Cómo evitar que te importe lo que los demás piensen de ti

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Intentar agradar a todo el mundo todo el tiempo es agotador. Una cosa es ayudar a alguien que necesita ayuda, otra muy distinta es quedar sepultado debajo de los deseos y pedidos de otras personas, sin tiempo para ti. Recupera el valor de lo que es tuyo y aprende a no preocuparte tanto por lo que otros puedan pensar de ti siguiendo estos consejos.

Aprende a Apreciarte

  1. Afirma tu valor. Hay un ejercicio simple que puedes hacer que te ayudará a preocuparte más por ti y mejorar el poder que tienes como individuo. Solamente lleva unos minutos y su efectividad ha sido comprobada a través de estudios psicológicos:
    • Haz una lista. Escribe una lista corta con las diferentes cosas que te interesan. No seas específico por ahora, simplemente los temas. Anota áreas generales de tu vida que consideres un elemento importante.
      • Un ejemplo típico puede ser “religión, familia, amigos de la escuela, amigos del trabajo, relaciones amorosas, habilidades artísticas, habilidades musicales, habilidades deportivas.”
      • Intenta encontrar categorías basándote en las divisiones generales que existen en tu cabeza.
    • Encuentra algo que te enorgullezca. Elige una de las categorías de tu lista que te haga sentir particularmente seguro. Por ejemplo, tal vez creas que serías un novio ideal. Tal vez haya una materia en la escuela en la que sueles destacarte. Elige la opción que llegue a tu cabeza, siguiendo la lista que acabas de hacer.
    • Escribe sobre eso. Escribe la categoría que hayas seleccionado como encabezado de otra hoja, y luego dedica algunos minutos a escribir sobre alguna vez en la que esa destreza te resultó útil y por qué lo fue. Si crees que eres un buen amigo, escribe sobre alguna vez en que ayudaste a un amigo en problemas. Si siempre has disfrutado de tocar la guitarra, escribe sobre alguna vez en que tocar la guitarra haya transformado un momento.
  2. Céntrate. Esto más que una etapa es un proceso que te reportará beneficios concretos. Lo que significa centrarte varía dependiendo de la persona a la que se lo preguntes, pero existe consenso en que significa concentrar tus prioridades para que estén en línea con tus pensamientos. Prueba con estas técnicas de centralización:
    • La Meditación es seguramente la forma de centralización más común, y una de las más efectivas. Simplemente encuentra un lugar cómodo y sin distracciones y concéntrate en limpiar tu cabeza.
      • Algunas personas encuentran útil el concentrarse en sus pensamientos dentro de sí, mientras que otros prefieren una análisis más macro del mundo.
      • Sea lo que sea que elijas, ponte en un lugar desde el que puedas ver los elementos de tu vida con mayor claridad y obsérvalos sin confusiones o sensación de estar siendo sobrepasado por ellos.
    • La Visualización generalmente va de la mano con la meditación, pero también puedes hacerla en cualquier lugar y en cualquier momento. La visualización es una práctica que consiste en utilizar tu imaginación para ayudarte a orientar tus pensamientos.
      • La espiritualidad generalmente promueve la visualización, ya que la gente se visualiza elevada en el aire por fuera de su propio cuerpo o con raíces que lo unen a la tierra.
      • Otros pensamientos similares incluyen el flotar en el espacio, viajar a través de un portal a un lugar o en el tiempo. Elige la que mejor te resulte.
      • Limpia tu cabeza por un momento y visualízate en calma, libre, sin vergüenzas y utiliza ese escenario cada vez que necesites visualizarte en el futuro. Se volverá un lugar seguro al que podrás acudir cada vez que te sientas superado por una situación.
  3. Sigue de cerca tus logros. Lleva un diario y antes de irte a dormir escribe todo lo que hayas hecho en el día, incluidas las meditaciones.
    • Escribe todo. Incluso cosas de todos los días como “fui a la escuela” o “lavé los platos” deben aparecer en este diario. Todo lo que técnicamente pudiste elegir hacer o no, y que elegiste hacer.
    • Siéntete orgulloso por tus logros. Cuando haces algo de lo que te sientes orgulloso, como por ejemplo aprobar una evaluación difícil o terminar un proyecto al que le dedicaste tu energía, siéntete libre de escribirlo en tu diario con alguna marca que destaque que te hace sentir especialmente orgulloso.
    • Descansa sobre tus palabras. Lleva el diario para ti mismo y repásalo al final de cada semana. Te recordará de todas las cosas que haces todos los días para mantener y mejorar tu vida, y te servirá como prueba de que tu voz merece ser escuchada tanto como la voz de cualquier otro.
  4. Practica decir que no. Ahora que estás tomando las medidas necesarias para afirmar tu valor y cuidar de ti, es hora de transformar estos sentimientos agradables en acción.
    • Se civilizado, pero se firme. La próxima vez que te pidan de hacer algo que no tienes ganas de hacer, con educación di que no.
    • Disfruta los resultados. Te sorprenderás para bien al descubrir que has marcado tu terreno de forma civilizada; la gente comenzará a respetarte y evitará discutir contigo sobre ese tema en particular.
    • No pierdas tiempo buscando excusas. No necesitas una excusa para decir que no. Las excusas de cortesía están bien y son bien recibidas, pero a veces si no quieres hacer algo simplemente porque no quieres hacerlo, puedes decirlo y estará bien.
      • La única excepción es cuando evades responsabilidades que has asumido, por ejemplo determinada responsabilidad en el trabajo.
    • Siéntete libre para explicarte. Si tienes una razón por la que no deseas hacer algo, y puedes explicarla sin dar demasiadas vueltas, hazlo. No hay nada de malo en explicar tu pensamiento. Solamente recuerda que no se lo debes a nadie más que a ti.
  5. Lleva tu nueva actitud a toda tu vida. Has descubierto cosas sobre ti de las que puedes estar orgulloso, libre de la influencia que las opiniones de otros pueden tener sobre ti; además, has encontrado tiempo para seguir tus logros y centrarte en las cosas que te importa, y has aprendido que puedes decir que no sin temer las consecuencias. Estás listo para ser tú mismo con toda la gente que hay a tu alrededor.
    • Dale cuerpo a tu nuevo ser. Actúa desde tu centro personal siempre que te resulte posible, tómate el tiempo para observar las cosas cuando estés molesto, y deja que tu presencia, antes que tus acciones, satisfaga a la gente en tu vida.
    • Ármate con los conocimientos necesarios. Lee las sub-secciones a continuación para obtener mayores consejos sobre los diferentes ambientes sociales en los que te mueves.

Consejos para Relacionarte con tus Pares

  1. No sientas vergüenza de mostrar quién eres. Te sorprenderás por la reacción positiva que tendrás cuando digas lo que piensas y actúes de acuerdo a tus creencias. A la gente le gustan las personas que hacen su propio camino.
    • Se tú mismo. No debes hacer un esfuerzo para destacarte. Simplemente deja de hacer esfuerzos por encajar.
    • No te ocultes. Siempre habrá una minoría de personas que serán críticos con tu nuevo encanto y presencia. Sus palabras pueden dolerte, pero aprende a manejarlas.
      • Utiliza la visualización y la meditación para revisar lo que escuchas y quién lo dice. Generalmente descubrirás que es un porcentaje mínimo de lo que escuchas de boca de tus conocidos, y por lo general gente con la que no simpatizas o no te agrada demasiado.
  2. Controla tu entorno. Trabaja para rodearte de personas que te acepten.
    • Deja a tus malos amigos salir de tu círculo. Dado que siempre te has acomodado a los deseos de otros en el pasado, puede que algunos amigos tuyos se fastidien porque ya no pueden aprovecharse de ti. Déjalos atrás y busca gente que simpatice contigo tal como eres.
    • Confía en tus buenos amigos. Con el apoyo de esos que sí te quieren por lo que eres, te resultará mucho más fácil manejar con tranquilidad a los pocos que te critican.

Consejos para Relacionarte con tus Parientes

  1. Siéntete respaldado. Tómate tiempo extra para practicar sentirte bien. Eres quien eres y eso está perfectamente bien.
    • Marca tu territorio. Los miembros de la familia suelen tener una gran influencia sobre tu estado emocional que solamente tú puedes equiparar con algo de esfuerzo, pero si te lo propones, te sentirás fuerte para hacerle frente.
    • Controla tu diálogo interno. Calla la voz en tu cabeza que le da la razón a tus parientes que te critican.
    • Mantén la perspectiva. Recuerda, nadie es perfecto, pero por lo menos eres tan bueno como cualquier otra persona, y ni siquiera tus parientes tienen el derecho de decir lo contrario.
  2. Habla con tu familia. Es tu familia: para bien o para mal no puedes cambiarlo. Aunque haya momentos en lo que lo más prudente sea no decir nada, la raíz de los problemas tendrá que se cortada en algún momento.
    • Dibuja una línea. Preocuparte por lo que piensa tu familia de ti es normal y saludable, pero solamente hasta cierto punto. Si sientes que hay demasiada presión sobre ti para que otros miembros de tu familia sean felices, dilo y cambia esa realidad.
    • Mantente centrado. Mantén la calma y se metódico. Pídeles a tus familiares que te ayuden a liberarte y ser tú mismo. Quizás ni siquiera se hayan percatado de que sientes tanta presión.
  3. Practica la diplomacia. Cuando no hay otra alternativa, el arte de no decir nada es bastante útil cuando chocas contra opiniones de otros miembros de la familia que no reconocen los límites.
    • Mantente fuerte. En última instancia, puedes por lo menos aprender a manejar las palabras hirientes de tus familiares en silencio para no hacer del momento una discusión. Trabaja dentro de ti con meditación o chárlalo con un amigo.

Consejos para tu Lugar de Trabajo

  1. No lleves el “no me importa” demasiado lejos. Te guste o no, una gran parte de las cosas de las que depende tu trabajo es dar una buena impresión, preocupándote de lo que otros, especialmente jefes y clientes, piensen de ti. En la mayoría de los casos, el trabajo no es el lugar más indicado para enarbolar tu bandera del cambio radical.
    • Intenta un acercamiento moderado. Intenta balancear tu responsabilidad con el trabajo y tus responsabilidades propias para no sentir que quedas sepultado debajo del peso de expectativas ajenas.
  2. No dejes de marcar límites, pero adecuadamente. Preocuparte menos por lo que la gente piensa no siempre debe manifestarse haciendo lo que quieras, especialmente en el trabajo. Por el contrario, canaliza la parte tuya que es más correcta y pensativa en sus opiniones y sus aproximaciones a los asuntos a resolver.
    • Disfruta de los resultados. Al igual que con tus conocidos o amigos, probablemente te sorprendas por la buena recibida que tiene tu cambio de actitud. Has dejado de tener el “Sí” pegado al paladar para comenzar a ser un contribuyente constructivo y eso es valioso.
    • Ve el lado iluminado de las cosas. Con un poco de suerte, tu espíritu independiente puede transformarse en una promoción.
  3. Aprende los principios de atención al cliente. No son demasiado difíciles de aprender, pero internalizarlos puede llevar algo de tiempo. Estos principios no tienen que ver solamente con empleos que involucran contacto con el público sino que suelen ser útiles en varias situaciones (por empezar, en cualquier trabajo) donde decir lo que piensas puede transformarse en un problema, por más cuidado que tengas al hacerlo. Al incorporarlos, aprenderás a separar tus emociones del trabajo que haces, haciendo más fácil que lo que otros compañeros de trabajo piensen de ti. Estos principios son:
    • Resguarda tu vida privada. Deja tu vida privada en tu casa, y no expondrás frente a tus compañeros de trabajo inseguridades o vulnerabilidades.
    • No te enojes con todo lo que la gente alrededor tuyo diga o haga. No tomes nada personal ni dejes que esas cosas arruinen el festín. No hagas correr rumores si puedes evitarlo. Se una pieza que funciona correctamente dentro del mecanismo que es tu lugar de trabajo y no encontrarás problemas para moverte con tranquilidad.
    • Siéntete contento cada vez que veas una nueva cara. Sonríe y saluda hasta que se vuelva un hábito.
    • Aplica el beneficio de la duda. Cuando un cliente o un compañero de trabajo te tiene entre ceja y ceja, y sientes sus ganas de provocarte o enfrentarte, si puedes evitar entrar en ese juego podrás impedir que ese malestar siga creciendo.
    • En caso de duda, busca a quien tengas por encima para que maneje el asunto. Si el problema es justamente esa persona por encima de ti, escala hasta la persona que esté por encima de él/ella.

Consejos

  • Está bien seguir las tendencias, y también no seguirlas. Haz lo que te haga feliz y no te preocupes demasiado por cosas específicas, como escuchar la música que se supone que tendrías que escuchar o vestir la ropa que tendrías vestir. Esas cosas no definen tu personalidad, sino que, en todo caso, simplemente la reflejan.

Advertencias

  • El que no te importe lo que los demás piensen de ti no te da derecho a quebrantar las reglas, normas o leyes .
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