Cómo ejercitar los músculos faciales

Un régimen de ejercicios es una excelente forma de tonificar tus músculos, reducir algunos centímetros y controlar la flacidez de tu piel. Los ejercicios faciales (o el yoga facial) es una forma natural de hacer que tu cara luzca más joven al reafirmar los músculos y reducir las arrugas. También son ejercicios adecuados para corregir un problema que tengas en la cara, pues fortalecen los músculos dando lugar a una apariencia tonificada y más confiada. La cara tiene aproximadamente 50 músculos; ejercitar todos ellos brinda el beneficio adicional de reducir el cansancio ocular, y aliviar la tensión en el cuello y la cara. El ejercicio de los músculos faciales puede hacer que tu cara luzca más atractiva.

Ejercitar tu frente y ojos

  1. Estira tu frente con el dedo índice. Utiliza los dedos para aplicar presión en la frente de modo que, al mover las cejas, podrás fortalecer esa parte de la cara. Esto puede ayudar a suavizar las líneas de expresión en la frente.
    • Coloca los dedos índice justo por encima de cada ojo.
    • Jala los ojos hacia abajo mientras tratas de levantar las cejas.
    • Realiza diez repeticiones para reafirmar tu frente.
  2. Empuja la frente con las manos. Este ejercicio simple utiliza las palmas de tus manos para generar resistencia mientras flexionas las cejas. Este ejercicio te ayudará a crear líneas de expresión suaves en tu frente.
    • Coloca las palmas a los lados de tu frente, con la base de cada una de ellas apoyada sobre las cejas. Tus palmas deben sujetar la piel con firmeza en su lugar.
    • Levanta los músculos de las cejas, como si hicieras un gesto de sorpresa, y luego bájalos, tal como si estuvieras molesto.
    • Levanta y baja los músculos diez veces, para luego levantarlos y mantenerlos en esa posición durante treinta segundos. Bájalos y mantente en esa posición otros treinta segundos y luego vuelve a repetir el movimiento de subir y bajar diez veces más.
  3. Levanta la frente. Con la ayuda de tus dedos y cejas, puedes ejercitar los músculos de tu frente. Solo necesitas aplicar un poco de presión para crear la resistencia suficiente para un buen ejercicio.
    • Forma la señal de la paz con los dedos y coloca las puntas sobre cada ceja.
    • Empuja suavemente la piel hacia abajo, y luego levanta y baja las cejas.
    • Repite el movimiento de levantar y bajar las cejas unas diez veces.
    • Realiza tres series de diez repeticiones, toma un descanso breve y luego haz otras tres series de diez repeticiones.
  4. Estira los párpados. Tus párpados son músculos fáciles de ejercitar, y no se necesita mucha resistencia. Utiliza los dedos para estirar los párpados de modo que puedas eliminar las arrugas y fortalecerlos.
    • Siéntate y cierra los ojos.
    • Una vez que tus párpados estén relajados, utiliza los dedos índice para levantar las cejas. Mientras tanto, mantén los ojos cerrados para estirar los párpados lo más posible.
    • Mantén esta posición durante diez segundos, luego relájate y repite el ejercicio diez veces más.
  5. Aprieta los ojos. Puedes ejercitar los párpados aún más al apretar los ojos oponiendo un poco de resistencia con la boca. Debido a que este ejercicio comprende muchos músculos distintos, puede ayudar a estirar toda la cara y no solo los ojos.
    • Baja los labios hasta estirar los músculos faciales y luego jálalos hacia un lado.
    • Aprieta un ojo durante un segundo y repite el ejercicio diez veces manteniendo los labios hacia un lado. Luego, haz lo mismo con el otro ojo.
    • Realiza tres series de diez repeticiones en cada ojo, toma un descanso breve y luego haz otras tres series de diez repeticiones.
  6. Estira la cara mientras mantienes los ojos cerrados. Esto te ayudará a desarrollar los músculos alrededor de los párpados para lograr una apariencia de tener los ojos más despiertos. Utiliza los dedos para proporcionar cierta resistencia a la acción básica de abrir y cerrar los ojos.
    • Utiliza los dedos pulgar e índice para formar una c alrededor de los ojos. Asegúrate de que el índice esté sobre tu ceja y el pulgar, contra tu mejilla.
    • Cierra los ojos y aprieta los párpados lentamente. Relaja la tensión sin llegar a abrir los ojos
    • Repite el proceso de apretar y relajar los párpados unas 25 veces.

Ejercitar tu boca

  1. Sonríe. Una de las formas más simples de reafirmar tu sonrisa es practicándola. En este ejercicio, deberás mover lentamente la boca hasta formar una sonrisa completa, manteniendo diferentes posiciones. Esto te dará un mejor control de tu cara y capacidades para sonreír.
    • Comienza a sonreír lentamente al estirar lateralmente las comisuras de la boca mientras tus labios siguen juntos.
    • Luego, alza el labio para mostrar los dientes superiores.
    • Sonríe abriendo la boca lo más posible para mostrar los dientes.
    • Una vez que hayas llegado hasta ese punto, comienza a relajar la boca lentamente hasta volver al punto de partida.
    • Detente en varias etapas de esta expansión de la sonrisa y mantén esa posición durante diez segundos.
  2. Aplica presión en tu sonrisa. Del mismo modo que en el último ejercicio, este utiliza diferentes etapas de tu sonrisa para ejercitar los músculos de la cara. En él, tus dedos proporcionarán una resistencia adicional para ejercitar más los músculos alrededor de la boca.
    • Forma una sonrisa completa y utiliza los dedos para mantenerla en su lugar al ejercer presión en cada comisura.
    • Cierra los labios hasta la mitad y luego hazlo por completo mientras utilizas los dedos para resistir el movimiento.
    • Mantén cada posición durante diez segundos.
  3. Realiza un ejercicio para levantar la cara. Este ejercicio hace trabajar los músculos alrededor del labio superior con la finalidad de evitar la flacidez y mantener un contorno de labios fuerte. Si lo haces correctamente, tendrás una sonrisa más fuerte que exhiba en mayor medida tus dientes superiores.
    • Abre ligeramente la boca y ensancha las fosas nasales. Arruga la nariz lo más que puedas y luego levanta lentamente el labio superior tanto como te sea posible. Mantén esta posición durante diez segundos.
    • Deja la boca ligeramente abierta y coloca un dedo debajo del ojo, sobre el pómulo. Levanta lentamente el labio superior manteniendo la presión del dedo en la cara. Quédate en esta posición durante diez segundos y luego vuelve lentamente a la posición original.
  4. Ejercita los labios. Este es un ejercicio simple que ayudará a aumentar el flujo de sangre hacia los labios. Esto hará que las partes más carnosas adopten un color más saludable, vivo y natural.
    • Abre la boca ligeramente, asegurándote de que tus labios superior e inferior estén relajados.
    • Lleva el labio inferior hacia adelante hasta que haga contacto con tu labio superior.
    • Lleva los labios superior e inferior hacia el interior de la boca. Ejerce presión y luego relájate.
  5. Realiza un ejercicio de fortalecimiento mandibular. Este ejercicio hace trabajar tu mandíbula, el maxilar inferior, que una parte importante para sonreír, hablar y masticar, así como cualquier otra cosa que hagas con la boca. Este tipo de ejercicio te ayudará a prevenir una papada y arrugar por envejecimiento en la parte baja de la cara.
    • Mantén la boca ligeramente cerrada, particularmente los dientes y labios.
    • Separa los dientes lo más posible sin abrir los labios.
    • Mueve lentamente la mandíbula hacia adelante. Hazlo lo más lejos posible, estirando el labio inferior hacia arriba, y mantén la posición durante unos cinco segundos.
    • Regresa lentamente la mandíbula, los labios y los dientes a su posición original.
  6. Pronuncia las vocales de manera exagerada. Mover la boca para producir algunos sonidos básicos puede ayudarte a ejercitar los labios, así como los músculos ubicados entre el labio superior y la nariz. Este es un ejercicio sencillo que solo requiere algunos movimientos faciales exagerados mientras se produce los sonidos.
    • Abre la boca y luego frunce los labios de modo que tus dientes se separen sin llegar a verse.
    • Pronuncia la vocal o realizando un movimiento exagerado para fruncir los labios.
    • Cambia los sonidos a vocal e realizando nuevamente un movimiento exagerado para estirar los labios hasta que adopten la forma correcta. También puedes reemplazar la pronunciación de la vocal e con la de la a para realizar un ejercicio ligeramente distinto.
    • Realiza tres series de diez repeticiones entre o y e.
  7. Chúpate el dedo. Utiliza la presión natural del movimiento de succión para reafirmar tus labios. Al sacarte el dedo al mismo tiempo, podrás proporcionar una resistencia adicional.
    • Métete el dedo en la boca y succiónalo lo más fuerte posible.
    • Mientras lo haces, sácalo lentamente de tu boca.
    • Repite el ejercicio diez veces.
  8. Aplica presión en tus mejillas mientras sonríes. Esto ayudará a fortalecer los músculos de tus mejillas. Asegúrate de mantener la cabeza hacia atrás mientras realizas este ejercicio.
    • Presiona tus mejillas con los tres dedos medios.
    • Mientras lo haces, sonríe lo más fuerte posible para empujar tus dedos.
  9. Levanta las mejillas. Este ejercicio puede ayudarte a suavizar las líneas de expresión y las líneas finas debajo de los ojos. Tus manos serán las que trabajen en este ejercicio, pues se encargarán de estirar los músculos faciales y la piel.
    • Coloca las palmas firmemente contra las mejillas.
    • Levanta las comisuras de tus labios hacia las sientes hasta que exhibas los dientes superiores y las encías.
    • Mantén esta posición durante treinta segundos, relájate y repite tres veces más.
  10. Aprieta los labios. Este ejercicio te ayudará a acondicionar los músculos de los labios. Una vez más, tus manos harán todo el ejercicio al apretar tu cara alrededor de la boca y la nariz.
    • Coloca las palmas de las manos en la cara, con el borde exterior sobre las líneas de expresión y los bordes inferiores en la parte superior de la línea de la mandíbula. Utiliza toda la palma para ejercer presión en tu cara.
    • Utiliza los músculos de los labios (no tus manos) para mantener tus labios unidos durante veinte segundos. Luego, eleva las palmas hacia la nariz y mantén la posición durante diez segundos.
    • Repite el ejercicio tres veces.

Cuidar tu cara

  1. Sonríe lo más que puedas. Además de los ejercicios específicos, sonreír con regularidad puede ayudarte a mantener tus músculos fuertes y no te da una apariencia tan extraña como cuando ejercitas los músculos faciales. Además, sonreír suele darte una apariencia más relajada y confiada, y te ayuda a reducir el estrés cotidiano.
  2. Lávate la cara frecuentemente. Lávate la cara con regularidad para eliminar las impurezas y mantener tu piel clara. Asimismo, durante el lavado, utiliza algunos productos para el cuidado de la piel, tales como un limpiado simple, una crema humectante y retinoides. Este régimen es bastante sencillo, pues una cantidad excesiva de productos puede hacer que los ingredientes se anulen entre sí.
  3. Aliméntate bien para tener una piel fuerte. Una parte de los ejercicios faciales consiste en ayudar a estirar tu piel con la finalidad de lograr una apariencia fuerte y juvenil. Si quieres mejorar la piel de tu cara, necesitarás tener una buena dieta. Consume alimentos ricos en vitamina A y C, así como ácidos grasos omega 3. Esta dieta te ayudará a mantener tu piel clara y los músculos faciales bien desarrollados.
    • Algunos buenos alimentos beneficiosos para tu cara incluyen frutas y verduras de color oscuro y de hojas tales como zanahorias, albaricoques, espinacas, tomates, arándanos, frijoles, guisantes y lentejas; pescados grasos como salmón y caballa; frutos secos; ajo, y chocolate negro. En general, los alimentos saludables para tu salud en general también lo son para tu cara y piel.
    • Los alimentos ricos en carbohidratos procesados o refinados y las grasas poco saludables promoverán el envejecimiento de la piel, así que ten cuidado al consumirlos.
  4. Protege tu cara del sol. Si no tienes cuidado, el sol puede dañar fácilmente tu piel y darle a tu cara una apariencia más envejecida. Evita ir al exterior durante las horas pico (entre 10 a. m. y 2 p. m.), utiliza ropa que te cubra todo el cuerpo y aplícate protector solar.

Consejos

  • Lávate las manos antes de comenzar con los ejercicios. Si te tocas la cara, puedes añadir más aceites y suciedad que genere brotes.
  • Puedes realizar estos ejercicios estando sentado o de pie, dependiendo de lo que se sienta más cómodo para ti. Podrías hacerlos frente a un espejo, por lo menos al principio, para así ver lo que haces.
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