Cómo inspirar a las personas

Puedes inspirar a alguien para que deje de beber, a algunas personas para que donen a un refugio para personas sin hogar o a tus trabajadores para que hagan su mejor esfuerzo; sin importar el caso, puedes aplicar ciertas técnicas. Si quieres inspirar a alguien, deja que wikiHow te ayude. ¡Ve al paso 1!

Técnicas generales

  1. Se auténtico. Si pareces falso o nada sincero, no inspirarás a nadie. Nunca los impresionarás si tratas de ser alguien más. Ellos tienen que pensar que crees en tus palabras y que tienes tu propio concepto de la vida en el cual crees. Si no crees en ti, si solo estás diciendo mentiras, ¿por qué deberían creerte? La mejor forma de ser auténtico y demostrar que te importa es haciendo que te importe. Sé entusiasta y dedícate totalmente a hacerlo, después de todo es tu vida.
  2. Deshazte de la gloria personal. Trata de no usarte como un ejemplo para inspirar a las personas. Esto tiende a dar la sensación de que solo quieres expresar lo genial que eres. En lugar de ello, solo di "sé lo que sientes" o "lo he hecho antes", y luego enfócate de inmediato en ellos. Solo comparte tus experiencias si te lo piden.
  3. Mantén tu fuerza emocional. Nunca dejes que las personas a las que quieres inspirar te vean enfurecerte, mantén tu fuerza. Las personas se ponen nerviosas cuando asumen tareas difíciles y necesitan saber que alguien está en control de la situación. Si no puedes lidiar con la presión, ¿cómo podrían ellos?
  4. Espera su mejor rendimiento. No tengas expectativas bajas. No les faltes el respeto actuando como si creyeras que no pueden lograr nada. Espera grandes cosas (pero no imposibles) de ellos y muéstraselos.
    • Es importante solo pedir cosas que puedan lograr, y suele ser mejor fijar expectativas que superen las metas que ya lograron anteriormente.
  5. Reconoce los problemas. Si hay obstáculos, reconócelos. Identifica cuáles son, pero también debes identificar cómo puedes lidiar con ellos. Haz énfasis en el hecho de que pueden superarlos. Esto hará que confíen en que estás preparado.
  6. Haz que esos problemas luzcan más pequeños. Después de reconocer los problemas que podrías afrontar, no solo hagas que luzcan como superables, sino como pequeños. Compáralos con otros problemas que hayan afrontado o habla sobre las razones por las que podrían incluso no considerarse problemas en absoluto.
  7. Utiliza ejemplos culturales. Los ejemplos de la cultura popular o de la historia son una grandiosa forma de inspirar a las personas para cualquier tipo de propósito. Puedes recurrir a películas motivacionales, personajes históricos, citas o incluso obstáculos que ellos mismos superaron en el pasado.
  8. Dales esperanza. La esperanza es lo más importante para inspirar a las personas. Debes darles esperanza. Ellos necesitan creer que hay una meta, una luz al final del túnel, una recompensa para los esfuerzos que deberán realizar. La forma en la que lo harás dependerá de tu situación, solo asegúrate de no sonar negativo al final.

Para trabajar más duro

  1. Guíalos con el ejemplo. La mejor forma de inspirar a tu personal para que trabajen más duro o superen un periodo difícil es guiándolos con el ejemplo. Asume más trabajo del que debes y ayúdalos a terminar el suyo cuando puedas. Un gerente activo que trabaja junto a ellos es más inspirador que uno que solo se sienta detrás del escritorio.
  2. Sé su defensor. Asegúrate de que satisfagan sus necesidades. Muéstrales que te importa su bienestar personal. Cuando hagan algo que merece ser reconocido, hazlo. Promuévelos cuando lo merecen. Todo esto hace que quieran hacer más por ti, ya que saben que lucharás por ellos.
  3. Hazlos sentir orgullosos. Haz que se dediquen al trabajo que hacen. Haz que se sientan orgullos del producto que crean o del servicio que ofrecen. Si se sienten orgullosos de lo que hacen, es mucho más probable que trabajen duro y se esfuercen por alcanzar la perfección.
  4. Cumple tus promesas. Cuando les prometes algo o les das un incentivo, no debes dar marcha atrás. Si no cumples con sus expectativas, solo harás que duden de tus promesas futuras y es probable que no vuelvan a tomarse los incentivos con seriedad.

Para ayudar a otros

  1. Crea una historia. Cuéntales una leyenda o una historia de hadas en donde el problema que se debe superar (desamparo, hambruna, pobreza, etc.) es un dragón que debe ser aniquilado. Crea una sensación épica en la tarea que deben completar.
  2. Recurre a su ego. Ahora, conviértelos en el héroe de la historia que creaste. Diles que son los únicos que pueden superar este terrible obstáculo. No solo hagas que se sientan necesarios, sino esenciales. La clave es hacerles creer que son los únicos que pueden ayudar. Por lo general, las personas no brindarán su ayuda si creen que alguien más tomará el papel del héroe.
  3. Incentiva su empatía. Usa sus emociones para mostrarles por qué su ayuda es tan necesaria. Ponlos en el estado emocional de la persona que necesita ayuda. Sé lo más descriptivo posible, mientras más fácil sea para ellos imaginarlo, mayor será la probabilidad de que quieran ayudar.
  4. Muestra las recompensas. Hazles sentir que brindar su ayuda también genera buenas cosas para ellos. No solo les indiques cuán bien se sentirán, háblales también de las recompensas materiales que recibirán (buen contenido para tu curriculum, incentivos empresariales, oportunidades de marketing, etc.).

Para ayudarse a sí mismos

  1. Escúchalos. Si alguien tiene graves problemas, sin importar si lo muestra o no, es probable que se esté juzgando severamente. Es posible que todo lo que podrías decirle ya lo haya pensado. Esto significa que una de las formas más productivas de ayudarlo es solo escucharlo. Escucha todas sus inquietudes. ¡Tal vez solo desee expresar su opinión sobre lo que le pediste que haga!
  2. Simpatiza con ellos. Muéstrales que te importan. No los juzgues ni los avergüences. Simpatiza con ellos y hazles saber que comprendes que los errores que cometieron son errores humanos. Ellos deben percibir que estás de su lado, incluso si estar de ese lado implica hacer lo opuesto a lo que quieren hacer.
  3. Haz que empiecen a valorarse. Las personas que toman malas decisiones con frecuencia tienden a valorarse muy poco. Por lo general, si has tomado muy malas decisiones, lo sabes, ¿no es así? En ocasiones, la opinión negativa que tienen de sí mismas provoca incluso que hagan cosas malas. Haz que empiecen a valorarse mostrándoles todas las cosas increíbles que pueden hacer y te darás cuenta de que ellos empezarán a resolver sus propios problemas.
  4. Ayúdalos a aceptar sus defectos. Algunas personas creen que no pueden superar los obstáculos porque tienen demasiados defectos. Ayúdalos a entender que todos tienen defectos y que todos tenemos que resolverlos o superarlos. Muéstrales que la perfección no es necesaria, pero que esforzarse es importante para todo.

Consejos

  • Haz tu mejor esfuerzo. Siempre aborda todo con buenas intenciones y pensamientos positivos. Lo más probable es que te admiren por tu determinación y que mejores más y más. Cuando pierdas un partido de fútbol o tengas un mal día en la escuela o el trabajo, trata de superarlo con una sonrisa silenciosa y hazlo mejor la próxima vez. No te eches toda la culpa, ni a ninguna otra persona, o en lugar de inspirar a los demás, harás lo opuesto. Se trata de sentido común, ¡pero es sorprendente la cantidad de personas que olvidan los increíbles que son!
  • Las palabras por sí solas no son de mucha ayuda. Contar una experiencia será de más utilidad o mostrarle a alguien que te importa obtendrá mejores resultados. Eres tú el que inspira a las personas, no tus palabras.
  • Ten en cuenta cómo te inspiraron en el pasado. Trata de analizar a alguien que te inspiró para saber cómo actúa y qué hace.
  • Trata de reflejar que tienes mucha fe en las personas. Confiar en que las personas son buenas siempre inspira a los demás y hará que sean más abiertos con las personas que consideran creen en ellos.

Advertencias

  • No te vuelvas arrogante. A las personas no les gusta hablar con alguien que actúa como si fuera superior a ellas. En lugar de ello, ten fe en las personas.
  • No trates a las personas como si fueran un problema o como si fueran deficientes de alguna forma. Las personas suelen pensar que están bien, aunque pueden sentirse incómodos por algo. Si ellas creen que tienen un problema y se sienten incómodas, solo harás que se sientan mal si las tratas como si fueran inútiles. Si ellas creen que no tienen ningún problema, las ofenderás en lugar de ayudarlas. Trata a las personas como tus iguales, después de todo, todos tenemos problemas.
  • En ocasiones, no puedes hacer nada porque se trata de algo físico y no emocional. A veces es mejor que las personas reciban medicamentos o terapia para superar las dificultades.
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