Cómo dar un masaje de cuello

Las personas que permanecen sentadas en escritorios o conducen por periodos prolongados a menudo experimentan mucho dolor en el cuello y los hombros. Darles un masaje en el cuello es una excelente forma de aliviar esa tensión. Los masajes también pueden mejorar la circulación, aliviar los dolores de cabeza, mejorar el estado de ánimo y proporcionar energía. Dar un buen masaje en el cuello es un regalo maravilloso, ya sea a un amigo, a un ser querido o a un cliente en caso de que seas un masajista profesional.

Darle un masaje a tu pareja mientras está sentada

  1. Coloca a tu pareja en una posición cómoda mientras está sentada. Lo importante es que su espalda esté cómodamente recta. También debes ser capaz de llegar a sus hombros y la espalda alta.
    • Emplea un taburete para tener un acceso total a su espalda.
    • Si usas una silla, asegúrate de que el respaldar sea lo suficientemente bajo como para darte acceso a su espalda y hombros.
    • Si no cuentas con una silla o un taburete adecuado, coloca un cojín cómodo en el piso. Pídele a tu pareja que se siente con las piernas cruzadas en el mismo mientras te arrodillas detrás de ella.
  2. Realiza movimientos ligeros y largos. Cuando pensamos en los masajes, a la mayoría se nos viene a la mente el masaje sueco. Este consiste en realizar movimientos largos y suaves a lo largo de la superficie de los músculos en lugar de aplicar presión intensa de un estilo como el masaje de tejido profundo.
    • Si encuentras nudos de tensión, puedes aplicar una presión focalizada.
    • Sin embargo, la mayor parte del tiempo deberás mantener una presión firme pero no intensa.
  3. Calienta los músculos. Apresurarte para realizar un masaje intenso antes de calentar los músculos puede hacer que se tensen aún más al tocarlos. Comienza el masaje utilizando los dedos para relajar y preparar tanto el cuello como los hombros. Esto mejorará el estado de ánimo de la persona para que experimente una relajación.
    • Coloca el dedo anular, medio e índice en el lugar donde la base de la cabeza se encuentra con el cuello. Aplica una presión ligera pero firme.
    • Si se siente incómodo, utiliza cualquier dedo que te parezca adecuado. Podrías utilizar el dedo índice y el medio.
    • Desliza los dedos hacia los lados del cuello, moviéndolos hacia los hombros.
    • Asegúrate de aplicar una presión uniforme en todas partes, pasando los dedos sobre los músculos.
  4. Utiliza los pulgares para amasar los músculos tensos. En el paso anterior, quizás sentiste nudos duros en los músculos. Estos nudos son un indicador de tensión y debes aplicar presión focalizada con los pulgares.
    • Coloca los pulgares en el nudo de tensión.
    • Coloca los otros cuatro dedos de cada mano frente a los hombros de tu pareja para estabilizar los pulgares cuando apliques presión.
    • Aplica una presión firme con los pulgares realizando un movimiento de amasamiento para liberar la tensión en los músculos.
    • Hazlo en todos los músculos de los hombros, pero especialmente en los nudos de tensión.
  5. Desliza los dedos hacia arriba y hacia abajo del cuello. Los músculos de la espalda y de los lados del cuello también pueden llevar una gran cantidad de estrés. Usa una mano para calentar los músculos del cuello a fin de darles una atención más focalizada.
    • Coloca el pulgar en un lado del cuello y las puntas de los otros cuatro dedos en el otro lado.
    • Aplica y mantén una presión firme pero suave.
    • Desliza la mano hacia arriba y hacia abajo en todo el cuello.
    • También desplázate a lo ancho del cuello. Deslízate a lo largo de los músculos en cada lado de la columna vertebral en la parte posterior del cuello. Amplia tu mano para aflojar también los músculos en los lados del cuello.
  6. Presiona la parte posterior del cuello. Deberás aplicar la misma presión focalizada a lo largo de los lados del cuello utilizando el pulgar. Sin embargo, necesitas tus otros cuatro dedos para estabilizar la presión que apliques con el pulgar. Utilizar ambas manos a la vez te obligaría a envolver los otros dedos alrededor de la parte frontal de la garganta. Esto le provocaría dolor y malestar a tu pareja. En lugar de eso, utiliza solo una mano a la vez.
    • Párate detrás de tu pareja, ligeramente a su derecha.
    • Coloca el pulgar de tu mano izquierda en el lado derecho de su cuello.
    • Coloca los otros cuatro dedos alrededor del lado izquierdo del cuello para estabilizar la presión que apliques con el pulgar.
    • Al igual que hiciste con los hombros, presiona con el pulgar realizando movimientos circulares de arriba hacia abajo a lo largo del cuello.
    • Enfoca tu atención en cualquier nudo de tensión que encuentres.
    • Cuando hayas terminado con el lado derecho del cuello de tu pareja, párate ligeramente a su izquierda. Repite el proceso con el pulgar derecho en el lado izquierdo del cuello.
  7. Desliza tus manos hacia los lados del cuello. Puede ser difícil masajear los lados del cuello sin perturbar la garganta de tu pareja. Para hacerlo, deberás deslizar tu mano realizando un movimiento hacia abajo desde la parte superior del cuello hasta la parte frontal del hombro. Comienza en el lado izquierdo de su cuerpo.
    • Coloca tu mano izquierda en el hombro izquierdo de tu pareja para estabilizarla.
    • Con los dedos de tu mano derecha apuntando hacia abajo, coloca el pulgar en la parte posterior del cuello y los dedos restantes al lado.
    • Aplicando presión, desliza tu mano hacia un movimiento hacia abajo.
    • Al final del movimiento, tu pulgar debe estar en la parte posterior del hombro y los otros dedos en la parte delantera.
    • Utiliza los dedos para amasar cualquier punto de tensión que sientas.
  8. Aplica presión en la parte exterior de los omóplatos. Presiona tus dedos sobre los omóplatos y aplica una presión firme. Mueve las manos realizando un movimiento circular y de amasamiento para liberar la tensión de los músculos ubicados en la espalda alta.
  9. Coloca el talón de la palma de tu mano entre los omóplatos. Debido a que la columna vertebral se encuentra en el centro de la espalda, puede ser difícil masajear esa área. Aplicar presión focalizada en la columna vertebral provocará dolor. En lugar de eso, utiliza la palma de tu mano para aplicar una presión amplia.
    • Párate al lado de tu pareja.
    • Coloca una mano en la parte delantera de su hombro para estabilizarla.
    • Coloca el talón de la palma de tu mano entre sus omóplatos.
    • Aplica una presión firme en un movimiento largo y deliberado desde un omóplato hacia el otro.
  10. Masajea justo debajo de la clavícula. Si bien la mayoría de los masajes se concentran en los hombros, el cuello y en la espalda alta, prestar un poco de atención a la parte superior del pecho puede ayudar a aliviar el dolor en el cuello.
    • Párate al lado de tu pareja y coloca tu mano en su espalda para estabilizarla.
    • Utiliza tus dedos para frotar firmemente haciendo movimientos circulares justo debajo de la clavícula.
    • Asegúrate de no presionar el hueso en sí, ya que eso causará dolor.
  11. Masajea la parte superior los brazos. Quizás parezca que los brazos no están relacionados con la tensión que se siente en el cuello y los hombros, pero en realidad sí lo están. Los músculos de los brazos, hombros y cuello trabajarán de cerca en el movimiento de los brazos. Por lo tanto, aliviar la tensión en ellos también beneficiará al cuello.
    • Coloca las manos en sus hombros, aplicando una presión suave pero firme.
    • Manteniendo esa presión, pasa las manos desde los hombros hacia los brazos y luego vuelve. Repite este proceso algunas veces.
    • Frota la parte superior de los brazos hacia arriba y abajo, aflojando esos músculos.
  12. Realiza estos movimientos en de una manera irregular. Si te enfocas demasiado en un solo movimiento, tu pareja se acostumbrará a la sensación. Pasa de un grupo de músculos a otro y varía los movimientos de tus manos para hacer que la experiencia sea más agradable para tu pareja. Mientras menos pueda predecir las sensaciones, mejor se sentirá con el masaje.
    • Los músculos en los hombros, cuello, espalda y brazos están estrechamente relacionados. Al prestarle atención a un área amplia de músculos en lugar de solo a unos cuantos que puedan dolerte, tendrás más probabilidades de aliviar el dolor muscular.
  13. Utiliza todas las partes de tu mano. Muchos masajistas aficionados utilizan únicamente los pulgares cuando dan masajes. Si bien los pulgares son excelentes para ejercer una presión focalizada, puedes causar dolor y malestar si los usas demasiado. En lugar de eso, emplea todas las partes de tu mano para dar el masaje. Utiliza los pulgares para ejercer presión focalizada en los nudos de tensión.
    • Utiliza las palmas de tus manos para aplicar una presión ligera sobre las áreas más grandes de piel y músculo.
    • Utiliza los dedos para aplicar una presión más firme.
    • Utiliza los nudillos en los músculos particularmente tensos.
  14. No masajees los huesos de tu pareja. Aplicar presión en los huesos (en la columna vertebral en especial) puede causar dolor. Aplica presión únicamente a los músculos.
  15. Continúa durante el tiempo que sea necesario. No es necesario que un masaje sea largo para ser eficaz. Un masaje rápido de cinco minutos puede hacer una enorme diferencia. Sin embargo, un masaje largo de media hora a una hora hará que tu pareja se sienta consentida y cuidada.

Dar un masaje de cuello en posición decúbito supino

  1. Coloca a tu pareja en la posición decúbito supino. Esto significa que debe recostarse de espaldas. Lo ideal sería que encuentres una superficie elevada para que tu pareja pueda recostarse, lo que te permitirá pararte o sentarte en una silla a la altura de su cabeza. Si se recuesta en el piso, tendrás de agacharte un poco, lo que podría dañar tu espalda.
    • Si tu pareja tiene cabello largo, átalo para que no cuelgue por su rostro.
    • Desliza el cabello largo hacia atrás y sobre el lado de la mesa o cama para que no lo jales accidentalmente durante el masaje.
    • Pídele que se quite la camisa o que use una prenda que exponga su pecho desde la clavícula hacia arriba.
    • Si tu pareja no se siente cómoda mostrando su pecho, bríndale una toalla o manta.
  2. Escoge un aceite o loción para masajes. En ocasiones, puedes conseguir aceites para masaje en los supermercados, pero si no lo haces, puedes comprarlos en línea.
    • Algunos aceites caseros, como el aceite de coco, también sirven como excelentes aceites para masajes.
    • El aceite de oliva y el de sésamo también puede servir, pero generalmente es pesado y espeso. Emplea cantidades más pequeñas de estos aceites para dar el masaje.
    • Asegúrate de que tu pareja no tenga ninguna alergia a las nueces antes de usar el aceite de almendra o de sésamo.
    • Coloca aceite o loción en tus manos al frotártelas. Esto calentará el producto para que resulte más cómodo para tu pareja.
  3. Calienta con suavidad. Párate detrás de su cabeza, coloca los talones de las palmas de tus manos sobre los lados del cuello. Realiza movimientos de masaje sueco largos y suaves para aplicar presión en el cuello y sobre los hombros.
    • Coloca los pulgares debajo del cuello y pasa el interior de tu dedo índice a lo largo. Comienza en la oreja y baja hacia el punto donde el cuello se encuentre con el hombro.
    • También desplázate sobre sus hombros. Puedes colocar tus dedos medio, anular y meñique en la parte delantera de los hombros.
  4. Aplica una presión más focalizada en el cuello. Coloca cuatro dedos “debajo” de ambos lados del cuello. Aplica una presión firme, pasando los dedos desde la base del cráneo hasta el hombro.
    • Afloja más los músculos al jalar los dedos hacia arriba y lejos de la mesa o colchoneta. Al hacerlo, su cabeza se levantará ligeramente de la superficie.
    • Repite este movimiento pasando los dedos por todo el largo del cuello.
  5. Pasa los pulgares por el cuello y los hombros. Levanta los dedos desde el índice hasta el meñique y coloca los pulgares a los lados del cuello, justo debajo de las orejas. Aplica una presión firme y desliza los pulgares hacia los lados del cuello. También deslízalos por los hombros hasta llegar a los bordes donde se conectan con los brazos.
    • Utiliza toda la superficie de tu pulgar, no solo la punta. Esto ejercerá una aplicación difusa en lugar de una focalizada.
    • Evita la parte delantera expuesta de la garganta. Aplicar presión en esta zona causará mucho dolor.
  6. Masajea el pecho. Los músculos en la parte delantera del pecho funcionan junto con los del cuello, así que es importante que les prestes atención.
    • Coloca tus pulgares ligeramente contra la parte posterior de los hombros.
    • Coloca los otros cuatro dedos a lo largo de la parte delantera de los hombros.
    • Aplica una presión de amasamiento en la parte delantera de los hombros y en la parte superior del pecho, debajo de la clavícula.
    • Evita aplicar presión directamente sobre la clavícula o sobre cualquier hueso, pues hacerlo puede ser muy doloroso.
  7. Aplica una presión ondulante debajo del cuello. Coloca los dedos índice, medio y anular debajo de ambos lados del cuello de tu pareja. Comenzando por las orejas, aplica una presión en forma de movimiento ondulante lejos de la cabeza, en dirección hacia los hombros.
    • Sé firme pero no brusco. Tus movimientos pueden hacer que los hombros de tu pareja se eleven un poco de la superficie, pero no debe sentir dolor.
  8. Concéntrate en cada lado del cuello. Gira su cabeza hacia el lado para exponer esa parte de su cuello. Sostén su cabeza manteniendo una mano colocada debajo. Al terminar de masajear un lado del cuello, gira su cabeza suavemente hacia el otro lado y masajéalo.
    • Utiliza los dedos de tu mano libre para realizar movimientos largos y firmes desde el lóbulo hacia el pecho.
    • Utiliza el pulgar para amasar el lado del cuello en círculos pequeños.
  9. Aplica presión en los tejidos profundos a los lados del cuello. Las técnicas de masaje de tejido profundo pueden causar dolor, así que debes estar atento a las reacciones de tu pareja mientras lo haces. Sin embargo, los músculos detrás de las orejas pueden tensarse mucho, así que deberás aplicar más presión en esos puntos para deshacer los nudos. Para realizar esta técnica, la cabeza debe estar girada hacia un lado, con una de tus manos sosteniéndola por debajo.
    • Haz un puño flojo con la mano libre y presiona el lado de este sobre el lado del cuello, justo detrás de la oreja.
    • Aplica una presión intensa y mueve tu puño muy lentamente hacia el lado del cuello. Avanza hacia abajo hasta llegar al punto donde en cuello se conecta con el pecho.
    • La presión intensa puede ser muy dolorosa si mueves la mano con mucha rapidez a lo largo del cuello, así que hazlo a un ritmo lento.
    • Mantente atento para detectar las señales de dolor. Si bien el masaje de tejido profundo puede ser relajante a largo plazo, también puede ser incómodo al momento de su realización.
    • Dale a tu pareja un descanso y pídele que respire profundamente en caso de que sienta dolor. Comienza nuevamente cuando esté lista.
  10. Pasa los dedos detrás de las orejas haciendo movimientos circulares. Los músculos detrás de la oreja, justo debajo de donde la cabeza se conecta con el cuello, tienden a tensarse mucho. Para realizar esta técnica, vuelve a colocar la cabeza de tu pareja en una posición vertical de modo que puedas masajear ambos lados del cuello al mismo tiempo.
    • Coloca los dedos en esos músculos y aplica una presión firme (pero sin causar dolor).
    • Mueve los dedos de manera circular para romper la tensión en esa área.
  11. Masaje lo músculos que se ubican justo encima de la clavícula. Sentirás una abolladura pequeña sobre este hueso. Utiliza los dedos para masajear suavemente los músculos de esa área realizando movimientos circulares y de amasamiento.

Consejos

  • Si sientes bultos o nudos en el cuello o los hombros, deshazlos al amasarlos lentamente con uno o dos dedos hasta que ya no puedas sentirlos.

Advertencias

  • Nunca trates de hacer crujir los huesos del cuello o la espalda. Un profesional debe encargarse de hacerlo.
  • Ten mucho cuidado cuando pongas tus manos alrededor del cuello de la otra persona. No presionas su garganta.

Cosas que necesitarás

  • Silla
  • Cama o colchoneta
  • Aceite o loción para masaje
  • Manos
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