Cómo evitar que las personas presionen tus botones

Опубликовал Admin
Tendrás que ocuparte de ti mismo para identificar tus inseguridades antes de que se presente un incidente en el que se presione tus botones para evitar que las personas lo hagan. Cuando suceda un incidente, debes alejarte y aprovechar la oportunidad de analizar más tus pensamientos y sentimientos. Aprende de cada experiencia cuando se acabe de modo que puedas vigilar tus botones mucho mejor en el futuro.

Antes

  1. Hazte responsable de tus reacciones. En primer lugar, tienes que comprender que nadie puede obligarte realmente a sentir de cierta forma u otra. Solo tú eres responsable de tus propios sentimientos y de tus propias respuestas.
    • No puedes evitar que las personas actúen de cierta forma que presionen tus botones, pero puedes evitar que tus botones se presionen.
  2. Libera el deseo de cambiar a las personas. Al igual que las personas no pueden obligarte a reaccionar de la manera en que quieren, no puedes obligarles a actuar y reaccionar de la manera en que quieres. Desecha la idea de evitar que alguien te antagonice.
    • Identifica cualquier deseo que tengas de cambiar a alguien, de hacerle daño a alguien solo para sentirte bien, de controlar a alguien o de obligarle a escucharte. Además, identifica las expectativas que tienes acerca de cómo "deben" ser las cosas entre las personas y tú.
    • Estos deseos pueden ser tendencias generales o deseos que solo se aplican a ciertas personas. De cualquier forma, tienes que identificarlos e impedirte aferrarte a estos.
  3. Examina tus botones. Piensa en la última vez que alguien los presionó y te ofuscaste. Pregúntate a ti mismo cuáles son tus puntos sensibles y piensa cómo enmendarlos.
    • Trata de identificar la causa originaria de tus botones. Pregúntate a ti mismo qué inseguridades o miedos se conectan a tu esencia.
    • Si no puedes entender las cosas por tu cuenta, trata de hablarlas con un consejero o un amigo objetivo.
  4. Despréndete de tu ego. Hazte recordar que el mundo no gira a tu alrededor. Eres tan importante como todas las personas, pero finalmente, todas estas tienen tanto derecho innato a la felicidad y a una sensación general de bienestar como tú.
    • Comprométete a la idea de tener reacciones pacíficas. Reafirma este compromiso en tu mente cada día para ayudar a que se adhiera.
  5. Establece límites. Piensa en las personas que regularmente presionan tus botones y establece algunos límites saludables entre estas y tú. No puedes controlar cómo se comportan, pero puedes limitar la cantidad de oportunidades que estas tienen para presionar tus botones.
    • Las personas que no quieren hacer más que hacerte sentir mal deben desaparecer de tu vida tanto como sea posible.
    • Un ser querido que puede utilizar sus debilidades en tu contra cuando le sea beneficioso puede permanecer en tu vida, aunque dependerá de las circunstancias, pero tienes que tener una conversación seria acerca de los problemas que tienen entre los dos. Establece tus propios límites al dejar de comunicar cualquier tema que se pueda utilizar luego en tu contra si el comportamiento de esa persona continúa después de que discutan acerca de los límites.
  6. Piensa de manera positiva. Tus reacciones se determinan por tus sentimientos, y tus sentimientos se determinan por tus pensamientos. Ten el hábito de ver regularmente las cosas desde una perspectiva positiva de modo que tengas menos botones que se puedan presionar.
    • Los pensamientos generan emociones. Las emociones generan opciones de comportamiento, y cada opción que tomes tendrá un resultado, ya sea bueno o malo. Es posible que el resultado sea negativo si comienzas con el proceso con pensamientos negativos. Por otra parte, los pensamientos positivos tienen más probabilidades de conducir a resultados positivos.
    • Por ejemplo, es posible que veas un comportamiento como negativo si un amigo de hace mucho tiempo que nunca te llama o te escribe comienza a hacerlo. Sin embargo, es posible que ese mismo amigo siempre te responda rápido y seriamente. Enfoca la seriedad que tu amigo demuestra, en vez de cambiar tus perspectivas negligentemente de negativa a positiva.
  7. Trata a las personas de la manera en que quieres que te traten. Con frecuencia, el respeto genera respeto. El trato que les des a las personas es el trato que tus acciones estiman como aceptables.
    • Demostrarle a alguien respeto no garantiza que te respetará, en especial si esa persona no tiene intención de llevarse bien contigo. Respetar a tus seres queridos y tratarlos bien suele alentarlos a hacer lo mismo.

Durante

  1. Date un espacio para respirar. Aléjate de una situación antes de tener la oportunidad de reaccionar cuando alguien diga o haga algo que presione tus botones.
    • Al darte un tiempo para procesar tus sentimientos, creas un filtro entre tu cerebro y tu boca. Este filtro puede evitar que reacciones de una manera que hará que la situación empeore.
    • Permítete sentir lo que sientes en ese momento. Llora, maldice o grita en una almohada si lo necesitas.
    • Una vez que hayas ventilado tus emociones, haz una actividad para calmarte. Medita, haz ejercicios de respiración profunda o da una caminata.
  2. Identifica el dolor. Hay muchos tipos diferentes de dolor. Pregúntate a ti mismo qué sientes exactamente y por qué la situación te ha hecho sentir de esta manera.
    • Tendrás que dejar de culpar a la persona que te antagonizó para que esto funcione. Solo al enfocarte en ti mismo es que podrás tratar apropiadamente tus emociones.
    • Tu dolor puede resultar de sentirte malinterpretado, solo, rechazado, abandonado, desatendido o insuficiente, etc. Incluso puede ser una mezcla de diferentes sentimientos.
  3. Une los puntos. Piensa en el pasado e identifica otros momentos en los que te sentiste así. Averigua cómo los incidentes aislados se conectan entre sí.
    • Es posible que tengas una idea de cuáles son tus botones principales si realizaste con anticipación tu investigación. Normalmente, eso hará que sea más fácil conectar cierto incidente con uno de tus botones conocidos.
    • Sin embargo, tómate un tiempo para averiguar qué botones omitiste y qué yace en la raíz de estos si no puedes conectar cierto problema con un botón conocido.
  4. Identifica los sentimientos y los pensamientos irracionales. Relájate y trata de ver las cosas desde una perspectiva objetiva. Pregúntate a ti mismo si alguno de tus sentimientos o pensamientos actuales son irracionales. Cambia estas ideas irracionales.
    • Pregúntate a ti mismo acerca del significado que le has asignado a este dolor en particular. ¿Qué es lo que tu instinto te dice que significa este incidente? Cuando hayas identificado específicamente el significado percibido del drama, puedes determinar si dicho significado es realmente preciso o justo.
    • Por ejemplo, tener una confrontación con tu novio nuevo o novia nueva no quiere decir que toda la relación esté destinada al fracaso, incluso si la reacción de tu instinto sea creer que así es.
    • Fíjate en los excesos emocionales. Las respuestas emocionales negativas son normales y saludables cuando suceden cosas malas, pero cuando una emoción negativa se agranda en el interior hasta un tamaño en que es difícil de manejar, se convierte en una respuesta irracional.
  5. Ve brevemente las cosas desde la perspectiva opuesta. Tómate un momento para ponerte en los zapatos de la otra persona. Trata de averiguar por qué esa persona se comportó de la manera en que lo hizo.
    • Pregúntate a ti mismo si es posible que esa persona lidie con un problema que haya causado ese mal comportamiento. Trata de comprender el dolor de esa persona mientras que reconoces el tuyo.
    • Determina si el incidente fue accidental o intencional. Es posible que se te haga más fácil superar este caso en particular si comprendes que no hubo una maldad detrás de este.
  6. Pregúntate a ti mismo cómo tu reacción tiene un impacto en ti. Considera el tipo de efecto que tienes en ti. Es posible que comprendas que tu propia reacción te lastima más de lo que debe.
    • Considera qué podría suceder si reaccionaras de la manera en que tus respuestas irracionales te indican que hagas. Pregúntate a ti mismo si las consecuencias te beneficiarían individualmente o si beneficiarían a tu relación con tu pareja. Si la respuesta es "no", la reacción de tu instinto podría ser poco saludable.
  7. Identifica otras opciones. Crea una lista mental de las otras respuestas que podrías tener ante un incidente actual. Revisa esta lista y pregúntate a ti mismo cuál podría ser la mejor respuesta.
    • Si bien es cierto que los detalles variarán según el caso, tus dos opciones básicas serán ventilar tu dolor acerca de la otra persona o permanecer calmado a pesar de ello.
    • Considera tus opciones a largo plazo. Puedes establecer límites en el futuro para limitar a tu antagonista y a ti mismo si estimas que es lo necesario.
  8. Genera conclusiones realistas. Regresa a los significados y a las conclusiones irracionales que identificaste anteriormente. Modifica estas conclusiones para que se vuelvan más realistas.
    • Fíjate en las conclusiones que tuviste inicialmente debido al incidente. Ya debes saber cómo se ve una expectativa irracional al haber determinado qué aspectos de tu respuesta fueron irracionales. Puedes tener una expectativa más razonable en base a tu conocimiento de lo que es irracional.
    • Por ejemplo, puedes haber concluido que tu relación estaba destinada al fracaso después de una gran discusión. Cuando identifiques que eso es una conclusión irracional, puedes conducirte a concluir que habrá discusiones en una relación y que estas se podrán resolver.

Después

  1. Reconoce tus victorias. Felicítate a ti mismo cuando evites satisfactoriamente que tus botones se presionen. El proceso requiere de mucha disciplina, lo cual es un tema del que se puede sentir orgullo.
    • Por otra parte, tienes que perdonarte a ti mismo por los fracasos. Reconoce el fracaso y perdónate a ti mismo por este si cometes un desliz y explotas después de que presionaran tus botones. Solo después de perdonarte es que puedes desprenderte de la experiencia negativa.
  2. Sé agradecido por la lección. Repítete a ti mismo que cada incidente es una oportunidad para aprender y convertirse en una persona mejor, en vez de verlo como una prueba inútil de tu paciencia y voluntad.
    • Reflexiona en base a cada experiencia después de que sucedan. Pregúntate a ti mismo si has aprendido alguna lección acerca del proceso y aplícala en los incidentes futuros.
    • Con el paso del tiempo, notarás que las heridas antiguas comenzarán a curarse y que los malentendidos se correguirán.
  3. Considera compartir tus experiencias. Cuando una persona presione uno de tus botones sin tener la intención de hacerlo, acércate a esta después de haberte calmado y explícale lo que sucedió. Es posible que ayudes a esa persona a aprender su propia lección al compartir tu experiencia con esta. Es posible que tu relación con esta persona se vuelva más consistente.
    • La pieza clave es tratar la discusión de una manera calmada y justa. Te involucras en una comunicación honesta, y para hacerlo, debes tomar la responsabilidad o la experiencia sin culpar a la otra persona.
    • Evita hacer esto cuando trates a alguien que intencionalmente ha presionado tus botones ya que este tipo de personas solo se interesan en causarte pesar e incluso pueden buscar una manera de utilizar a esta experiencia en tu contra.
Теги: