Cómo encontrar buenas razones para renunciar a tu empleo

¿Sientes que ya es hora de renunciar a tu empleo y cambiar de rumbo? Es posible que tengas un plan en mente, como aceptar un nuevo puesto o retomar tus estudios, o tal vez no tienes una visión clara de lo que sucederá después de renunciar. Cualquiera que sea el caso, antes de entregar tu carta de renuncia, lo más sensato es detenerte a pensar por qué quieres dejar tu empleo. ¿Quieres considerar bien tu situación y decidir si tienes buenos motivos para renunciar? Para ello, comienza con el paso 1.

Pensar en tu trayectoria profesional

  1. Pregúntate si tu empleo actual tiene sentido para ti. Piensa en los trabajos que has tenido, tu trabajo actual y cuáles son tus planes para el futuro. ¿Tu empleo actual es un paso en la dirección correcta? ¿Es dónde necesitas estar para alcanzar tus metas?
    • Si tu empleo no tiene sentido para ti. Por ejemplo, si tu trabajo es ordenar el correo, pero tienes un título de contabilidad y quieres convertirte en un auditor, entonces tienes una buena razón para cambiar de rumbo.
    • Si tu empleo parece ir de acuerdo con tu trayectoria profesional, necesitas evaluar mejor la situación. ¿Por qué quieres irte? ¿Estás listo para mayores responsabilidades? ¿Necesitas un nuevo desafío?
  2. Considera si quieres cambiar de profesión. Si has perdido interés en tu empleo actual y sientes encarecidamente que estás listo para un cambio, podría ser tiempo de cambiar de profesión. Tal vez comenzaste como un representante de ventas, pero te has dado cuenta de que tienes una gran pasión por la tecnología, puedes considerar seguir una nueva carrera en TI (tecnologías de la información).
  3. Piensa bien si tu empleo actual te permite crecer profesionalmente. ¿Tu empleo actual te brinda oportunidades de aumentar tus conocimientos a través de capacitaciones para el desarrollo de habilidades o capacitaciones de gestión? ¿Este te ofrece la oportunidad para avanzar profesionalmente a través de promociones y responsabilidades adicionales? Si tienes deseos de crecer y avanzar pero no puedes hacerlo en tu empleo actual, podría ser hora de buscar un nuevo empleador.
  4. Reflexiona en tu valor percibido. ¿Te sientes subvalorado en tu empleo actual? ¿Estás mal remunerado? Si crees que no reconocen o compensan justamente tus esfuerzos y contribuciones a tu compañía, podría ser tiempo de cambiar a un nuevo puesto.
    • Si no estás seguro acerca de qué tipo de salario debes ganar, consulta bases de datos profesionales y páginas web para averiguar el salario promedio para alguien en tu puesto.
  5. Evalúa el futuro de tu compañía. Si el futuro de tu actual compañía parece incierto, podrías sentirte incómodo e inseguro. En este caso, es lógico considerar buscar empleo en otra parte. De este modo, tu trayectoria profesional no se verá afectada a causa de los problemas de tu compañía. Los factores que pueden contribuir a la inseguridad incluyen:
    • La posibilidad de que la compañía sea vendida, comprada o fusionada con otra organización. Cuando una compañía experimenta este tipo de cambios, los despidos son una posibilidad real. Tu empleador podría necesitar reducir el personal y aumentar la eficiencia.
    • Una situación financiera inestable o en declive. Una compañía con problemas financieros buscará reducir costos de cualquier manera. Esto puede incluir eliminar puestos, reducir el salario o disminuir los beneficios.
    • Un patrón de despidos recientes. Cada vez que una compañía empieza a despedir a una gran cantidad de empleados, el futuro parece incierto. Todos se preguntan quién es el siguiente.

Considerar tu salud física y mental

  1. Pregúntate si te sientes agotado. Si tu trabajo te ha provocado tanto estrés que estás física, mental y emocionalmente exhausto, podría ser hora de cambiar de empleo. Tu salud realmente está en juego. Los signos de agotamiento profesional incluyen:
    • Falta de energía
    • Disminución de la productividad
    • Aumento de la frustración y escepticismo
    • Falta de paciencia
    • Problemas de motivación para comenzar tu día laboral
    • Sentimientos de decepción hacia tu trabajo
    • Cambios en el apetito o hábitos de sueño
    • Dolores de cabeza, espalda o cuello
  2. Considera tus niveles de estrés. Muchos empleados están muy estresados pero aún no están del todo agotados. ¿Es esta tu situación? Es normal y aceptable sentirse muy estresado en ocasiones, sin embargo, los periodos prolongados de estrés severo definitivamente pueden causar estragos en tu cuerpo y llevarte a un agotamiento profesional. Pregúntate cuál es la causa de tu estrés y si es probable que dicha situación mejore. Si no puedes reducir tus factores estresantes laborales o si estos están relacionados a cosas que están fuera de tu control, podría ser tiempo de hacer un cambio. Estos factores podrían incluir:
    • Un conflicto de estilos de gerencia. Si tu jefe es un microgerente y te sientes ansioso e infeliz con alguien que está constantemente mirando por encima de tu hombro, podría ser hora de buscar un nuevo empleo.
    • Un ambiente de ritmo muy rápido. Si eres más feliz en un ambiente menos exigente, una compañía que espera que trabajes constantemente a un ritmo rápido es probable que aumente tu estrés.
    • Un aumento de la carga laboral sin descanso. Si parece que tu carga laboral nunca deja de crecer y tu gerente no te proporciona ningún tipo de descanso, tus niveles de estrés seguirán aumentando.
  3. Reconoce la necesidad de nuevos desafíos. Si tu actual trabajo te aburre, no tendrás motivación para alcanzar el éxito. Pregúntate si estás listo para afrontar un nuevo desafío. Si este es el caso y tu empleador no puede proporcionarte nuevas oportunidades, podría ser momento de buscar empleo en otro lado.
  4. Evalúa los riesgos para tu salud física. Muchos empleos presentan serios riesgos para la salud. Ya sea que trabajes manipulando sustancias químicas peligrosas o subiendo por edificios altos, es comprensible evaluar dichos riesgos y decidir que te gustaría hacer algo menos peligroso. Si ya no te sientes cómodo con los riesgos relacionados con tu empleo actual, busca uno nuevo.

Considerar cambios de estilo de vida

  1. Piensa en tu educación. Seguir estudios superiores para avanzar en tus proyectos profesionales a largo plazo puede ser una razón válida para renunciar a tu empleo actual. Volver a estudiar lleva tiempo y esfuerzo; puede ser demasiado exigente si a ello se suma un empleo a tiempo completo.
  2. Considera tu vida familiar. Tanto los hombres como las mujeres deben considerar permanecer en casa para criar una familia. Es una opción de vida válida elegir quedarte con tus hijos durante el día en vez de llevarlos a una guardería. ¿Quieres ser un padre (o madre) a tiempo completo? Si esto es así, habla con tu esposa (o esposo) o tu pareja y decide si renunciar a tu trabajo es económicamente viable.
  3. Ten en cuenta tu ubicación. Si piensas mudarte a un lugar muy alejado como para desplazarte diariamente a tu empleo actual, averigua qué opciones tienes (por ejemplo, podrías trabajar a distancia). Pero si no tienes opción, es hora de buscar un empleo nuevo en tu nueva zona de residencia.

Considerar la jubilación

  1. Considera retrasar tu jubilación. En la mayoría de los casos, no tienes que jubilarte solo porque has alcanzado la edad adecuada. Retrasar tu jubilación podría resultar favorable económicamente y podrías sentirte más cómodo si sigues siendo productivo. Si no te sientes listo para la jubilación, no renuncies a tu trabajo.
  2. Discute tus opciones con un asesor financiero. Si estás considerando jubilarte, debes hablar con un profesional que te puede ayudar a evaluar tus finanzas. Revisa tu plan de ahorros de jubilación y considera si podrás arreglártelas económicamente con un ingreso mensual fijo.
  3. Piensa en lo que harás después de jubilarte. Muchas personas se sienten incómodas e improductivas si solo están sentados en casa. Considera la posibilidad de que te sentirás aburrido o solo si no trabajas todos los días. No renuncies hasta sentirte seguro de que prefieres estar alejado del trabajo.
  4. Habla con tu esposa (o esposo) o tu pareja. Jubilarse es una decisión importante y lo ideal es que tú y tu pareja se pongan de acuerdo acerca de cuándo podría ser el mejor momento de jubilarse. Si quieres jubilarte, ya que te sientes preparado económicamente y ya has discutido tus planes con tu pareja, sigue adelante y renuncia a tu trabajo.

Consejos

  • No renuncies a tu empleo sin antes haber meditado en ello. No importa cuáles sean tus motivos, debes tomarte tu tiempo para evaluarlos y considerar tus planes futuros.
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