Cómo practicar la pesca

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La pesca constituye una actividad excelente que puedes disfrutar al aire libre si deseas pasar el tiempo con tus amigos y familiares o atrapar algo para cenar. Las aguas cuentan con una variedad de peces llenos de vida que puedes pescar. Para comenzar, debes planificar bien tu excursión. Reúne tu equipo, escoge un buen lugar y acude a pescar en las horas en que los peces se encuentran más activos. Luego, lanza y enrolla el sedal para recoger tu botín. Si deseas, puedes devolver el pez al agua o guardarlo para llevártelo a casa.

Escoger el lugar adecuado

  1. Acude a un lago, un río o un estanque bien surtido en tu área. Debes escoger un lugar en el que no te importe quedarte por varias horas. Existen peces de todo tipo en lagos, ríos y estanques públicos, por lo que siempre lograrás encontrar uno bueno para pescar. Los peces suelen acercarse a la costa durante la primavera y el otoño mientras se preparan para el invierno. En el verano, tienden a permanecer en aguas más profundas, así que debes apartar el bote de la orilla.
    • Muchos parques municipales suelen surtir sus estanques con peces a los que todo el mundo puede acceder. Puedes consultar las fechas de abastecimiento en el servicio de pesca y fauna silvestre local. Esta medida es excelente para los principiantes, pero muchos pescadores también suelen utilizarla.
    • Los lugares apartados alrededor de estanques o diques fuera de la ciudad también se consideran opciones seguras. Asegúrate de no invadir una propiedad privada o pescar en un lugar donde no está permitido. Además, debes tener cuidado de no pisotear las plantas a lo largo de la orilla.
    • Si vives en la costa, puedes tener en cuenta la pesca marítima. Si consigues una licencia para pescar en el océano de forma independiente y las cañas y los cebos para el pez específico que deseas atrapar, esta actividad resultará similar a la pesca en agua dulce.
  2. Averigua el tipo de peces que son comunes en los lugares de pesca cercanos. Muchos periódicos presentan informes locales que detallan los lugares de pesca y los peces que puedes atrapar allí. También puedes pedir consejos en tiendas de pesca, puertos deportivos y tiendas de artículos para campamentos. Existen demasiados tipos de peces que es probable que te sientas un poco abrumado al principio, así que debes escoger un solo tipo para que puedas concentrarte. La lubina, la mojarra, el pez luna, la perca sol y el bagre son algunas variedades que se consideran relativamente fáciles de atrapar para los principiantes.
    • Por ejemplo, el bagre es común en todos los Estados Unidos. Debes buscar áreas con aguas profundas alrededor de arroyos y ríos grandes. Debes acudir a estos lugares durante la primavera y el otoño para que consigas un pescado que puedas freír y servir en tu mesa.
  3. Busca botines específicos o peces que desees atrapar. Si deseas pescar una aguja azul, vas a tener que salir al océano. Debes tomarte un tiempo para informarte acerca del tipo de peces que deseas atrapar, dónde viven y el tipo de cebo que necesitas para tener éxito. Las poblaciones de peces cambian de un área a otra y de agua dulce a salada. A veces, debes planificar una excursión para conseguir lo que deseas. Sin embargo, esta también es una oportunidad para ver cosas nuevas.
    • Por ejemplo, puedes visitar la región de los Grandes Lagos en los Estados Unidos para encontrar una variedad de peces de agua dulce. La lucioperca americana y el lucio son algunas de las capturas más populares. Instálate en la orilla y lanza el sedal.
    • En el sur de los Estados Unidos, los pejelagartos y las amias calvas viven en zonas pantanosas. La platija y la perca representan un par de capturas comunes hacia las que debes apuntar.
    • La parte noroeste de los Estados Unidos cuenta con una gran cantidad de truchas arcoíris que puedes comer o exhibir como trofeos a tus amigos mediante fotografías. La mojarra, la lucioperca y la lubina también son bastante comunes y fáciles de capturar en esa área.
    • Si no estás seguro de los peces que existen en una masa de agua, puedes arrojar algunos restos de comida y esperar. Luego, observa los peces que salen a la superficie. Al principio, te resultará difícil identificar el pez, ya que no sabes cómo se comportan las diferentes especies, pero es algo que puedes aprender al pescar con frecuencia.
  4. Pesca en lugares cercanos a aguas profundas o corrientes en movimiento. La mayoría de los peces grandes pasan los días en aguas más profundas e ingresan en áreas poco profundas para alimentarse. No suelen pasar demasiado tiempo nadando alrededor de áreas poco profundas. Tampoco les gusta nadar contra corrientes fuertes, así que puedes estacionarte al final de una de estas áreas. Debes prestar atención a la actividad de los peces (por ejemplo, las burbujas, las salpicaduras o incluso las bandadas de aves hambrientas).
    • Los peces acuden adonde se encuentra la comida. Debes buscar lugares con juncos, troncos y rocas, en especial cerca de pendientes repentinas. Estos lugares también proporcionan protección suficiente para los momentos en que los peces se sienten amenazados.
    • Si detectas corrientes, debes buscar los puntos donde las aguas se mueven más rápido y más lento. Por lo general, los peces se asientan debajo de estos lugares para atrapar la comida que flota sobre las corrientes.
  5. Sal al amanecer y al atardecer para encontrar más peces. Los peces salen a alimentarse durante estos periodos, por lo que es tu mejor opción para un lograr una pesca excelente. Configura la alarma a las 4:30 de la mañana. Esta no es la parte más divertida del viaje, pero valdrá la pena cuando los peces comiencen a morder el anzuelo. Debes aprovechar las primeras horas de la mañana (en especial, durante el verano) para ganarles tus lugares favoritos a otros pescadores.
    • Si la idea de levantarte antes del amanecer hace que te quejes, es mejor que hagas planes para la noche. Acude al agua al atardecer. Puedes encontrar muchos peces en aguas poco profundas durante la primavera y el otoño.
  6. Ponte en contacto con el departamento de salud ambiental para que recibas advertencias de seguridad. Por desgracia, la contaminación del agua hace que los peces no siempre sean seguros para comer. Muchas agencias suelen publicar advertencias en internet. Puedes consultar en el departamento de salud estatal, el departamento de recursos naturales o algo similar. También puedes llamar para hablar con un guardaparques si vas a pescar en una reserva natural. Si no planeas comerte lo que atrapes, no es necesario que te preocupes tanto por este detalle.
    • Como regla general, los peces más grandes que se comen a otros peces presentan un nivel mayor de contaminación. Los peces grandes como el atún tienden a presentar un alto nivel de mercurio que los peces más pequeños que comen insectos. Además, este detalle depende de la calidad del agua donde vas a pescar.
    • Recuerda todas las políticas de captura y liberación que el gobierno local pueda tener. Algunos lugares requieren que guardes o devuelvas ciertos peces.

Escoger el equipo de pesca

  1. Consigue una licencia de pesca de un departamento estatal. Visita la página web del gobierno para presentar una solicitud. En los Estados Unidos, el servicio de pesca y fauna silvestre o el departamento de recursos naturales generalmente atienden estas solicitudes. Es fácil conseguir una licencia, ya que todo lo que necesitas hacer es ingresar tus datos personales y pagar una pequeña tarifa. La licencia se envía a tu correo electrónico ese mismo día para que la imprimas y la lleves contigo en tu viaje.
    • También puedes llamar al departamento o visitarlo para pagar la licencia. Puedes solicitar que te envíen la licencia por correo electrónico o te la impriman en la oficina, a menos que no te importe esperar entre 2 y 4 semanas para recibirla por correo electrónico.
    • Es necesario que consigas una licencia para cada estado o provincia que planeas visitar. La licencia de un área no será válida en otra.
    • La mayoría de los lugares ofrecen varias licencias que duran desde un solo día hasta 10 años. También existen licencias para niños, pero a veces los menores de 16 años no necesitan una licencia para pescar.
  2. Compra una caña de pescar y un carrete con rotación de potencia media. Es probable que te impresione la primera vez que revises la selección de cañas en una tienda de artículos deportivos, pero no es necesario que inviertas un dineral. Si eres un principiante, puedes quedarte con una caña de pescar de resistencia media de 20 cm (7 pulgadas) para conseguir un buen equilibrio de rango y flexibilidad. Escoge una caña con un carrete giratorio, ya que es más fácil de configurar y lanzar que uno de baitcasting.
    • Como regla general, debes escoger una caña de pescar que sea aproximadamente tan larga como tu altura. Luego, sostenla para verificar si su peso se siente cómodo sobre tu brazo de lanzamiento.
    • Las cañas flexibles son más débiles, pero tienen menos probabilidades de romperse que las más rígidas. No lograrás atrapar peces grandes de pesca deportiva con una caña básica, pero te ayudará a atrapar una gran variedad de peces comunes.
    • Si no estás seguro de cuál comprar, puedes consultarles a los empleados de la tienda.
  3. Escoge un sedal de monofilamento que se ajuste a la longitud de tu caña. Debes acoplar el sedal con el tipo de caña que tienes. Para una caña básica de 20 cm (7 pulgadas), debes escoger un sedal de 3 a 5 kg (de 6 a 12 libras) si vas a pescar en agua dulce o un sedal de 4 a 5 kg (de 10 a 12 libras) si vas a pescar en agua salada. Durante la prueba, el peso te indica qué tan fuerte es el sedal. Solo debes atrapar peces que pesen menos que el sedal.
    • Aspira pescar con el equipo más liviano posible para que no te canses mientras te diviertes. Si buscas un tipo específico de pez, debes investigar su peso promedio para que tengas una idea del peso que debe tener el sedal.
  4. Escoge un anzuelo pequeño para atraer a una variedad más amplia de peces. Los peces solo persiguen anzuelos que tienen aproximadamente el mismo tamaño que las carnadas que suelen buscar. Un pez pequeño no va a perseguir un anzuelo grande e intimidante. Por esta razón, debes comenzar con un anzuelo de tamaño 6 a 10 para atrapar muchos peces. Debes buscar un anzuelo de 2 a 3/0 y utilizar un cebo más grande para atrapar peces más grandes.
    • La escala numérica del anzuelo es un poco extraña, pero no es demasiado confusa. El anzuelo más pequeño es el 16. Un anzuelo de tamaño mediano es del número 1. Los anzuelos más grandes presentan un rango de 1/0 a 6/0.
    • Si no estás seguro del tamaño del anzuelo que debes conseguir, puedes analizar el sistema de tamaño con el encargado de una tienda local de aparejos de pesca. Si vas a pescar con frecuencia, debes contar con una variedad de tamaños de anzuelos para que puedas adaptar la caña a todo tipo de entornos.
  5. Escoge peces pequeños, lombrices y grillos como cebo. Si no te gustan las criaturas que se retuercen, puedes utilizar objetos sintéticos. Los señuelos se parecen a los cebos reales y sirven para engañar a los peces. Ten en cuenta que los cebos vivos deben mantenerse en una hielera separada con agua para evitar que mueran. La mayoría de los peces consumen insectos y plantas acuáticas, por lo que las tiendas de cebos ofrecen una amplia selección de la que puedes escoger si buscas una experiencia de pesca más auténtica.
    • Trata de conseguir una amplia variedad de cebos para que puedas cambiar tu configuración de acuerdo con los peces que se encuentran activos en el área.
    • Si deseas atrapar peces sin utilizar la caña, trata de atrapar tus propios cebos. Por ejemplo, puedes atrapar algunos piscardos para atraer peces que consumen peces más pequeños (como el lucio, la lubina y la lucioperca).
    • Si buscas un tipo específico de pez, debes investigar cuál es su cebo favorito. Por ejemplo, a muchos peces de agua salada les gustan los camarones. Otros peces consumen alimentos que van desde huevas de salmón hasta tocino y queso.
  6. Consigue una hielera o una jaula separada para almacenar a los peces atrapados. Si planeas conservar a los peces, vas a necesitar mucho hielo para evitar que se echen a perder. La forma más sencilla de hacerlo es con un cubo de plástico. Coloca un poco de hielo de la hielera junto a los pescados. Debes mantenerlos bien fríos hasta que tengas la oportunidad de trasladarlos a un congelador en casa.
    • Una jaula es una excelente opción para mantener a los peces vivos dentro del agua. Muchas jaulas también sirven como trampas para los peces más pequeños, como los piscardos.
    • No es necesario que mates a los peces mientras pescas. Puedes practicar la pesca de captura y liberación para devolver los peces al agua. No vas a necesitar una hielera a menos que utilices un cebo vivo.

Utilizar una caña de pescar

  1. Amarra el anzuelo al sedal. Si esta es tu primera vez pescando, debes hacer a un nudo firme y sencillo. Pasa el sedal a través del anzuelo y luego regrésalo al carrete, envolviéndolo aproximadamente de 4 a 6 veces. Pasa el extremo hacia atrás a través del bucle y jala de él con fuerza. Ahora que has hecho un nudo básico, debes utilizar unas tijeras para cortar cualquier exceso de sedal en el extremo.
    • Para la pesca con mosca, hacer el nudo correcto es la mitad del deporte. Un nudo firme es un buen punto de partida. Sin embargo, los pescadores con mosca suelen utilizar varios nudos diferentes.
  2. Amarra pesas y corchos de pesca encima del anzuelo para ayudarte a detectar el movimiento de los peces. Debes amarrar estos elementos con un nudo firme a 30 cm (12 pulgadas) por encima del anzuelo. Si vas a visitar aguas rápidas (por ejemplo, un río o un arroyo), puedes utilizar una pesa que se conoce como plomada para alcanzar al pez. Si te encuentras en aguas tranquilas, puedes utilizar un corcho de pesca, que es una pelota pequeña que ayuda a verificar si un pez mordió el anzuelo.
    • Si apenas estás comenzando, puedes utilizar un corcho de pesca más grande para que puedas observarlo con facilidad desde la orilla. Presta atención al corcho para ver si se sacude y desaparece debajo del agua. Esto significa que es hora de que enrolles el sedal y lleves a cabo tu gran captura.
    • Las plomadas (las pesas de metal) jalan el sedal hacia el agua, hasta donde es probable que se encuentren los peces. Puedes agregar plomadas a un corcho de pesca más grande para mantenerlo dentro del agua, pero que aún sea visible.
  3. Coloca un cebo en el anzuelo perforándolo con su punta. Puedes atravesar el cebo tantas veces como sea posible para asegurarlo. No dejes que los peces se lleven el cebo que has capturado con tanto esfuerzo. Sostén firmemente el anzuelo con una mano y atraviesa el cebo con él. Trata de perforarlo de 2 a 3 veces.
    • Es un poco asqueroso atravesar un gusano con el anzuelo, pero no lograrás atrapar un pez si el gusano se desprende. Por ejemplo, debes atravesar ⅓ del cuerpo del gusano con el anzuelo desde la cabeza y luego repetir el procedimiento en el otro extremo.
  4. Lanza el sedal jalando la caña hacia atrás y lanzando el anzuelo hacia adelante. Sostén la caña con la mano dominante cerca del carrete. Utiliza el carrete para ajustar el sedal, dejando alrededor de 15 cm (6 pulgadas) de este colgando del extremo de la caña. Luego, presiona el sedal sobre la caña con el dedo índice. Para lanzarlo, debes retroceder el brazo de manera que la caña quede vertical y luego presionarla de nuevo hacia adelante.
    • La liberación del sedal depende en cierta medida del tipo de carrete que utilices. Sin embargo, si cuentas con un carrete giratorio con botón pulsador cerrado, este trabajo resultará bastante sencillo. Al presionar el botón, liberas el sedal, y al soltarlo, lo detienes.
  5. Espera pacientemente a que un pez muerda el anzuelo. La pesca es un deporte que requiere paciencia, así que prepárate para esperar en silencio a que un pez muerda el anzuelo. Algunos pescadores suelen enrollar lentamente el sedal, sacudiendo un poco la caña para darle a los peces la impresión de que el cebo está vivo. Si no tienes suerte, tan solo siéntate, espera e intenta mover un poco el sedal.
    • Los peces se sobresaltan con los ruidos fuertes y los azotes. Aunque puedes encender una radio y hablar con otra persona, debes mantener el volumen bajo, en especial si otras personas también están pescando.
    • Observa con cuidado el sedal y el corcho de pesca. Te darás cuenta cuando un pez muerda el anzuelo, ya que vas a sentir que el sedal se sacude hacia adelante. Espera a que el sedal se afloje antes de enrollar el pescado.
    • A veces, puedes terminar en áreas donde los peces no están picando. Si te encuentras en un lugar durante 15 minutos y los peces no pican, intenta trasladarte a un lugar diferente. Encontrar un buen lugar puede requerir un poco de paciencia.
  6. Ajusta el anzuelo levantando la caña una vez que el pez pique. Si sientes un tirón fuerte sobre el sedal, debes dejar que el anzuelo “se asiente” para enganchar al pez. Simplemente sacude la caña hacia atrás en el aire de manera que apunte hacia arriba como al momento de lanzar el sedal. Debes anticipar que el pez va a defenderse una vez que lo enganches. Si ya no sientes nada que jala del sedal, esto significa que el pez se desprendió y es probable que haya huido con el cebo.
    • A veces, es difícil determinar si el pez ha mordido el anzuelo. A través de la práctica, puedes aprender a distinguir entre las corrientes de agua y los peces que chocan levemente contra el cebo.
  7. Sacude la caña y enróllala al mismo tiempo para jalar al pez. Eleva la caña nuevamente en el aire (en un ángulo de aproximadamente 45 grados) para jalar al pez hacia ti. Debes aplicar un poco de tensión sobre el sedal al hacerlo, así que baja la caña nuevamente y continúa girando el carrete. Enrolla el sedal para eliminar cualquier holgura y luego eleva la caña de nuevo para acercar un poco más el pez. Repite este procedimiento para llevar tu captura hacia la orilla.
    • Vas a perder más peces por los sedales sueltos que por cualquier otra cosa. Un sedal suelto le dará al pez la oportunidad de escaparse del anzuelo. Para evitar esto, debes mantener el sedal tenso con la punta de la caña por encima de tu cabeza.
  8. Coloca el pez en una red en cuanto logres alcanzarlo. Una vez que acerques al pez cansado al lugar donde estás parado, debes precipitarlo en la red de agua para atraparlo. Podrías pedirle a un compañero que lo atrape con una red de pesca. Con la práctica, lograrás agacharte con cuidado y hacerlo por tu cuenta sin perder al pez.
    • Ten cuidado con las espinas del pescado o la punta afilada del anzuelo. Debes sujetar al pescado con firmeza por detrás de su cabeza mientras lo sacas de la red.

Conservar o liberar al pez

  1. Sujeta el cuerpo del pez para evitar que se mueva mientras lo manipulas. Los peces son más fuertes de lo que parecen, así que debes tener cuidado. Sujeta con firmeza el cuerpo del pez, justo detrás de la cabeza. Además de los coletazos, debes tener cuidado con las aletas, ya que pueden cortarte si no tienes cuidado. Sujeta el pescado de forma horizontal, manteniéndolo dentro o cerca del agua para evitar lastimarlo.
    • Si atrapaste a un pez enorme, debes utilizar ambas manos para que lo puedas sostener. Coloca una mano alrededor del cuerpo cerca de la cabeza y luego coloca la otra mano debajo del pez antes de la cola.
  2. Extrae el anzuelo del pez con un alicate de punta fina. Es probable que esta parte te resulte complicada al principio, pero no será demasiado difícil siempre y cuando sostengas con firmeza al pez. Cierra el alicate sobre la parte del anzuelo que sobresale de la boca del pez. Empújalo hacia el pez para desengancharlo. Luego, deslízalo de nuevo fuera de la boca, y hazlo girar según sea necesario para evitar perforar al pez.
    • Puedes utilizar el alicate para triturar la punta del anzuelo y facilitar su extracción. Algunos pescadores expertos incluso hacen esto antes de lanzar el sedal.
    • Si el anzuelo se atasca, debes trabajar con paciencia. Trata de alcanzar el interior de la boca del pez con los dedos o el alicate. Mantén al pez en el agua, tritura la punta si es necesario, y luego retuerce y jala el anzuelo sin sacudirlo.
  3. Libera al pez si no planeas conservarlo. Cada vez más pescadores devuelven sus capturas al agua para proteger el ecosistema. Dado que los peces no pueden respirar cuando se encuentran fuera del agua, debes mantener tus capturas en su interior tanto como sea posible. Si es necesario que saques al pez, debes devolverlo al agua de inmediato. Mantén al pez húmedo y manipúlalo con cuidado para evitar que se estrese.
    • Uno de los problemas de extraer un pez del agua es el estrés. Es probable que el pez ya se haya desgastado por la lucha con el anzuelo. Si lo sacas del agua y lo manipulas demasiado, es más probable que muera incluso después de devolverlo al agua.
  4. Mide el pez para verificar si estás legalmente autorizado para conservarlo. La mayoría de los lugares de pesca presentan leyes estatales o federales destinadas a proteger el ecosistema. A menudo, estas reglas incluyen límites acerca de la cantidad de peces que puedes llevarte a casa y el tamaño que deben tener. Sujeta a los peces con firmeza por detrás de la cabeza. Utiliza la otra mano para extender con cuidado una cinta métrica sobre el pez de la cabeza a la cola.
    • Un guardaparques o un oficial de policía podría detenerte y revisar tus capturas. Además, podría detectar capturas ilegales en cualquier fotografía o publicación en tus redes sociales y sancionarte.
    • A menudo, romper una regla de pesca viene acompañada con una gran multa y la posibilidad de ir a la cárcel. Por ejemplo, la captura de peces de tamaño insuficiente o fuera de temporada podría significar una multa de 500 dólares y 6 meses de cárcel.
    • Considera la posibilidad de llevar una guía de identificación, además de una copia de las reglas a tu lugar de pesca local. A menudo, estas reglas aparecen publicadas en las páginas web de las reservas naturales o en carteles de información alrededor de los lugares de pesca.
  5. Filetea el pescado con un cuchillo si planeas llevarlo contigo. Por desgracia, tienes que hacer el trabajo sucio de matar y cortar tus capturas. Si cuentas con un cuchillo afilado o un arpón, debes utilizarlos para atravesar el cerebro del pez justo detrás de los ojos para matarlo de forma instantánea y evitar que sufra. Luego, debes cortar las branquias, las escamas y las vísceras para limpiarlo antes de colocarlo en el hielo.
    • Para conseguir los mejores resultados, debes matar y filetear tus capturas en cuanto las saques del agua. De esta manera, lograrás conservar la carne fresca. Además, podrás conservar el pescado bien frío en una hielera mientras regresas a casa.
    • Otra opción es almacenar los peces vivos en una jaula de malla instalada en el agua. Esta herramienta mantiene a los peces seguros pero vivos mientras continúas pescando. Luego, puedes filetear todos los peces de una sola vez si ya estás listo para regresar a casa.
  6. Corta las branquias como una forma alternativa de matar al pez. Antes de cortar el pescado, debes golpearlo en la cabeza una vez con un palo para aturdirlo. Luego, utiliza el cuchillo para cortar todas las branquias de un lado. De esta manera, harás que el pez se desangre. Luego, coloca el pez en el agua (por ejemplo, en una jaula de malla o un cubo lleno) hasta que expire.
    • El desangrado aún se considera una práctica compasiva, ya que es relativamente rápida y el golpe firme con el palo aturde al pez. Esta es una manera excelente de deshacerte de los ácidos que afectan el sabor de la carne. Muchos pescadores comerciales realizan este procedimiento para las capturas grandes como el salmón y el atún.
    • Una vez que termines, debes filetear y almacenar el pescado como lo harías normalmente.

Consejos

  • Mantén un dedo sobre el sedal en todo momento. De esta manera, lograrás sentir cuando un pez “golpea” el sedal, incluso si no estás mirando el corcho de pesca.
  • El protector solar con aroma tiende a ahuyentar a los peces, así que no coloques el cebo en el sedal inmediatamente después de aplicarte protector solar.
  • La punta del anzuelo es lo que te da la oportunidad de atrapar a los peces, así que evita cubrirlo con el cebo. Si el anzuelo es pequeño, debes quedarte con un cebo más pequeño como un gusano, pan o queso.
  • Si te gusta atrapar peces depredadores, los señuelos artificiales (como las cucharas) pueden servir con frecuencia, ya que abarcan más espacio en el agua y lucen como si nadaran rápidamente, lo que atrae aún más a los peces hambrientos.
  • Recicla los sedales de monofilamento. Muchas reservas naturales cuentan con contenedores de reciclaje para sedales, ya que el nailon suelto puede dañar a las aves.
  • Las leyes de pesca pueden variar de un lugar a otro, así que siempre debes revisarlas antes de dirigirte a un área nueva. Las leyes podrían delimitar el tipo de anzuelo y el cebo que debes utilizar, lo que puedes atrapar, etc.

Advertencias

  • La seguridad en el agua es una necesidad si te encuentras en aguas profundas. Debes tomar tus precauciones (como aprender a nadar y utilizar un chaleco salvavidas) para evitar ahogarte.
  • Los anzuelos son muy afilados, así que debes tener cuidado al lanzar el sedal. Además, debes manipular el pescado con cuidado para evitar perforarte los dedos.

Cosas que necesitarás

  • una licencia de pesca
  • una caña de pescar de resistencia media de 20 cm (7 pulgadas)
  • un sedal de monofilamento de 3 a 5 kg (de 6 a 12 libras)
  • un anzuelo de tamaño 6 a 10
  • una plomada
  • un corcho de pesca
  • cebos (como pan, piscardos o insectos)
  • una red de pesca
  • una hielera
  • hielo
  • un cuchillo afilado
  • una jaula de malla para peces (opcional)
  • un chaleco salvavidas para aguas más profundas (opcional)
  • un bote para pescar en aguas más profundas (opcional)
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