Cómo cuidar pollitos

Los pollitos son criaturas adorables y tiernas que crecen y se convierten en unas mascotas ponedoras de huevos excelentes. Ellos necesitan cuidados especiales, incluidos una incubadora con fuente de calor y alimentos nutritivos para pollos, a fin de garantizar que crezcan felices y sanos. Aprender a montar una incubadora segura para pollitos, proporcionarles la comida adecuada y el agua, y trasladar a los que van creciendo a un gallinero al exterior.

Elegir a los pollitos

  1. Verifica las normas locales sobre la crianza de pollos. La mayoría de las comunidades permite tenerlos, pero es posible que haya normas legales que tengas que respetar. Quizás necesites sacar un permiso o firmar un acuerdo con tus vecinos antes de poder montar un gallinero. Cada jurisdicción y municipalidad local tiene normas un poco diferentes, así que revisa las de tu zona antes de realizar alguna adquisición. Asimismo, revisa las reglas de la asociación de propietarios de tu área.
    • Algunas comunidades restringen el número de pollos que puedes tener. Es posible que también le pongan un límite al tamaño del gallinero que podrías montar en tu jardín.
    • Otras restringen el número de aves que cacarean, o gallos, que puedes criar. Esta restricción es más frecuente en áreas con alta densidad poblacional.
  2. Decide la raza de pollos que vas a tener. Todos los pollitos podrían verse iguales cuando estén pequeños, pero cada raza diferente crece y tienen características particulares. Algunas son excelentes para poner huevos, mientras que otras tienen una personalidad tierna como mascotas, y otras son buenas si quieres carne de pollo. Antes de empezar tu gallinero, investiga un poco para saber qué raza comprar.
    • Por ejemplo, si quieres una raza que sea confiable para producir huevos buenos, selecciona una ponedora. Las Rhode Island, Buff Orpington y Australorp son todas razas ponedoras.
    • Si te interesan las gallinas que ponen huevos y dan buena carne, necesitas una raza de doble propósito como las Wyandottes plateadas, Ameraucanas y New Hampshire.
    • Los pollos de engorde se crían principalmente por su carne. Entre estas razas, encontramos las Jumbo Cornish Cross y Heavy Man Special.
  3. Decide cuántos comprarás. A los pollos les gusta socializar entre ellos, así que será una buena idea comprar más de uno. Una gallina saludable normalmente pondrá entre cinco y seis huevos a la semana; ten este dato en mente cuando decidas cuántos pollitos adquirir. La mayoría de gallineros comienzan con cuatro a seis. Si alguna de tus gallinas se enferma o se la come un depredador, de todas maneras tendrás suficientes para producir huevos.
    • Una vez que sepas cuántos quieres, podrías decidir comprar los pollitos en una tienda de instrumentos de granja de tu área en pocas cantidades. Si quieres ordenarlos de un catálogo por correo electrónico, es posible que tengas que adquirir un mínimo de entre 20 y 25 pollitos.
    • A menos que estés preparado para criar un gallo, asegúrate de que todos los pollitos sean hembras. Los gallos pueden ser agresivos y más difíciles de cuidar que las gallinas; además, no ponen huevos.
    • Si quieres ver a los pollitos saliendo del cascarón, tendrás que hacer otras preparaciones. Lee "Cómo eclosionar huevos de gallina" para obtener más información.
  4. Haz espacio para los pollitos antes de llevarlos a tu casa. Los primeros dos meses, estos vivirán en una incubadora, que es una caja o jaula pequeña que puedes tener al interior a una temperatura controlada. Una vez que tengan unos dos meses, tendrás que trasladarlos a un gallinero al exterior que tenga un patio para que caminen.
    • La estructura del gallinero tendrá que tener entre 1,8 y 2,4 m (6 y 8 pies) de altura. Además deberá ser lo suficientemente amplio para alojar nidales para tus gallinas, uno al lado del otro. Cada nidal debe tener unos 25 cm (10 pulgadas) de ancho.
    • Una regla de oro es hacer un plan para que cada ave tenga 1,20 m2 (4 pies cuadrados) de patio, que es el espacio suficiente para que se desplacen con comodidad. Por supuesto, si tienes más espacio, a las aves les gustará tener un patio más grande para explorar.

Cuidar a los pollitos recién nacidos

  1. Monta una incubadora de pollos. Esta es una caja pequeña en la que tus pollitos vivirán los primeros meses. Durante este periodo de tiempo todavía estarán desarrollando sus plumas adultas, así que tienen que mantenerse en un ambiente cálido y seguro para su protección. La incubadora debe guardarse dentro del garaje, la lavandería o alguna otra área segura al interior.
    • Una caja firme de cartón o plástico será una buena incubadora. También puedes comprar incubadoras especiales de madera en una tienda de materiales de granja si así lo prefieres.
    • Después de una o dos semanas, coloca una percha baja dentro de la incubadora, como una barra o palo delgado. Los pollitos aprenderán a saltar sobre ella.
  2. Prepara el suelo de la incubadora. Necesitarás poner un material suave y cómodo en el suelo que puedas cambiar fácilmente cada cierto número de días. Estará bien usar aserrín de pino para mascotas. También podrías utilizar papel periódico rasgado en último caso, pero la tinta puede manchar a los pollitos con muchas plumas. Tampoco uses papel de computadora o brillante para cubrir el piso.
    • El material debe cambiarse cada cierto número de días para que los pollitos no se enfermen. Estos son vulnerables a las enfermedades que se expanden fácilmente en la suciedad.
    • Si el suelo de la incubadora está hecho de alambres, asegúrate de cubrirlo con un pedazo sólido de cartón o madera para que las patas de los pollitos no se metan entre ellos.
  3. Instala una lámpara y controla la temperatura. Los pollitos pueden morir si les da demasiado frío, de modo que es esencial comprar una lámpara para tu incubadora a fin de mantenerlos a la temperatura adecuada. Una bombilla de luz con un reflector proporcionará el calor necesario. Puedes usar un foco de 100 watts o una lámpara de calentamiento. Colócala en la parte superior de la incubadora junto con un termómetro que puedas utilizar para controlar la temperatura.
    • La temperatura debe mantenerse entre 32 y 37 °C (90 y 100 °F) en la primera semana de vida de los pollitos. Después de este periodo, puedes reducirlo unos tres grados cada semana. Sigue haciéndolo hasta que los pollitos hayan desarrollado sus plumas después de unas cinco a ocho semanas.
    • Adecúa el calor aumentando o disminuyendo la luz o cambiando la cantidad de watts de la bombilla.
    • Si los pollitos jadean o están apretados contra los lados de la incubadora es una señal de que tienen mucho calor y debes reducir la temperatura. Si están amontonados debajo de la luz, es posible que tengan mucho frío.
  4. Provéeles alimentos y agua. Tendrás que comprar un alimento especial para pollitos llamado preiniciador en una tienda de productos de granja de tu área. Este alimento suple todas las necesidades alimentarias de un pollito de menos de dos meses. Puedes comprarlas en versión medicada o no medicada. Proporciónales comida fresca en todo momento en un plato poco profundo de plástico o de metal. También dales agua fresca en un plato parecido.
    • El alimento medicado contiene medicamentos que evitan que se propaguen enfermedades. Si eliges el tipo no medicado, asegúrate de limpiar la incubadora con frecuencia y ponle mucha atención a la salud de tus pollitos.
    • Asegúrate de cambiar el agua a diario. Si se ve sucia, cámbiala incluso con mayor frecuencia.
    • Los pollitos pueden comer tentempiés como gusanos e insectos que encuentren en el jardín. No les des ningún tipo de comida para humanos hasta que estén más grandes.
  5. Juega con tus pollitos. Acostumbrarlos a tu presencia desde que son bebés los ayudará a coexistir más adelante. Sácalos de su incubadora para jugar una vez o más al día. Hazles cariño, déjalos saltar en el césped y ayúdalos a acostumbrarse a que los agarren.
    • No dejes a los pollitos desatendidos, pues un gato o algún otro depredador podría llevárselos si no tienes cuidado.
    • Agárralos con delicadeza. Ellos tienen cuerpos frágiles y no debes dejarlos caer ni apretarlos. Asegúrate de que los niños sepan cómo manipularlos de manera adecuada.

Trasladar a los pollitos al exterior

  1. Traslada a los pollitos a un gallinero exterior. Cuando estos tengan algunos meses, estarán listos para que los muevas afuera, a un gallinero más grande. Puedes comprar un gallinero hecho en una tienda de artículos de granja o construir uno tú mismo. Este debe proporcionar abrigo frente a un clima inclemente, protección contra los depredadores y un espacio cómodo para dormir. Cerciórate de que tenga las características siguientes:
    • Una percha cercada y elevada. El gallinero debe tener un lugar en el que los pollos puedan dormir cómodamente a varios centímetros del suelo. A estos animales les gusta reposar posados lejos del piso de manera natural, pues así se protegen de los depredadores.
    • Nidales. En el área de las perchas, asegúrate de que cada pollo tenga un nidal separado de unos 25 cm (10 pulgadas) de ancho en el que puedan poner huevos. Cubre los nidales con paja o aserrín. Los que tienen dimensiones mayores pueden servir para más de un ave.
    • Espacio para que los pollos corran. Estos son muy felices cuando tienen espacio para correr de un lado a otro y hurgar. El gallinero debe tener una puerta que dé a un área exterior de al menos 1,2 por 2,4 m (4 por 8 pies) para tres a cinco aves. Estas estarán más seguras si el área está cercada a los lados y arriba (protección contra halcones). Los agujeros de la cerca no deben tener más de 2,5 cm2 (1 pulgada cuadrada).
  2. Dales comida y agua. Ahora que los pollos tienen más de dos meses, empieza a comprarles "engorde" (también llamado "pellet para pollos") a fin de que tengan los nutrientes necesarios para poner huevos. Este alimento está disponible en las tiendas de productos para granjas. Puedes alimentar a los mayores con sobras de la cocina, frutas y verduras, además de hierbas del jardín. Pon el alimento en un comedero de pollos que limpies una vez cada semana y media.
    • A los pollos les gustan las frutas y verduras crudas de todo tipo, además de la pasta, el arroz y los frijoles cocinados, y cualquier otro tipo de grano. No les des de comer alimentos altos en grasas o sal.
    • Pon un bol de arena o cáscaras de huevo trituradas dentro del gallinero. Los pollos los utilizan para digerir sus alimentos, pues no tienen dientes para masticar. Además, las cáscaras les proporcionan más calcio.
    • Dales agua en un bebedero para pollos. En el invierno quizás tengas que usar un bebedero con calentador para evitar que el agua se congele.
  3. Limpia el gallinero con frecuencia. La paja de los nidales y el aserrín del suelo tienen que retirarse y reemplazarse con materiales nuevos cada semana y media aproximadamente. Cada cuatro meses, limpia todo el gallinero; saca todos los desechos con pala, lávalo con manguera, déjalo secar y agrega materiales nuevos. No hacerlo puede causar que se propaguen enfermedades adentro.
  4. Juega con los pollos. Incluso cuando sean jóvenes adultos, a los pollos les gusta estar alrededor de los humanos. Ponles nombres, levántalos y acarícialos. Puedes darles de comer en la mano para darles confianza. Después de un tiempo, tus pollos podrían responder a tu llamado, igual que un perro. A muchas personas les parece que estas aves son mascotas inteligentes y que aman divertirse.
  5. Recoge huevos con frecuencia. Las gallinas, también llamadas pollas, empezarán a poner huevos cuando tengan entre 20 y 24 semanas. Dependiendo de su raza, la mayoría pondrá entre cinco y seis huevos a la semana durante la primavera, el verano y el otoño. Cuando la luz del día disminuya a menos de doce horas, la producción de huevos también se reducirá.
    • Recoge los huevos a diario para promover una mayor producción. No dejes que se queden en los nidales por mucho tiempo.
    • Las gallinas generalmente empiezan a producir menos huevos luego de tres a cinco años.

Consejos

  • Ten mucho cuidado al sostener a los pollitos pues sus huesos son muy delicados.
  • Nunca ayudes a un pollito que al momento de nacer se detenga y no salga de su cascarón porque podrías matarlo.
  • Estos pasos podrían no servir para las crías de pavo, flamenco, pukeko, faisán o algún otra avecilla joven en la que quieras pensar.

Advertencias

  • No uses aserrín de cedro, virutas o virutas de madera tratadas para sus camas.
  • Nunca le quites una cría silvestre a su mama. Este artículo sirve solo para pollitos domesticados que se crían para ser mascotas.

Cosas que necesitarás

  • Bombillas eléctricas o focos de 150 watts
  • Aserrín de madera sin tratar
  • Una jaula para los pollitos
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