    • Inclusive si tus hijos ya son adultos, debes esperar hasta después de haberte ido para contarles.

Separarte

  1. Sepárate de inmediato. Después de decirle a tu esposa que la vas a dejar, tienes que actuar en serio. Empaca tus cosas y, si fuese posible, sal de la casa esa misma noche.
    • Si te quedas en el mismo lugar que tu esposa solo vas a buscarte problemas. La atmósfera será más volátil y habrá más probabilidades de que ambos se agarren a golpes o hagan algo más de lo que después se arrepentirán.
  2. Contrata un abogado y empieza el proceso. No demores el proceso. Es posible que creas que puedes tomarte tu tiempo para los procedimientos legales una vez que ya estás separado físicamente de tu esposa, pero mientras más lo postergues, más difícil será dar el siguiente paso.
    • Muchas jurisdicciones emiten órdenes que protegen tus activos durante el proceso de divorcio, pero estas órdenes solo entran en vigencia una vez que presentas la demanda de divorcio.
    • También existe la posibilidad de que tu esposa no te tome en serio hasta que tenga los papeles del divorcio en la mano.
  3. Corta todos los vínculos. Aunque algunos ex esposos finalmente se pueden volver buenos amigos, necesitas cortar todo posible contacto que no esté relacionado con el divorcio o con la separación.
    • Necesitan mantenerse en contacto para ultimar los detalles de la separación y, si tienen hijos, tendrán que comunicarse con mucha mayor frecuencia. Sin embargo, necesitas cortar las llamadas sociales, en especial aquellas que se hacen en noches solitarias cuando se ansía intimidad.
  4. Mantén la fortaleza. El proceso es duro, pero puedes superarlo. Apóyate en tus seres queridos, ve a un terapeuta para obtener el apoyo emocional que necesitas y consulta con un abogado o un experto en leyes para que te brinde apoyo legal.
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