Cómo reconocer si tienes síntomas de diabetes

La diabetes es un trastorno metabólico que afecta a la capacidad de tu cuerpo de utilizar o de producir insulina, que es la manera en que tu cuerpo usa el azúcar de la sangre para obtener energía. Cuando tus células se vuelven resistentes a la insulina o tu cuerpo deja de producir la necesaria, los niveles de azúcar en la sangre se elevan, lo que causa muchos de los síntomas a corto y a largo plazo de la diabetes. Hay cuatro tipos distintos de diabetes del “azúcar”: prediabetes, tipo 1, tipo 2 y gestacional. Sin embargo, la mayoría de los casos diagnosticados cada año son diabetes tipo 2. En cada uno de estos casos, hay síntomas similares y síntomas que distinguen a un tipo del otro.

Reconocer los factores de riesgo para los distintos tipos de diabetes

  1. Evalúa tu riesgo de diabetes gestacional. La diabetes gestacional se da en las mujeres embarazadas. Si tienes riesgo alto, quizás debas hacerte exámenes durante tu primera visita prenatal y nuevamente en el segundo trimestre. Las mujeres que tienen un riesgo bajo deben hacerse exámenes en el segundo trimestre, entre las semanas 24 y 28. Las mujeres que experimentan diabetes gestacional tienen un riesgo mayor de desarrollar diabetes tipo 2 en el transcurso de diez años después del nacimiento de su hijo. Los factores de riesgo incluyen los siguientes:
    • embarazo después de los 25 años
    • antecedentes de salud familiares o personales de diabetes o prediabetes
    • tener sobrepeso en el momento del embarazo (un IMC de 30 o más)
    • ser una mujer negra, hispana, indígena americana, asiática o isleña del Pacífico
    • tercer o posterior embarazo
    • crecimiento intrauterino excesivo durante el embarazo
  2. Identifica los factores de riesgo de prediabetes. La prediabetes es una condición metabólica en la que el índice de la glucosa sanguínea (azúcar) excede al rango normal (70 a 99). Aun así, es menor que lo que se recomienda en el tratamiento con medicamentos para controlar la glucosa sanguínea. Los factores de riesgo para la prediabetes incluyen los siguientes:
    • tener 45 años o más
    • sobrepeso
    • antecedentes familiares de diabetes tipo 2
    • estilo de vida sedentario
    • presión sanguínea alta
    • una experiencia anterior de diabetes gestacional
    • haber dado a luz un bebé de 4 kilos (9 libras) o más
  3. Evalúa tu riesgo de diabetes tipo 2. Algunas veces, a este tipo se le denomina diabetes “completamente desarrollada”. En esta condición, las células del cuerpo se han vuelto resistentes a la influencia de la leptina y de la insulina. Esto incrementa los niveles de azúcar en la sangre y causa los síntomas y los efectos secundarios a largo plazo de la enfermedad. Los factores de riesgo de la diabetes tipo 2 son similares a los de la prediabetes e incluyen los siguientes:
    • tener más de 45 años
    • sobrepeso
    • inactividad física
    • presión sanguínea alta
    • antecedentes de diabetes gestacional
    • haber dado a luz a un bebé de 4 kilos (9 libras)
    • antecedentes familiares de diabetes
    • estrés crónico
    • ser una mujer negra, hispana, indígena americana, asiática o isleña del Pacífico
  4. Presta atención a los factores de riesgo de la diabetes tipo 1. Los expertos creen que esta condición es producto de una mezcla de factores ambientales y predisposición genética.
    • Las personas blancas tienen una mayor incidencia de diabetes tipo 1.
    • Los climas fríos y los virus pueden desencadenar el desarrollo de diabetes tipo 1 en las personas susceptibles.
    • Las personas que sufren del estrés de la primera infancia también son propensas.
    • Los niños que fueron amamantados y comieron alimentos sólidos en una edad posterior tienen un riesgo menor de desarrollar diabetes tipo 1 incluso con la predisposición genética.
    • Si tienes un gemelo idéntico con diabetes tipo 1, tienes una probabilidad de 50 % de desarrollar también la enfermedad.

Prestar atención a los síntomas de diabetes

  1. Hazte exámenes para la diabetes gestacional durante el embarazo. Las mujeres con diabetes gestacional no suelen presentar síntomas. Por tanto, siempre debes solicitar un examen si tienes los factores de riesgo de la diabetes gestacional. Esta enfermedad es especialmente peligrosa debido a que te afecta tanto a ti como al bebé. A causa de que puede tener efectos a largo plazo en tu hijo, el diagnóstico y el tratamiento tempranos son importantes.
    • Algunas mujeres sienten mucha sed y necesitan orinar frecuentemente. Sin embargo, también hay signos comunes de cualquier embarazo.
    • Algunas mujeres reportan que se sienten ansiosas o incómodas después de comer alimentos que tienen un alto contenido de carbohidratos o de azúcar.
  2. Ten cuidado con los síntomas de prediabetes. Como la diabetes gestacional, suelen haber muy pocos síntomas de prediabetes. Los síntomas de diabetes son producto de los niveles muy altos de azúcar en la sangre, los cuales no presentan las personas con prediabetes. Si tienes factores de riesgo para ella, debes tener cuidado, hacerte exámenes regularmente y estar atento a los síntomas sutiles. La prediabetes se puede convertir en diabetes si se deja sin tratamiento.
    • Puedes tener prediabetes si tienes "acantosis nigricans" en áreas específicas de tu cuerpo. Se trata simplemente de manchas de la piel gruesas y oscuras que aparecen con más frecuencia en las axilas, en el cuello, en los codos, en las rodillas y en los nudillos.
    • Puedes experimentar una sensación de ansiedad después de comer una comida con alto contenido de carbohidratos o de azúcares.
    • Tu doctor puede hacerte una prueba de prediabetes si tienes niveles elevados de colesterol, presión sanguínea alta u otros desequilibrios hormonales (como síndrome metabólico o sobrepeso).
  3. Evalúa tus síntomas de diabetes tipo 2. Ya sea que tengas los factores de riesgo para la condición o no, aún puedes desarrollar diabetes tipo 2. Presta atención a tu salud y fíjate si posees los siguientes signos de que tu azúcar sanguínea está elevada:
    • pérdida de peso inexplicable
    • visión borrosa o cambio en la visión
    • aumento en la sed por la alta azúcar sanguínea
    • aumento en la necesidad de orinar
    • fatiga y somnolencia (incluso con la cantidad adecuada de sueño)
    • hormigueo o adormecimiento en los pies o en las manos
    • infecciones frecuentes o recurrentes en la vejiga, en la piel o en la boca
    • temblor o hambre en el medio de la mañana o de la tarde
    • cortes y raspones que parecen curarse más lentamente
    • picazón en la piel, piel seca o bultos (o ampollas) poco usuales
    • sensación de tener más hambre que lo normal
  4. Si tienes síntomas repentinos, sospecha de diabetes tipo 1. Aunque la mayoría de los pacientes desarrollan este tipo de diabetes durante la infancia o la adolescencia, también se puede desarrollar durante la adultez. Los síntomas de diabetes tipo 1 pueden aparecer repentinamente o presentarse de manera sutil por un periodo largo de tiempo. Puedes apreciar los siguientes síntomas:
    • sed excesiva
    • aumento de la micción
    • infecciones por levaduras vaginales en las mujeres
    • irritabilidad
    • visión borrosa
    • pérdida de peso inexplicable
    • enuresis inusual en los niños
    • hambre extrema
    • fatiga y debilidad
  5. Busca atención médica inmediata cuando sea necesario. Las personas suelen ignorar los síntomas de diabetes, permitiendo que la condición progrese a un nivel peligroso. Los síntomas de diabetes tipo 2 aparecen lentamente con el tiempo. Pero con la diabetes tipo 1, tu cuerpo puede dejar repentinamente de producir insulina. Experimentarás síntomas más graves que son potencialmente letales a menos que recibas tratamiento de inmediato. Estos síntomas incluyen los siguientes:
    • respiración rápida y profunda
    • rostro sonrojado, piel y boca secas
    • aliento a frutas
    • náuseas y vómitos
    • dolor de estómago
    • confusión o letargo

Hacerte exámenes para saber si tienes diabetes

  1. Visita a un doctor inmediatamente si experimentas los síntomas. El doctor tendrá que realizar varios exámenes para determinar si tienes diabetes. De hecho, si tienes diabetes o prediabetes, tendrás que realizar un seguimiento con el tratamiento regular que recomiende el doctor.
  2. Hazte un examen de glucosa en la sangre. El examen de glucosa en la sangre hace exactamente lo que dice su nombre: examina la cantidad de glucosa (azúcar) en la sangre. Los resultados se usarán para determinar si tienes diabetes o si estás en riesgo de desarrollarla. Este examen se realizará bajo una de estas tres circunstancias:
    • Un examen en ayunas de glucosa requiere que no comas al menos por ocho horas. Si se trata de una emergencia, el doctor hará un examen de glucosa en la sangre al azar, sin importar que hayas comido recientemente.
    • Un examen pospandrial de dos horas se hace después de que comas una cantidad específica de carbohidratos a fin de examinar la capacidad de tu cuerpo para manejar la carga de azúcar. Por lo general, este examen se hace en un hospital para medir la cantidad de carbohidratos que has comido antes.
    • Un examen oral de tolerancia a la glucosa requiere que bebas un líquido con alto contenido de glucosa. Examinará tu sangre y tu orina cada 30 o 60 minutos a fin de medir la capacidad del cuerpo para tolerar la carga adicional. Este examen no se realizará si el doctor sospecha de diabetes tipo 1.
  3. Sométete a un examen A1C. Este examen sanguíneo también se llama examen de hemoglobina glicosilada. Mide la cantidad de azúcar unida a las moléculas de hemoglobina del cuerpo. Esta medida le da al doctor una buena indicación del promedio de tus mediciones de azúcar en la sangre de los últimos 30 o 60 días.
  4. Hazte un examen de cetona si es necesario. La cetona se encuentra en la sangre cuando la escasez de insulina fuerza al cuerpo a descomponer la grasa para obtener energía. Se expulsa a través de la orina, con más frecuencia en los pacientes con diabetes tipo 1. El doctor puede recomendar un examen de sangre o de orina para controlar el nivel de cetona en los siguientes casos:
    • Si el azúcar en la sangre es mayor de 240 mg/dL.
    • Durante una enfermedad como neumonía, derrame cerebral o ataque cardíaco.
    • Si experimentas náuseas y vómitos.
    • Durante el embarazo.
  5. Solicita un examen de rutina. Si tienes diabetes o estás en riesgo de desarrollarla, es importante controlar tu salud y tus niveles de azúcar en la sangre regularmente. Un nivel alto de azúcar en la sangre causará daño a los microvasos sanguíneos de los órganos. Este daño puede causar problemas a lo largo del cuerpo. Para controlar tu salud general, hazte los exámenes siguientes:
    • examen anual de la vista
    • evaluación de neuropatía diabética en los pies
    • control regular (al menos anual) de la presión sanguínea
    • examen renal anual
    • limpieza dental cada 6 meses
    • examen regular de colesterol
    • visitas regulares con el médico de cabecera o el endocrinólogo

Tratar la diabetes

  1. Toma decisiones en cuanto a tu estilo de vida que tomen en cuenta la prediabetes y la diabetes tipo 2. Estas condiciones suelen desarrollarse debido a las decisiones que tomas y no a la genética. Al cambiar tu estilo de vida, puedes reducir el azúcar en la sangre o prevenir el desarrollo de la condición.
  2. Come menos carbohidratos. Cuando tu cuerpo metaboliza los carbohidratos se convierten en azúcar y, por tanto, el cuerpo necesita más insulina para usarlo. Reduce el consumo de granos, pastas, caramelos, dulces, gaseosa y otros alimentos que tengan alto contenido de carbohidratos simples, ya que tu cuerpo los procesa rápidamente y pueden hacer que el nivel del azúcar en la sangre se dispare. Habla con un doctor o con un dietista registrado acerca de la posibilidad de incorporar carbohidratos complejos con abundante fibra y un índice glicémico bajo en tu dieta. Los carbohidratos complejos con un índice glicémico bajo incluyen los siguientes:
    • frijoles y legumbres
    • verduras sin almidón (la mayoría de las verduras, excepto los alimentos como chirivía, banana, papa, calabaza, calabacín, guisantes, maíz, etc.)
    • la mayoría de las frutas (excepto ciertas frutas como uva, banana y frutas secas)
    • granos enteros (como avena cortada, salvado, pasta de grano entero, cebada, bulgur, arroz integral, quinua, etc.)
  3. Come más alimentos que tengan alto contenido de proteínas y grasas saludables. Aunque se creía que era la fuente de la enfermedad cardíaca, hoy en día se sabe que las grasas saludables que se encuentran en el aguacate, en el aceite de coco, en la carne de res alimentada con pasto y en los pollos de corral son buenas fuentes de energía. Pueden ayudar a estabilizar el azúcar en la sangre y a reducir los antojos de alimentos.
    • Los ácidos grasos omega 3 que se encuentran en el pescado de agua fría (como el atún y el salmón) pueden disminuir tu riesgo de diabetes tipo 2. Come 1 o dos porciones de pescado a la semana.
  4. Mantén un peso saludable. La resistencia a la insulina va de la mano con un aumento de la cintura. Cuando puedes mantener un peso saludable, puedes estabilizar el nivel de azúcar en la sangre más fácilmente. Una combinación de dieta y ejercicio te ayudará a mantener tu peso en un rango saludable. Haz al menos 30 minutos de ejercicio al día para ayudar a tu cuerpo a usar la glucosa en la sangre sin insulina. Esto también te ayuda a mantener un peso saludable y a mejorar tu calidad de sueño.
  5. No fumes. Si fumas actualmente, deja de hacerlo. Los fumadores son 30 a 40 % más propensos a desarrollar la diabetes tipo 2 que las personas que no fuman. Tu riesgo de desarrollar la diabetes tipo 2 aumenta mientras más fumes. Fumar también produce complicaciones más serias para las personas que ya tienen diabetes.
  6. No dependas únicamente de los medicamentos. Si tienes diabetes tipo 1, tipo 2 o gestacional, el doctor puede recomendar que tomes medicamentos además de hacer cambios en tu estilo de vida. Sin embargo, no puedes depender únicamente de los medicamentos para controlar la enfermedad. Estos se deben usar para reforzar los cambios importantes causados por las decisiones que tomes con respecto a tu estilo de vida.
  7. Toma medicamentos hipoglicemiantes orales si tienes diabetes tipo 2 o gestacional. Estos medicamentos se toman en la forma de píldoras. Reduce el azúcar de la sangre en el transcurso del día. Los ejemplos incluyen metformina (biguanidas), sulfonilureas, meglitinidas, inhibidores de la alfa glucosidasa y píldoras combinadas.
  8. Administra inyecciones de insulina si tienes diabetes tipo 1. Este es realmente el único tratamiento efectivo para la diabetes tipo 1, aunque también se puede usar para la diabetes tipo 2 y gestacional. Hay cuatro tipos distintos de insulina disponibles para este tratamiento. El médico decidirá cuál será el más efectivo para controlar tus niveles de azúcar en la sangre. Quizás tomes un tipo o una combinación de tipos en diferentes momentos del día. El médico también puede recomendar una bomba de insulina para mantener tus niveles de insulina las 24 horas del día.
    • La insulina de acción rápida se toma antes de las comidas y, a menudo, en combinación con la insulina de acción prolongada.
    • La insulina de acción corta se toma aproximadamente 30 minutos antes de las comidas y, generalmente, en combinación con la insulina de acción prolongada.
    • La insulina de acción intermedia se toma generalmente dos veces al día y reduce la glucosa cuando la insulina de acción corta o rápida deja de funcionar.
    • La insulina de acción prolongada se puede usar para cubrir el tiempo en el que la insulina de acción rápida y corta dejan de funcionar.

Consejos

  • Toma en cuenta tus factores de riesgo y busca consejo médico si experimentas síntomas de diabetes.
  • Ten especial cuidado cuando estés expuesto al calor o al frío. Ambas condiciones pueden aumentar tus niveles de azúcar en la sangre y afectar a tus medicamentos y a tus suministros para exámenes.

Advertencias

  • No intentes tratar la diabetes en casa por tu cuenta. Los efectos a largo plazo de la diabetes pueden incluir enfermedad renal, ceguera, pérdida de las manos, de los pies o de las piernas, neuropatía diabética y muerte. Puedes reducir los medicamentos que tomas al cambiar tu estilo de vida y bajo la guía del médico.
Información
Usuarios que están en este grupo no pueden dejar comentarios en la página