Cómo cultivar una planta de aloe solo con una hoja

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Cultivar el aloe vera es fácil. Plantarlo es un poco más difícil. A diferencia de otras plantas de la familia de las suculentas y los cactus, es complicado cultivarlo a partir de una sola hoja. Hay pocas probabilidades de que esta eche raíces y se convierta en una planta saludable. Es por esa razón que la mayoría de los jardineros plantan el aloe vera usando brotes, ya que tienden a crecer con mayor éxito.

Cultivar a partir de una hoja

  1. Ten en cuenta que una hoja podría no desarrollar raíces y crecer. Aunque es posible cultivar una planta de aloe vera a partir de una hoja, las probabilidades de que esta eche raíces son mínimas. Sus hojas contienen mucha humedad y tienden a pudrirse antes de poder echar raíces. Cultivar una planta de aloe vera a partir de un brote es más eficaz.
  2. Busca una hoja de aloe de 8 cm (3 pulgadas) de longitud como mínimo. Si no proviene de una planta tuya, primero pídele permiso al dueño.
  3. Corta la hoja al nivel de la base usando un cuchillo limpio y afilado. Intenta cortarla en un ángulo hacia abajo, en dirección al tallo. El cuchillo debe estar bien limpio para no infectar la hoja.
  4. Deja la hoja en un lugar cálido el tiempo suficiente para formar una capa fina sobre la parte cortada. Puede tardar entre unos días y 2 semanas. Dicha capa impedirá que la tierra infecte la parte cortada. Una hoja de aloe vera infectada no sobrevivirá mucho tiempo.
  5. Busca una maceta con un agujero de drenaje en el fondo. Al igual que la mayoría de las plantas, al aloe vera le gusta el agua, pero detesta sumergirse en ella. Si tu maceta carece de un agujero de drenaje, la tierra permanecerá empapada. Luego, las raíces se pudrirán y la planta morirá, sin importar que sea resistente.
  6. Llena la maceta con tierra para cactus y humedécela con agua. Si no dispones de este tipo de tierra, prepara tu propia tierra mezclando una parte de arena con una parte de tierra para macetas.
    • Considera llenar primero el fondo de la maceta con gravilla. Así mejorarás el drenaje de la maceta.
    • El nivel de pH debe encontrarse entre 6,0 y 8,0. Si el pH no es lo suficientemente alto, agrega un poco de cal para jardinería que puedes adquirir en cualquier tienda de jardinería.
  7. Introduce la hoja en la tierra con la parte cortada hacia abajo. Asegúrate de que un tercio de ella esté dentro de la tierra.
    • Piensa en sumergir la parte cortada en hormonas para raíces antes de plantar la hoja. Si no tienes ninguna, bastará con usar canela molida o miel. Ambos ingredientes matarán cualquier bacteria. Esto no es lo mismo que la hormona para raíces, la cual induce químicamente el crecimiento de las raíces en las plantas. También puedes combinar estas hormonas con miel para obtener los beneficios de ambas. Si no quieres usar una hormonas químicas para raíces, también podrás preparar tu propio tónico con sauce.
  8. Coloca la planta en un lugar cálido y soleado y riégala cuidadosamente. Debes mantener húmeda la tierra las primeras cuatro semanas. Una vez que hayas terminado de trasplantar la hoja, espera a que la tierra se seque por completo antes de volver a regarla. Para aprender más sobre el cuidado de tu aloe vera, haz clic aquí.
    • No te preocupes si ves que la hoja se achica o se seca mientras desarrolla sus raíces.

Cultivar a partir de un brote

  1. Busca un brote. Los brotes (también conocidos como vástagos o "crías") forman parte de la planta principal. Son más pequeños y de color más claro. También tienen su propio grupo de raíces. Búscalos a lo largo de la base. Estos son algunos criterios que debes tener en cuenta a la hora elegir el brote que vas a cortar:
    • El brote debe ser una quinta parte del tamaño de la planta principal.
    • Selecciona uno con al menos cuatro hojas y varios centímetros de altura.
  2. Si es posible, saca toda la planta de la maceta. De este modo, será más fácil encontrar el punto de unión entre el brote y la planta principal. Necesitarás cepillar la tierra de las raíces para ver mejor el brote. Aunque esté adherido a la planta principal, debe tener su propio grupo de raíces.
  3. Arranca o corta el brote para separarlo de la planta principal, pero intenta mantener las raíces intactas. El brote debe salir con facilidad. Si no es así, es necesario cortarlo con la ayuda de un cuchillo limpio y afilado. Deja que se forme una costra por encima de la herida por unos días antes de continuar. Esto impedirá que se infecte.
    • El brote debe tener algunas raíces adheridas a él.
    • Una vez que lo hayas separado de la planta principal, vuelve a colocar la planta más grande en su maceta.
  4. Busca una maceta con agujero de drenaje en el fondo. Esto es indispensable. Al igual que la mayoría de las plantas, al aloe vera le gusta el agua, pero detesta sumergirse en ella. Si tu maceta carece de un agujero de drenaje, la tierra quedará inundada. Luego, las raíces se pudrirán y la planta morirá.
  5. Llena la maceta con tierra para cactus. Si no dispones de esta tierra, mezcla 1 parte de arena con una parte de tierra para macetas.
    • Considera llenar primero el fondo de la maceta con gravilla. Así será mucho mejor el drenaje de la maceta.
    • El nivel de pH debe encontrarse entre 6,0 y 8,0. Si el pH no es lo suficientemente alto, agrega un poco de cal para jardinería que puedes adquirir en cualquier tienda de jardinería.
  6. Haz un agujero pequeño en la tierra e introduce el brote. El agujero debe tener una profundidad suficiente para que entren las raíces y una cuarta parte de la planta (desde el extremo de las raíces hacia arriba). Muchos jardineros expertos recomiendan sumergir las raíces en hormonas para el crecimiento de las raíces antes de plantar el brote, de modo que las raíces crezcan más rápido.
  7. Aplana la tierra alrededor de la planta y riégala. Riega la planta solo hasta humedecer la tierra, no la empapes. El aloe vera es una planta del desierto y por ende, no requiere mucha agua.
  8. Coloca la planta en una zona soleada y espera una semana para volver a regarla. Una vez transcurrido este tiempo, puedes regar el aloe vera como de costumbre. Para aprender más sobre el cuidado de tu aloe vera, haz clic aquí.

Cuidar de tu planta

  1. Asegúrate de que la planta reciba mucha luz solar. Lo ideal es que el aloe vera esté expuesto a la luz solar durante 8 a 10 horas diarias. Para lograrlo, colócalo en una ventana orientada hacia el sur o el oeste. Si es necesario, desplaza la planta de una ventana a otra a lo largo del día.
    • Si el clima es frío, aleja la planta de las ventanas en la noche porque dichas zonas tienden a ponerse muy frías, lo que puede matarla.
  2. Espera a que la tierra se haya secado por completo antes de volver a regarla. A la hora de regar la planta, asegúrate de que la tierra esté bien empapada. Asimismo, verifica que el agua escurra libremente de la maceta. No la riegues demasiado.
    • El aloe vera suele entrar en inactividad durante los meses de invierno. Por ende, no necesitará mucha agua.
    • Necesita más agua en los meses de verano, sobre todo cuando el clima es caliente y seco.
  3. Fertiliza el aloe una vez al año durante la primavera. El fertilizante debe ser a base de agua y rico en fósforo. Prepara la mezcla diluida a la mitad.
  4. Presta atención a los insectos, las enfermedades y los hongos. Usa un pesticida orgánico para controlar las plagas como las cochinillas. Una forma simple de evitar los hongos es mantener la tierra seca.
  5. Observa las hojas. Estas son excelentes indicadores de la salud y de lo que necesita tu aloe vera.
    • Sus hojas deben ser carnosas, gruesas y derechas. Si ves que estas se ponen delgadas y rizadas, riega más la planta.
    • Las hojas de aloe deben crecer derechas. Si empiezan a marchitarse, significa que la planta necesita más luz solar.
  6. Aprende qué hacer si tu planta crece a paso muy lento. En ocasiones, el aloe vera no se desarrolla bien. Afortunadamente, es fácil averiguar qué anda mal. Incluso resulta más fácil solucionar estos problemas frecuentes.
    • La tierra está muy húmeda. Riega menos seguido la planta.
    • La planta no recibe suficiente luz solar. Trasládala a una zona más soleada.
    • Aplicaste mucho fertilizante. Cambia de maceta la planta y échale más tierra.
    • Es posible que la tierra esté muy alcalina. Agrégale un poco de azufre.
    • No hay suficiente espacio para las raíces. Traslada la planta a una maceta más grande.

Consejos

  • No uses las hojas antes que la planta se haya establecido bien. Si cultivas el aloe vera por razones médicas, debes esperar 2 meses para empezar a usar sus hojas.
  • El aloe vera crece hacia el sol. Esto puede hacer que crezca de lado. Rota la maceta cada dos o tres días para que el aloe crezca derecho.
  • Las plantas de aloe vera cultivadas al interior no alcanzan un gran tamaño, a menos que las mantengas bajo la luz solar directa y bien regadas. Si les brindas los cuidados adecuados, estas pueden llegar a superar los 60 m (2 pies) de largo en una maceta básica.
  • Planta el aloe vera al exterior solo si vives en las zonas de rusticidad 9 o 10 (según el USDA o Departamento de Agricultura de los Estados Unidos). Si vives en dichas zonas, mantén la planta en el interior.

Advertencias

  • Asegúrate de usar un cuchillo limpio y esterilizado para cortar las hojas o los brotes.
  • Retira las hojas muertas con un cuchillo limpio cuando las veas. Así evitarás el moho y la pudrición.
  • No riegues demasiado el aloe vera. Espera a que la tierra esté del todo seca antes de volver a regarla.
  • Ten cuidado cuando recolectes las hojas o los brotes de las plantas más grandes, ya que algunos pueden tener espinas muy afiladas.

Cosas que necesitarás

  • una maceta con un agujero de drenaje
  • tierra para cactus
  • un cuchillo limpio y afilado
  • una planta de aloe vera
  • una hormona para el crecimiento de las raíces (opcional)
  • agua
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