Cómo controlar el dolor después de una cirugía de reemplazo de rodilla

El reemplazo total de rodilla es un tipo de cirugía en la que se sustituye la articulación de la rodilla enferma por un material artificial, como el titanio y el plástico. La causa más común de este procedimiento en los Estados Unidos es la osteoartritis aguda (el tipo que implica el desgaste y la ruptura). Solo en este país se llevan a cabo al menos 600 000 operaciones al año. Debido a su naturaleza particularmente invasiva, la cirugía de reemplazo de rodilla puede generar mucho dolor posoperatorio, así que es muy importante aprender a controlarlo.

Controla el dolor en casa

  1. Descansa y eleva la pierna. Una vez que te den de alta en el hospital, te indicarán que debes reposar y poner la pierna en alto los primero días a fin de contribuir a que la inflamación y la hinchazón disminuyan, lo que también reducirá el dolor. Cuando estés sentado en el sofá o en una silla, eleva tu pierna sobre un par de almohadas, pero trata de no extender demasiado la rodilla pues podrías forzarla. Mantén un poco flexionada la articulación mientras reposas. Piensa en usar una almohada debajo de la rodilla por la noche mientras duermes sobre tu espalda.
    • El reposo absoluto en cama no es una buena opción después de la cirugía porque se necesita un poco de movimiento (incluso en las articulaciones cercanas como las caderas y el tobillo) para estimular la circulación y la curación.
    • Otro método eficaz para reducir el dolor y la hinchazón, y evitar la formación de coágulos de sangre es utilizar medias de compresión. Al principio, utilízalas día y noche, y después de unas semanas, solo para dormir.
    • Existen dos tipos de reemplazos de rodilla: el total y el parcial. La recuperación de un reemplazo total demorará más tiempo: entre 3 y 5 días en el hospital, y un periodo total de 1 a 3 meses.
  2. Al comienzo, ponte hielo en las rodillas. Mientras tu rodilla todavía esté en la fase aguda (inflamación y dolor significativos), aplícale hielo, pues es un tratamiento efectivo para prácticamente todas las lesiones musculoesqueléticas agudas. La terapia de frío debe aplicarse al área que rodea el corte para reducir la hinchazón y el dolor, en especial en los músculos. Debes ponerte el hielo cada 2 a 3 horas por 20 minutos y durante unos cuantos días. Después, reduce la frecuencia conforme el dolor y la hinchazón vayan disminuyendo.
    • Comprimir el hielo contra la rodilla con un vendaje o un apoyo elástico también contribuirá a controlar la inflamación, pero no lo sujetes muy fuerte porque la obstaculización total de la circulación podría provocar más daños en la articulación de la rodilla y en la parte inferior de la pierna.
    • Siempre envuelve el hielo o las bolsas de gel refrigerante en una toalla delgada para evitar que tu piel se congele.
    • Si no tienes hielo o bolsas de gel, utiliza una bolsa de verduras congeladas que tengas en el congelador.
  3. Utiliza muletas para moverte. Durante las primeras semanas después de la operación, trata de utilizar muletas (que normalmente te las dan en el hospital) para caminar a fin de no inflamar la rodilla. Es buena idea moverla un poco después de unos cuantos días después de la operación, pero no debes apoyar todo tu peso en ella al caminar hasta dentro de una o dos semanas, cuando los músculos que la rodean hayan empezado a sanarse y a recuperar su fuerza.
    • Después de 3 a 6 semanas luego de la cirugía de reemplazo de rodilla, podrás reanudar la mayor parte de tus actividades normales de la vida cotidiana (como caminar y agacharte).
    • Luego de unas semanas después de la cirugía, es normal que un poco de dolor persista al caminar o realizar otros movimientos con la rodilla, en especial por las noches.
    • Si te han hecho un reemplazo de rodillas, no intentes conducir un auto hasta que esté totalmente recuperado, lo que podría tomar unos meses.
  4. Toma los medicamentos como te lo indicaron. Es muy probable que te administren medicamentos (sea por vía oral o intravenosa) mientras estés en el hospital y luego te receten fármacos fuertes para tomar en casa. Estos podrían ser opiáceos, como la morfina, el fentanilo o la oxicodona, que es posible que tengas que tomar por unas cuantas semanas. La administración de medicamentos es una parte importarte del control del dolor, así que sigue al detalle las instrucciones de tu médico y ten en cuenta que abusar de los analgésicos puede provocar dependencia.
    • Como alternativa, es posible que te receten antiinflamatorios no esteroideos (AINE) fuertes y de venta con receta, como el ibuprofeno o el naproxenos, así como analgésicos como el paracetamol. Después de unas cuantas semanas, podrás pasar a opciones menos fuertes de venta libre.
    • Evita tomar los medicamentos con el estómago vacío pues podrían irritar su revestimiento y aumentar el riesgo de que aparezcan úlceras estomacales.
    • También podrían ser beneficiosas las cremas analgésicas que contienen capsaicina, mentol o salicilato.
    • Es posible también que tu médico te recete antibióticos a corto plazo para disminuir el riesgo de infección.
  5. Considera el calor húmedo luego de la fase aguda. Después de que la inflamación y el dolor en la rodilla y el área de alrededor hayan disminuido en gran medida, piensa en aplicarte calor húmedo. Este provoca una ligera dilatación en los vasos sanguíneos y ayuda a aliviar la rigidez. Las bolsas herbales para microondas funcionan bien y por lo general contienen agentes de aromaterapia (como la lavanda) que tienen propiedades relajantes.
    • Con el permiso de tu médico, hazte un baño tibio de inmersión de la pierna con sales de Epsom, que pueden reducir de manera significativa el dolor y la hinchazón, en especial en los músculos. El magnesio que contienen las sales contribuirá a que los músculos se relajen.
    • Sin embargo, no debes remojar la herida en agua hasta que esté completamente cerrada y seca.

Busca tratamiento médico

  1. Busca un tratamiento de fisioterapia. La terapia física es una parte muy importante de la rehabilitación después de la cirugía de rodilla y podría iniciarse hasta 48 horas después de la operación. Un fisioterapeuta puede enseñarte estiramientos específicos y personalizados, así como ejercicios de fortalecimiento y movilización para tu rodilla que está en proceso de recuperación. Por lo general, se utilizan inmovilizadores de rodilla para estabilizarla durante la terapia física.
    • Normalmente se tiene que ir a fisioterapia de 2 a 3 veces por semana por un periodo de entre 6 y 8 semanas para que tenga un impacto positivo en una rodilla operada. La terapia incluirá un programa gradual para caminar y ejercicios para fortalecer esta articulación.
    • De ser necesario, un fisioterapeuta puede estimular, contraer y fortalecer los músculos debilitados de la pierna por medio de la electroterapia, como en el caso de la electroestimulación muscular.
    • Para controlar el dolor, los fisioterapeutas podrían utilizar una unidad de electroestimulación percutánea (TENS, por sus siglas en inglés) en tu rodilla.
  2. Usa una máquina de movimiento pasivo continuo. Un aparato que puede ayudarte a acelerar la recuperación de la rodilla y disminuir la rigidez es la máquina de movimiento pasivo continuo (MPC). Esta se adhiere a la pierna en recuperación y mueve automáticamente la rodilla con diferentes movimientos hasta por una hora mientras el paciente se relaja. Este tipo de ejercicio pasivo puede mejorar la circulación y reducir el riesgo de que los tejidos suaves que rodean la rodilla sufran contracturas o cicatrices.
    • Las máquinas de MPC también ayudan a prevenir la formación de coágulos de sangre en las piernas.
    • Algunos fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales y rehabilitadores (médicos en esta área) tienen máquinas de MPC en sus consultorios, pero no todos.
  3. Considera la terapia con radiación infrarroja. Se sabe que el uso de ondas de luz de poca energía (radiación infrarroja) puede acelerar la curación de heridas, y disminuir el dolor y la inflamación. Se cree que la radiación infrarroja (por medio de un aparato manual o dentro de un sauna especial) penetra en lo profundo del cuerpo y mejora la circulación porque crea calor y dilata los vasos sanguíneos.
    • En la mayoría de los casos, el dolor empieza a reducirse de manera significativa unas horas después del primer tratamiento de radiación infrarroja.
    • La reducción del dolor por lo general es duradera, por semanas o incluso meses.
    • Los profesionales que utilizarán este método con mayor probabilidad son los quiroprácticos, los ostéopatas, los fisioterapeutas y los terapeutas de masajes.

Utiliza tratamientos alternativos

  1. Prueba los tratamientos de acupuntura. Esta técnica consiste en insertar agujas muy delgadas en puntos de energía específicos en la piel o el músculo con el fin de reducir el dolor y la inflamación, y posiblemente estimular la curación. La acupuntura no se recomienda usualmente para controlar el dolor posoperatorio y solo debe considerarse como una opción secundaria. No obstante, ciertos informes anecdóticos indican que podría ser beneficiosa para diferentes tipos de lesiones musculoesqueléticas. Vale la pena intentarlo si tu presupuesto te lo permite.
    • La acupuntura, basada en los principios de la medicina china tradicional, disminuye el dolor y la inflamación al liberar una variedad de sustancias como las endorfinas y la serotonina.
    • Una gran variedad de profesionales de la salud practican la acupuntura, como algunos médicos, quiroprácticos, neurópatas, fisioterapeutas y terapeutas de masajes. Cualquiera que elijas debe estar certificado por una autoridad competente en acupuntura en tu país.
  2. Hazte un masaje de tejidos profundos. La cirugía de reemplazo de rodilla supone cortar varios músculos que rodean esta articulación con el fin de limpiarla y volver a cubrir los extremos de los huesos. Por lo tanto, los músculos sufren un gran traumatismo, lo que provoca inflamación y espasmos posoperatorios. Sería bueno hacerse un masaje de tejidos profundos unas semanas después de la cirugía pues disminuye los espasmos musculares, combate la inflamación y estimula la relajación. Empieza con un masaje de pierna de 30 minutos que se concentre en los músculos del muslo y los tendones de la corva. Permite que el terapeuta llegue lo más profundo que puedas tolerar sin que te estremezcas de dolor.
    • Siempre bebe bastante agua después de un masaje para eliminar los derivados inflamatorios y el ácido láctico de tu cuerpo. Si no se hace, podrías experimentar dolores de cabeza o náuseas leves.
  3. Experimenta con la terapia de vibración. Esta es una opción interesante para controlar el dolor musculoesquelético. Aparentemente las frecuencias de vibración relajan y fortalecen la musculatura mientras estimulan a los nervios a disminuir el dolor. En cuanto al dolor de rodilla, se puede aplicar las vibraciones principalmente a esta área o a todo el cuerpo, pues se ha comprobado que ambas opciones son efectivas al momento de reducir el dolor en esta parte.
    • Las máquinas de vibración para todo el cuerpo son difíciles de encontrar en los centros de rehabilitación y probablemente sean demasiado costosas como para comprarlas para la casa, así que piensa en aparatos más pequeños que hagan vibrar tus pies o la parte inferior de tus piernas.
    • Un masajeador manual con vibraciones es otra opción que podría lograr estimular y reducir el dolor en los músculos que rodean la rodilla.

Consejos

  • No debes hacer sentadillas, saltar, retorcerte o arrodillarte en superficies duras por unas cuantas semanas después de la cirugía de rodilla.
  • La mayoría de las personas caminan con muletas durante 3 a 4 semanas, y luego utilizan un bastón por 2 a 3 semanas más antes de poder caminar normalmente.
  • La mayoría de los pacientes logran flexionar la rodilla en 90 grados (doblarla en ángulo recto) en la segunda semana después de la cirugía y al final pueden llegar a más de 110 grados de flexibilidad.
  • Algunos ejercicios y actividades que se recomienda realizar después de una cirugía de rodillas (después de al menos un par de semanas) son la natación, los aeróbicos acuáticos, el ciclismo y el baile.

Advertencias

  • Ponte en contacto con tu médico inmediatamente si presentas los siguientes síntomas de una infección: fiebre mayor a 37,8 ºC (100 ºF), escalofríos, drenaje de pus por el corte, mayor rojez, hinchazón o dolor en la rodilla.
Información
Usuarios que están en este grupo no pueden dejar comentarios en la página