Cómo dar apoyo emocional

Podrías tener una inclinación natural por ayudar a otras personas que están pasando un momento difícil. Sin embargo, si no tienes cuidado, podrías terminar diciendo o haciendo algo que haga que la otra persona se sienta invalidada. Con esto en mente, resulta realmente beneficioso aprender técnicas específicas que puedes utilizar cuando le ofrezcas apoyo emocional a otras personas.

Escuchar activamente

  1. Dirígete a un área privada. Es importante que te asegures de que la persona que necesita tu apoyo tenga una sensación de confidencialidad. Una habitación vacía es la mejor opción si la tienes disponible. Sin embargo, un rincón desocupado es suficiente si no hay habitaciones disponibles. Asegúrate de hablar en voz baja, especialmente si te encuentras en un área donde otras personas posiblemente puedan acercarse y escuchar.
    • Reduce las distracciones tanto como sea posible. Trata de elegir un área tranquila donde no seas distraído por la televisión, la radio u otros dispositivos electrónicos. Además, asegúrate de no hacer otras cosas como enviar mensajes de texto o revisar tu billetera mientras la otra persona está hablando.
    • Una alternativa a sentarte en un área privada sería “hablar mientras caminan”. En lugar de sentarse en un lugar, tú y la otra persona podrían hablar mientras dan un paseo tranquilo. Esto a menudo permite que la persona se sienta más cómoda discutiendo sus problemas.
    • Escuchar de manera activa también puede lograrse por teléfono. Sin embargo, es importante que tengas la conversación donde no haya muchas distracciones.
  2. Haz preguntas. Puedes preguntarle a la persona qué fue lo que pasó o cómo se siente. La clave aquí es asegurarle que estás ahí para escuchar. Es importante que la persona sienta que verdaderamente estás interesado en lo que dice, y que realmente quieres ayudarla.
    • Usa preguntas abiertas para ayudar a dirigir la conversación y fomentar la discusión. Hacer buenas preguntas abiertas te dará una idea de lo que la otra persona está pensando.
    • Tus preguntas deben iniciar con palabras como “Cómo” y “Por qué”, y deberían fomentar una discusión en lugar de obtener respuestas de solo una palabra.
    • Algunos ejemplos de preguntas abiertas son “¿Qué sucedió?”, “¿Qué harás ahora?”, “¿Cómo te hizo sentir?”.
  3. Escucha la respuesta de la persona. Mira a la persona mientras habla y dale toda tu atención. Contar con la completa atención de una persona ayudará a hacerla sentir más valorada.
    • Hacer contacto visual es importante para que la persona sepa que la estás escuchando. Sin embargo, asegúrate de que el contacto visual no sea excesivo. Ten cuidado de que no termines viéndola fijamente.
    • Usa un lenguaje corporal abierto y otros indicadores no verbales para demostrarle que la estás escuchando. Trata de asentir ocasionalmente y de sonreír cuando sea adecuado. Además, asegúrate de no cruzar los brazos, porque esto refleja una actitud defensiva, y la persona podría no responder bien a esta postura.
  4. Restituye lo que la persona te dice. Demostrar empatía es un componente clave para ayudar a que alguien se sienta apoyado. Para reflejar más empatía, es importante que entiendas claramente lo que la persona está tratando de comunicar. Reconocer y considerar lo que está diciendo es una buena manera de asegurarte de entenderla. La persona también se sentirá más apoyada y comprendida.
    • No solo le repitas exactamente la misma oración que exprese de manera robótica. Puedes parafrasear para ser más conversacional en tu método. Solo asegúrate de utilizar sus palabras mientras vuelves a expresar lo que la persona te dice. Podrías decir cosas como “Me parece que lo que dices es…” o “Lo que escucho es…” u otras declaraciones similares. Esto ayuda a que la persona sepa que realmente la estás escuchando.
    • No interrumpas a la persona cuando está hablando. Por el contrario, muéstrale apoyo al permitirle la oportunidad de expresar lo que piensa y siente sin interrupciones. Solo reflexiona sobre lo que está diciendo cuando haya un silencio natural en la conversación o cuando sea evidente que está esperando comentarios.
    • Este no es el momento de juzgar o expresar críticas. Escuchar y mostrar empatía no significa que necesariamente estás de acuerdo con lo que la persona está diciendo; en cambio, se trata de reflejar que te preocupas por la persona y por lo que está experimentando. Evita decir “Te lo dije”, “En realidad no es tan importante”, “No puede ser tan malo”, “No lo estás viendo en la proporción correcta” o cualquier otro comentario crítico o que minimice la situación. Tu trabajo durante este tiempo es simplemente mostrar apoyo y empatía.

Validar las emociones

  1. Determina lo que la persona está sintiendo. Trata de determinar cómo se siente la persona mientras hablas. A algunas personas les cuesta definir sus emociones o incluso podrían tratar de ocultar sus sentimientos. Esto ocurre a menudo cuando otros han criticado su sensibilidad emocional en el pasado. Los demás podrían estar confundidos respecto a cómo se sienten. Por ejemplo, alguien podría confundir la frustración con el enojo o la felicidad con la emoción. Ayudar a que la persona identifique lo que está sintiendo en realidad es el primer paso hacia la validación.
    • No le digas a la persona cómo se siente. En cambio, ofrécele sugerencias. Podrías decir “Me parece que te sientes bastante decepcionado” o “Pareces bastante molesto”.
    • Observa el lenguaje corporal de la persona y sus expresiones faciales mientras habla. Además, su tono te podría dar una idea de cómo se siente.
    • Recuerda, si supones algo que no está bien, te corregirá. No desestimes su corrección. Acepta que es la única persona que verdaderamente sabe cómo se siente. Además, aceptar su corrección también es una validación de sus emociones.
  2. Enfócate en entender a la persona. Esto implica hacer a un lado tus propios pensamientos o nociones preconcebidas sobre la situación. Debes estar presente realmente y prestarle atención a lo que la persona dice. Tu propósito no debería ser arreglar el problema o encontrar soluciones. En cambio, enfócate en darle un espacio seguro donde la persona se sentirá escuchada.
    • Evita tratar de dar consejos a no ser que te los pidan. Tratar de dar consejos podría hacer que la persona sienta que la estás criticando e invalidando.
    • No trates de convencer a la persona para que se sienta de determinada forma. Recuerda, ella tiene el derecho a sentirse de la forma que se sienta. Mostrar apoyo emocional implica la aceptación de su derecho a experimentar sus emociones, independientemente de cuáles sean.
  3. Asegúrale a la persona que sus sentimientos son normales. Es importante que la persona se sienta segura al expresar sus sentimientos. Este no es momento de criticar a la persona o la situación. Tu objetivo es hacerla sentir apoyada y comprendida. Las afirmaciones breves y sencillas son la mejor opción. Estos son algunos ejemplos de comentarios que validan:
    • “Tienes mucho con qué lidiar”.
    • “Lamento que esto te esté ocurriendo”.
    • “Me parece que eso realmente te lastimó”.
    • “Lo entiendo”.
    • “Eso también me haría enojar”.
  4. Observa tu propio lenguaje corporal. La mayor parte de la comunicación ocurre de forma no verbal. Esto significa que tu lenguaje corporal es tan importante como tu lenguaje verbal. Asegúrate de que tu lenguaje corporal refleje que estás prestando atención y que estás demostrando empatía y no críticas o rechazo.
    • Trata de asentir, sonreír y hacer contacto visual mientras escuchas. Las investigaciones han demostrado que las personas que tienen estos comportamientos no verbales a menudo son calificadas como más empáticas por los observadores.
    • Sonreír es especialmente útil porque el cerebro humano está programado para reconocer las sonrisas. Esto significa que la persona no solo se sentirá más apoyada, sino que tanto quien sonríe como quien ve la sonrisa se sentirán mejor más rápido.

Mostrar apoyo

  1. Pregúntale a la persona qué es lo que quiere hacer. Si la persona siente que necesita más apoyo emocional, es probable que algo esté desequilibrado en su vida. Esta es una excelente oportunidad para ayudarla a explorar cuáles son las acciones que puede tomar para estar centrada emocionalmente de nuevo.
    • La persona podría no tener la respuesta inmediatamente y eso está bien. No la presiones para que tome una decisión enseguida. Simplemente quizás necesite que la escuchen y la validen primero.
    • Haz preguntas del tipo “¿qué pasaría si…?”. Estas preguntas ayudarán a la persona a hacer una lluvia de ideas de las posibles acciones que quizá no consideró antes. Presentar las opciones en un formato de preguntas es menos amenazador, y la persona probablemente no sentirá que le están diciendo qué hacer. Este enfoque te permite darle sugerencias de una manera en la que le brindas apoyo sin quitarle su poder.
    • Recuerda, tú no le estás resolviendo el problema; Simplemente le estás dando apoyo para encontrar una solución al problema en sí.
    • Por ejemplo, si tu amigo tiene problemas financieros, podrías preguntarle “¿Qué pasaría si tú y tu supervisor discutieran un aumento de sueldo?”. Quizá tu sobrino se siente abrumado con el trabajo y las responsabilidades del hogar. Podrías preguntarle “¿Qué pasaría si planificaras unas vacaciones libres de estrés con tu familia?”. Una pregunta apropiada de tipo “¿Qué pasaría si…?” podría resultar útil.
  2. Identifica una medida de acción. La persona podría no tener todas las respuestas inmediatamente, pero es importante apoyarla en dar pequeños pasos para resolver el problema. Identificar el próximo paso es importante, incluso si es algo pequeño, como que la persona acceda a tener otra conversación contigo al día siguiente. Las personas tienden a sentirse más apoyadas cuando saben que tienen a personas confiables de su lado, quienes las ayudarán a ver el panorama completo.
    • Sigue apoyando a la persona en tomar medidas de acción hasta que el problema esté resuelto. Podría ser un proceso lento, pero apreciará el apoyo que le brindas.
    • Cuando una persona está en un proceso de duelo, podría no haber medidas de acción específicas. Las personas lloran una pérdida de manera distinta, y el dolor podría durar hasta un año o más. Cuando estás apoyando a una persona en medio de un duelo, escuchar las historias que quiere compartir y aceptar sus sentimientos sin minimizar su pérdida resulta muy importante.
    • A veces, una medida de acción podría implicar recibir ayuda de un profesional en materia de salud mental.
  3. Demuestra tu apoyo de formas tangibles. A veces, puede ser conveniente decir cosas como “Estoy aquí para ti si me necesitas” o “No te preocupes. Todo va a salir bien” en lugar de en realidad hacer algo por ayudar. Sin embargo, es muy importante que realmente muestres tu apoyo en lugar de solo hablar por hablar. Luego de pasar tiempo escuchando activamente a esa persona, probablemente tendrás una idea de las cosas específicas que puedes hacer para ayudar a que se sienta más apoyada. Si te quedas estancado, a continuación encontrarás algunos principios para dejar fluir tus pensamientos:
    • En lugar de solo decir “Todo estará bien” podrías hacer todo lo que esté en tu poder para ayudar a que las cosas mejoren para la persona. Por ejemplo, podrías ayudar a que un amigo enfermo encuentre un buen especialista médico o ayudarlo a investigar sus opciones de tratamiento.
    • Además de decir “Te quiero”, podrías hacer algo por la persona que sabes que lo apreciará. Esto podría incluir comprarle un regalo, pasar más tiempo con ella o llevarla a algún lugar especial para que deje el estrés.
    • En lugar de solo decir “Estoy aquí para ti”, podrías llevarle algo de cena o ayudarla con las tareas que necesite para lograr las medidas de acción.
  4. Haz un seguimiento a la persona. Todos tienen un horario y a veces las cosas se tornan frenéticas, pero es importante tomarte un tiempo para ayudar a esta persona. Probablemente ha recibido mucho apoyo verbal, pero apreciará mucho más este nivel de apoyo más profundo. Recuerda, los pequeños actos de amabilidad realmente pueden tener un gran efecto.

Consejos

  • No minimices la experiencia de la persona. Aunque podría no parecer significativo para ti, si la persona está experimentando problemas emocionales, entonces la situación probablemente le resulte bastante estresante.
  • Evita dar tu opinión a no ser que te pidan directamente que comentes al respecto. Existe un tiempo y un lugar para dar consejos que no han sido solicitados, especialmente en situaciones peligrosas. Sin embargo, si la situación solo justifica que brindes apoyo emocional, es mejor evitar dar tu opinión hasta que la persona la pida.
  • Recuerda, dar apoyo no significa que estás de acuerdo con la decisión de la persona. Si piensas que algo es perjudicial, no tienes que estar de acuerdo con ella para mostrar apoyo emocional.
  • Cuando busques soluciones, usar preguntas del tipo “¿Qué pasaría si…?” es una excelente manera de sugerir unas más saludables y equilibradas sin dar la impresión de ser sofocante.
  • Recuerda, tú no estás tomando las decisiones por la persona. Tu trabajo es brindar apoyo y ayudarla a que tome sus propias decisiones.
  • Asegúrate de estar tranquilo. Antes de intentar darle apoyo emocional a alguien, asegúrate de que tú mismo estás en un lugar saludable desde el punto de vista emocional. No le hará ningún bien a la persona, ni a ti, si tú mismo te sientes agitado mientras tratas de apoyarla.
  • Asegúrate de hacer un seguimiento con el compromiso que adquieras para ayudarla. Es mejor ofrecerte voluntariamente para las cosas a las que sabes que realmente puedes comprometerte, en lugar de decepcionar a la persona si no cumples con tu palabra más adelante.
  • Mantente enfocado en la otra persona. Sé cuidadoso acerca de compartir tus propias experiencias cuando estás tratando de apoyar a los demás. Aunque a veces resulta efectivo compartir tus propias experiencias, en otras ocasiones podría ser contraproducente, particularmente si la persona siente que estás tratando de minimizar su situación o sentimientos. Así que probablemente sea mejor mantenerte enfocado en su situación.
  • Los presentimientos pueden ayudar cuando estás tratando de entender a la otra persona y mostrarle empatía. Está bien que sigas tus instintos cuando supongas lo que alguien más siente o cuando hagas sugerencias. Sin embargo, si la persona te corrige, acepta su corrección. La aceptación incondicional es una parte importante del apoyo emocional.

Advertencias

  • Investigaciones han demostrado que un poco de contacto físico es bueno cuando estás tratando de brindar apoyo. Sin embargo, es muy importante que limites el contacto físico a menos que conozcas bien a la persona. Un abrazo podría estar bien en el caso de un amigo, pero si se trata de un conocido, incluso un simple abrazo podría desencadenar una respuesta relacionada con un trauma. Así que asegúrate de limitar el contacto físico y pide permiso antes de abrazarla.
  • Si estás dando apoyo durante una crisis, asegúrate de observar tu ambiente para garantizar la seguridad de todos. Si es necesario tener asistencia médica, haz que sea una prioridad.
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