Cómo entrenar a un gato a caminar con correa

Enseñarle a un gato a caminar con correa le brinda a un gato casero un acceso seguro al exterior. Entrenarlo para que camine con correa también puede ser un buen avance si quieres ayudar a que tu gato pueda salir solo en un futuro. Cuando le enseñes a salir al exterior con una correa, es importante que recuerdes que en un inicio el exterior puede parecer abrumador para un gato acostumbrado a estar en casa. Sé compasivo y paciente si al inicio tu gato parece alarmado o aterrado. Le tomará tiempo sentirse cómodo usando un arnés y saliendo al exterior, así que tomate las cosas con calma y recompénsalo con muchos elogios y golosinas. Continúa leyendo para aprender a sacar a tu gato al exterior de forma segura y hacer que lo explore.

Elige un arnés

  1. Toma las medidas de tu gato. Para poder salir a caminar con él, necesitará un arnés de la talla correcta, nunca uses una correa y un collar. Si sales a caminar con tu gato usando un collar y este empieza a correr (algo que los gatos hacen con frecuencia), el collar puede perjudicar su tráquea, su laringe y su capacidad para tragar. Un arnés distribuirá la fuerza de restricción entre sus hombros, su pecho y su barriga, lo que hará que sea menos probable que se lastime.
    • Para obtener las medidas para el arnés de tu gato, mide el contorno de su pecho, justo debajo de las patas delanteras, y anótalo. Lleva la medida cuando vayas a comprar el arnés.
  2. Elige un arnés. La mayoría de los arneses para gatos cuentan con correas ajustables diseñadas para adaptarse a gatitos pequeños o gatos adultos, y están hechos de nailon o neopreno. Algunos arneses vienen en tallas mucho más pequeñas basadas en las medidas específicas de tu gato.
    • El arnés debe ser de la talla adecuada para el cuerpo de tu gato y no debe apretarlo ni colgar de su cuerpo. Si es de la talla adecuada, debes poder pasar dos dedos debajo del arnés cuando tu gato lo tiene puesto.
    • Nunca uses un arnés como seguridad cuando estén en un auto, los arneses para gatos no están diseñados para protegerlos si ocurre un accidente de tránsito.
  3. Elige una correa. Los gatos necesitan correas diferentes a las de los perros, así que elige bien una correa adecuada.
    • Algunos fabricantes hacen correas más ligeras diseñadas específicamente para gatos, ya que ellos suelen ser más livianos y menos enérgicos que los perros.
    • Las correas elásticas son ideales para los gatos, ya que pueden estirarse lo suficiente como para que tu gato pueda pasear seguro.
    • Evita usar correas retráctiles (que suelen venderse para perros) en gatos, ya que son inapropiadas para gatos y pueden lastimarlos.

Deja que tu gato se acostumbre al arnés

  1. Colócale el arnés a tu gato por periodos breves. Antes de poder sacar a tu gato al exterior, primero necesitarás que se acostumbre a usar su arnés.
    • Empieza colocándole el arnés por periodos breves diariamente, por varios días. Al inicio, colócaselo por solo unos minutos, luego aumenta el tiempo diariamente, por varios días.
    • Dale a tu gato golosinas y muchos elogios cuando le colocas el arnés y cuando camina usándolo.
    • Debes lograr que con el tiempo tu gato se sienta cómodo desplazándose por la casa con su arnés, lo ideal es lograr que no le preste atención.
  2. Coloca la correa. Cuando tu gato empiece a sentirse cómodo con su arnés, empieza a colocarle la correa al arnés.
    • Al principio, deja que la correa vaya detrás de tu gato. Haz que tu gato camine con la correa colocada ofreciéndole golosinas y muchos elogios.
  3. Practica caminando con el arnés y la correa. Cuando tu gato empiece a sentirse cómodo con la correa detrás de él, tómala y de nuevo hazlo caminar, esta vez sosteniendo la correa con tu mano.
    • Ofrécele a tu gato sus golosinas favoritas y muchos elogios cuando empiece a pasear. Trata de no jalar o arrastrar al gato cuando camines, deja que se mueva por voluntad propia.

Ayuda a tu gato a salir al exterior

  1. Empieza lentamente. No obligues a tu gato a salir al exterior. La posibilidad de salir al exterior puede ser algo intimidante para algunos gatos, así que si tu gato se resiste a salir contigo, no insistas.
    • Si tu gato no está seguro de salir, solo deja la puerta abierta para que pueda orientarse y tomarse su tiempo. Si tu gato no quiere salir, prueba nuevamente otro día y sé paciente, puede tomar algo de tiempo.
  2. Ayuda a tu gato a aventurarse en el exterior. Cuando tu gato esté listo para salir, síguelo por detrás y motívalo con golosinas y elogios.
    • Asegúrate de que el paseo sea corto, aproximadamente cinco minutos. Si tarda más, tu gato podría abrumarse y estar menos dispuesto a salir nuevamente en el futuro.
    • Salgan en un día seco. Si está lloviendo o si llovió recientemente, muchos de los olores normales que tu gato usaría para encontrar su camino habrán desaparecido y tu gato podría tener dificultades para orientarse.
  3. Sal con tu gato frecuentemente. Aumenta poco a poco el periodo de tiempo que tu gato permanece afuera e incluye los paseos al aire libre en la rutina regular de tu gato.
    • A medida de que tu gato se sienta más cómodo en el exterior, permítele pasear a una mayor distancia de ti si lo desea. Síguelo a la distancia que la correa permita.

Advertencias

  • Es obligatorio vacunar a tu gato si vas a sacarlo al exterior (y es muy recomendable incluso si tu gato siempre se queda en casa). Las enfermedades como el moquillo felino se transmiten por virus que pueden permanecer latentes en el ambiente por semanas; por ello, un gato no necesita entrar en contacto directo con un gato infectado para contraer una infección o enfermedad. Conversa con tu veterinario sobre qué vacunas se recomiendan en tu área.
  • Los gatos son animales cautelosos por naturaleza y es probable que salgan huyendo si se ven expuestos a estímulos poco familiares. Cuando saques a tu gato al exterior, debes estar preparado por si trata de correr y ocultarse. Sujeta con firmeza la correa y permanece cerca, ofreciéndole golosinas y muchos elogios como motivación.
  • Recuerda que un gato se comportará de forma diferente a la de un perro. No esperes que tu gato trote alegremente junto a ti cuando paseen, ya que es muy probable que no lo haga. El objetivo principal de entrenar a un gato para que camine con correa es permitirle salir al exterior de una forma segura y controlada, no que sea un perro sustituto.
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