Cómo usar arcilla de secado al aire

La arcilla de secado al aire es una opción popular y poco costosa para realizar proyectos de arte grandes y pequeños. Esta puede ser una manera grandiosa en la que un nuevo artista o artesano puede practicar sus habilidades. Incluso los artistas con experiencia suelen disfrutar de la simplicidad de la arcilla de secado al aire. Esta puede emplearse para crear joyas, adornos y diferentes proyectos de manualidades. Lo mejor de todo es que la arcilla de secado al aire no requiere un horno para crear un producto único y hermoso.

Escoger y comprar tu arcilla

  1. Determina el tipo de proyecto para el cual usarás la arcilla de secado al aire. Existen diversos tipos de arcilla de secado al aire que son ideales para diferentes fines. Tendrás que saber en qué emplearás la arcilla, así identificarás el tipo adecuado para ti. Estas son otras preguntas que debes hacerte:
    • ¿Cuán grande será mi producto final?
    • ¿Cuán pesado deseo que sea mi producto final?
    • ¿Cuánto dinero puedo gastar en mi arcilla?
    • ¿Deseo que mi arcilla tenga una apariencia más robusta y “de alta calidad” (lo que suele aplicarse a las joyas, dijes y abalorios)?
  2. Escoge la arcilla de secado al aire hecha con papel para realizar proyectos grandes. Por lo general, los proyectos grandes mejorarán al usar arcilla de papel. Estos requieren mucho material, por lo que podrás ahorrar dinero de esta forma. Asimismo, el proyecto terminado será mucho más ligero.
    • Al trabajar con la arcilla de papel, esta se sentirá esponjosa, pero será dura y liviana cuando se seque.
    • La arcilla hecha con papel será esponjosa y se le desprenderán pedazos de forma similar al algodón dulce.
  3. Escoge la arcilla de secado al aire hecha con resina para realizar proyectos pequeños, como las joyas. La arcilla hecha con resina (a veces denominada arcilla hecha con porcelana) será igual de fuerte y mucho más densa, y al secar se parecerá mucho más a la arcilla polimérica cocida. Asimismo, esta es mucho más costosa y pesada.
    • Los proyectos pequeños (como las joyas o los dijes) mejorarán con la apariencia “de alta calidad” de la arcilla hecha con resina o porcelana.
    • La arcilla hecha con resina es más densa y se separará como el dulce de azúcar, el caramelo o los toffees.
  4. Compra tu arcilla. Luego de escoger el tipo de arcilla que deseas comprar, tendrás que ir a comprarla. Debes comprar una cantidad suficiente para tu proyecto, pero no demasiado. La arcilla abierta es difícil de conservar y puede endurecerse con facilidad, lo que hará que sea difícil trabajar con ella y la volverá inservible. Puedes comprar la arcilla en una tienda de manualidades de tu localidad o en Internet.
    • Si aún no sabes con certeza qué tipo de arcilla usar o deseas consejos para tu proyecto, algunas tiendas contarán con empleados que podrán responder tus preguntas, e incluso te brindarán clases.
    • Si compras arcilla en Internet, con frecuencia encontrarás mejores precios y opciones; no obstante, podrías tener que esperar varios días para que llegue a tus manos.

Darle forma a tu arcilla

  1. Abre tu arcilla. Primero busca una superficie suave y limpia que no sea porosa. Abre la bolsa sellada de arcilla y toma la cantidad que desees usar. Si el proyecto es grande y necesitas varias bolsas de arcilla, solo abre una por el momento.
    • Puedes usar un alambre o un hilo dental para “cortar” pedazos de arcilla de un bloque. Esto permite medir con exactitud la cantidad que vas a usar.
  2. Amasa tu arcilla hasta que esté blanda. Si amasas y manipulas la arcilla, esta se ablandará y podrás trabajar con ella con más facilidad. El calor de tus manos extenderá la arcilla y la volverá maleable. Es esencial que acondiciones la arcilla para usarla de forma adecuada. Si has planeado trabajar con varias bolsas de arcilla, amásalas una por una.
    • Si vas a usar varias bolsas de arcilla para elaborar una pieza, amasa la arcilla junta luego de haber calentado y amasado cada bolsa por separado.
    • Si vas a usar arcilla hecha con papel, puedes agregar una cantidad pequeña de agua para ablandar la arcilla un poco más.
    • Puedes ablandar (¡y pintar!) la arcilla hecha con resina usando una pintura acrílica.
  3. Dale forma a tu arcilla. Las figuras tridimensionales y las planas pueden hacerse con facilidad usando arcilla de secado al aire. Dale la forma que desees a la arcilla usando tus manos y herramientas como cuchillos, cucharas o incluso tornos.
    • Los instrumentos para manualidades (¡o incluso los exploradores dentales y el equipo para dientes!) pueden ser de mucha utilidad para crear proyectos más complicados, ya que estos te permitirán ser mucho más exacto.
    • Si vas a crear un proyecto grande que requiere estar parado (como un jarrón), cerciórate de que cuente con una base grande y plana.
  4. Adorna tu arcilla. Puedes estampar abalorios, elementos de patio o incluso otras piezas de arcilla en tu proyecto. Debes tener cuidado, ya que deberás emplear una presión suficiente para estampar tus adornos en la arcilla sin modificar ni aplastar tu proyecto.
  5. Guarda la arcilla sobrante. La arcilla se arruina con facilidad luego de haberla abierto; por ello, lo ideal es que la uses toda. Si no lo haces, puedes envolver la arcilla sobrante con firmeza con papel de cera y luego guardarla en una bolsa plástica. No obstante, no podrás trabajar nuevamente con ella con la misma facilidad ni será igual de útil.
    • Sin embargo, a veces la arcilla sobrante puede reacondicionarse si se calienta (de forma cuidadosa) con un microondas.

Secar tu arcilla

  1. Seca tu arcilla. Busca una superficie suave y limpia que no sea porosa; en donde tu arcilla pueda secarse por 24 horas. Deja reposar tu arcilla y no la muevas ni la toques mientras seca. Deberás tener paciencia para asegurarte de no estropear tu proyecto.
    • Lo mejor es dejarla en un área fresca y seca (una con poca humedad). Asimismo, un flujo de aire leve será de utilidad.
    • Los proyectos más gruesos (más de 1 cm) podrían requerir incluso más tiempo para secar. Más vale prevenir que lamentar.
  2. Revisa si la arcilla está seca. Luego de 24 horas, la arcilla ya estará seca al tacto, pero eso no garantiza que esté lista. Si tu proyecto de arcilla es grueso, podrías tener que dedicarle un poco más de tiempo. Existen otras maneras de determinar a la vista si tu arcilla está lista.
    • La arcilla hecha con resina se vuelve más oscura y translúcida.
    • La arcilla hecha con papel se quedará muy opaca.
  3. Retira la arcilla del área de secado. Cuando la arcilla esté seca, retírala del área de secado y vuelve a llevarla al área de trabajo. Podrías tener que colocar un poco de periódico o una sábana vieja. Ten cuidado, la arcilla estará dura, pero podría quebrarse con facilidad. No la sueltes, ya que correrás el riesgo de romperla.
  4. Adorna tu arcilla. Si lo deseas, ¡puedes adornar más tu proyecto! Las témperas, las pinturas acrílicas y las pinturas con agua pueden emplearse en los proyectos de arcilla seca. Asimismo, puedes usar pegamento para pegar abalorios, lentejuelas, tela y otros adornos divertidos en tu proyecto de arcilla.

Consejos

  • La arcilla se encogerá un poco con el tiempo, por lo que deberás tener cuidado cuando crees moldes de arcilla.
  • Si se amasa bien la arcilla, esta será blanda y pegajosa. Esta es la razón por la que tendrás que trabajar en una superficie que no sea porosa.
  • Mezcla diferentes colores de arcilla amasándolos juntos entre tus dedos. Esto es de utilidad para los colores más suaves.

Advertencias

  • La arcilla seca es dura, pero puede quebrarse y agrietarse con facilidad.
  • La arcilla es pegajosa y puede adherirse a los muebles, las superficies porosas, la ropa y las alfombras.

Cosas que necesitarás

  • arcilla de secado al aire
  • abalorios, pintura, marcadores, etc. (opcional)
  • bolsas plásticas
  • refrigeradora o congeladora
  • microondas
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