Cómo arreglar una relación

Опубликовал Admin
5-01-2017, 09:18
547
0
Si tu relación afronta un problema, no eres el único que pasa por ello. En algún punto, la mayor parte de las personas tienen dificultades en sus relaciones. No obstante, pueden arreglar las cosas si optan por resolverlas juntos, empezando por comprender cuál ha sido el problema.

Comprender cuál es el problema

  1. Identifica los problemas. Tu relación podría estar infestada de cualquier cantidad de problemas. Quizás sea uno de ustedes el que contribuya más con los problemas o quizás no estén formando un vínculo. Debes identificar los signos y los síntomas de los problemas que vas a afrontar. Aquí te indicamos qué es lo que debes observar:
    • Sientes que tu pareja desea que seas una persona diferente, como cuando desea que no hagas determinadas cosas que comúnmente te agradan, cuando quiere que tu personalidad cambie o cuando intenta controlarte a ti y tus acciones. Lo opuesto también ocurre; es decir, si sientes que sigues deseando que tu pareja cambie, esto podría indicar la presencia de un problema.
    • Discuten sobre lo mismo una y otra vez, o nunca resuelven sus diferencias.
    • Notas que ya no pasan tanto tiempo juntos como antes o como te gustaría que fuese.
    • En la relación, uno de ustedes cuenta con más control sobre los recursos o considera que la relación no es equitativa en alguna manera.
  2. Conversa con tu pareja sobre ello. Menciona que consideras que tu relación afronta un problema. Sé lo más específico posible cuando hables sobre lo que consideras es el problema, pero asegúrate de no estar furioso cuando lo menciones. Emplea un tono de voz calmado cuando hables sobre lo que crees que anda mal en la relación.
    • Por ejemplo, podrías decir algo como “Amor, quisiera tomarme un tiempo para hablar contigo sobre nuestra relación. Creo que en estos días hemos tenido dificultades para entablar un vínculo y me gustaría conversar sobre la manera de resolverlo”.
    • Los estudios han indicado que hablar con frecuencia sobre lo que anda mal y lo que va bien puede ser de utilidad para desarrollar una mejor relación a largo plazo, ya que no reprimirás los problemas pequeños, lo que podría hacer que se vuelvan más graves.
  3. Préstale atención a los patrones, no a las personas. Esto quiere decir que es bastante común echarles la culpa a los demás por los problemas. Podrías notar que dices algo como “Detesto que dejes los platos sucios en el lavabo”, con lo cual básicamente le echarás la culpa a la otra persona. En lugar de ello, enfócate en los patrones. Por ejemplo, podrías decir algo como “Si olvido descargar el lavaplatos, sueles dejar los platos sucios en el lavabo. Esto luego hace que tenga que lavar una pila de platos. ¿En qué manera podemos resolver este problema?”.

Aprender a conversar mejor

  1. Deja de reprimir las cosas. Si hay cosas pequeñas que te molestan y que optas por contener, estas explotarán cuando pases un mal momento. Si las afrontas en el momento en el que surjan, no serán un problema considerable.
  2. Controla tus emociones. Si notas que inicias una discusión cuando estás enojado o que te enojas cuando tienes una discusión, es probable que requieras un tiempo para calmarte. Solo tú sabes qué es lo que te calma. Quizás debas dar una caminata breve, escuchar música o tomar una ducha relajante. Asimismo, puedes contar hasta diez o respirar profundo un par de veces. Sin importar lo que sea, tómate unos minutos para tranquilizarte, antes de proseguir con la discusión.
    • Identifica lo signos de advertencia. Si notas que sientes la necesidad absoluta de ganar una discusión, es el momento de tomarte un descanso. Si llegas a este punto, es probable que digas algo de lo que podrías arrepentirte o que haga que la discusión se extienda más de lo aconsejable.
  3. Ten en cuenta la situación que la otra persona está afrontando. Si estás enojado, solo pensarás en la manera en la que te han ofendido. No obstante, abandonarás esos pensamientos tan pronto como te obligues a tener en cuenta la situación que la otra persona está afrontando. Si muestras empatía, esto puede ser de utilidad para reducir tu furia.
    • Es esencial que muestres respeto por lo que tu pareja sienta, ya que tiene derecho a sentir y expresar sus emociones, sin importar cuales sean. Puedes pensar que tu pareja tiene razón con respecto al problema o que está equivocada; en cualquier caso, debes validar lo que sienta.
  4. Escucha con atención. Si escuchas lo que la otra persona desea decir, esto puede ser de utilidad para empezar a sentir empatía por lo que siente. No ignores sus palabras. Tienes que reflexionar sobre lo que dice y quizás también intentar comprender el significado de sus palabras.
    • Una manera de demostrar que la escuchas consiste en resumir lo que ha dicho. Por ejemplo, puedes decir algo como “Escuché que dices que te frustra tener que realizar la mayor parte de las tareas domésticas”.
    • Otra manera de demostrar que la escuchas consiste en hacerle preguntas pertinentes para cerciorarte de comprender lo que haya dicho.
  5. Expresa tu opinión de manera tranquila y clara. También tienes derecho a expresar lo que sientes y piensas. La clave consiste en mantener la tranquilidad. Asimismo, es esencial expresar con claridad lo que piensas y sientes. Es probable que tu pareja te lea la mente y sepa cuáles son tus pensamientos y emociones.
    • Sigue conversando sobre lo que piensas del problema, en lugar de echar la culpa. Dicho de otro modo, empieza con frases en “primera persona”, en lugar de emplear la “segunda persona”. Por ejemplo, podrías decir algo como “Siento ansiedad cuando la casa está sucia. ¿Podemos elaborar un horario para la limpieza de la casa, para poder tener las cosas bajo control?”, en lugar de algo como “¡Nunca me ayudas a limpiar la casa!”.
  6. Busca maneras de hacer concesiones. La clave para cualquier relación consiste en aprender a hacer concesiones. Debes tener en cuenta que no ganarás todas las discusiones, ya que las relaciones implican el hecho de dar y recibir. Hacer concesiones consiste en llegar a un acuerdo, y en que ambos cedan un poco en relación con el problema.
    • Conversa sobre tus necesidades y deseos. Si pueden determinar lo que ambos necesitan, pueden ceder un poco en sus “deseos”. Básicamente, tienes que determinar lo que consideras más importante y menos importante, y aprender a ceder en las áreas que tengan menor importancia.
    • Si detestas limpiar el baño, pero tu cónyuge desea que ayudes más en la casa, podrías dividir las tareas en las que consideres más tolerables y las que ella considere más tolerables.
  7. No recuerdes el pasado. Si tienes una discusión, puedes sentir la tentación de decir apodos o hacer comentarios injustos que mencionen algo sobre el pasado. Sabrás la manera de enfurecer a tu pareja, ya que la conoces muy bien. No obstante, esto solo hará que todos estén más furiosos e incluso podría perjudicar la relación de manera definitiva. Mantente centrado en el problema en cuestión.

Volver a formar el vínculo

  1. Convierte a tu relación en una prioridad. La apatía puede representar un problema en tu relación. Con el tiempo, te acostumbrarás a tener una relación y dejarás de esforzarte como antes lo hacías. Cuando comprendas la manera en la que puede volverse un problema, podrás esforzarte para hacer que cambie.
  2. Muestra respeto. Su relación puede perjudicarse más con facilidad si se tratan el uno al otro con crueldad. Si se esfuerzan para tratarse el uno al otro con amabilidad y dulzura, esto puede ser de utilidad para volver a desarrollar el vínculo que antes tenían.
  3. Tómense un tiempo para formar un vínculo. Si tienes una nueva relación, pasarás tiempo conversando con la otra persona y aprendiendo sobre sus gustos. Hablarán sobre sus miedos y sus intereses, lo que adoran y lo que detestan. Si su relación ya lleva cierto tiempo, es probable que hayan dejado de hacerlo. Si es así, deben esforzarse de manera consciente para volver a formar ese vínculo; para lo cual, tendrán que reservar un tiempo todos los días para conversar. Reserva un tiempo para estar a solas y, si pasan tiempo juntos, intenten conversar sobre algo más profundo que los dramas cotidianos que conforman sus vidas.
  4. Intenten salir de nuevo en citas. Otra manera de volver a formar un vínculo consiste en planificar salir en citas. Al planificar, tendrás algo que esperar con ansias, además reservarás un tiempo especial para estar a solas con la otra persona.
  5. Recuerden tocarse el uno al otro. El contacto físico es un elemento muy importante de una relación y no solo consiste en tener sexo. Besarse, tomarse de las manos, tocar el brazo de tu pareja y acurrucarse en el sofá son maneras de pasar un momento de intimidad. El contacto físico permite que desarrolles un vínculo con tu pareja.

Determinar la manera de seguir adelante

  1. Concibe soluciones sólidas. Cuando hayan determinado cuáles son algunos de sus problemas, conversen sobre las soluciones. ¿En qué manera puedes solucionar el problema de modo que ambos consideren aceptable? Dicho de otro modo, deben llegar a un acuerdo.
    • Empieza con el punto en el que ambos estén de acuerdo. Ambos podrían estar de acuerdo al menos sobre el problema, o quizás puedan estar de acuerdo con la primera medida a adoptar para resolverlo. Por ejemplo, quizás estén de acuerdo en que sienten que no hay un vínculo que los una. Tal vez debas tomar la iniciativa y acordar que deben pasar más tiempo juntos.
  2. Elaboren un plan juntos. Luego de estar de acuerdo con las soluciones, es el momento de plasmarlas en términos concretos. Por ejemplo, si ambos coinciden en que deben pasar más tiempo juntos, el acuerdo podría ser que deben tener una cita una vez a la semana como mínimo.
  3. Muestren respeto por las necesidades del otro. Cada persona reacciona diferente a las situaciones, lo que quiere decir que cada persona cuenta con necesidades emocionales distintas. Por ejemplo, tu pareja podría necesitar más tiempo a tu lado después de haber tenido problemas; por ello, intenta estar con ella.
  4. Sigan comunicándose. Si sientes la necesidad de hablarle enojado a tu pareja, evalúa tus sentimientos. En lugar de ello, expresa lo que te hace sentir y la razón de ello. Dicho de otro modo, debes esforzarte constantemente en la manera en la que te comunicas con tu pareja, ya que ella no podrá adivinar lo que piensas o sientes.
    • Por ejemplo, si tu pareja indica que desea salir a cenar a un establecimiento que le agrada, es probable que desees hablarle de manera furiosa por querer gastar dinero cuando su presupuesto es limitado. En lugar de hacerlo, di algo como “Gastar dinero en este momento me provoca ansiedad, ya que hemos tenido dificultades para cubrir los gastos hasta el día de pago. ¿Podemos llegar a un acuerdo y hacer un picnic en algún otro lugar?”.
  5. Recuerda dedicarle un tiempo a tu desarrollo personal. Podrías sentir la tentación de solo centrarte en tu relación; sin embargo, también debes dedicarle un tiempo al desarrollo de tus propios intereses. Podrás contribuir más con la relación si te encuentras a solas como persona independiente; por ello, es esencial que pasen tiempo alejados el uno del otro.
  6. No dudes en acudir a un consejero. La orientación puede ser de utilidad para su relación, incluso si tu pareja no quiere participar junto contigo. Esto te ayudará, ya que empezarás a cambiar tu persona y la manera en la que interactúas con otros, incluida tu pareja. Será incluso mejor si tu pareja está dispuesta a participar contigo.

Advertencias

  • Si tienes una relación abusiva, es el momento de terminarla. No debes intentar arreglar la relación si tu pareja te ha lastimado a nivel físico o si te ha denigrado en reiteradas ocasiones.
Теги:
Información
Usuarios que están en este grupo no pueden dejar comentarios en la página