Cómo mezclar canciones

Cuando finalmente termines de grabar, tienes que mezclar todo para terminar la canción. Sin embargo, el equipo y el software de la ingeniería de sonido pueden ser intimidantes, con todas sus perillas, botones deslizantes, lecturas sofisticadas y la jerga relacionada. Para aquellos que apenas empiezan en su camino a obtener una canción bien mezclada, tendrán que asegurarse de estar bien equipados para el trabajo. Luego, puedes enrutar el sonido según tus propósitos, distribuirlo a través del campo estéreo y luego procesarlo de forma que lo que te quede esté bien mezclado.

Equiparte para mezclar

  1. Optimiza la acústica de tu habitación. Al crear un puesto de trabajo acústicamente superior, podrás escuchar las características de cada pista con mayor detalle. Esto te permitirá resaltar las características con una mayor precisión. Una de las partes más importantes de mezclar una canción es saber qué resaltar y qué minimizar y poder escuchar estas características te será útil. Para mejorar la acústica de tu espacio de trabajo, puedes hacer lo siguiente:
    • Debes ser consciente de los modos de las habitaciones o cómo la forma de tu habitación puede impactar las frecuencias del sonido. Los modos de las habitaciones son especialmente conocidos por ocasionar dificultades con los sonidos de frecuencias de baja a media baja que se reproduzcan en tu sistema de sonido.
    • Limita las ondas de sonido que reboten. Apenas el sonido salga de los altavoces, se reflejará en las superficies duras de tu habitación, lo cual puede influenciar el estéreo y la frecuencia del sonido.
    • Equilibra la distancia entre los altavoces y las superficies duras. Esto puede añadir frecuencias bajas al sonido cuando están demasiado cerca.
    • Establece una disposición simétrica. Esto te permitirá escuchar la distribución del sonido entre los altavoces con más claridad.
  2. Encuentra la estación de trabajo de audio digital (EAD) adecuada para tu situación. Una EAD es una estación de trabajo de audio digital y, a menos que tengas un estudio de grabación a tu disposición, es probable que esta sea la forma como mezcles tu música. Existen muchos tipos diferentes de EAD, algunos gratuitos y otros a más de $800. Cuál de ellos funcionará mejor para tu situación es cuestión de preferencias. Tendrás que investigar las características de cada EAD pero estas son algunas opciones populares:
    • Ableton Live
    • Cubase
    • FL Studio 11
    • Pro Tools
  3. Etiqueta tus pistas para reconocerlas fácilmente. La mezcladora de tu interfaz de audio debe ser lo más ordenada posible. Esto te permitirá modificar y ajustar el sonido sin ninguna confusión ni error. Para ahorrarte tiempo y mejorar tu eficiencia, debes etiquetar tus pistas según un sistema que tenga sentido para ti. Por ejemplo, podrías hacer lo siguiente:
    • escribir el nombre completo como "Caja 7"
    • etiquetarlas según tus propias abreviaturas, como "C7"
  4. Establece un código por colores para mejorar la eficiencia de tu mezcla. Si tienes múltiples pistas que intentas mezclar durante la sesión, puede ser difícil establecer a simple vista cuál pista es cuál. Al codificar tus pistas por colores según categorías básicas, sabrás cuál pista es cuál inmediatamente con solo mirarlas. Un ejemplo de esto podría ser lo siguiente:
    • morado para el bajo
    • azul para la percusión
    • rojo para las voces
    • anaranjado para los instrumentos
  5. Cuida tus oídos en donde sea posible. Al escuchar una pista una y otra vez, escucharla a volúmenes más bajos puede proteger tus oídos de un estrés innecesario. Escuchar a un volumen más bajo también puede ayudarte a reconocer variaciones sutiles en el volumen de los instrumentos.
    • Una regla general es que, si no puedes hablar cómodamente por encima del volumen de la reproducción, debes bajarlo.
  6. Despeja tu mente de distracciones. El proceso creativo de mezclar una canción puede complicarse por una mala organización o por ruidos externos. Toma medidas para asegurar que no seas interrumpido. Apaga tu teléfono celular y establece una rutina de edición de forma que puedas mantener tu enfoque en tu objetivo de obtener una canción bien mezclada.

Planificar la mezcla

  1. Conoce la mezcla aproximada de cabo a rabo. La "mezcla aproximada", la cual es tu referencia, te dará pistas sobre cómo debes proceder con la ingeniería de sonido. Debes escuchar la mezcla aproximada para familiarizarte con las características de la canción que mezclarás.
    • Mientras mezcles, pregúntate: "¿Cuál es el objetivo del artista o productor que creó la canción?".
    • La mezcla aproximada también es en donde los problemas con la mezcla serán más aparentes. Toma nota de estas características ya que tendrás que emparejarlas más adelante en el proceso de mezcla.
  2. Obtén una idea de la mezcla. Muchos productores y artistas apuntan a lograr una determinada sensación o "vibra" por medio de la expresión de una mezcla. Escucha la mezcla aproximada repetidas veces hasta que sientas instintivamente la dirección de la música, su impulso y cómo funcionan en conjunto las pistas que la componen.
    • Al escuchar, empieza con los faders en el volumen central y luego ajusta las pistas para ver cómo interactúa cada una con las demás y con la mezcla en conjunto.
  3. Identifica las características de la pista que quieras resaltar. Escucha la mezcla aproximada y anota las características únicas y los elementos clave que escuches en ella. Tendrás que acentuarlas al mezclar. Este también es un buen momento para determinar el tipo de atmósfera que intentas crear. Una atmósfera alegre y contundente requerirá un enfoque diferente del de una atmósfera distante y agobiante.
    • Es posible que quieras usar un efecto, como la reverberación, para crear amplitud en una línea melódica.
    • Para canciones más rápidas y rítmicas, es posible que tengas que realzar la línea del bajo durante las secciones de aumento.
    • Las voces deben ser claras y distinguirse de las partes instrumentales a menos que las vayas a usar como coros de fondo.
    • Los coros y las voces de acento a menudo se tratan como parte del conjunto, no como la atracción principal o la característica clave. La mezcla debe reflejarlo.
  4. Determina las relaciones entre las pistas. Debes tener en cuenta las partes que se complementan, como las pistas de guitarra rítmica que crean una "transferencia" cada cierta cantidad de compases. Estas tendrán que resaltarse o refinarse más adelante para obtener un mayor efecto. Si no puedes ver el propósito de una pista en particular, esta puede ser una señal de que no la necesitas del todo.
    • Usa el fader para quitar pistas y ver el impacto que esto tiene en la mezcla en conjunto.
    • Aísla partes de la mezcla que no suenen claras y encuentra la o las pistas originales que ocasionen esta distorsión. Luego, tendrás que equilibrar la pista problemática o quizás eliminarla del todo.
  5. Escucha música similar. Al escuchar canciones similares, puedes escuchar cómo se utilizan los instrumentos para desarrollar una pista. También puedes obtener ideas completamente nuevas de efectos que podrías usar en tu propia mezcla. Obtener inspiración de otras canciones puede ser una herramienta poderosa para tu proceso de mezcla.
  6. Planifica mezclar de abajo hacia arriba. Puede serte útil pensar en la canción como una pirámide. Las partes más bajas y pesadas (el bombo, el bajo eléctrico, etc.) forman la base de la mezcla. Los segmentos del medio los componen las guitarras, el teclado y otra percusión. Finalmente, las voces y las partes principales conforman la parte superior. Al aprender los conceptos básicos, tu proceso de mezcla por lo general debe seguir este orden.
    • Trabajar de abajo hacia arriba puede ayudar a crear un sonido más equilibrado y una ecualización mejor definida.

Equilibrar el volumen y enrutar las pistas

  1. Evalúa la calidad de tus pistas al equilibrar el volumen. La mala calidad en una pista podría no parecer gran cosa al principio pero, cuando empiezas a añadir más pistas a la mezcla, puede tener un efecto multiplicador. Esto puede ser devastador para la calidad de la mezcla en conjunto. Sin embargo, debido a que escucharás cada pista por su cuenta al equilibrar el volumen, tendrás una oportunidad ideal para hacer una revisión de calidad.
    • Reemplaza las pistas de mala calidad cuando puedas para ahorrarte el trabajo más adelante, cuando tendrás que emparejar las características negativas.
  2. Equilibra el volumen entre pistas. La configuración de la estructura de ganancia es uno de los aspectos más importantes de la mezcla. Si una canción está "muy caliente", el nivel de volumen es demasiado alto y las partes superior e inferior de la frecuencia se pierden, lo que ocasiona un fenómeno llamado "recorte". Usa tu interfaz de audio para escuchar cada pista individualmente y luego ajustar el volumen.
    • Manteniendo bajos los niveles de sonido, puedes permitirte más espacio para refinar la mezcla a tu gusto.
    • Un nivel conservador de sonido para empezar es -10 dB en el master fader.
    • Por lo general, puedes protegerte de los recortes en el sonido manteniendo las pistas fuera del límite superior, representado por la zona roja en el master.
  3. Agrupa los sonidos con un bus. El proceso de agrupar sonidos similares en una sola pista se conoce como bussing. Esto significa que puedes aplicar procesos al mismo tiempo a todas las pistas que contenga el bus.
    • Tendrás que experimentar con las pistas particulares para encontrar cuáles pueden agruparse en un bus.
  4. Contempla el paneo. El paneo es el movimiento del sonido a la izquierda y a la derecha a través del campo estéreo de tu mezcla. Debes tener una idea general de cómo usarás el paneo de forma que, cuando tengas que añadir los instrumentos, puedas trabajar rápidamente. Planifica agrupar los sonidos pesados y de baja frecuencia, como el bajo, hacia el centro del campo estéreo.

Procesar el sonido

  1. Experimenta con los ecualizadores. Los ecualizadores pueden ser una herramienta increíble para enfocar el sonido de tus instrumentos. Con los ecualizadores, puedes ya sea reducir o aumentar las frecuencias altas o bajas, lo cual puede ser particularmente útil con la batería. Cuando se graban los sonidos de la batería, las vibraciones ocasionadas por sus bajas frecuencias pueden resonar con otras partes de la batería. Esto puede ocasionar un retumbo en la caja de la batería, por ejemplo. Estos sonidos pueden "rodarse" con un ecualizador en el extremo inferior, lo que crea un sonido más puro.
    • En lo que respecta a la percusión, las cajas por lo general tienen un sonido más potente cuando se realiza un aumento a las frecuencias más bajas, mientras que los charles y los tomtoms a menudo suenan más enérgicos y contundentes al dispersar un poco las frecuencias más bajas.
  2. Usa herramientas de compresión para asegurar un volumen constante. Un compresor limita la cantidad de frecuencia que se expresa en la mezcla. Elevará el volumen en las partes silenciosas, bajará el volumen en las partes ruidosas y mantendrá el volumen de los sonidos en el rango ideal. Debido al error humano, no puedes esperar que todos los instrumentos estén perfectamente constantes a lo largo de toda la grabación. La compresión puede emparejar estas irregularidades automáticamente por ti.
  3. Revisa el sonido de la batería y el bajo. La batería y el bajo forman la base rítmica de la canción, así que asegúrate de separar un tiempo para escucharlos cuidadosamente. Los sonidos de frecuencia más baja pueden ser abrumadores si no tienes cuidado. Cada parte debe tener un sonido distintivo pero también coherente con el todo. Si un instrumento es excesivamente fuerte o sordo, sonará fuera de lugar.
    • Piensa en las pistas de la mezcla como los miembros de un coro: cada parte puede apreciarse por separado pero el objetivo es trabajar juntos colectivamente.
  4. Usa puertas de ruido. Las puertas de ruido eliminan todo el ruido que no alcance un volumen mínimo. Esto puede ser altamente útil cuando se ha realizado una grabación en un área que tenga ruido de fondo. El zumbido de este ruido puede eliminarse fácilmente con una puerta de ruido.
    • Para los instrumentos específicos que no ocurran tan regularmente en la mezcla, puede ser más fácil bajar el fader.
    • Filtrar la percusión indeseada de un volumen más bajo puede ser irracionalmente difícil al intentar cronometrar el desvanecimiento con el "golpe" de cada sonido. Las puertas son ideales para esta situación.
    • Experimenta con las puertas de sonido para obtener un sonido más limpio y nítido en tu mezcla.
  5. Experimenta con el paneo. La forma como se mueve el sonido a través del campo estéreo definitivamente tiene un efecto sobre el sonido que produces en la mezcla. Para encontrar el equilibrio perfecto, tendrás que experimentar con la forma como distribuyes las pistas. Los principiantes deben empezar con una parte centrada del bajo pero luego pueden hacer lo siguiente:
    • intercambiar entre los lados de guitarra rítmica y percusión
    • colocar una pista de teclado de forma que esté ligeramente descentrada
    • añadir otras pistas a lo largo del campo para darle a la mezcla una cualidad más intensa y realista
  6. Añade efectos. El efecto de coro, por ejemplo, añadirá a una pista capas de timbres y entonaciones ligeramente diferentes, haciéndola sonar como si se tocaran múltiples instrumentos. Como regla general, este efecto es útil para las partes de los teclados eléctricos y las guitarras. Algunos otros efectos que podrías utilizar al mezclar incluyen:
    • La reverberación: este efecto crea una vibración en el sonido, a menudo añadida a las guitarras y las voces para disfrazar las frecuencias menos deseadas y crear intensidad.
    • La demora: a veces llamado "eco", este efecto crea uno o más segmentos de sonido definidos y los repite.
  7. Usa la automatización para crear una canción más musical. Existen muchos tipos de automatización que puedes usar para mejorar la musicalidad de tu mezcla. Por ejemplo, puedes automatizar tu bus master para crear coros más fuertes que las estrofas. Esto creará un coro más prominente en la mezcla.
    • También puedes automatizar los retornos de efectos, los cuales pueden ser útiles si quieres que una reverberación o una demora sean menos prominentes en determinadas secciones de una canción.
  8. Une todo. Al usar el ecualizador, las puertas de sonido y otros efectos, debes escuchar constantemente toda la producción. Al hacerlo, haz pequeños ajustes a cada pista a la vez que siempre tienes en mente el todo. Con cada cambio, escucha la mezcla de nuevo. Incluso si las partes individuales suenan muy bien, el producto completo también tiene que sonar muy bien.
  9. Rompe las reglas y explora nuevas técnicas. Existen muchos parámetros y rangos técnicos definidos por expertos que pueden cegarte a nuevos enfoques que podrías tomar para lograr el sonido que quieras. El buen sonido es cuestión de gustos. Siempre confía en tus oídos y nunca tengas miedo de romper las reglas.

Consejos

  • Los ecualizadores no solo se usan para refinar; también tienen un propósito mucho más práctico en el caso de las grabaciones defectuosas o de mala calidad al eliminar la retroalimentación aguda (en el caso de los ecualizadores que filtran las frecuencias más altas) o el infrasonido (en el caso de los ecualizadores que filtran las frecuencias más bajas).
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