Cómo instalar un aislante para ventanas

Aquí te enseñamos cómo ahorrar energía y dinero en calefacción y aire acondicionado instalando un aislante para ventanas.

Pasos

  1. Ten en cuenta de lo que es el aislante para ventanas. El aislante para ventana que se comenta en este artículo y con los cuales cuentan la mayoría de ferreterías, es una lámina de termo contracción que se extiende a través del marco interior de la ventana para forma una burbuja que bloquea las corrientes de aire e interrumpe la convección de la masa del aire en el interior a través de un vidrio muy frío (o muy caliente). Las láminas para ventanas que se pegan directamente al vidrio, como el polarizado de las ventanas del auto, para dar sombra, aislar y reforzar, son muy diferentes.
  2. Escoge la ventana que quieres aislar. No podrás abrir la ventana sin quitar la lámina, así que deja por lo menos una ventana cerca de la cocina sin aislar, en caso de que tengas que ventilar luego de haber quemado alguna comida. Tal vez quieras dejar ventanas en extremos opuestos de la casa sin aislar para que entre una corriente de aire cuando el clima sea agradable si no quieres volver a aislar cada invierno. No podrás alcanzar las persianas de las ventanas después de aplicar el aislante, y la falta de tener algo que cubra la ventana, permitirá que el calor se difunda hacia adentro y afuera, así que no apliques aislante en donde hayan persianas, a menos que tengas cortinas para tapar la ventana durante la noche o quieras las persianas permanentemente cerradas o casi cerradas (tal vez en un ángulo en donde entre un poco de luz sin poder ver directamente a través de la misma). Una ventana que estará rozando frecuentemente no será una buena candidata, ya que la lámina y su fijador de cinta selladora no son muy fuertes.
  3. Prepara las ventanas. Es más eficiente aislar todo lo que quieras de una sola vez. Quita los desechos en todo el marco inferior, cierra la ventana, séllala, y límpiala junto con el marco, limpia y ajusta las persianas si hay un poco de polvo (una aspiradora es ideal). Deja que la ventana y el marco se sequen.
  4. Abre la caja con la lámina aislante para ventana y saca la cinta selladora adhesiva. Sólo usa los dedos para abrir la caja, no uses objetos puntiagudos, podrías dañar la lámina en su interior. Deja la lámina para más tarde.
    • Si se te acaba la cinta, dile al fabricante que ya no tienes y necesitas más. Es probable que te la manden gratis. Los rollos largos de cinta adhesiva de doble cara, que son los suficientemente débiles para que no se levante la pintura, no están disponibles para comprarlos por si solos.
  5. Prueba la adhesión de la cinta.
    • Pega un pedazo pequeño de cinta sobre el marco.
    • Si la cinta adhesiva se desprende muy fácil, es porque hay suciedad o grasa en el marco.
      • Limpia la grasa con un trapo y un solvente para residuos como alcohol metilado o aguarrás (aparentemente común en el Reino Unido) o alcohol rectificado (común en los Estados Unidos).
      • Limpia la humedad y usa un calor suave para evaporar cualquier residuo. Prende el termostato varios grados, o usa un calentador en el área general de la ventana. Asegúrate de que cualquier humificador haya sido apagado y no hayas hervido o lavado cualquier cosa con agua caliente por una cuantas horas.
    • Los marcos de metal son los más difíciles. Es más difícil quitar la suciedad de las ventanas con marco de metal, porque el metal frío atrae humedad fresca muy rápido. Los marcos de metal deben ser lisos; cualquier pintura suelta u oxidación deben ser eliminadas. Sólo usa un cepillo de plástico para restregar el exceso; deja la superficie vulnerable estropeada o expuesta para cuando llegue el tiempo de volverla a pintar.
  6. Aplica la cinta adhesiva al marco. Ésta irá en el frente de la moldura, justo enfrente de la moldura vertical. Ponla justo dentro de una cresta en la moldura, si tiene una, para mantenerla recta y protegida por el borde de la moldura. Corta un extremo en el lugar adecuado con tejieras antes de pegarla. Cuando termines una pieza, restriégala en las orillas y quita el soporte del papel aproximadamente a una pulgada (un par de centímetros) para sobreponerla con la próxima pieza. Ten cuidado de no tocar con tus dedos el lado pegajoso o el área del marco donde la pegarás, porque esto creará una capa de grasa que reducirá la adhesión.
  7. Frota la cinta usando una presión firme (usa un poco de papel mayordomo arrugado).
  8. Quita la parte de atrás de la pieza superior y a aproximadamente 6 pulgadas de cada lado de la pieza en el extremo superior.
  9. Desempaca la lámina. La lámina es delgada y muy fácil de dañarse con objetos duros. También tiene estática, así que mantenla lejos de la suciedad o el polvo, preferiblemente lejos del suelo. Si el paquete contiene múltiples láminas, desempaca una a la vez; si el paquete contiene una lámina grande, busca como colocarla y recórtala en cada ventana para que haya una menor pérdida.
  10. Piensa acerca de cómo ajustar mejor la lámina a la ventana. Si tienes láminas individuales del tamaño de la ventana, debe ser fácil, pero si tienes ventanas muy altas, mídelas primero. Puede ser un ajuste apretado así que tendrás que dejar márgenes estrechos, o incluso extender la lámina para alcanzar el largo completo. Puedes juntar las láminas con la cinta adhesiva de doble cara o incluso extenderlas un poco con la cinta adhesiva ancha clara (que posiblemente puede levantar la pintura). Estos arreglos imperfectos son más fáciles de esconder en la parte superior de la ventana, luego de sujetar la lámina desde la parte de arriba en vez de la parte de abajo y después de sujetar la lámina de arriba hacia abajo como se hace usualmente. Si tienes una lámina muy grande o alguna parte que te sobre luego de aislar un grupo de ventanas o una puerta corrediza de vidrio, podría ser más eficiente usar el camino “ancho” a través de la pared, en lugar del camino “largo”.
  11. Desenvuelve las primeras 12 pulgadas de lámina a lo largo de todo el ancho de la ventana. Deja el resto de lámina pegada. La lámina está pegada firmemente debido a la estática y puede ser difícil de separar. Si no se separa fácilmente, humedece el pulgar y tus dedos y frota gentilmente los extremos de la lámina doblada entre estos hasta que se separen (esto puede tardar un poco y notarás que la fricción aumenta hasta que la lámina se separa). El borde doblado puede reconocerse porque está un poco arrugado cuando la lámina esta plana. No desenrolles la lámina antes de aplicarla porque las superficies interiores empezarán inmediatamente a atraer el polvo. Pega el borde de arriba de la lámina a la cinta, centrando la lámina lado a lado para que haya un exceso en cada lado.
  12. Si las láminas están empolvadas, pon las superficies empolvadas afuera, hacia la habitación, para que puedan limpiarse. Para hacer esto, expón la lámina aislante de ventana en la parte superior del marco mientras la desenrollas para que las superficies internas que emerjan estén limpias conforme empiezas a desenrollarla viendo hacia la ventana.
  13. Pega la lámina en la ventana de arriba hacia abajo. Desenrolla cerca de 6 pulgadas de lámina a la vez, quita la cinta de la parte de atrás del papel (o jálalo todo de una vez) y pega la lámina a la cinta. Mantén los lados ligeramente tensos e iguales de lado a lado. Las arrugas no son problema: se quitarán después.
  14. Quita las últimas pulgadas y la cinta de la parte inferior mientras sostienes la lámina lejos de la cinta con la otra mano. Pega la parte superior de la lámina. No jales la lámina para ajustarla; en vez de eso, empújala un poco para asegurarte que se pegue a la anchura completa de la cinta a través del umbral, incluyendo las esquinas. Este es un punto débil común porque la tensión tiende a jalar la lámina de la cinta en el umbral, en lugar de directamente a través de la misma como con la cinta sobre la otra moldura.
    • Si la cinta se sale del umbral después, puedes arreglar el problema con cinta para empacar transparente (la cual no se ve tan perfecta y podría levantar la pintura).
  15. Cuidadosamente frota la lámina hacia abajo sobre la cinta por todo el perímetro. No uses objetos duros. Un trapo limpio funcionará bien.
  16. Recorta el resto de lámina con un cuchillo. Jala gentilmente de la lámina en el lugar donde estés cortando para mantenerla perpendicular a la ventana y a la cinta, y sosteniendo el cuchillo paralelo a ésta y apuntando en dirección opuesta del centro de la ventana, corta el exceso de lámina a una fracción de pulgada del borde de la cinta (menos de un centímetro). Ésto elimina la necesidad de raspar el marco de la ventana cerca de la cinta. Sosteniendo el cuchillo, barre hacia atrás para que la lámina se barra mientras se corta, en lugar de amontonarse en un solo punto. El cuidado es necesario porque la lámina se puede romper a través de la línea de la cinta. El poco sobrante de lámina se enrollará aún más cuando se aplique calor y no se notará.
    • Se muy cuidados al colocarlo para que no te caigas sobre la ventana, y de extender el cuchillo muy poco y sostenerlo para que no te cortes seriamente tú mismo en caso de un accidente.
  17. Usa una secadora de pelo para encoger la lámina, quitando las arrugas. Sostenla a unas pulgadas de distancia; verás que la lámina empieza a encogerse. Más cerca no funcionará mejor: solo reducirá el flujo del aire potencialmente sobre calentando la secadora o dañando la lámina. Trabaja en un patrón, por ejemplo, un espiral desde las orillas hasta el centro. El encogimiento en un espacio quitará las arrugas de todo el alrededor. Antes de seguir con lo siguiente, no trates de encoger un área lo suficiente para remover las arrugas. Esto causará una tensión desigual y posiblemente separará la lámina de la cinta.
    • Si la secadora de pelo se apaga por sí sola, puede ser que se haya sobre calentado. Probablemente tenga un protector térmico que se reiniciará a sí mismo si desenchufas la secadora y la dejas enfriarse por más o menos media hora.

Consejos

  • Si es posible escoge un día cuando el clima en el exterior no esté congelado. Esto hará más fácil que se seque completamente el marco, ya que la condensación será menor.
  • Si compras tu propia cinta, escoge una cinta con una buena resistencia al corte. La mayoría de las láminas baratas en las tiendas locales están diseñadas para papel y no darán buenos resultados.

Advertencias

  • Algunas persona usan un calentador de ventilador eléctrico para agilizar el encogimiento, pero obviamente esto no se puede recomendar porque puede ser peligroso.
  • No jales la lámina de modo que quede muy apretada. Sólo concéntrate en evitar las arrugas en su paso por las líneas de la cinta.

Cosas que necesitarás

  • Cuchillo
  • Alcohol metilado, aguarrás o alcohol
  • Paquete de aislante para ventanas
Información
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