Cómo dejar de discutir con tu novio

El conflicto es parte de casi todas las relaciones, pero a veces puede llevar las cosas a un estado donde parece que hay menos amor y más sufrimiento. Cambiar la forma en que lidiamos con las discusiones puede hacer una gran diferencia. Aprender a ser más abierta, aceptarte y comprenderte a ti misma y a tu novio toma tiempo, pero es un paso importante para mejorar tu vínculo.

Examina los patrones de discusión

  1. Determina por qué pelean con mayor frecuencia. Pueden ser cosas menores como la limpieza o cuestiones importantes como los celos, la infidelidad o el compromiso.
    • Sin embargo, ten en cuenta que las discusiones a menudo son por algo debajo de la superficie, como el resentimiento y la decepción. Las cosas por las que discutimos pueden ser simplemente una excusa para desahogar nuestras frustraciones más profundas.
  2. Identifica otros factores que pueden contribuir a tus peleas. Esto incluye el alcohol, el cansancio físico y emocional y el estrés por el trabajo o la escuela. Ocuparte de esto puede mejorar significativamente las cosas.
  3. Considera tu participación en el problema. A pesar de que puedes sentir que tu novio es culpable de todo, da un paso atrás y pregúntate si contribuiste con las discusiones. En algunos casos, admitir a tu pareja que hiciste algo mal puede reducir radicalmente la intensidad de la discusión.
  4. Encuentra soluciones con las que puedas vivir. Tal vez sepas o no cómo te gustaría resolver el problema. Tómate tu tiempo para pensar sobre cuál es tu resultado ideal y luego pregúntate qué otros resultados posibles podrías aceptar. Esto ayudará a situar la discusión en el contexto más grande de tus necesidades y la relación como un todo.
    • Si ayuda, escribe las cosas que quieres decirle a tu novio.

Prepárate para una discusión "buena"

  1. Dile a tu novio que quieres conversar. Tal vez le ayude saber por adelantado, en lugar de soltarte el tema de improviso. Esto también le da un poco de tiempo para pensar en su propia postura.
  2. Planea hacer algo divertido juntos después de la conversación. Para empezar, una actividad nueva o favorita ayudará a que ambos recuerden por qué siguen en la relación.
  3. Establece un límite de tiempo. Reservar entre 20 y 30 minutos para la conversación debe ser suficiente. Esto asegura que la conversación (o discusión) no continúe de manera indefinida.

Cambia la manera de abordar las discusiones

  1. Deja que tu novio exprese su opinión, sin interrupciones. Invítalo a exponer su opinión de las cosas y escúchalo mientras habla. Resiste la tentación de interrumpirlo, incluso si lo que dice te molesta. Si necesitas una aclaración, haz preguntas en un tono neutral.
  2. Mantén un lenguaje corporal receptivo. La comunicación no verbal es muy importante. Siéntate o párate con los hombros y rodillas mirando hacia tu novio para hacerle saber que lo escuchas. Evita cruzar los brazos, golpetear con los pies o poner los ojos en blanco.
    • Toca a tu novio. Mantener el contacto ayudará a que sigan concentrados el uno en el otro otro a pesar de sus diferencias de opinión. A veces incluso es mejor dejar de hablar por un rato y simplemente abrazarse.
  3. Escucha el contenido emocional subyacente de lo que dice. Todos tenemos necesidades emocionales y quizás las suyas no se encuentran satisfechas. Tal vez él no lo dice abiertamente o incluso no lo sabe conscientemente. Considera cómo puedes satisfacer mejor estas necesidades en tu relación.
    • Entre las necesidades emocionales se incluyen: la seguridad, el amor, la diversión, la amistad, la intimidad física, el control sobre el entorno de uno, la inclusión, la autoestima, la posición social, una sensación de logro, sentido y propósito.
  4. Confirma lo que dijo tu novio. Repetir con tus propias palabras lo que escuchaste de él los ayuda a ambos a estar seguros de que entendiste su punto de vista.
  5. Asegúrate de que tu pareja te deje opinar también. Habla de manera tan abierta, serena y específica como puedas acerca de lo que te molesta. Si tu novio te interrumpe, delicadamente recuérdale que tú lo dejaste hablar libremente durante el tiempo que lo necesitó y que ahora es tu turno.
  6. Determinen qué pueden hacer ambos para alcanzar un resultado positivo. Es casi seguro que esto implicará un compromiso de las dos partes, pero intenta encontrar placer en dar algo para el beneficio de tu relación.
  7. Confirmen su acuerdo. Asegúrate de cada uno de ustedes entienda su parte del plan de aquí en adelante, la forma en que pueden recordarse uno al otro el acuerdo de manera no argumentativa y cuáles son las consecuencias si no cumplen su parte de las cosas. Fija una fecha para volver a evaluar qué tan bien van las cosas.

Lidia con los estallidos

  1. Acepta que no puedes cambiar lo que sucede con la otra persona. Algunas discusiones continúan a pesar de tus mejores esfuerzos. Si tu novio dice cosas hirientes, te malinterpreta, actúa de manera arrogante o crítica, su amor propio se encuentra herido y se comporta de esta manera para protegerse. Aunque tal vez pienses que decir o hacer lo correcto puede hacerlo entrar en razón, en realidad no se encuentra en un estado en que de verdad sea receptivo a tus palabras y acciones.
  2. Aléjate. A pesar de que no puedes cambiar lo que sucede con la otra persona, puedes cuidarte. Darse cuenta de esto ayuda a evitar confrontaciones perjudiciales. Está bien alejarte de tu novio; sin embargo, recuerda que esto no es un castigo para él. Permanece receptiva y amorosa y cuando él decida abrirse, escúchalo.
    • A veces un descanso de 30 minutos puede ayudar a que ambos se calmen. Sal a caminar, llama a un amigo o haz algo completamente distinto durante una media hora antes de regresar con tu novio.
  3. Deja de hablar. Si no puedes alejarte por alguna razón, mantente en silencio para desvincularte de la discusión. Escucha tus sentimientos internos en lugar de avivar las llamas con más palabras.

Consejos

  • Trata de no gritar, incluso si estás muy enojada.
  • Habla siempre en persona, no se envíen mensajes de texto o correos electrónicos de enojo entre sí.
  • A veces, sonreír realmente puede hacerte sentir mejor.
  • Hay ocasiones en que debes tratar de evitar a toda costa una discusión. Esto incluye situaciones en que manejes, estés bajo la influencia del alcohol, a punto de salir, en presencia de otros (especialmente niños), cansada, estresada, con hambre o enferma o si se trata de un día de fiesta u otro evento especial. La mayoría de las cosas pueden esperar, lo que incluye las discusiones.
  • Averigua si vale la pena luchar por la relación. Convérsalo. Si les parece que no pueden resolver sus diferencias pero todavía quieren intentarlo, consideren la terapia de pareja.

Advertencias

  • Si se trata de relación abusiva, termina de inmediato y cuéntaselo a alguien. Nunca debes sentirte emocional o físicamente insegura en ningún momento.
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