Cómo impresionar a tu jefe

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Impresionar a tu jefe puede asegurarte estabilidad laboral y ayudarte a ascender posiciones en la empresa. Tienes que ser cuidadoso, reflexivo y sincero para que no des la impresión de ser un adulador.

Haz bien el trabajo

  1. Ahórrale dinero a la empresa. Los jefes de cualquier empresa deben reducir costos cuando sea posible y encontrar soluciones para los problemas financieros. Si puedes encontrar ideas prácticas para ahorrar dinero y revisar dichas ideas con tu jefe, tu interés por el bienestar de la empresa dará una buena impresión.
    • Cuando menciones tus ideas, hazlo de una forma confiada pero no agresiva. Pídele a tu jefe un par de minutos de su tiempo con anticipación en lugar de esperar que lo haga en ese momento. Explica tu idea de forma reflexiva y responde cualquier pregunta que pueda hacerte tu jefe. Si tu jefe decide rechazarla, tómalo de buena forma.
  2. Destaca cuando sea necesario. Específicamente, observa bien las habilidades de tu jefe y determina qué debilidades tiene. Mejora tus propias habilidades en las áreas en las que tu jefe no sobresalga y haz conocer tus capacidades de forma provechosa en lugar de condescendiente.
    • En ningún momento tu actitud deberá sugerir un sentido de superioridad. Debes actuar como si tu comportamiento fuera enteramente en función al beneficio de tu jefe y no al tuyo.
  3. Muestra algo de resistencia. Puede ser una jugada arriesgada, pero si tu jefe nota que tienes la suficiente confianza para ser algo más que una persona condescendiente, te tratará como alguien en cuya opinión se puede confiar.
    • Asegúrate de que tus opiniones sean siempre consideradas, especialmente cuando no estás de acuerdo con tu jefe. Casi todos tienen una opinión, pero si quieres asegurarte de que se trate la tuya con seriedad, debes tomarte el tiempo y la energía para opinar con fundamento considerando adecuadamente todos los aspectos de la situación.
  4. Realiza mucho más. Domina las habilidades y funciones que no necesariamente se incluyan en la descripción de tu trabajo cuando aquellas funciones puedan ayudar a ti y a tu jefe en el lugar de trabajo.
    • De manera particular, concéntrate en aquellas funciones que, por lo general, otros empleados pasan por alto. Incluso controlar funciones pequeñas y de menor relevancia puede ser importante si la productividad del trabajo mejora. Por ejemplo, cuando llegues al trabajo en la mañana, toma la iniciativa para regular la temperatura del lugar, encender la máquina de café o cualquier otra máquina que se necesite a lo largo del día.
    • También debes tomar la iniciativa para aceptar proyectos y funciones formales que no son parte de la descripción original de tu trabajo. Siempre y cuando sientas que puedes manejar el trabajo, asumirlo puede demostrar a tu jefe cuán versátil eres y cuán deseoso estás de contribuir con la empresa en la medida de lo posible.
  5. Habla sobre tus incapacidades. Si una tarea determinada es difícil, y tus habilidades y experiencias actuales no te permiten realizarla, sé directo con tu jefe y adviérteselo. Siempre tienes que mostrar entusiasmo por aprender, pero si tu conocimiento actual no es tan amplio como piensa tu jefe, debes hacérselo saber para que más adelante se evite posibles problemas.
    • Asimismo, siempre debes ser honesto con respecto a los errores que cometes. Nunca trates de culpar a otros ni tampoco le ocultes a tu jefe los errores que cometiste en el trabajo.
  6. Mantente informado sobre la industria en general. La competencia puede ser feroz y seguir con el resto de la industria es una parte importante de la supervivencia de una empresa. Cuando veas noticias relacionadas a tu industria, preséntaselas a tu jefe y a tus compañeros de trabajo. Hacer esto demuestra la seriedad que tienes con respecto al éxito de la empresa.
  7. Debes estar preparado. Asegúrate de estar preparado antes de que llegues al trabajo. Reúne toda la información y recursos que necesites para una reunión antes de que esta comience. Asimismo, debes considerar preparar lo que necesitas para el día siguiente antes de que salgas del trabajo.
  8. Haz preguntas pertinentes. Esto puede ser particularmente beneficioso si eres un empleado nuevo. Investiga a la empresa y su misión con anticipación para que tengas una comprensión lo más completa posible. Esta información te permitirá hacer preguntas pertinentes a tu jefe sobre la naturaleza de tu trabajo y de la empresa en general.
    • Por otro lado, asegúrate de no hacer muchas preguntas obvias. Si haces una pregunta cuya respuesta puedes encontrarla fácilmente por tus propios medios, puede parecer que no tengas el dinamismo para investigar e informarte.
  9. Toma notas. Los estudiantes toman notas para que las puedan revisar más adelante y comprender mejor. De la misma forma, como empleado, debes tomar notas y revisarlas después. Un buen momento para hacerlo es durante las reuniones. Hacer esto permite que tu jefe sepa que estás prestando atención y eres entusiasta en estar lo más informado posible con respecto a tu trabajo.
    • Si eres nuevo en el trabajo, también debes tomar notas de las funciones y responsabilidades diarias mientras las aprendes. Puede ser que no se perciba la toma de notas, pero los resultados de tus esfuerzos sí se notarán.
  10. Cumple y adelántate a los plazos de entrega. Termina tus tareas antes del plazo siempre que sea posible. Si te piden que establezcas tu plazo, es mejor que brindes un estimado para que puedas cumplir con seguridad la meta.
    • Si sobrestimas tu plazo de entrega, trata de no hacerlo de manera exagerada. Por ejemplo, si sabes que puedes cumplir con la tarea en tres días, no le digas a tu jefe que necesitas tres semanas. El hecho de que termines antes aún se verá bien, pero después, tu jefe puede darse cuenta de que estás sobrestimando extremadamente los plazos de entrega y empezará a darte plazos más apropiados.
  11. No rechaces tareas. Incluso si te sientes ocupado y sobrecargado, si tu jefe te asigna una tarea, hazla. Reorganiza tu horario si es necesario para completar el trabajo según su importancia. Si no estás seguro de la importancia de una tarea, puedes pedirle a tu jefe que te ayude a priorizar la carga laboral.
    • La excepción a esta regla, tal como se mencionó previamente en este artículo, es aceptar una tarea cuando sepas que no tienes la experiencia para completarla (especialmente si existe un plazo de entrega). Si eres directo con tu jefe con respecto a tu falta de experiencia y él aún cree que tú eres la persona apropiada para ese trabajo, entonces todavía debes considerar aceptarlo.
  12. Comprométete con tus compromisos. Cuando digas que vas a hacer algo, entonces hazlo. Para un jefe, muy pocas cosas son peores que alguien que no cumple o que es poco fiable.
    • Si bien debes evitar rechazar tareas que te asignen, si sabes que no puedes cumplirlas sin importar lo que hagas, sé honesto y díselo a tu jefe. Sería mejor rechazar la tarea ocasional en lugar de prometer que vas a cumplir con algo y que al final decepciones a todos.
  13. Concéntrate. Haz las tareas que te han asignado y evita hacer cosas que no están relacionadas en el trabajo, como navegar en la internet o ponerte al día en tus perfiles de redes sociales. Cuando sí tengas tiempo muerto, haz cosas para mejorar tu imagen como empleado, como leer libros relacionados con tu trabajo o aquellos que mantienen tu mente aguda.

Mira y desempeña el papel

  1. Llega temprano y sal tarde. Si bien la calidad de tu trabajo importa más que la cantidad, pasar 15 minutos antes y después del trabajo puede darle a tu jefe la impresión de que eres serio y entusiasta para completar las tareas que te asignaron.
    • Como regla general, trata de vencer a tu jefe en el lugar de trabajo e irte después de que él o ella lo haga. Por supuesto, esto no siempre es posible, pero hacerlo seguido puede crear una buena impresión y te hará ganar respeto.
  2. Mantén ordenado tu escritorio. Lo ideal es que se note que le das un buen uso a tu lugar de trabajo pero debe estar organizado. Debes dejar algunos materiales sobre el escritorio para mostrar que eres activo durante el trabajo, pero si luce muy saturado o desordenado, puede parecer que eres muy desorganizado para ser productivo.
    • Saca todos los materiales que necesites durante el día. Ordena todo antes de irte.
  3. Vístete mejor de lo que se requiere. Específicamente, vístete para el trabajo que quieres y no para el trabajo que tienes. Una apariencia seria hará que tu jefe te vea como alguien que toma en serio su trabajo.
    • Aquí hay otra regla general que debes considerar: a menos que las normas de tu centro laboral ya sean lo más formales posibles, vístete más formal de lo que el código de vestimenta de tu trabajo lo permite. Si se permiten polos y jeans, entonces usa una linda camiseta y un pantalón caqui. Si se permite las camisetas y los pantalones caqui, entonces usa pantalones de vestir y una camisa de vestir. Por supuesto, la excepción a esto es si tu centro laboral requiere un uniforme para empleados. En ese caso, mantén tu uniforme ordenado, limpio y bien planchado.
  4. Muévete rápido. Si necesitas salir de tu sitio por alguna razón, debes moverte del punto A al punto B lo más rápido posible. Desplazarse rápidamente hará parecer que estás muy ocupado y eso te ayudará a verte como un empleado serio.

Desarrolla las habilidades personales correctas

  1. Desarrolla una relación positiva con tu jefe. Interactúa frecuentemente con tu jefe y asegúrate de que esas interacciones tengan un tono positivo. Si tu jefe no tiene tiempo, puedes considerar pedirle una sesión de revisión de 10 a 20 minutos al final de cada semana.
    • Acepta cualquier crítica de tu jefe. Si tu jefe critica algo con respecto a forma de trabajo, no te pongas a la defensiva o te molestes. En lugar de eso, evalúa dicha crítica y determina si hay algo de verdad detrás de ella. Toma cualquier consejo que te dé tu jefe para corregir tus errores y poner en práctica dicho consejo.
    • Presta atención a los detalles personales. No tienes que entrometerte en la vida personal de tu jefe, pero cuando se presenta algún detalle personal, recuérdalo. Menciona periódicamente estos detalles cuando hables con tu jefe. Hacer esto puede demostrar tu capacidad general para prestar atención a las pequeñas cosas.
  2. Mantén relaciones positivas con tus compañeros. Tienes que estar en buenos términos con tus compañeros de trabajo. Conócelos durante el refrigerio y en otros tiempos muertos. Asegúrate de saber cómo hacen su trabajo para que puedas trabajar con ellos en el futuro.
    • Sin embargo, ten cuidado de no involucrarte mucho con tus compañeros de trabajo. Las charlas casuales que ocupan el horario de trabajo se ven mal y si desarrollas una relación personal con tus compañeros de trabajo, corres el riesgo de que los desacuerdos personales se filtren en el trabajo y alteren el transcurso de la vida laboral.
  3. Reconoce los méritos de los demás. Si trabajaste en un proyecto con otros compañeros quienes se encargaron de gran parte del trabajo, hazle saber a tu jefe lo valiosas que fueron esas personas si tu este te felicita por hacer bien el trabajo.
  4. Ayuda a los demás. Si un compañero de trabajo tiene dificultades para hacer su trabajo, ofrécele ayuda, especialmente si el problema está relacionado con un área que tú dominas y con la que te sientes cómodo. Hacerlo les muestra a ambos una dosis saludable de espíritu de equipo, así como una amplia base de conocimientos y habilidades.
    • Sin embargo, asegúrate de no alardear o creerte superior a los demás después de ayudarlos. Debes ser útil y seguro, pero también humilde.
  5. Deja tu vida personal en casa. Es posible que las emergencias y otros problemas serios deban prevalecer, pero las dificultades diarias y las causas de estrés de tu vida fuera del trabajo deben permanecer fuera del trabajo. Muéstrale a tu jefe que cuando estás en el trabajo, estás ahí tanto física como mentalmente.
  6. Mantente positivo. Una actitud positiva hace una gran diferencia en tu propia productividad y también ayuda a mejorar la confianza del lugar de trabajo. Si mantienes una actitud positiva de manera regular en el trabajo, probablemente tu jefe lo note y lo valore.
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