Cómo escribir un buen argumento

Un buen argumento se trata de organizar ideas de una manera atractiva para el lector. De igual forma, es la pauta que ayuda al autor a que se asegure de que no se pierda en las ideas y los personajes que aparecerán en la redacción del libro. Este artículo es una guía simple de cómo crear un argumento original.

Pasos

  1. Piensa en muchas ideas. En esta fase, utilizar un buen bloc de notas es la mejor manera de hacer que las ideas fluyan. Este es útil para escribir oraciones largas, palabras sueltas o párrafos enteros, porque todo esto puede ser útil cuando afrontes el argumento verdadero. De igual forma, la lectura es muy importante ya que es la fuente principal de inspiración. Sin embargo, las películas, la televisión, las pinturas e incluso las personas pueden servirte de inspiración.
  2. Comienza a conectar los conceptos y las ideas. Puedes unir las ideas cuando creas que tienes suficientes ideas para comenzar a crear un argumento. Los diagramas son de gran ayuda en este proceso. Por ejemplo, si tus ideas son las piñas y los elefantes, puedes unirlos y decir que los elefantes se comen las piñas.
  3. Consigue el esquema de los personajes. En esta etapa, estos son muy simples y muy parecidos. No debes preocuparte mucho por su creación ni su función en la historia. ¿Quién es el protagonista? ¿Quién es el villano? ¿La historia tiene un villano? Si es así, ¿es muy horrendo o es una molestia? Debes responder a estas preguntas.
  4. Elige el tipo de argumento. A pesar de que no se difunda, algunos argumentos no son lineales, lo que quiere decir que pueden ir en diferentes direcciones del tiempo sin que se necesite una máquina del tiempo. Asegúrate de cada extracto sea coherente cronológicamente con el resto si decides escribir este tipo de argumento. No querrás escribir que cierto personaje estará en una cueva (en el futuro) y luego llegar a ese punto y hacer que el personaje esté en su patio trasero. En los argumentos no lineales, es mejor no incluir las referencias de tiempo hasta el final del libro para evitar que haya confusiones.
  5. Imagina el entorno. El argumento tiene que suceder en un lugar, el que es tan importante como el personaje que aparece en este. Si tienes la intención de ubicar tu historia en un lugar existente, será más fácil ya que solo tendrás que imaginar pocas partes y no tendrás que enfocarte en el panorama general que ya existe en la realidad. Por ello, podrás pasar al siguiente paso. Si al contrario, tu historia se ubica en un entorno ficticio, continúa leyendo este artículo.
  6. Crear tu entorno desde cero. Se requerirá que imagines todos los detalles. No supervises los detalles, como dónde trabajarán las personas o cómo caminarán por la calle, ya que eso puede ser de gran valor en el futuro. Es probable que consigas más detalles de que los que necesites, pero como siempre es mejor que te sobre, en vez de que te falte. En las historias de ciencia ficción o de fantasía, la física que controla el mundo, la estratificación social y la persona promedio se deben tomar en cuenta como asuntos serios.
  7. Finaliza tus personajes. Esta es la etapa en la que verdaderamente creas a tus personajes y no dejas inconcluso nada más. Al igual que el crear un entorno, obtendrás más de lo que necesitas, pero eso podría ser útil si vuelves a utilizar al personaje. Un bloc de notas será de mucha ayuda para desarrollar el concepto del personaje. Haz algunas preguntas. Por ejemplo, "¿Cuál es la razón por la que este personaje se vista de cierta forma?" y luego escribe la respuesta. Toma en cuenta que un buen personaje es aquel que evoluciona con el tiempo, así que dentro de lo posible trata de no hacerlo tan flexible. Trata de no exagerar, o se verá inseguro de sus decisiones. Trata de imaginar las interacciones posibles entre los personajes y las relaciones como la amistad o el vínculo familiar. Sácale el provecho a los personajes.
  8. Comprende la causalidad. Cada acción tiene una reacción, y ninguna de estas son al azar a menos que el objetivo sea ilustrar el azar.
  9. Escoge un conflicto. Es posible que ya hayas comenzado a escribir, a pesar de que no sea terminantemente obligatorio, y que hayas ideado el conflicto principal o alguna otra idea que justifique la manera de actuar de los personajes. Al principio, este tipo de pauta no se necesita, pero sí se necesita luego para que la progresión sea lógica.
  10. Acostúmbrate a manejar la acción creciente. Esta es la secuencia de los eventos que conducen al clímax. Es normalmente más larga que su contraparte, la acción decreciente, y demuestra el desarrollo de la personalidad de los personajes. Es la porción del argumento que debe preocuparte más ya que es la que conduce a que haya un clímax débil si no se escribe correctamente. Por ello, haz que los personajes enfrenten varias dificultades en las que demuestren todo su potencial o lo expandan.
  11. El clímax. Esta es la parte en la que tus personajes enfrenten su mayor desafío. Las historias de ficción tienen un clímax, en algún momento, excepto por algunas graciosas que son anticlímax (una resolución acerca de que es muy simple y por ello suena poco satisfactorio. Por ejemplo: "Enfrenté al dragón con mi espada, pero murió de cáncer de seno"). Normalmente, el clímax involucra a todos los personajes y ocurre cerca del final de la historia (excepto si el argumento no es lineal, lo cual le permite aparecer en cualquier parte de la historia, incluso en las primeras líneas). Además, es un momento en el que el protagonista parece estar derrotado y sufre de una recuperación casi milagrosa.
  12. La acción decreciente. Antes de terminar el libro, si te da la gana, debes calmar la acción un poco y decirle a los lectores qué fue lo que sucedió con los personajes después del clímax. Este es el punto en el que la historia vuelve a retomar su lugar y la vida vuelve a calmarse. No subestimes la importancia de la acción decreciente, ya que las historias que no tienen una conclusión apropiada pueden ser de lo más desagradable.
  13. Llega al final. En esta fase, debes tener un esquema básico del argumento. Si es así, es hora de que vuelvas a organizar tu proceso de pensar. Esperamos que hayas conservado tu cuaderno de apuntes porque se volverá útil muchas veces. Si eres de ese tipo de persona, haz dibujos, mapas, líneas de tiempo o incluso escribe poemas acerca de tu historia ya que te pone de humor para amar por completo lo que has creado. Sin embargo, no creas que el trabajo se acabó. Solo tienes el esquema básico, lo cual es fácil de hacer. La siguiente parte es la fase en la que el argumento básico se convierte en uno bueno.
  14. Aplica color. Utiliza las técnicas de redacción que varían de giros en el argumento, artificios conocidos como el arma de Chéjov (cuando un objeto parece ser insignificante, pero luego resuelve el conflicto) o la técnica no tan apreciada, "Deux Ex Machina" (una resolución que parece que apareciera de la nada. Por ejemplo: "Caíamos hacia nuestra muerte, cuando una cabra azul nos salvó e hizo explotar el globo del genio maligno con ojos de láser"). Lograrás sacar provecho de tu argumento con la combinación de estas técnicas, muchas metáforas, símiles y personificaciones.
  15. Descansa un poco mientras revisas el esquema finalizado.
  16. Vuelve a trabajar. Este es el momento de revisar lo que has escrito. Asegúrate de que no haya acrónimos, incoherencias con tus propias reglas y leyes, y de que tus personajes tengan una consistencia. Ellos pueden evolucionar en su personalidad, pero tienen que seguir siendo lo que son al seguir teniendo el mismo color de cabello o la misma altura. No temas hacer los cambios necesarios si notas un problema principal y si notas que este arruina todo tu argumento. Un error puede causar una diferencia entre un buen argumento y un esquema de argumento.
  17. Es el momento de que comiences a escribir si no lo has comenzado a hacer todavía.

Consejos

  • Debes ser cuidadoso de no tratar de hacer todo a la vez. La primera vez que se escribe un argumento es muy difícil, luego será lo más fácil del mundo.
  • El argumento nunca está definitivamente completo si no es hasta que se escribe el final.
  • Los argumentos son solo una pauta, y debes sentirte libre de no ceñirte a estos. La mayoría de los escritores no escriben argumentos. ¡Solo escriben lo que quieren!

Advertencias

  • Nunca, jamás, elimines una idea solo porque parezca tonta. Una idea tonta de una persona puede ser la obra maestra de otra.

Cosas que necesitarás

  • Un lapicero o un lápiz
  • Un bloc de notas
  • Una imaginación
  • Una paciencia
  • La habilidad de poder pasar largos periodos sin comida o agua (no es muy necesario, pero se aconseja para escribir un buen argumento)
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