Cómo mantener el equilibrio entre el trabajo y la vida

Опубликовал Admin
2-01-2017, 09:06
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¿Quieres el trabajo perfecto y una familia feliz y sana? Si quieres los dos, tienes que lograr un equilibrio. Esto significa que tienes que ordenar tus prioridades, tomar decisiones estratégicas con tiempo y hacer un uso eficiente de tu tiempo.

Tener la mentalidad correcta

  1. Decide qué es lo importante para ti. ¿Es más importante el trabajo o la familia? Ambos son necesarios, así que debes tomar decisiones a conciencia para equilibrar tu tiempo y tus compromisos.
    • Todo es cuestión de perspectiva. A veces, solo un pequeño cambio en la manera en que ves las cosas puede marcar la diferencia. Pon tus prioridades en orden. Procura buscar el contentamiento en vez de llenar tu cuenta bancaria. Planifica las vacaciones. Sorprende a tu pareja. Ve a un partido de fútbol con los niños y al mismo tiempo pon tu alma y corazón en tu trabajo durante las horas laborales.
  2. Ten objetivos laborales. Nadie quiere que un empleo sin futuro nos asfixie, ¿cierto? Piensa en metas realistas que puedas lograr en el trabajo. Cuando tengas éxito, las recompensas se desbordarán en tu vida familiar. Los objetivos laborales pueden ser de corto plazo y de largo plazo.
    • Ten objetivos de corto plazo. ¿Qué esperas lograr el próximo mes? ¿Quieres aumentar la eficiencia de tu departamento? Procura abordar los problemas antiguos de maneras nuevas. Cuando se trata de eficiencia, ningún problema es demasiado pequeño para reconsiderarlo. ¿Quieres traer un poco de cambio en tu ambiente laboral? Expresa tus metas por más pequeñas que sean. A la administración superior le encantará ver gente con iniciativa.
    • Ten objetivos de corto plazo. Muchos de estos tomarán años en cumplirse, pero tener un objetivo a largo plazo o varios te ayudará a motivarte para aprovechar al máximo el tiempo en el trabajo. ¿Quieres subir peldaños de la escalera profesional? ¿Quieres un aumento? Piensa en dónde te gustaría estar en 5 años. Si tu respuesta es: “No en este trabajo”, entonces quizá tengas que empezar a pensar en estrategias que te ayuden a materializar esos objetivos.
  3. Ten metas en tu vida. Si también tienes metas en casa, puedes afectar positivamente tu vida laboral. Procura el crecimiento personal. Aprende algo nuevo, ya sea que se relacione con tu trabajo o no. Cuando uno aprende, el cerebro constantemente aplica el conocimiento nuevo en las tareas conocidas. Es muy probable que también empieces a pensar en mejores maneras de hacer tu trabajo.
    • Piensa también en tus metas personales a largo plazo. ¿Quieres tener hijos, casarte o mudarte? Toma en cuenta lo que es importante para ti en casa y luego toma decisiones laborales que te ayuden a alcanzarlas.

Planificar con cuidado

  1. Escoge una línea correcta de trabajo. El perfil laboral tiene el protagonismo más importante a la hora de mantener un equilibrio entre el trabajo y la vida familiar. Si te encanta el trabajo que haces, lograr un equilibrio será más sencillo.
    • Escoge una profesión que te dé satisfacción. Todo trabajo tiene una serie de dificultades y plazos de entrega. Si estás satisfecho con lo que has logrado, o si incluso estás orgulloso por un trabajo bien hecho, podrás centrar toda tu energía en el trabajo mientras estés ahí.
    • Quizá tengas que cambiarte de trabajo. Algunos trabajos y jefes son demasiado exigentes. Si el salario o el nivel de satisfacción de tu trabajo actual no es el suficiente para retenerte y para compensar el tiempo con tu familia, es probable que sea hora de buscar otro empleo.
  2. Piensa en el equilibrio entre el trabajo y la vida cuando estés haciendo planes con tu familia. Así como tomarías en cuenta la manera en que el trabajo afecta tu familia, también debes pensar en la manera en que tu familia afecta tu capacidad de terminar tus responsabilidades.
    • Haz preguntas sobre quién debe trabajar en tu familia. ¿Deben trabajar tanto el esposo como la esposa? ¿Qué efecto, tanto económico como personal, tendrá esto? ¿Cuántos niños podemos cuidar mientras los dos trabajamos? ¿Hay algunos familiares en que podamos confiar para compartir la carga?
  3. Toma en cuenta los compromisos a largo plazo. A veces, encontrar el equilibrio entre el trabajo y la vida es más que solo equilibrar la vida familiar con el trabajo. Toma en cuenta las siguientes preguntas:
    • ¿Quieres ser parte de otras comunidades? ¿Eres voluntario y tu trabajo te da el tiempo suficiente para hacerlo?
    • ¿Y qué de los pasatiempos? ¿Tu empleo actual te permite hacer cosas que te hacen feliz fuera del trabajo?
    • ¿Tienes otros compromisos de tiempo en tu vida laboral? ¿Cuánto tiempo viajas para ir al trabajo? Si optas por vivir lejos del trabajo, pasarás mucho más tiempo todos los días para ir y regresar del trabajo. Luego están los costos de mantener un auto. Considera la posibilidad de encontrar una casa más cerca del trabajo.

Aprovechar el tiempo al máximo

  1. Organízate. Usa listas de tareas pendientes en el trabajo y en casa. A veces, puede ser difícil hacer malabares para terminar todas las tareas pendientes. Haz listas en orden de importancia. Haz las tareas más difíciles o importantes temprano en la mañana para que tengas que hacer las tareas más fáciles progresivamente durante el día.
    • No borres las tareas hechas en tu lista. Algunos tachan o borran por completo las tareas hechas. Muchos sicólogos concuerdan que también hay que hacer una lista de las cosas que se han llevado a cabo. Esto nos hace recordar lo productivos que hemos sido.
  2. Ten una agenda laboral. Al final de cada día laboral, escribe lo que tienes que hacer el siguiente día y lo que piensas sobre el hecho de alcanzar esas metas eficientemente. Así, sabrás que puedes volver al trabajo más fácilmente la siguiente mañana. También te sentirás mejor por si dejas tareas sin terminar.
  3. Dibuja una línea entre la vida profesional y personal. Esta es una regla muy importante que solemos pasar por alto o incumplir. Quizá a veces tu jefe te impida marcar estrictamente el tiempo entre el trabajo y la casa. A veces, tendrás plazos de entrega que te obligarán a trabajar en casa.
    • Esfuérzate lo más que puedas para cumplir esta regla. Puede ser difícil y si parte de tu trabajo es trabajar desde casa, reduce al máximo la cantidad de tiempo que pases en casa. Limita tu trabajo en casa a horas específicas del día en ciertos días. Así que, si designas los lunes en la noche para trabajar, trata de no hacerlo otros días de la semana.
    • No vayas a casa para empezar a trabajar inmediatamente. Lo primero que debes hacer al llegar a casa es atender a tu familia. Pregúntale a tu pareja cómo le ha ido. Si tienes hijos, siéntate con ellos, juega con ellos y ayúdales con sus tareas. Solo después de satisfacer las necesidades de tu familia debes volcar tu mente nuevamente en el trabajo.
    • Si trabajas desde casa, tienes que buscar una manera de controlarte. Designa una hora cuando tengas que dejar de trabajar. También puedes designar ciertos ambientes en tu casa solo para trabajar.
  4. Controla tus hábitos de correo electrónico. El correo electrónico es una espada de doble filo. Acelera la comunicación en una empresa, pero la cantidad de tiempo que pases revisándolo podría menguar tu productividad. Considera la posibilidad de solo revisar tu correo en momentos designados. Revísalo en la mañana, una vez después del almuerzo y una vez antes de que termines tu día. Esto te permitirá responder correos electrónicos críticos y responder con puntualidad.

Cuidar de ti mismo

  1. Cuenta con tus amigos y familiares. No tienes que llevar el peso del trabajo y la vida sobre tus hombros. Habla con tu familia. Avísales cuándo estás estresado y tienes un problema en el trabajo. Es muy probable que no tengan problema en escucharte. Y después te sentirás mejor. Todos necesitan redes de apoyo.
  2. Tómate tiempo para ti. Puede ser agotador tener que desempeñar el papel de empleado y otro en la familia. Tienes que relajarte. Juega golf, ve de compras o mira una película. Deshazte de la presión antes de que se acumule y explotes. Tómate algún tiempo donde en lo único que te preocupes sea en ti mismo. Esta es la clave. Ten un tiempo solo para ti.
  3. Duerme lo suficiente. Hazlo una prioridad. Quizá estés corriendo contra plazos de entrega o tengas muchas tareas que tengas que completar contra reloj. Sin dormir, el cerebro no podrá funcionar a un nivel uniforme para encargarse de todas esas tarea. Duerme tus 8 horas cada noche.
  4. Come sano. Es tentador agarrar comida chatarra mientras se corre de la oficina a la casa. Tómate tu tiempo para comer sano. Una nutrición sana se traduce en más energía, que necesitarás para mantener un equilibrio.
  5. Ejercítate. Ejercitarse, caminar, trotar o nadar en una piscina puede ser excelente por muchos motivos. Así tendrás tiempo para ti mismo. Mientras uno ejercita, el cerebro continúa examinando los problemas del trabajo o de la casa. Con el tiempo, descubrirás las respuestas. El resultado más obvio es que te sentirás mejor contigo mismo y en general. Estos beneficios hará que mantener el equilibrio entre el trabajo y la vida sea más fácil.
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