Cómo identificar si tu hijo tiene dislexia

Опубликовал Admin
17-01-2017, 09:12
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La dislexia es la más común de todos los trastornos de lectura. Muchos padres notan un problema de aprendizaje en los niños preescolares. Algunos de ellos tienen dificultades para reconocer o crear rimas, aprender el alfabeto, o reconocer la combinación de letras que conforman sus nombres. Para los niños diagnosticados en la escuela elemental, media o superior, los padres podrían describir problemas emocionales o conductuales que acompañaron el fracaso escolar. Si estos problemas te resultan familiares, quizás seas el padre de un niño con dislexia. Aunque se trata de una afección incurable que dura toda la vida, existen formas de ayudar a los niños con dislexia a aprender a superar los desafíos que presenta y continuar teniendo vidas muy exitosas.

Aprender sobre la dislexia y la importancia de diagnosticarla

  1. Supervisa el esfuerzo de tu hijo para completar tareas de lectura. Por ejemplo, una pareja de padres se dio cuenta de que su hijo tenía un problema de lectura cuando no pudo completar una tarea corta del jardín de infancia: leer una lista de palabras que rimen a sus padres. Según las instrucciones dadas por el profesor, a continuación cómo fue el ejercicio:
    • Padre: "Todas las palabras en esta lista riman con ol. Di ol". Niño: "Ol". Padre: "La primera palabra en lista es sol; sol rima con ol. Di ol, sol". Niño: "Ol, sol". Padre (moviendo el dedo para señalar cada palabra): "¿Qué sigue? Ol, sol…(señalando la palabra gol)". Niño: "Gal". Padre: "No, tienes que rimar…ol, sol, g-". Niño: "Gala". Padre (frustrándose): "¡Tienes que concentrarte! Ol, sol, GOL. Pronuncia cada sonido: g-o-l". Niño: "G-o-l". Padre: "¿Ahora qué sigue? Ol, sol, gol, m-" Niño: "Mala". De más está decir, ellos nunca dirán col, rol, bol, trol, tol, crol.
  2. Aprende cómo funciona el cerebro de alguien con dislexia. Si bien, la asociación clásica con la dislexia es una de alguien que "ve" letras y números al revés, lo que realmente sucede es más intenso y radica en cómo funciona el cerebro. Un niño con dislexia tiene dificultades con la “decodificación fonológica”, que es el proceso de separar y juntar las palabras al dividirlas en sonidos individuales mientras se asocian estos sonidos a las letras que los representan. Debido a la forma en la que sus cerebros traducen las letras y los sonidos de un lado a otro, los niños con dislexia suelen leer con más lentitud (menos fluido) y cometen más errores (menos preciso).
    • Por ejemplo, un niño pequeño que lee un libro ve la palabra “can” pero no la reconoce a simple vista. Trata de pronunciar cada sonido, lo que implica separar la palabra y traducir las letras en sus sonidos (can=c-a-n). Mientras tanto, una niña pequeña que escribe una historia quiere deletrear la palabra “can”. Ella dice la palabra lentamente y después trata de traducir los sonidos en palabras (c-a-n=can).
    • Si estos niños no tienen dificultades para la lectura, existe una gran probabilidad de que ambos sean exitosos. Sin embargo, si ellos tienen dislexia, el proceso de traducción (de sonidos a letras o de letras a sonidos) no sale bien y un “can” puede convertirse en “pan”.
  3. Ten en cuenta que la dislexia no es un problema de inteligencia ni de esfuerzo. Lamentablemente, muchas personas creen que los niños con dislexia no logran leer porque no son tan inteligentes o no se esfuerzan lo suficiente; sin embargo, los científicos al comparar los patrones cerebrales informan que estos problemas suceden de la misma manera tanto en niños con alto como con bajo CI.
    • La dislexia no es un signo de un bajo nivel de inteligencia ni de falta de esfuerzo. Simplemente es un diferencia en cómo funcionan algunos cerebros.
  4. Aprende cómo los psicólogos diagnostican la dislexia. Los psicólogos usan el “Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales” para diagnosticar los trastornos psicológicos. Este manual describe la dislexia como un trastorno del desarrollo neurológico en el que una persona tiene una dificultad de codificación. Esta persona lucha para determinar la relación entre deletrear y pronunciar palabras. Las personas disléxicas tienen un problema para concordar las palabras escritas con sus sonidos (un problema de conciencia fonológica).
    • En resumen, la dislexia es un trastorno de lectura que no se debe a un CI bajo ni a la falta de educación ni a problemas con la visión. No tiene nada que ver con lo inteligente que sean ni con si se esfuerzan lo suficiente.
  5. Comprende quién es más propenso a tener dislexia. Los nuevos estudios muestran que la dislexia es una afección genética que se puede heredar. Si es un mal de familia, un niño tiene un mayor riesgo de desarrollar dislexia. Si un niño presenta otros problemas relacionados con el lenguaje, como retraso en el lenguaje, el riesgo de dislexia aumenta. Por lo general, la dislexia se desarrolla en niños pequeños; sin embargo, también podría desarrollarse si el cerebro sufre un daño.
    • En realidad, la dislexia es muy común. Las estadísticas muestran que al 10 % de niños en edad escolar se les ha detectado dislexia; sin embargo, se cree que el otro 10 % permanece sin diagnóstico. Los niños y las niñas parecen desarrollar dislexia en tasas iguales, mientras que a una tasa más elevada de personas zurdas se les detecta dislexia.
  6. Ten en cuenta la importancia de diagnosticar dislexia. Si no se detecta a una edad temprana, la dislexia sin tratar puede tener consecuencias graves. Muchos disléxicos se convierten en delincuentes juveniles (85 % de los delincuentes juveniles estadounidenses tienen trastornos de lectura), desertores de la escuela secundaria (un tercio de todos los estudiantes disléxicos), adultos que son analfabetos funcionales (10 % de los estadounidenses) o en desertores de la universidad (solo el 2 % de los estudiantes universitarios disléxicos se gradúa).
    • Afortunadamente, las personas mejoran cuando la dislexia se detecta y diagnostica.

Buscar signos de dislexia

  1. Detecta dificultades para escribir y leer. Presta atención a los problemas para leer que puedan tener los niños pequeños, incluso si los profesores los descartan como nada de qué preocuparse. Quizás notes que tu hijo tiene más dificultades que sus compañeros cuando aprenda a leer. La dislexia también influye en la coordinación motriz, lo que afecta la habilidad para escribir de forma clara. Los manuscritos difíciles pueden ser un signo de dislexia. Dado que los profesores se basan en la lectura y en la escritura, tu hijo puede tener problemas en muchas o en todas sus clases.
    • Incluso en las clases prácticas, los estudiantes tienen un vocabulario específico sobre un tema; sin embargo, la dislexia dificulta que recuerden las palabras rápidamente, porque la parte del cerebro responsable de concordar los sonidos con los símbolos (como letras o números) es el mismo lugar donde las imágenes concuerdan con los sonidos. ¡Imagina ver un pato y tener problemas al escuchar “cua” en tu mente!
  2. Busca cambios en la conducta de tu hijo. Puede volverse ansioso y frustrarse por los problemas para leer. Si tu hijo no se porta bien en clase, la escuela puede echarle la culpa del fracaso académico a la mala conducta, en vez de reconocer que un trastorno de aprendizaje sea la causa de todos los problemas. Esa confusión interfiere con identificar y tratar la causa de los problemas, la dislexia, lo que puede empeorar los problemas.
    • Cuanto más se atrase académicamente un niño disléxico, aumenta la probabilidad de que tu hijo tenga ansiedad, frustración y una baja autoestima; cualquiera puede causar depresión.
  3. Presta atención a la baja autoestima y a las emociones de tu hijo. Quizás note que odie la escuela, se sienta un estúpido o se llame tonto. Sus compañeros de clase podrían hacer lo mismo, lo que causa problemas de socialización. Quizás tu hijo odie ir a la escuela por la presión y la ansiedad de atrasarse académicamente. La ansiedad es la primera emoción que los niños disléxicos experimentan.
    • Los niveles altos de frustración y la baja autoestima a menudo pueden causar ira. Un estudio de longevidad en niños de 7 años con dificultades para la lectura mostró que al llegar a los 11 años tienen muchos más problemas con la conducta y las emociones que los otros niños, a pesar de recibir apoyo para su discapacidad.
  4. Busca trastornos que compartan síntomas. La dislexia puede ser difícil de diagnosticar, ya que comparte características comunes con otros trastornos. Los niños con un proceso de dislexia a una velocidad más lenta, se esfuerzan para concentrarse y pueden tener dificultades para organizarse y organizar su espacio. Esto también lo presentan los niños con los siguientes trastornos:
    • trastorno por déficit de atención (TDA)
    • trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH)
    • autismo
    • trastorno para las matemáticas
    • trastorno del desarrollo de la coordinación
    • problemas de visión (como cuando los ojos de un niño no siguen algo ni se enfocan en alinearse entre sí)
      • Los terapeutas de la visión aseguran que a varios niños se les diagnostica erróneamente dislexia cuando realmente tienen problemas visuales.
  5. Ten en cuenta la unicidad de tu hijo. La dislexia en un niño luce completamente diferente de la dislexia en otro niño. El trastorno se manifiesta de diversas formas y medidas en aquellos a los que afecta. Es un trastorno altamente individualizado, lo que dificulta su diagnóstico. Quizás notes que tu hijo se esfuerza por comprender lo que los otros le dicen. O, puede tener problemas para organizar y expresar sus pensamientos e ideas.
    • Sin embargo, los psicólogos pueden diagnosticar con éxito a los disléxicos de tan solo cinco años de edad.

Saber qué hacer si crees que tu hijo tiene dislexia

  1. Realiza un cuestionario de evaluación en línea. Existen varios cuestionarios gratuitos de evaluación en línea para la dislexia. Haz que tu hijo tome la prueba para saber si estos acuerdan que la dislexia puede ser el meollo de sus dificultades de lectura.
  2. Reúnete con un especialista. Si parece probable que tu hijo tenga dislexia, lleva los resultados con un especialista como un psicólogo o un consejero escolar que pueda guiarte en obtener un diagnóstico profesional.
    • Si tu hijo asiste a una escuela privada que no tiene especialistas, consulta con la escuela pública local. A menudo, a estas se les pide que atiendan a todos los niños en su distrito, incluso a aquellos que no asisten a una escuela pública.
  3. Reúnete con un proveedor de salud mental. Estos profesionales pueden ser útiles al lidiar con la ira, la ansiedad, la depresión y los problemas con la conducta que a menudo provienen de la frustración disléxica. Estos también son apoyos importantes para los padres que puedan sentirse abrumados por las necesidades de un niño disléxico.
    • Busca proveedores de salud mental en el directorio telefónico, a través del Departamento de Salud local o al hablar con el pediatra o el consejero escolar del niño. También puedes revisar las fuentes de organizaciones como la Asociación Internacional de Dislexia (1-800-ABC-D123, número para EE. UU.), lo que ayuda a los padres de los niños disléxicos; o Learning Ally (1-800-221-4792, número para EE. UU.), que ofrece audiolibros para los lectores disléxicos desde el jardín de infancia hasta para los de edad universitaria y los que están dentro del mundo profesional.
  4. Conoce las opciones educativas de tu hijo. Dado que la dislexia se origina por la forma en la que el cerebro procesa la información, no se puede cambiar ni "curar". Sin embargo, existen formas con las que se puede enseñar la fonética a los niños disléxicos, de forma que sus cerebros comprendan los fundamentos de cómo los sonidos y las letras se relacionan entre sí. Esto les permite ser más exitosos al momento en el que aprenden a leer.
    • Una vez que el profesor sepa que hay un niño disléxico en el aula, varias estrategias se pueden personalizar para apoyar las necesidades de su aprendizaje.
  5. Comprende las adaptaciones emocionales. Una vez que el profesor de tu hijo se entere de que tiene dislexia, el profesor puede realizar algunos cambios para apoyar las necesidades emocionales del niño. Por ejemplo, tu hijo no realizará lecturas difíciles en voz alta que puedan causarle estrés y ansiedad. Esto puede evitar que sus compañeros de clase se burlen.
    • En su lugar, el profesor puede buscar activamente formas de mostrar las fortalezas de tu hijo. De esta forma, el niño puede experimentar el éxito así como los elogios de sus compañeros, lo que aumenta la autoestima positiva.

Consejos

  • Si tú o tu hijo empiezan a sentirse abrumados por este trastorno de lectura, visita http://www.dyslexia.com/famous.htm para revisar un lista de escritores, científicos, políticos, inventores, atletas, animadores, entre otros muy conocidos que han llegado a la cima de sus especialidades a pesar de tener dislexia. Podrías asombrarte y alentarte mucho.
  • Incluso las culturas con lenguajes escritos sin alfabeto, como el chino, tienen personas que luchan contra la dislexia. Los cerebros disléxicos simplemente funcionan de forma diferente al traducir los sonidos y los símbolos que representan esos sonidos.

Advertencias

  • No identifiques la dislexia sin la ayuda de un pediatra. Muchas afecciones pueden causar problemas de desarrollo y algunos pueden ser problemas de salud graves.
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