Cómo ayudar a gente con ansiedad

Si conoces a alguien que sufra de ansiedad, sabrás que puede ser un trastorno de la emoción abrumador, que puede dejar a la persona nerviosa y sintiéndose exhausta e impotente. Afortunadamente, se puede hacer mucho para ayudar a las personas a que afronten y reciban tratamiento para mejorar su situación.

Aprender sobre el tema

  1. Aprende qué produce la ansiedad. Lee sobre las causas de la ansiedad. Esto te ayudará a tener su perspectiva y a entender cuándo es necesaria tu ayuda. Le puedes preguntar si ha tenido un pasado difícil, o algún problema médico y si quiere hablar sobre cualquier cosa.
    • Aunque la causa exacta de los trastornos de ansiedad no se comprende plenamente, algunos factores, como ciertas experiencias traumáticas y dolorosas y una determinada particularidad genética, incrementan la posibilidad de tener ansiedad.
    • A veces, las personas ansiosas tienen una condición médica subyacente como, por ejemplo, el síndrome del intestino irritable, una enfermedad cardíaca, asma, síndrome premenstrual o problemas de la tiroides.
  2. Conoce las diferentes clases de ansiedad. Existen varias clases de trastornos de ansiedad que tienen diferentes factores desencadenantes subyacentes. Trata de reconocer qué tipo de ansiedad puede estar sufriendo para que puedas dirigir tu ayuda de una manera más directa:
    • Agorafobia. Esta clase de ansiedad se refiere a la angustia de estar en lugares en donde podrías quedar atrapado o perder el control.
    • Ansiedad causada por una condición médica subyacente. Esta clase de ansiedad suele ocurrir como resultado de una condición tal como el síndrome de colon irritable, una enfermedad cardíaca o problemas de la tiroides. Puedes ayudar a calmar su ansiedad si la ayudas a que reciba tratamiento para su condición médica subyacente (p.ej., si olvida tomar su medicina, puedes recordárselo).
    • Trastorno de ansiedad generalizada. Las personas que sufren esta clase de ansiedad se caracterizan por una ansiedad excesiva en cada acontecimiento de su vida cotidiana.
    • Ansiedad relacionada al abuso de ciertas substancias o abstinencia. Esta clase de ansiedad se da como resultado del consumo de drogas. Averigua si la ansiedad es causada por el consumo de drogas o por evitar su consumo (p.ej., abstinencia). Puedes sugerir que vea a un médico profesional que le ayude a desintoxicarse.
    • Trastorno de pánico. Las personas con esta clase de ansiedad se caracterizan por tener sensaciones muy intensas de ansiedad y miedo que pueden durar algunos minutos. Puede incluir dificultades para respirar, corazón agitado (palpitaciones) y un sentimiento de peligro o fatalidad venidera.
    • Trastorno de ansiedad social. Esta clase de ansiedad supone un temor excesivo a las interacciones sociales. Puede ser que la persona sea consciente de sí misma en exceso, se avergüence fácilmente o tenga miedo a estropear las situaciones sociales.
  3. Recuerda cómo se siente tener ansiedad. La ansiedad no es una experiencia divertida. Una manera de ayudar es entender lo que la persona ansiosa está atravesando, así puedes tranquilizarla de distintas formas relacionadas con sus síntomas. Los síntomas de la ansiedad incluyen:
    • sentirse nervioso
    • sentirse impotente
    • tener una sensación de peligro venidero
    • sentirse débil
    • sentirse cansado
    • tener dificultad para concentrarse
  4. Escucha atentamente. Diferentes personas, necesitan diferentes tipos de ayuda. Tal vez la mejor manera de descubrir cómo poder ayudar, es preguntándole. Existen varias cosas que puedes hacer para saber escuchar:
    • Mantén tus expresiones neutrales. Por ejemplo, di cosas como “Ya veo” o “Ajá”.
    • Adapta tus expresiones al tono emocional de la conversación. Por ejemplo, si ella está muy disgustada, tu “ya veo” debe sonar empático o tranquilizador más que frío y entusiasta (ambos contrastan con su estado de ánimo).
    • Haz muchas preguntas abiertas. Si quieres seguir descubriendo cómo ayudar, más que preguntar “¿Estás ansioso?”, haz preguntas abiertas como “¿Generalmente qué cosa o situación te da ansiedad?”.
    • Préstale mucha atención sin que tus propios temores interfieran con el objeto de seguir únicamente sus pensamientos y sentimientos.
  5. Practica la empatía. La empatía se refiere a la habilidad de sentir las emociones de los demás y lograr ver desde sus perspectivas, al ser capaz de imaginar lo que pueden estar pensando o sintiendo. Existen diversas formas de lograr empatía con una persona que sufre de ansiedad:
    • Centra la atención en ella.
    • Ten presente los valores humanos compartidos y la experiencia humana compartida. Recuerda que todos tenemos muchos de los mismos dolores, temores y preocupaciones; esto puede ayudarte a tomar su perspectiva fácilmente.
    • Suspende de manera provisional tus propios juicios y considera únicamente su perspectiva.
    • Comparte experiencias con las que ella pueda relacionarse, pero hazlo con moderación para no apoderarte de la conversación. La clave es mostrarle que tú puedes relacionarte con sus experiencias.
  6. Observa a la persona ansiosa. Aprende a observar las manifestaciones visibles de la ansiedad para tener una idea de cuándo está ansiosa. Así podrás ayudarla o tranquilizarla cuando la observes en este estado. Las manifestaciones de ansiedad incluyen:
    • nerviosismo
    • respiración rápida
    • sudoración
    • temblores
  7. Ten en cuenta los costos y beneficios. Intenta recordar que, si no recibes grandes beneficios de una actividad que está causando gran ansiedad a tu amigo o pareja, tal vez sería mejor dejar esa actividad.
    • Sin embargo, evita ser demasiado complaciente con la persona ansiosa para incentivarla un poco al cambio.

Guiar tu relación

  1. Refuerza positivamente los comportamientos saludables. Digamos que la persona es ansiosa socialmente, va a una fiesta y se lleva bien con la gente. Hazle saber que fue el alma de la fiesta y halaga algunas de las cosas que haya dicho.
    • Esto le ayudará a darse cuenta de que relacionarse socialmente con otros no es tan desagradable y que es capaz de prosperar en sus relaciones sociales.
  2. Evita hacer criticas malsanas a comportamientos impulsados por la ansiedad. Si la reprochas por sus comportamientos relacionados con su ansiedad, podría causarle más ansiedad. Esto es lo contrario de lo que intentas hacer.
    • Si te sientes frustrado con ella, en lugar de criticarla, sal de la habitación y regresa una vez que te hayas calmado.
    • En lugar de centrarte en la parte negativa de su comportamiento actual, enfócate en los posibles aspectos positivos que podrían resultar de un cambio en su comportamiento. Por ejemplo, si evita las situaciones sociales, en lugar de enojarte por eso, podrías decirle “Imagina todas las oportunidades de contactos que van a estar en la fiesta de esta noche. Yo he conocido a algunos buenos amigos en este tipo de eventos”.
  3. Sugiere tratamiento. Puedes ayudar a alguien que sufre de ansiedad recomendándole buscar tratamiento para su malestar. Puedes insinuarle que muchas personas han tenido tratamientos exitosos para la ansiedad a través de psicoterapias, recibiendo medicación o una combinación de ambas.
    • Ten presente que el tipo de tratamiento que sugieres debe depender del tipo de ansiedad que la persona sufre o de su causa subyacente.
    • Por ejemplo, si su ansiedad es causada por el consumo de drogas, podrías sugerir que ingrese a un centro de rehabilitación. Pero si su ansiedad es social, podrías sugerir que busque tratamiento con un especialista en salud mental.
  4. Prepárate para los ataques de pánico. Algunas clases de ansiedad pueden desencadenar ataques de pánico. Los efectos de los ataques de pánico son la dificultad en la respiración o las palpitaciones del corazón, con lo cual la persona ansiosa puede pensar que está sufriendo un ataque al corazón o la sensación de perder el control de sí misma. Los ataques de pánico pueden ser aterradores para la persona ansiosa como para ti mismo si no estás preparado.
    • Si la persona sufre un ataque de pánico, seguramente no tendrá la energía física para moverse, responder o tener pensamientos normales. En lugar de molestarte o preocuparte, tranquilízale diciendo que es un ataque de pánico y que pronto pasará.
    • Sin embargo, si crees que sus síntomas no se deben a un ataque de pánico, toma las precauciones médicas necesarias como podría ser llamar al 911.
  5. Relájense. Invítala a pasar una linda, tranquila y relajante velada fuera o a una agradable y calmada velada en casa.
    • Hazle saber que no te molesta pasar el tiempo de la manera que ella quiere, y se sienta cómoda y a gusto. Tal vez, la mejor manera de ayudar a una persona ansiosa es ser comprensivo y flexible con ella.
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