Cómo criar pollos

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Criar pollos es una manera excelente de crear una parvada sostenible y una habilidad que deben aprender todos los granjeros y aficionados a las aves de corral. De igual forma, evidenciar el proceso es una manera fantástica de aprender, ya que los huevos eclosionan en poco tiempo. Sigue esta guía para empezar a criar pollos por tu cuenta.

Cría a los pollos

  1. Asegúrate de poder albergar a los pollos nuevos. Muchas personas no tienen en cuenta que si deciden criar pollos, al final tendrán muchos más animales que al principio. Asegúrate de que el gallinero esté listo para alojar a los pollos nuevos.
  2. Decide si quieres arriesgarte a tener más gallos. Es probable que la mitad de los pollos que críes sean machos. Los pollos machos no ponen huevos, no proporcionan mucha carne, consumen más alimento y hacen mucho más ruido. Ten en cuenta que si crías pollos, con seguridad tendrás que lidiar con gallos.
  3. Consigue un gallo. Necesitas un gallo que esté en condiciones reproductivas perfectas para fertilizar los huevos de las gallinas. No es necesario que el gallo sea de la misma raza de las gallinas para que se aparee con ellas. Debes tener 1 gallo por cada 10 gallinas.
    • Trata de encontrar un gallo que sea hijo de un buen gallo de cría. El color de sus ojos debe ser parejo, sus patas no deben tener deformidades y su cresta debe verse como la cresta común de su raza.
    • Prepárate pare el ruido. Los gallos son animales ruidosos. En muchas ciudades y suburbios existen leyes que prohíben la tenencia de gallos debido al ruido, así que asegúrate de que puedas tener uno de estos animales legalmente. Si no es así, tendrás que comprar huevos fertilizados para incubar.
    • Algunas razas pueden ser muy agresivas. Asegúrate de elegir un gallo apacible, en especial si tienes niños.
  4. Empieza a criar los pollos en la primavera. A pesar de que puedes criar pollos en casi cualquier momento del año, aquellos que nazcan en la primavera tenderán a ser más fuertes y empezarán a poner huevos en el otoño. No tienes que hacer nada especial para que los pollos empiecen a reproducirse; solo pon el gallo en el gallinero y deja que la naturaleza siga su camino.
    • Asegúrate de que las gallinas y el gallo coman alimentos de buena calidad. Esto garantizará que sus sistemas reproductivos estén lo más saludables posible.
    • Si vas a criar la segunda o tercera generación de pollos, ten mucho cuidado con la endogamia. Trata de etiquetar a las gallinas para que sepas cuáles tienen vínculos de sangre con el gallo. De igual forma, puedes mantener alejado al gallo y dejar que entre en contacto únicamente con las gallinas que quieras que procreen o conseguir un gallo nuevo cada año.
  5. Decide si vas a incubar los huevos por tu cuenta o dejar que las gallinas críen los pollos. Si dependes de la producción de huevos de las gallinas, ten en cuenta que si las dejas incubar los huevos perderás alrededor de 21 días de producción. De igual forma, necesitarás una gallina “clueca”, es decir, que esté dispuesta a sentarse sobre los huevos durante todo el periodo de incubación.
    • A la mayoría de las gallinas se les quitó el rasgo de ser cluecas para mantenerlas en su etapa productiva. Algunas razas de gallinas que tienden a incubar los huevos son: Brahma, Jersey gigante, New Hampshire roja, Sussex, entre otras.
    • Si tienes muchos huevos para incubar o los preparas para venderlos, vale la pena invertir en una incubadora.

Elige los huevos para incubarlos

  1. Recoge los huevos regularmente. Incluso si vas a dejar que las gallinas incuben los huevos, querrás recogerlos y elegir a los mejores para criar los pollos. Recoge los huevos dos o tres veces al día para asegúrate de que no se ensucien ni empiecen a desarrollarse.
    • Si el clima es cálido, recoge los huevos con más frecuencia (hasta cinco veces al día).
    • Usa una canasta suave para recoger los huevos. Así evitarás que se dañen. Para que la canasta sea ideal para guardar los huevos, pon adentro un poco de paja.
    • Manipula los huevos con delicadeza para no perturbar la membrana ni las otras partes internas.
    • Límpiate las manos antes de recoger los huevos. Así evitarás que las bacterias lleguen a ellos.
  2. Mantén limpio el nido. El gallinero y los nidales siempre deben estar limpios, aunque esto es especialmente importante al criar pollos. El barro y los excrementos pueden aumentar la cantidad de bacterias dañinas que infectan a los huevos, lo cual hará que sea menos probable que nazcan los pollos.
    • Asegúrate siempre de que las gallinas tengan lechos limpios.
  3. Elige los huevos que deseas incubar. Al elegir los huevos adecuados incrementarás de manera considerable las probabilidades de que eclosionen correctamente. Evita los huevos que sean notablemente más grandes o pequeños de lo normal. Los huevos grandes tienen problemas para eclosionar, mientras que los huevos pequeños a menudo dan lugar a pollos que son demasiado chicos como para sobrevivir.
    • No elijas huevas agrietados. De igual forma, evita los huevos con cáscaras finas.
    • No elijas huevos que sean notablemente deformes.
    • Conserva únicamente los huevos limpios. Si lavas o limpias los huevos sucios, les quitarás su cubierta protectora y los dejarás más vulnerables a las bacterias.
  4. Marca los huevos. Si vas a incubar varios huevos o criar varias clases de pollos, puede ser útil marcar los huevos con fechas o razas por motivos de control. Puedes usar un lápiz, un marcador o un sello.
  5. Guarda los huevos. Puedes guardar los huevos hasta por 7 días después de que la gallina los ponga y antes de que empieces a incubarlos. Debes guardarlos durante al menos 24 horas antes de que empieces a incubarlos, ya que de lo contrario es posible que no eclosionen correctamente.
    • Trata de mantener los huevos a una temperatura de 12 °C (55 °F) en un ambiente con mucha humedad.
    • Guarda los huevos con el extremo estrecho hacia abajo.
  6. Voltea los huevos diariamente. Cuando guardes los huevos, debes voltearlos una vez al día para evitar que la membrana se pegue en uno de sus lados. Para conseguirlo, puedes poner un pedazo de madera debajo de un extremo del cartón y al día siguiente pasarlo al otro extremo.

Deja que la gallina incube los huevos

  1. Encuentra una gallina clueca. Puedes usar huevos falsos para encontrar a las gallinas más cluecas. Si una gallina se sienta sobre los huevos falsos durante 24 horas, es muy probable que pueda incubar los huevos verdaderos exitosamente durante 21 días.
  2. Pon los huevos debajo de la gallina sin que se entere. Puedes conseguirlo con más facilidad en la noche, mientras la gallina duerme. Dependiendo de la raza, una gallina puede incubar hasta 12 huevos, aunque probablemente solo puedes colocar unos 6 huevos debajo de una gallina de raza pequeña. Es necesario que la gallina pueda cubrir todos los huevos cuando duerma.
  3. Separa a la gallina clueca y los huevos de la parvada. Si es posible, separa a la gallina clueca y los huevos de la parvada para evitar que se ensucien o terminen lastimados. Si la gallina se resiste a moverse, déjala en su lugar.
    • Si no puedes separar a la gallina con sus huevos, trata de evitar en lo posible que la parvada los molesten.
  4. Alimenta correctamente a la gallina clueca. Asegúrate de que la gallina clueca tenga mucha agua fresca y comida. Puedes alimentarla con comida para pollos recién nacidos para que sus polluelos tengan el alimento correcto de inmediato. Ten en cuenta que la gallina no comerá tanto como de costumbre.
  5. Deja que la gallina eclosione los huevos. Cuando los huevos empiecen a eclosionar, no molestes a la gallina, ya que ayudará en el proceso. Los huevos empezarán a eclosionar después de 18 días aproximadamente y el proceso puede tardar hasta 72 horas. La mayoría de los huevos deben eclosionar al mismo tiempo. Después de que los primeros huevos empiecen a abrirse, retira los huevos que no lo hagan luego de dos días.
  6. Deja que la gallina críe a los pollos. Si optaste por dejar que los huevos eclosionen de forma natural, no es necesario que pongas a los pollos en una incubadora, ya que la gallina les dará el calor y los cuidados necesarios.
  7. Trata de mantener a la gallina y los pollos separados. Durante las primeras seis semanas, trata de mantener a los pollos y la gallina clueca separados del resto de la parvada para que puedan conocer el lugar sin que los molesten los demás animales.
    • Prepara un área de cría de la que no puedan salir los pollos, pero que permita que la gallina salga y entre con libertad. Así evitarás que los pollos se metan en problemas.
  8. Dale a los pollos mucha agua limpia y comida fresca. Los pollos necesitan mezclas especiales de alimentos para crecer saludables, así que asegúrate de conseguir una buena cantidad de esta comida. Muchos granjeros recomiendan cambiar el tipo de alimento luego de un tiempo determinado (6 semanas, 3 meses, etc.).
  9. Junta a los pollos nuevos con la parvada. Después de 6 semanas aproximadamente, los pollos estarán listos para conocer a la parvada. Júntalos lentamente con los demás animales y asegúrate de que se lleven bien con ellos antes de dejarlos permanentemente. La gallina clueca ayudará a evitar que la parvada moleste a los pollos durante el proceso de transición.

Incuba los huevos por tu cuenta

  1. Consigue una incubadora. Puedes crear tu propia incubadora o comprar una en una empresa de suministros agrícolas. Si vas a comprar una, asegúrate de que tenga buenas opciones para voltear los huevos y que permita controlar con facilidad la temperatura y la humedad.
    • Uno de los factores principales que debes tener en cuenta al elegir una incubadora es el número de huevos que planees incubar. Generalmente entre el 50 % y el 70 % de los huevos que incubes eclosionarán y de ésos, la mitad se convertirán en gallos.
  2. Instala la incubadora en una habitación con temperatura controlada. Una habitación con temperatura estable hará que sea más fácil mantener una temperatura constante al interior de la incubadora. No pongas la incubadora junto a un calentador, una ventana o una puerta.
    • Tendrás que revisar la incubadora frecuentemente, así que asegúrate de poder acceder a ella con facilidad.
  3. Marca los huevos si no lo hiciste al recogerlos. Si no marcaste los huevos cuando los recogiste, hazlo antes de ponerlos en la incubadora. Esto te ayudará a saber si volteaste los huevos o no.
  4. Calienta la incubadora con anticipación. Enciende la incubadora durante algunas horas antes de poner los huevos adentro para que alcance la temperatura y la humedad necesarias. Si la incubadora tiene ventiladores, debe mantener una temperatura constante de 37,7 °C (100 °F). Si no los tiene, mantén la temperatura a 38,8 °C (102 °F).
    • Durante los primeros 18 días, la humedad debe estar alrededor del 60 %.
  5. Pon los huevos en la incubadora. Debes poner los huevos siempre con el extremo ancho apuntando hacia arriba u horizontalmente con el extremo ancho en inclinación vertical. Nunca pongas los huevos con el extremo estrecho apuntando hacia arriba, ya que no se desarrollarán.
  6. Voltea los huevos. Debes voltear los huevos 5 veces al día aproximadamente de forma suave para no dañar al embrión. No voltees los huevos en los 3 días anteriores a la eclosión.
  7. Analiza los huevos al trasluz. Al analizar los huevos de esta manera podrás saber si los embriones se están desarrollando. Necesitarás una linterna brillante y una habitación oscura para aplicar este método. Sostén el huevo con el extremo ancho hacia arriba y alumbra a través de él con la linterna. Debes ver los vasos sanguíneos que empiezan a desarrollarse y el saco de aire en la punta.
    • Los primeros vasos sanguíneos son visibles luego de los primeros días de la incubación.
    • A los 7 días el embrión desarrollado debe ser visible.
    • Luego de la primera semana, deshazte de los huevos que no se desarrollen.
  8. Deja que los huevos eclosionen. La eclosión puede tomar la mayor parte de un día. Cuando notes que los pollos empiezan a romper el cascarón, abre los respiraderos de la incubadora para permitir la entrada del oxígeno. Los pollos recién nacidos no necesitan comer ni beber durante las primeras 24 horas, así que deja la incubadora encendida hasta que los últimos huevos eclosionen.
    • No les ayudes a los pollos a salir del cascarón. Los pollos que no puedan romper el cascarón por su cuenta no tienen buenas probabilidades de llegar a la adultez.
  9. Lleva los pollos a una criadora. Cuando los huevos terminen de eclosionar y los pollos estén secos, puedes llevarlos a una criadora para que crezcan. Puedes construir tu propia criadora o comprar una en una tienda de suministros agrícolas.
    • Pon una bombilla de 40 vatios en una lámpara de noche para crear una buena fuente de calor. Usa una bombilla roja para ocultar las heridas de los animales, de modo que los pollos sanos no molesten a los que estén lesionados.
    • Pon la criadora en un lugar al que no lleguen las corrientes de aire y usa un alambre para evitar que los gatos entren.
  10. Asegúrate de que los pollos tengan un suministro constante de agua fresca y comida. Es necesario que los pollos tengan siempre una buena cantidad de agua y comida. A esta edad los pollos necesitan un alimento especial formulado y cuando crezcan, podrán comer el alimento común para pollos.
    • Asegúrate de que los platos del agua no sean muy profundos, ya que los pollos pueden ahogarse en ellos.
  11. Junta a los pollos nuevos con la parvada. Después de 6 semanas aproximadamente, los pollos estarán listos para conocer a la parvada. Júntalos lentamente con los demás animales y asegúrate de que se lleven bien con ellos antes de dejarlos permanentemente.

Consejos

  • Hay muchos beneficios y desventajas de optar por una gallina en vez de una máquina para incubar los huevos. Las gallinas controlan la humedad, los giros de los huevos, etc., por lo que ahorrarás tiempo. Sin embargo, existen muchos otros factores que pueden matar al embrión, tal como una gallina clueca que abandona a los huevos. Si esto ocurre y decides intervenir, incuba los huevos por tu cuenta o encuentra a otra gallina rápidamente.
  • En el caso de que consigas huevos poco comunes, incúbalos por tu cuenta en vez de usar a una gallina, ya que tendrás más probabilidades de éxito.
  • Si vas a mezclar razas incompatibles de pollos, consulta con un experto.
  • ¡Considera el futuro de los pollos! ¿Los vas a conservar para criar más pollos? ¿Conoces algún lugar donde puedas venderlos? ¿Conoces a alguien que los pueda adoptar? Al igual que con cualquier otro animal, asegúrate siempre de tener un plan para el futuro de los polluelos.
  • Mantén el contacto con los huevos al mínimo.
  • Lleva un control de la línea genealógica de los pollos para evitar los problemas genéticos.
  • Habla con personas que tengan experiencia en criar pollos; ¡puede costar mucho más trabajo del que crees!

Advertencias

  • Asegúrate siempre de limpiar a fondo la incubadora antes y después de usarla con un grupo de huevos para evitar la propagación de los gérmenes.
  • Si los huevos no eclosionan, asegúrate de deshacerte de ellos de la manera correcta. ¡Los huevos podridos pueden oler muy mal!
  • Usa un alambre para gallinero para cercar las áreas exteriores donde los pollos pasen el tiempo con el fin de mantener alejados a los depredadores. Puedes cercar un área extensa con el alambre para gallinero. De igual forma, haz que las gallinas y los pollos regresen al gallinero antes del anochecer y cierra la puerta.
  • Manipula con cuidado a las gallinas cluecas, ya que a menudo son irritables y no les gusta que las molesten.
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