Cómo ser mejor

La superación personal es universal para la experiencia humana; todas las personas tienen algunas cosas que les gustaría cambiar. Tal vez quieras bajar de peso, mejorar tus habilidades en un área determinada, sentirte más cómodo socialmente, ser más feliz o más productivo. Cualquiera que sea la mejora definitiva que quieras hacer, para poder lograrla, puede ser de utilidad identificar tus metas específicas, adoptar el cambio y enfrentar los contratiempos.

Identifica las metas

  1. Imagina cómo podría ser el futuro. Pensar en las futuras posibilidades positivas y negativas aumenta la motivación, la expectativa de concluir las metas con éxito y el compromiso de ser mejor. Pensar en un futuro positivo te ayudará a imaginar una realidad en la que eres lo mejor que puedes ser, mientras que imaginar una realidad negativa te hará pensar en lo que podría suceder si no alcanzas tu meta de ser mejor.
    • Imagina que ocurrió un milagro durante la noche y cuando te despiertas por la mañana eres exactamente lo que quieres ser. Todo lo que querías mejorar de ti mismo sucedió durante la noche de alguna manera. ¿En qué eres diferente? ¿Cómo te sientes? ¿Quién está a tu alrededor? ¿Qué estás haciendo? Imagina cómo sería vivir con esta versión completamente mejorada de ti mismo. Con base en lo que imagines, puedes empezar a desarrollar tus metas. Tal vez te imaginaste como una persona segura y con una buena condición física. ¿Qué crees que debería haber pasado para que esto ocurriera?
  2. Determina lo que necesitas mejorar y lo que no. Es importante que seas específico con tus metas y que sepas qué metas son tu prioridad.
    • Identifica tus activos (honesto, trabajador, cariñoso, etc.) y tus pasivos (enojado, con sobrepeso, etc.). Esto te puede ayudar a identificar las áreas en las que quieres mejorar más.
    • Dale prioridad a tu lista de metas. Valora cada meta del 1 al 10, siendo 10 la máxima prioridad para ti. Concéntrate en esta meta primero.
  3. Pide algunos comentarios. Recibir algunos comentarios sobre lo que se debe mejorar le ayuda a la gente a desempeñar las tareas y a mejorar el cumplimiento de las metas. Así que, preguntarles a otras personas algunas formas en las que puedes mejorar te ayudará a desarrollar metas específicas y te motivará en tu recorrido.
    • Empieza por preguntarle a tu pareja o familiares algunas formas en las que piensan que puedes mejorar. Asegúrate de preguntarles solo a las personas en quienes confías y que tendrán consideración de tus sentimientos (en lugar de menospreciarte o criticarte). Podrías sorprenderte por sus respuestas.
    • Habla con un confidente de confianza, como un terapeuta, un líder religioso o incluso un "patrocinador" de un grupo de 12 pasos. Contar con el apoyo de un tercero te ayudará a reducir el autoengaño y la negación. A veces, las personas tienen el problema de ser demasiado duras o demasiado blandas consigo mismas, pero hablar con otras personas puede ayudarte a formarte una idea precisa de ti mismo si quieres mejorar.
    • Elige qué sugerencias puedes aplicar a ti mismo y practícalas. ¡Si algunas no parecen funcionar, prueba con otras! No todo funciona para todo el mundo. ¡Tienes que descubrir lo que funcione para ti!
  4. Sé SABIO para crear las metas. Ser SABIO para crear las metas es lograr que sean Significativas, Alcanzables, Bastante medibles, Inconfundibles y Oportunas en el tiempo. Por ejemplo, tu meta podría ser bajar 20 libras (Significativa, Alcanzable, Bastante medible,) en 3 meses (Inconfundible y Oportuna en el tiempo).
    • Prueba este recurso en línea disponible en inglés para ser SABIO para crear metas: GetSelfHelp.Co.UK.
    • Divide cada meta en metas más pequeñas. Por ejemplo, si tu meta es bajar 20 libras, tendrás que desarrollar un plan que incluya metas más pequeñas, como: reducir la ingesta diaria de calorías, hacer ejercicio de 3 a 5 veces por semana y limitar el consumo de azúcar.
    • En lugar de crear metas grandes, empieza por establecer metas pequeñas que te permitan alcanzar la meta grande. Por ejemplo, bajar 50 libras de peso puede parecer una tarea abrumadora, pero algo como “no comer chocolate durante una semana” puede ser más viable.
  5. Busca información sobre cómo perseguir ese cambio. Puedes obtener la información en libros, artículos, con amigos, familiares y profesionales. ¡Es increíble la cantidad de información que puedes encontrar cuando estás listo!
    • Piensa en algunas maneras en las que hayas hecho cambios positivos similares en el pasado. Si no los has hecho, piensa en la forma en que otras personas han logrado lo que tú quieres. Habla con las personas que estén en tu misma situación y pide ayuda. Por ejemplo: si quieres bajar de peso, puedes inscribirte en algún programa de pérdida de peso, como Weight Watchers, y asiste a las reuniones de grupo en el centro.

Adopta el cambio

  1. Asegúrate de estar listo para cambiar. Hay 4 etapas de cambio, según el modelo transteórico del cambio de comportamiento. Identificar en qué etapa estás puede ayudarte a determinar si estás listo para hacer un cambio o si necesitas más motivación.
    • Etapa de pre-contemplación: Esta etapa es cuando hay un problema, pero no estás consciente del mismo o lo niegas.
    • Contemplación: Estás consciente de que hay un problema y estás pensando en cambiarlo. Algunas personas pueden quedarse atascadas en este paso por mucho tiempo hasta que siguen adelante. Puede ser que estés en esta etapa si aún estás decidiendo qué cambiar de ti mismo.
    • Preparación: Te comprometiste a cambiar y estás realizando un plan de acción. Puede ser que estés en esta etapa si estás trabajando en tus metas.
    • Acción: Haz los cambios. Estás en esta etapa si trabajas en el plan todos los días. Tienes un plan y actualmente avanzas hacia la meta.
    • Mantenimiento: Has alcanzado la meta y estás manteniendo tu progreso.
  2. Sé tu propio entrenador. Entrenarte a ti mismo o reflexionar en tu propia vida todos los días tiene relación con la superación personal, sobre todo en cuanto a las cualidades de liderazgo. Las reflexiones diarias facilitarán la concientización de tu desempeño actual y tu capacidad para alcanzar las metas.
    • Hazte preguntas como: “¿Hoy me concentré o trabajé para lograr mis metas? ¿Hoy tuve una actitud positiva? ¿Hoy fui amable conmigo mismo? ¿Hoy acepté mis retos? ¿Hoy mejoré algo?”.
  3. Considera la ayuda externa. Si te das cuenta de que entrenarte a ti mismo no te está ayudando y necesitas algún tipo de apoyo exterior, el entrenamiento de vida tiene relación con los cambios positivos y la realización de las metas. Además, los terapeutas y los psicólogos suelen recibir entrenamientos sobre las intervenciones para ayudarte a alcanzar tus metas personales, como la terapia breve centrada en soluciones.
  4. ¡Practica, practica y sigue practicando! El cambio puede llegar lentamente, sobre todo si es una gran superación personal. Sigue adelante hasta que tu meta sea tu nueva realidad (la versión ya cambiada de ti mismo).
    • Recuérdate de tus metas específicas todos los días.

Hazles frente a los contratiempos

  1. Reconoce que los contratiempos son normales. Si el cambio tuviera un patrón establecido, sería más fácil hacer modificaciones personales. La verdad es que el cambio no sigue un camino distinto y puede haber tropiezos en el camino.
    • Por ejemplo, con la pérdida de peso, no es común que alguien baje de peso todos los días. Es posible que algunos días no bajes de peso y algunos días puedes subir un poco. La clave es no dejar que estas fluctuaciones inevitables hagan que renuncies a tu meta. Lo importante es que, en general, bajes de peso con el tiempo. ¡Debes recordar que puedes hacer cualquier cosa a la que le dediques toda tu atención y esfuerzo (lo cual es razonable, por supuesto)!
    • Haz una lista de los contratiempos que puedan ocurrir en el camino que te lleva a ser mejor. Identifica algunas formas de enfrentar cada contratiempo.
  2. Concéntrate en lo que harás en el futuro. Quedarte estancado en lo que hiciste mal no te ayudará a alcanzar tus metas. Sin embargo, concentrarte en lo que puedes hacer ahora y en el futuro sí será de utilidad. En lugar de dejar que el obstáculo te detenga, concéntrate en avanzar y aprender a enfrentar mejor los obstáculos en el futuro. Puedes pasar a un lado de los obstáculos o saltar sobre ellos.
    • Por ejemplo: si querías bajar de peso y terminaste subiendo una libra durante el fin de semana, en lugar de pensar de forma negativa y renunciar a tu meta, piensa algo así como: "Está bien tener una pequeña fluctuación en el peso. ¡Voy a seguir alimentando mi cuerpo con comida saludable!".
  3. Acéptate y reconócete. Algunas investigaciones indican que las personas que aceptan sus retos en realidad pueden sentirse más motivadas para hacer cambios positivos. Además, las personas que se reconocen o se valoran suelen ser más capaces de pensar y entender sus retos.
    • Reconoce tus fortalezas y tus retos, aunque tengas que hacer una lista de todos.
    • Compréndete como si fueras un observador externo. Trata de verte de manera objetiva; hazlo observando tus comportamientos: tu forma de actuar, de hablar y de pensar cuando estás con otras personas.

Consejos

  • Asegúrate de que cuando te acuestes en tu cama, sientas que has logrado algo ese día. No es necesario que sea un cambio de vida en sí, sino hacer el esfuerzo de ser un poco más amable o leer unas cuantas páginas más de un libro TODOS los días tendrá más impacto que las cosas grandes que solo haces de vez en cuando.
  • Sé paciente contigo mismo. Date unas palmaditas en la espalda por tus "victorias" y toma un descanso si te caes. "¡Roma no se hizo en un día!". Simplemente sigue adelante como puedas. ¡Buena suerte y que tengas éxito!
  • Confía en el proceso y siempre cree en ti mismo.
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