Cómo trazarte metas con la técnica SMART

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SMART es un acrónimo que representa una infraestructura para crear metas efectivas. Representa cinco cualidades que tus metas deben tener. Deben ser específicas, mensurables, alcanzables, relevantes y de tiempo limitado (SMART, por sus siglas en inglés). El método SMART es una de las herramientas más populares y efectivas para crear metas realistas y alcanzables. Puedes estar al mando de una organización de 300 personas o puedes ser un emprendedor de una pequeña empresa. O puedes ser alguien que simplemente quiera bajar 9 kg (20 libras). En cualquier caso, aprender cómo establecer metas con la técnica SMART puede mejorar tus posibilidades de tener éxito.

Hacer que tus metas sean específicas (S)

  1. Decide lo que quieres. Tu primer paso en cualquier infraestructura de establecimiento de metas debe ser decidir lo que esperas lograr. En esta etapa, está bien ser general.
    • Ya sea que tu meta sea de largo o corto plazo, la mayoría de las personas empiezan solo con una idea general de lo que quieren. Vas de lo general a lo específico agregando detalles y definiendo tus términos.
    • Por ejemplo, tal vez tu meta inicial sea ser más saludable. Saberlo será tu base para crear una meta más específica.
  2. Vuélvete más específico. "Específico" es la S en SMART (por la palabra en inglés, specific). Tienes una mayor posibilidad de lograr una meta específica que una meta general. Entonces, tu tarea en esta etapa es convertir tus pensamientos del paso 1 en algo más preciso.
    • Esto es, en gran medida, una cuestión de definir tus términos. Siguiendo el ejemplo en el paso anterior, te preguntarías: ¿qué es lo que significa "más saludable" para ti? ¿Significa obtener más ejercicio? ¿Perder peso? ¿Tener una dieta balanceada? Todos estos son componentes de la salud y depende de ti elegir lo que realmente quieres hacer.
  3. Determina quién más está involucrado. Una buena forma de asegurarte de que tu meta sea lo suficientemente específica es responder a las 6 preguntas clave: quién, qué, cuándo, dónde, cuál y por qué. Empieza preguntando quién está involucrado.
    • Si tu meta es bajar de peso, la respuesta probablemente sea solo tú. Sin embargo, algunas metas requerirán que trabajes con otras personas.
  4. Pregunta lo que quieres lograr. Esta es la pregunta básica de qué meta esperas lograr.
    • Si quieres bajar de peso, ese es un gran inicio para responder al "qué", ¡pero sé más específico! ¿Cuánto peso esperas perder?
  5. Determina en dónde sucederá esto. Identifica una ubicación en la que realizarás el trabajo de luchar por tu meta.
    • Si quieres bajar de peso, podrías hacer ejercicio en el trabajo (dar una caminata durante la hora del almuerzo), en casa (haciendo una rutina casera de ejercicios para el peso corporal o usando pesas) y en un gimnasio.
  6. Piensa en cuándo sucederá esto. Establece un periodo de tiempo o plazo realista para lograr tu meta. Esto se volverá más claro más adelante en el proceso de establecer metas. Por ahora, solo piensa en el panorama general.
    • Si tu meta es bajar 9 kg (20 libras), podrías lograrla en unos meses. Por otro lado, si tu meta es obtener un título de Física, un periodo de tiempo razonable para ello podría ser unos años.
  7. Determina cuáles requerimientos y restricciones serán parte del proceso. En otras palabras, ¿qué tendrás que hacer para lograr tu objetivo? ¿Qué obstáculos enfrentarás?
    • Si tu meta es bajar de peso, los requerimientos podrían ser el ejercicio y una dieta saludable. Los obstáculos podrían incluir tu propia aversión al ejercicio o tener antojos de dulces.
  8. Reflexiona sobre por qué has establecido esta meta. Anota las razones y beneficios específicos de lograr esta meta. Comprender el "por qué" puede ser crucial para saber si la meta que has establecido en realidad satisfará tus deseos.
    • Por ejemplo, imagina que tu meta es bajar 23 kg (50 libras). Reflexionas sobre tu razón para ello y determinas que es porque esperas volverte más popular. Si tu verdadera meta es la popularidad en lugar de la salud, podrías considerar otras formas de alcanzar esa meta. Por ejemplo, podrías trabajar en tratar de ser más sociable en lugar de enfocarte únicamente en tu apariencia.

Hacer que tu meta sea mensurable (M)

  1. Crea una "vara de medición" para medir los resultados. Tu tarea ahora es establecer un criterio para el éxito. Esto facilitará monitorear tu progreso y saber cuándo has logrado tu meta.
    • Tus criterios pueden ser cuantitativos (basados en números) o descriptivos (basados en describir un resultado determinado).
    • En donde sea posible, ponle números concretos a tus metas. De esta forma, sabrás sin duda si te estás quedando atrás o si vas según lo planeado.
    • Por ejemplo, si tu meta es bajar de peso, podrías hacer que tu meta sea cuantitativa diciendo que quieres bajar 14 kg (30 libras). Sabiendo tu peso actual, será fácil determinar cuándo has logrado tu meta. Una versión descriptiva de esta meta podría ser "quiero poder ponerme un par de jeans que usé hace cinco años". De cualquier forma, tu meta es mensurable.
  2. Haz preguntas para refinar tu enfoque. Hay una cantidad de preguntas que puedes hacerte para asegurarte de que tu meta sea tan mensurable como sea posible. Estas incluyen:
    • ¿Cuánto? Por ejemplo, "¿cuánto peso espero perder?"
    • ¿Cuántas? Por ejemplo, "¿cuántas veces a la semana quiero ir al gimnasio?"
    • ¿Cómo sabré cuándo he logrado la meta? ¿Será cuando te pares sobre una balanza y veas que has bajado 14 kg (30 libras)? ¿O 18 kg (40 libras)?
  3. Monitorea y mide tu progreso. Tener metas mensurables hace que sea fácil determinar si avanzas.
    • Por ejemplo, si tu meta es bajar 9 kg (20 libras) y has bajado 8 kg (18 libras), sabes que ya casi has llegado. Por otro lado, si ha pasado un mes y solo has bajado 450 g (1 libra), esto podría señalizar que es momento de cambiar tu estrategia.
    • Mantén un diario. Esta es una gran forma de monitorear los intentos que hayas realizado, los resultados que hayas observado y tus sentimientos acerca del proceso. Apunta a escribir en él durante alrededor de 15 minutos al día. Esto puede ayudarte a mantener las cosas en perspectiva y también puede liberar el estrés que podrías sentir sobre tus intentos.

Asegurarte de que la meta sea alcanzable (A)

  1. Evalúa tus limitaciones. Debes asegurarte de que la meta que hayas establecido en realidad pueda lograrse. De otro modo, podrías desanimarte.
    • Considera las restricciones y obstáculos que has identificado y si podrás superarlos. Para lograr cualquier meta, enfrentarás desafíos. La pregunta que debes considerar aquí es si es razonable pensar que podrás lograr la meta a pesar de estos desafíos.
    • Sé realista sobre la cantidad de tiempo que tienes que dedicar a tus metas así como sobre tus antecedentes personales, conocimientos y cualquier limitación física. Piensa en tu meta de forma realista y, si no crees que puedas lograrla razonablemente dada tu actual situación vital, establece una nueva meta que sea alcanzable para ti en el presente.
    • Por ejemplo, imagina que tu meta es bajar un poco de peso. Si puedes comprometerte aunque sea por una pequeña cantidad de tiempo a ejercitarte cada semana y estás dispuesto a realizar algunos cambios dietéticos, bajar 9 kg (20 libras) en 6 meses probablemente sea alcanzable. Bajar 23 kg (50 libras) podría o no serlo, sobre todo si hay obstáculos que podrían evitar que te ejercites regularmente.
    • Es una buena idea anotar todas las restricciones que es probable que enfrentes al hacer esta evaluación. Esto te ayudará a desarrollar un panorama completo de la tarea a la que te enfrentas.
  2. Evalúa tu nivel de compromiso. Incluso si un objetivo es teóricamente alcanzable, debes estar comprometido a hacer los esfuerzos necesarios para alcanzarlo. Hazte las siguientes preguntas:
    • ¿Estás preparado para comprometerte a alcanzar tu objetivo?
    • ¿Estás dispuesto a cambiar drásticamente o por lo menos a adaptar algunos aspectos de tu vida?
    • Si no, ¿hay algún objetivo más alcanzable hacia el que estés dispuesto a trabajar?
    • Tu meta y tu nivel de compromiso deben coincidir. Es posible que te sea más fácil comprometerte a bajar 9 kg (20 libras) para empezar, pero 23 kg (50 libras) podrían parecer más abrumadores. Sé honesto contigo mismo sobre los cambios que estás dispuesto a hacer.
  3. Establece un objetivo que puedas lograr. Una vez que hayas considerado los desafíos a los que te enfrentas y tu nivel de compromiso, ajusta tu meta según sea necesario.
    • Si decides que tu meta actual es alcanzable, puedes pasar al siguiente paso. Pero, si concluyes que realmente no es una meta razonable, considera revisarla. Esto no significa que tengas que rendirte del todo. Simplemente significa adaptar tu meta para ajustarla a tu realidad.

Hacer que tu meta sea relevante (R)

  1. Reflexiona sobre tus deseos. La relevancia está estrechamente relacionada con la factibilidad de una meta. Esta es la R en SMART. La pregunta sobre la cual reflexionar aquí es si esta meta será gratificante para ti como persona.
    • Este es el momento de revisitar la pregunta del "por qué". Pregúntate si esta meta realmente cumplirá tus deseos o si hay una meta diferente que sea más importante para ti.
    • Por ejemplo, imagina que estás postulando a universidades. Es posible que seas capaz de obtener un título de Física en una universidad grande y prestigiosa. La meta es alcanzable. Pero, si esta no es una carrera o un ambiente que te hará feliz, podrías considerar revisar tu meta. Un programa de Lengua en una universidad de artes liberales más pequeña podría adaptarse mejor a ti.
  2. Considera tus otras metas y circunstancias. También es importante considerar cómo tu meta encaja con otros planes que tengas en tu vida. Los planes en conflicto pueden crear problemas.
    • En otras palabras, es importante determinar si tu meta encaja con el resto de lo que esté sucediendo en tu vida.
    • Por ejemplo, imagina que tu meta es ir a una universidad prestigiosa. Sin embargo, también quieres quedarte a cargo del negocio familiar en los siguientes años. Esto crea un conflicto, sobre todo si el negocio no está ubicado cerca de una universidad prestigiosa. Tendrás que reconsiderar una o ambas de estas metas.
  3. Ajusta tu meta en cuanto a la relevancia. Si decides que tu meta es relevante y que funcionará bien con tus otros planes, puedes pasar al último paso. Si no, tendrás que hacer más revisiones.
    • Cuando estés en duda, opta por aquello que te apasione. Una meta que te importe profundamente será tanto más relevante como alcanzable que una en la que solo estés un poco interesado. Una meta que cumpla tus sueños será mucho más motivadora y merecerá mucho más la pena para ti.

Hacer que la meta tenga un tiempo limitado (T)

  1. Elige un periodo de tiempo. Esto significa que tu meta debe tener un plazo o debe haber una fecha establecida para su terminación.
    • Establecer un periodo de tiempo para tu meta te ayuda a identificar y ceñirte a las acciones específicas que tienes que realizar para trabajar hacia esa meta. Esto elimina la cualidad nebulosa de "en algún momento del futuro" que el establecimiento de metas a veces estimula.
    • Cuando no estableces un periodo de tiempo, no hay una presión interna para lograr la meta, así que a menudo puede terminar olvidada.
  2. Establece puntos de referencia. Sobre todo si tu meta es muy de largo plazo, puede ser útil dividirla en metas más pequeñas. Esto puede ayudarte a medir tu progreso y hacer que sea manejable.
    • Por ejemplo, si tu meta es bajar 9 kg (20 libras) en los siguientes 5 meses, establecerías una meta de referencia de alrededor de 450 g (1 libra) a la semana. Esto es menos abrumador y crea un incentivo para un esfuerzo constante en lugar de un gran empujón para bajar de peso durante los últimos dos meses. Puedes conseguir una aplicación que monitoree tu dieta y ejercicio para asegurarte de que sigas los pasos necesarios para alcanzar tu meta todos los días. Y, si esto resulta ser demasiado para ti, puedes regresar y revisar la meta para hacerla más manejable.
  3. Enfócate en el largo y el corto plazo. El progreso constante hacia tus metas significa vigilar el hoy y el futuro. Dentro de tu periodo establecido de tiempo, podrías preguntarte:
    • ¿Qué puedo hacer hoy para alcanzar mi meta? Si la meta es bajar 9 kg (20 libras) en cinco meses, una meta diaria podría ser hacer 30 minutos de ejercicio todos los días. Otra podría ser comer bocaditos saludables como frutas y nueces en lugar de papas fritas.
    • ¿Qué puedo hacer a lo largo de las siguientes 3 semanas para alcanzar mi meta? Aquí la respuesta podría involucrar la creación de un plan detallado de comidas o un horario de ejercicios.
    • ¿Qué puedo hacer a largo plazo para alcanzar mi meta? Aquí, tu enfoque será en no recuperar el peso y en formar hábitos que promuevan una dieta saludable y un estilo de vida activo a largo plazo. Podrías considerar, por ejemplo, unirte a un gimnasio o equipo de deporte.

Consejos

  • Haz una lista de los hitos importantes en el camino hacia tu objetivo. Puedes emparejar cada hito con una recompensa. Los pequeños incentivos pueden ayudar a mantenerte motivado.
  • Trata de hacer una lista de las personas y recursos que necesitarás para lograr tu meta. Esto puede ayudarte a ser estratégico en cuanto a seguir los pasos que tienes que seguir para alcanzarla.

Advertencias

  • No establezcas tantas metas que sea imposible priorizarlas. Sentirás que no logras nada y es probable que te sientas abrumado.
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