Cómo conseguir que a tu perro le guste su jaula de transporte

Las jaulas de transporte están entre las herramientas más importantes para manejar a una mascota. Entrenar a un perro pequeño para que le agrade su uso puede ser crucial. En ocasiones los cachorros pueden lastimarse a sí mismos estando dentro de una jaula porque se les ha concedido demasiada libertad fuera de ella. El truco para enseñarle a un perrito a amar su caja de transporte es generar un sentimiento de deseo hacia ella. El uso de violencia o de sobornos para obligarlo a introducirse en su jaula de transporte sólo volverá las cosas más complicadas para ti. 

Pasos

  1. Piensa un poco como tu perro. La razón de que no quiera entrar a la jaula es que no desea renunciar a su libertan. Si le dieras la opción, tu cachorro preferiría cien veces estar mascando la mesita de centro en tu sala antes que verse encerrado en una caja con rejas. Por eso obligarlo físicamente a introducirse en la jaula sólo despertará en él asociaciones negativas hacia toda experiencia de transporte en ella, y se resistirá cada vez que vuelvas a intentarlo.
  2. Genera un deseo en tu perro hacia la jaula de transporte. ¿Cómo puedes lograr que tu perro literalmente esté luchando por conseguir que lo metas a su jaula? Lo primero que necesitas es un juguete de hule para perro con un centro hueco, conocido como juguete Kong. Con tu perro parado enfrente de su jaula, vas a preparar un relleno apetitoso para el centro del juguete. Coloca una cantidad generosa de mantequilla de maní o queso crema dentro del juguete asegurándote de que pueda olerlo. Después coloca un trocito de hígado o tocino con olor muy penetrante en el centro del relleno. Ahora tienes un juguete Kong que tu perro se muere por tener entre los dientes.
  3. Haz que tu perro se sienta muy emocionado con la idea de estar a punto de recibir un juguete relleno de queso y tocino, para inmediatamente después aventarlo dentro de la jaula sin permitirle a tu cachorro entrar a ella. Tienes que cerrar la jaula en cuanto arrojes el juguete en su interior. Ahora tu perro está viendo a través del enrejado. Quiere con todo su ser llegar hasta el juguete pero la puerta se interpone.
  4. Nunca abras la puerta de inmediato para dejar entrar a tu perro. Espera a que empiece a golpearla con su pata y a gemir un poco. Después de unos cuantos minutos puedes permitirle entrar y recuperar su juguete.
  5. Repite este ejercicio unas cuantas veces al día. Si tu perro sabe que va a conseguir el juguete al abrirse la puerta intentará con más empeño entrar a la jaula en cada ocasión. Si continúas resistiendo la tentación de abrirle de inmediato, tu cachorro aprenderá que sólo después de mucho gemir, rasguñar o ladrar conseguirá su objetivo y tendrá el derecho de entrar a la jaula. Nota: algunos juguetes Kong vienen con un relleno inicial de pasta de hígado.
  6. Asegúrate de no cerrar la puerta de la jaula cuando tu perro entra por el juguete. Déjala abierta para permitir que lo recoja y salga con libertad. Si cierras la puerta de la jaula en cuanto él esté dentro, lo verá como una trampa y quizá no quiera entrar de nuevo de forma voluntaria. Necesitas esperar a que tu perro tome por su cuenta la decisión de permanecer en el interior de la jaula. ¿Cómo logras que esto suceda? Sólo lee el siguiente paso.
  7. Sujeta de algún modo el juguete en el interior de la jaula. Necesitas lograr que tu perro atraviese la puerta y aunque ésta siga abierta, se vea obligado a permanecer más tiempo en el interior porque no puede llevarse el juguete con él. Puedes lograrlo de varias maneras, por ejemplo, atando firmemente un extremo del juguete al enrejado del fondo de la jaula. De esta manera, cuando tu perro se dé cuenta de que no puede salir con el juguete, tendrá que echarse y saborear el relleno ahí dentro. Una vez que haga eso, ya puedes cerrar muy despacio la puerta de la jaula.

Consejos

  • La primera vez que cierres la puerta, no le pongas el seguro. Si tu perro se da cuenta de que la jaula está cerrada e intenta empujar la puerta, ésta debe abrirse libremente para que él tenga la confianza de regresar junto a su juguete. Después de varios días de dejar la puerta sin seguro, puedes empezar a usarlo por unos minutos cada que cierres la puerta, hasta el momento de hacerlo la norma.

Advertencias

  • Lograr que a tu perro le guste su jaula de transporte va a llevar mucho tiempo. Si intentas apresurar las cosas sólo tendrás resultados contraproducentes. Dedicar unas semanas a entrenar con paciencia a tu cachorro para que disfrute sus traslados en jaula valdrá la pena durante toda su vida.
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