Cómo enrollar un porro de marihuana

Fumar un porro es una forma común de consumir cannabis. Enrollar porros es una habilidad que todos los pacientes de cannabis medicinal deben tener. Si no estás seguro sobre cómo preparar tu medicina, aquí tienes una guía.

Enrollar un porro básico

  1. Elige el papel con el que lo vas a enrollar. Elige papel de arroz delgado o de paja de trigo en tamaño estándar o extra grande. Planea rasgar el papel hasta el tamaño que desees; ancho y cuadrado es una buena forma para empezar que ofrece versatilidad. Puedes conseguir los papeles en línea, en tiendas de abarrotes, en tu dispensario y en tiendas de tabaco.
    • Busca papeles que se quemen lenta y uniformemente y que no tengan un mal sabor. Algunos buenos papeles que puedes usar son papeles naturales para enrollar de cáñamo y Zig Zags naranjas (si te sientes tradicional).
    • Si planeas llevar contigo los papeles, consigue un protector para papeles. Coloca los papeles para enrollar en este estuche de metal para evitar que se doblen y se rasguen.
    • Lleva papeles de repuesto. Puedes rasgar las tiras engomadas de un papel de repuesto para reparar desgarros, fugas y agujeros.
  2. Prepara y muele la marihuana. Manipula las inflorescencias con cuidado para proteger las glándulas delicadas de THC y usa tijeras afiladas para romper el capullo. Retira las semillas, tallos y hojas y muele los capullos hasta obtener trozos más pequeños.
    • Apunta a una molienda uniforme. Los capullos más grandes se queman más lentamente, lo cual ocasionará que el porro se queme de forma dispareja, mientras que una molienda excesivamente final hará que enrollar sea más difícil.
    • Guarda los capullos sin usar dentro de un recipiente hermético en un lugar fresco y seco.
    • La cantidad de marihuana que necesitarás dependerá de cuán grande sea el papel. Sin embargo, en general, 0,5 g (0,017 onzas) es suficiente para un solo porro. Cuando fumes un porro con amigos, necesitarás 0,75 g (0,025 onzas). Los porros enrollados en hojas de puro normalmente requieren la mayor cantidad de marihuana, generalmente entre 1 y 2 g (0,035 a 0,07 onzas).
    • Ciertos tipos de molinillos tienen un compartimiento especial para recolectar el quife, que es el tricoma de la planta de cannabis. El quife tiene una concentración más alta de THC que las flores. Algunas personas optan por espolvorear un poco de quife sobre la marihuana antes de enrollar.
  3. Prepara tu mezcla. Esto es opcional, pero algunas personas agregan al capullo tabaco, hojas u otra mezcla herbal para fumar de forma que este pueda "inhalar" el porro. Independientemente de lo que uses, asegúrate de que la consistencia sea uniforme y de que hayas deshecho o retirado los grumos y trozos leñosos.
    • Hojas de cannabis. La hoja de cannabis se usa mucho en la marihuana comercial. Idealmente, las hojas están bien curadas. Si consigues unas que vinieron de la parte superior de una planta femenina floreciente, pueden ser muy potentes.
    • Tabaco. El tabaco es un adulterante frecuente en los porros que se enrollan en Europa; a estos se les llama "spliffs". Algunos usuarios creen que el tabaco ayuda al cannabis a quemarse correctamente y que mejora el sabor del humo. La desventaja es el riesgo de adicción accidental a la nicotina.
    • Hachís. El hachís viene en muchas formas diferentes con enormes variaciones en la calidad. La mayoría contiene material vegetal y aglutinantes. El mejor se prepara frotando la resina pegajosa de las sumidades floridas de marihuana, y el peor está lleno de químicos. El hachís normalmente se calienta con una llama, se desmenuza hasta obtener un polvo y luego se mezcla con tabaco o mezclas herbales para fumar.
      • Usa el hachís con cuidado. Algunos usuarios experimentan reacciones adversas que van desde ansiedad leve hasta un pánico severo. La paranoia es posible y, aunque es raro, pueden ocurrir reacciones psicóticas agudas.
    • Aceite de resina. El aceite de resina genuino es muy difícil de conseguir y es increíblemente potente. Viene en la forma de un fluido aceitoso negro, marrón o transparente que se embadurna en los papeles para enrollar o se incorpora en la mezcla. Si eres miembro de un dispensario, es probable que puedas comprar el aceite contenido dentro de las jeringas.
    • Quife. Como se mencionó anteriormente, el quife es el término para las glándulas de resina de la planta de cannabis que son ricas en THC. Espolvorea un poco de quife, ya sea sobre la marihuana antes de enrollarla o sobre el porro después de enrollarlo, para darle al porro un empujón adicional de THC psicoactivo.
  4. Prepara el filtro. Este es un trozo de una ficha para fichero que se introduce en el extremo de un cigarrillo de marihuana. Esto evita que el cigarrillo se obstruya, evita que los trozos de marihuana se caigan, permite que el humo fluya a través del cigarrillo y evita que un cigarrillo se disuelva en tu boca cuando se queme hasta el extremo.
    • Rasga una tira delgada de una ficha para fichero o tarjeta de presentación. Dóblala tres veces para crear un pliegue y envuelve la parte del filtro que no esté doblada alrededor del filtro doblado. Debe parecer una letra W dentro de un círculo.
    • El ancho de la colilla es una cuestión de preferencia personal. Las más anchas dejan que pase más humo, lo cual produce un humo más severo, mientras que las más delgadas refrescan el humo pero corren un mayor riesgo de obstruir el porro. Apunta a un punto intermedio.
    • Alternativamente, puedes comprar filtros de celulosa como los que se usan en los cigarrillos de tabaco. Puedes encontrarlos en tiendas de cigarros y probablemente en tu dispensario.
    • Aunque algunas personas se refieren al filtro como "colilla", esto es incorrecto. Una colilla es la punta del porro que queda después de fumarlo. Están relacionados, pero no siempre son lo mismo.
  5. Enrolla el porro. Existen varias formas de enrollar un porro básico. El método que se describe a continuación es el enrollado de estilo libre.
    • Rasga uno de los papeles del cuadernillo y dóblalo por la mitad a lo largo, asegurándote de que el lado con el pegamento esté hacia arriba.
    • Dobla una de las esquinas inferiores del papel. Esto será la parte delantera.
    • Coloca la marihuana adentro. Distribúyela uniformemente a lo largo del papel para asegurar que se queme de forma pareja.
    • No lo recargues o el porro no se cerrará adecuadamente. Por otro lado, no seas tacaño con la mezcla o terminarás con un "pinner".
    • Recoge todo y ruédalo de un lado a otro hasta que la mezcla en el papel esté dispersada uniformemente y tenga una forma cilíndrica.
    • Coloca el filtro en el centro de un extremo del porro. Colocar el filtro antes de enrollar te ahorra la molestia y hace que sea más probable que encaje perfectamente.
    • Procede a meter y enrollar la mitad trasera del porro, lamiendo el pegamento para sellarla.
    • Gira el extremo delantero un poco más y luego arranca la punta de un mordisco, dejando una pequeña protuberancia.
    • Lame la franja pegajosa del papel y sella el porro. Gira el extremo del porro ligeramente para evitar que el contenido se caiga.

Enrollar un porro con un billete

  1. Llena un billete con tu mezcla y dale forma rodando el contenido suavemente de un lado a otro.
  2. Coloca un papel para enrollar con el lado pegajoso hacia arriba entre la mezcla y el billete.
  3. Dobla el billete por la mitad y enróllalo hacia arriba con los pulgares. Asegúrate de que el papel para enrollar se esté envolviendo alrededor de sí mismo para formar un cilindro.
  4. Retira el porro del billete. Mantén una presión firme sobre el papel de forma que no se desenrolle.
  5. Lame la franja pegajosa del papel y sella el porro. Gira ambos extremos ligeramente para evitar que la mezcla se caiga.

Enrollar un porro usando hojas de puro

  1. Consigue tus materiales. Necesitarás un puro, mezcla de marihuana, un cuchillo o tijeras, un molinillo y un encendedor.
  2. Córtalo. Lame el puro para humedecerlo. Toma una cuchilla o tijeras y córtalo a lo largo desde la colilla hasta la punta. Con el pulgar, desliza lo que está en el interior hacia afuera. Hazlo lenta y suavemente de forma que no rasgues el envoltorio del puro.
  3. Rasga o corta el extremo redondeado del puro. Crear esta forma rectangular ayuda a disminuir la posibilidad de que el envoltorio se enrolle y se cierre prematuramente. Separa y usa solamente la capa del envoltorio del puro que se encuentre más adentro de forma que obtengas menos nicotina.
  4. Lame los bordes para sellar cualquier desgarro pequeño. Luego, dobla el envoltorio por el centro como lo harías al enrollar un porro regular.
  5. Espolvorea una línea de la mezcla uniformemente a lo largo del cigarrillo de marihuana. Sé generoso. Tienes que usar suficiente mezcla para soportar el tamaño del envoltorio; de otro modo, colapsará sobre sí mismo cuando estés intentando fumar.
  6. Enróllalo. Dobla y enrolla cuidadosamente el porro hacia arriba, dándole forma a medida que lo haces. Envuelve el lado más corto del envoltorio alrededor de la mezcla y continúa enrollando. Ten cuidado de no pellizcar los extremos para cerrarlos. Lame el papel restante a lo largo y presiona hacia abajo cuidadosamente.
  7. Endurece el porro. Pasa la llama del encendedor de un lado a otro a lo largo del porro para endurecerlo. Gíralo al hacer esto. Tu objetivo es oscurecer el color ligeramente y secar el envoltorio sin prenderle fuego al porro.
  8. Enciéndelo. Sujeta la llama contra la punta del porro. Gíralo para distribuir uniformemente el calor y minimizar la posibilidad de que se desgarre.

Consejos

  • Una vez que te acostumbres a enrollar porros básicos, ¡prueba enrollar porros con truco!
  • La marihuana puede producir olores en el aire. Ten contigo una botella de ambientador y rocía la habitación cuando hayas terminado de enrollar.
  • Guarda los porros sin usar en recipientes herméticos. Los frascos de pastillas funcionan bien.
  • Enrollar es básicamente un arte. Tomará práctica volverte bueno en ello. Existen muchas interpretaciones sobre la mejor manera de abordarlo, y debes hacerlo cuidadosamente y con amor.
  • Considera guardar las colillas para usarlas más adelante. A menudo, la resina puede acumularse y tener un contenido más alto de THC. Una vez que tengas una cantidad considerable, colócalas en un molinillo y enrolla un porro hecho solo de colillas.
  • El punto de girar el extremo es asegurarte de que no se salga nada del contenido.
  • Asegúrate de que el porro no esté demasiado ajustado pero tampoco demasiado suelto. Trata de enrollarlo tan firme como un cigarrillo.
  • No lo enrolles con demasiada fuerza. El porro necesita un flujo de aire para quemarse.
  • Puedes usar un bolígrafo para empujar y comprimir la marihuana una vez que hayas enrollado el porro. Esto debe darte un espacio adicional para que entre cualquier material que pueda haberse caído mientras enrollabas. Repetir el proceso de comprimir la marihuana y rellenar debe darte un porro de un grosor considerable (al que a menudo se le refiere como "fatty ").
  • Si tienes dificultades para introducir la hierba en el porro, puedes usar "herramientas", como un pedazo de papel doblado o un naipe para ayudarte a introducirla más rápida y uniformemente.

Advertencias

  • Nunca fumes y conduzcas. Tal como el alcohol, la marihuana puede reducir tu tiempo de reacción. No quieres tener sangre en tus manos.
  • Sigue las leyes para la marihuana en el lugar donde vivas. La marihuana es más legal en algunos lugares que en otros, e incluso en los lugares en donde es legal las leyes pueden ser muy complejas.

Cosas que necesitarás

  • Capullos de marihuana
  • Molinillo de hierbas
  • Papeles para enrollar
  • Otro material herbal (como el tabaco)
  • Tijeras
  • Un puro
  • Encendedor
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