Cómo ordenar un vino

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Ordenar vino en un restaurante puede ser intimidante, especialmente si vas a ordenarlo durante una cita o para un grupo de personas. Aunque es muy poco lo que puedes hacer para garantizar la elección perfecta, existen algunos pasos que pueden ayudarte a acercarte a la perfección.

Antes de que llegues

  1. Planea con anticipación. Si la comida que tendrás se aproxima, es un evento especialmente importante o si te sientes nervioso porque desea hacer la elección adecuada, elige el vino antes de que llegues al restaurante. Hoy en día la mayoría de los restaurantes incluyen su lista de vinos en internes, por lo que tendrás la posibilidad de acceder a la lista desde una computadora o un celular inteligente.
    • Revisar la lista de vinos con anticipación será útil, incluso si no piensas seleccionar el vino antes del evento. Tómate un poco de tiempo para investigar los vinos que se ofrecen para que puedas ver cuál te podría gustar y podría combina con distintos platillos del menú. De esta forma no tendrás que comprometerte a comprar una botella de vino en particular, pero estarás preparado para ordenar cierto vino para complementar una serie de platillos.
    • Si la lista de vinos no se encuentra en internet, generalmente puedes llamar con anticipación y pedir alguna recomendación.
    • En caso de alguna comida especialmente importante generalmente puedes ordenar el vino al momento que haces la reservación. Esto te quitará una preocupación de encima y te dará más tiempo para que te enfoques en la compañía que tendrás en lugar de en el vino que tendrías que ordenar.
  2. Familiarízate con las características de sabor. Si eres un novato en la elección de vinos y no tienes ni idea de qué esperar, toma en cuenta que el vino puede tener distintas notas de sabor: ligero y brillante, a tierra, intenso y concentrado, y frutado. Cuando busques un sabor que te agrade o pidas una recomendación, toma en cuenta estas claves para limitar tu búsqueda.
    • Los vinos más populares en los Estados Unidos tienden a ser intensos y frutados. Algunos ejemplos son el Cabernet Sauvignon, Touriga Nacional, Shiraz o Syrah, Nero d'Avola, Monastrell, Zinfandel, Merlot y Malbec.
    • Los vinos ligeros y frutados también pueden ser una elección atractiva. Algunos ejemplos son Lambrusco, Primitivo y Garnacha.
    • Si buscas algo más aromático y con sabores a tierra, algunas opciones son el Borgoña, Beaujolais, Blaufrankish, Zweigelt, Carmenere, Barbera o Counoise.
    • Si deseas una opción con sabores intensos y a tierra, prueba un Cabernet Franc, Mourvedre, Bordeaux, Nebbiolo, Montepulciano, Sangiovese, Tempranillo o Chianti.

Revisa la lista de vinos

  1. Tómate tu tiempo. Cuando el mesero te pregunte si ya decidiste qué vino deseas, no entres en pánico y elijas un vino al azar. Puedes tomarte tu tiempo, no se verá mal. Por el contrario, cuando revisas la lista de vinos con detenimiento parece que supieras más al respecto.
  2. Decide si elegirás un vino tinto o blanco. Cuando todo lo demás falle, recuerda esta clave: vino blanco para almuerzos y vino tinto para la cena.
    • Claro que esta no es una regla estricta y debes elegir el tipo de vino cuyo sabor te agrade más, sin importar la hora del día.
    • Si vas a ordenar una botella, antes de hacer una elección pregunta a las personas con quienes cenarás o almorzarás cuáles son sus preferencias.
    • También puedes elegir de acuerdo al tipo de restaurante al que irás o de acuerdo al tipo de comida para así poder hacer una mejor elección. Como regla general, en los restaurantes de comida marina se prefiere el vino blanco, mientras que el vino rojo es más popular en los restaurantes especializados en carne.
  3. Toma en cuenta el enfoque del restaurante. A veces, la lista de vinos de un restaurante se enfocará más en cierto tipo de vino. Cuando este es el caso, el dueño generalmente se preocupa más por el tipo de vino en el que se especializan, por lo que con frecuencia ese tipo de vinos será de mejor calidad, por esta razón debes enfocarte en esta parte de la lista.
    • Por ejemplo, si una lista de vinos tiene más de veinte vinos locales pero solo unos cuantos vinos italianos o franceses, probablemente las opciones locales se hayan elegido con mayor cuidado.
  4. Elimina los vinos de exhibición. Estos vinos son distintos a los vinos especiales. Mientras que un vino especial se elige con cuidado y es especial por la atención que recibe, un vino de exhibición se elige simplemente porque tiene fama de ser especial.
    • Estos vinos son fáciles de identificar ya que generalmente son los más costosos y pueden estar etiquetados como vinos de "primera cosecha" o algo similar.
    • Aunque los vinos de exhibición pueden ser algo más extravagantes, es muy raro que el toque de extravagancia justifique el incremento en el precio. Así, es mejor que evites estos vinos si deseas obtener mayor calidad.
  5. Evita un vino que conozcas o elige uno que te encante. Existen beneficios en ambas opciones. Si quieres sacar el máximo provecho a tu experiencia, prueba algo nuevo en lugar de optar por algo seguro y familiar. Por otro lado, si quieres impresionar a alguien con un vino que sepas que es grandioso o simplemente quieres complacerte con uno de tus vinos favoritos, la mejor opción de la noche será elegir un vino que te encanta.
  6. Toma en cuenta tú límite de precio. Los vinos pueden ser costosos. Debes elegir un precio que estés dispuesto a pagar antes de entrar al restaurante y reduce tu lista de opciones basándote en el límite que estableciste.
    • Piensa, sin embargo, que podrías tener que ser un poco flexible con el límite de precio. Si estableces como precio $20, pero no encuentras nada decente en la lista por este precio, pasa a la siguiente categoría de precio en la lista. Sin embargo, se razonable. Puedes subir tu límite a $10 más, pero una vez que dupliques tu límite de precio original o el precio se incremente aún más, estarás en problemas.
  7. Deja el resto al azar. Después de reducir la lista tanto como puedas basándote en tus conocimientos, mira las opciones que te quedan. Si existen más de dos o tres opciones, elimina algunas al azar hasta que tengas solo dos o tres opciones.
    • Si no estás seguro de qué vino combina mejor con qué platillo, toma en cuenta que existen algunos tipos de vino que van bien con casi cualquier platillo. Puedes reducir aún más tu selección al decidir entre un Pinot Noir o un vino espumante.

Pide un consejo y haz tu pedido

  1. Pide un consejo de la persona adecuada. Si te quedan dos o tres opciones y no sabes qué elegir, llama a un mesero y dile "no puedo decidir entre estos vinos". Sin embargo, no le pidas una recomendación, mejor pregúntale "¿Qué puede decirme sobre estas opciones?".
    • Con frecuencia el mesero no sabrá mucho sobre vinos, por lo que podría elegir uno al azar cuando le pidas su recomendación.
    • Si tu mesero es conocedor, pedirle información sobre los vinos te permitirá tener una mejor perspectiva para poder elegir. Si tu mesero no sabe nada sobre vinos, probablemente pida a alguien que sí sepa que te ayude.
  2. Haz preguntas. Una vez que te atienda un mesero que conozca de vinos o un sumiller, no dude en hacerle todas las preguntas que necesites para entender qué es exactamente lo que pedirás.
    • Evita preguntar "¿Qué debo probar?" sin que te proporcionen ninguna explicación. Describe el tipo de vino que generalmente prefieres con todos los detalles posibles o pide una sugerencia parecida basada en los vinos que te agradan.
    • Si estás completamente perdido, coméntale al sumiller qué platillo piensas pedir, así te podrá recomendar una opción que vaya bien con la comida.
  3. Si es necesario, menciona un rango de precio. Ceñirte a un presupuesto no hará que quedes mal. Si pides ayuda a un mesero o sumiller, puedes especificarle el tipo de vino que buscas y el precio máximo que piensas pagar.
    • Por otro lado, si deseas ser discreto con respecto al precio, puedes mencionar una opción de la lista de vinos y decir "busco un vino similar a este". Para indicar que te refieres al precio, apunta al precio en lugar de al nombre del vino. Un buen sumiller entenderá a lo que te refieres y te sugerirá otros vinos en ese rango de precios.
  4. Escucha y mira. Escucha las respuestas que te dan, pero no creas totalmente en lo que te dicen. También deberás prestar atención al lenguaje corporal. Las respuestas verbales te darán información sobre el vino, pero el lenguaje corporal te dirá qué vinos son los mejores para la persona que te habla.
  5. Elige un vino. Llegará un punto en el que simplemente debas tomar una decisión. Toma en cuenta todo lo que sabes para elegir, luego ten confianza en tus instintos y haz tu elección final.
    • Si es posible pide el vino por copa, especialmente si te sientes nervioso por la elección que hiciste. Ordenar por copa te ahorrará más dinero que ordenar por botella y además podrás probar distintas clases de vinos si tu elección inicial fue mala.

Después de que ordenes

  1. Verifica la botella. Si pides una botella de vino, el mesero generalmente te mostrará la botella antes de llevarla a tu mesa. En este punto simplemente debes verificar que el vino que te muestren es el que pediste.
    • En el caso de cosechas más añejas deberás verificar las condiciones del vino. Verifica el nivel de llenado de la botella, la etiqueta de importación y el forro que cubre el corcho.
  2. Revisa el corcho, pero no lo huelas. El corcho puede decirte varias cosas sobre la botella de vino que pediste, pero oler el corcho no te dirá nada.
    • Cuando pidas una cosecha añeja, será una buena idea revisar el corcho. Verifica si existe algún daño. Un corcho dañado puede afectar la calidad del vino, especialmente si este ha estado almacenado durante mucho tiempo.
    • Después de que se descorche el vino, debes verificar que el productor impreso en el corcho sea el mismo de la etiqueta de la botella. Verifica si el corcho ha absorbido el vino.
  3. Cuando sea el caso, aprueba la muestra. En la mayoría de restaurantes te darán una pequeña muestra de la botella. Mueve la copa de vino, huele y prueba la muestra para verificar si el vino se encuentra en buenas condiciones o si tiene algún defecto. Si el vino está bien, dile al mesero que les sirva.
    • Un vino "encorchado" huele a cartón húmedo. El sabor tiende a ser fino, pero el aroma es malo. Generalmente es resultado de corchos sucios y con moho.
    • Un vino que está "cocido" o "maderizado" quiere decir que se ha almacenado en un lugar con demasiado calor y durante un periodo largo. Generalmente olerá como a una mermelada antigua y estofada, y tendrá un sabor ácido muy plano.
    • Un vino "oxidado" es esencialmente un vino que se ha convertido en vinagre debido a un sellado inapropiado. El olor y sabor serán altamente ácidos. Incluso podría oler a vinagre de manzana.
  4. Mueve el vino en la copa durante algunos segundos. Un movimiento circular rápido y suave durante algunos segundos ventilará el vino y expulsará las notas de sabor adecuadas, mientras que hacerlo durante más de unos cuantos segundos no tendrá ningún efecto adicional. Aunque hará que luzcas algo pretencioso.
  5. No devuelvas el vino a menos que ya no esté en condiciones de beberse. Si un vino está estropeado, entonces puedes devolverlo. Si simplemente no es de tu agrado, tendrás que conservarlo. Devolver un vino debido a que hiciste una mala elección se considera un acto muy descortés.
  6. Si deseas, ordena un segundo tipo de vino. Si deseas probar un segundo tipo, no temas hacerlo después de haber tomado uno. Esto es perfectamente aceptable, especialmente si comes con un gran grupo de gente pues sin duda tendrán que pedir algunas botellas más.
    • Esta es una excelente opción si el restaurante ofrece vinos por copa en lugar de por botella. Ordenar distintos tipos de vino por copa puede ser una manera relativamente asequible de expandir tus conocimientos sobre vinos y aprovechar al máximo tu cena.
  7. Aprende de la experiencia. Como con otras áreas del conocimiento, nadie nace siendo un experto en vinos. Si deseas saber de lo que hablas la próxima vez que ordenes un vino, tendrás que saber sobrellevar las dificultades de pedir un vino en esta ocasión.
    • Si deseas tener más experiencia, ve a catas de vino y festivales. Podrás aprender mucho y tener una mejor idea de qué es lo que te agrada. En el futuro, cuando tengas que ordenar un vino en un restaurante, ya tendrás un buen punto de partida.
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