Cómo realizarle un examen secundario a una persona herida

Durante un desastre, el personal médico puede estar saturado o lejos de las personas heridas. Saber qué hacer después de una evaluación inicial puede ser de gran ayuda para la víctima y para el personal médico. Este artículo te enseñará cómo realizar una evaluación secundaria a una persona herida.

Reevaluación e historia

  1. Repite la evaluación primaria rápidamente. Revisa la respiración y circulación del paciente por las vías respiratorias. Esto se conoce como el ABC. Repetir el examen primario es especialmente importante cuando cuidas a varias personas.
  2. Evalúa el estado mental del paciente. Si está consciente, pregúntale su nombre, qué año es y si sabe dónde está. Asimismo preséntate.
    • Si la persona está inconsciente o simplemente pierde la consciencia, nota el cambio (si existe alguno) y la hora y anótalos si tienes papel y lapicero. Pasa directamente a la parte de la evaluación de cabeza a pies de este artículo.
  3. Comienza la evaluación secundaria preguntándole al paciente sobre lo sucedido. Si es posible toma notas. Recuerda anotar cualquier pérdida de consciencia (por más breve que sea) durante y después de lo sucedido.
    • Pregúntale si siente algún adormecimiento y hormigueo en alguna parte del cuerpo. Esto puede indicar una lesión en la columna o un ataque cardiovascular. Pregúntale además si siente mareos o nauseas. Anota las respuestas.
    • Pregúntale si siente algún dolor. Asegúrate de preguntarle cuándo comenzó a dolerle y cómo describiría el dolor (agudo, palpitante, etc.).
    • Pregúntale si el dolor es constante o aparece y desaparece y cuán severo es en una escala del 1 al 10, siendo 10 el dolor más intenso que el paciente haya sentido alguna vez.
  4. Verifica si el paciente necesita un brazalete de alerta médica o un collarín. Pregúntale si sufre de algún problema de salud que debas saber, como diabetes o embarazo.
  5. Pregúntale si toma algún medicamento o si es alérgico a algún medicamento o alimento. Esta información será muy valiosa cuando el personal médico llegue.

Examen de cabeza a pies

  1. Examina la cabeza y rostro y verifica si existe alguna fractura, trauma en los ojos o heridas en la cabeza. Las heridas "cerradas" en la cabeza no siempre son evidentes y pueden incluir contusión cerebral y hemorragias internas.
  2. Realiza un examen neurológico. Observa el tamaño de las pupilas del paciente y su reacción ante la luz. Nota los movimientos espontáneos de los brazos y piernas del paciente o la ausencia de movimiento en todo el paciente (consciente o no).
    • Observa el color de piel de la persona. Nota si es un color normal, pálido o violáceo. Toca la frente de la persona con el dorso de la mano para sentir su temperatura y nota si está caliente, fría o si suda.
  3. Revisa si existe algún objeto clavado en el pecho o abdomen del paciente. Si existe algún objeto, no lo retires. Si es posible, estabilízalo envolviendo una gasa alrededor de la herida.
    • También busca si existe algún sangrado o inflamación y algún otra deformidad evidente (como por ejemplo si el pecho luce hundido o si alguna costilla sobresale). Si observas una herida abierta, intenta cubrirla con una venda estéril.
  4. Presiona el pecho y abdomen suavemente en caso exista dolor o sensibilidad. No toques alrededor de una herida profunda u otra deformidad. Nota cualquiera de estas señales y trata el sangrado con presión y cúbrela si es necesario.
  5. Observa la respiración de la persona. Nota si existe jadeo, respiración inusualmente lenta o rápida, tos, o cualquier sonido inusual al inhalar y exhalar. Pregunta a la persona si siente algún dolor al respirar.
  6. Verifica si existe alguna deformación en los brazos o piernas, además de si existe algún sangrado, quemadura o moretón. Si una de las piernas o los brazos luce torcidos o deformados, entablilla la zona en la misma posición que la encontraste. No intentes moverla.
  7. Concluye el examen neurológico después de revisar el resto del cuerpo pidiéndole al paciente consciente que mueva los dedos de las manos y los pies.
  8. Observa si existe una falta de movimiento en alguno de los dedos. En caso no existan deformidades y no se sospeche que haya alguna lesión en el cuello o columna, pide a la persona que apriete tu mano con cada brazo.
  9. Continúa monitoreando el ABC del paciente y su estado mental hasta que el personal médico llegue. Informa a los paramédicos o personal a cargo sobre la condición del paciente.

Consejos

  • Llama al número de emergencias médicas tan pronto como sea posible.
  • Si sospechas que existe una lesión en la columna vertebral o cabeza, inmoviliza la cabeza y cuello del paciente. Si no cuentas con un collarín o suministros provisionales, pide a alguien que te ayude a mantener la cabeza de la persona fija.

Advertencias

  • No intentes mover a un paciente que pueda tener una herida en la cabeza o columna a menos que sea totalmente necesario para mantenerlo vivo (cuando haya peligro de incendio o cuando caigan restos).
  • Utiliza guantes quirúrgicos cuando examines al paciente para evitar enfermedades que se transmitan por el contacto con la sangre.
  • No retires un objeto que haya penetrado el cuerpo del paciente. Retirar un objeto extraño puede producir una hemorragia incontrolable.

Cosas que necesitarás

  • Guantes (de preferencia de látex o nitrilo)
  • Implementos de primeros auxilios y un collarín (si están disponibles)
  • Linterna (si está disponible, para revisar los ojos)
  • Papel y lapicero (si están disponibles)
  • Teléfono celular
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