Cómo estudiar para un examen de ciencias

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Las clases de ciencias pueden ser muy desafiantes para muchos estudiantes. Los exámenes tienden a enfocarse en un amplio rango de material, desde vocabulario, aplicaciones y problemas. Los exámenes de ciencias a veces tienen un componente práctico, como una sección de laboratorio o de identificación. Si bien el material del curso puede variar según la clase, existen ciertas pistas útiles para estudiar para un examen de ciencias.

Prepararte para estudiar

  1. Familiarízate con el formato del examen y el material del curso. Este es el mejor lugar para empezar ya que no quieres perder tiempo estudiando temas que el examen no vaya a cubrir.
    • Esto te ayudará a estructurar tu estudio de forma que puedas reunir todas las lecturas, notas, impresos e informes de laboratorio relevantes.
    • Esto también te ayudará a decidir cuánto tiempo debes adjudicar a estudiar para el examen.
    • Conocer el formato del examen te ayudará a saber qué técnicas debes estudiar. Por ejemplo, si el examen es práctico, sabrás que tienes que dedicar tiempo durante las prácticas de laboratorio a asegurarte de comprender el material.
    • Si es un examen escrito, podría enfocarse en vocabulario, procesos y problemas, así que debes dedicar tiempo a practicarlos.
  2. Designa un lugar específico para estudiar. Tu área de estudio debe ser tranquila y estar libre de distracciones.
    • El área de estudio debe tener buena iluminación y ventilación, una silla cómoda (pero no demasiado) y un espacio lo suficientemente grande como para disponer tus materiales.
    • Evita las zonas que te distraigan. Tu área de estudio debe estar alejada de teléfonos, estéreos o televisores y de tus amigos o compañeros de piso.
  3. Designa una hora específica para estudiar. Hazlo dividiendo tu trabajo en objetivos de corto plazo.
    • Trata de estudiar en intervalos de una hora con pequeños descansos entre cada uno.
    • La persona promedio puede prestar atención durante aproximadamente 45 minutos, así que dedica ese tiempo a prepararte para tu examen y los últimos 15 minutos a revisar lo que acabas de estudiar.
  4. Asegúrate de haber descansado bien. Retendrás mejor el material si duermes lo suficiente.
    • Lo ideal para los adultos son 7 a 8 horas al día.
    • Si bien es tentador quemarte las pestañas para un examen la noche anterior o quedarte despierto toda la noche estudiando, retendrás la información de forma más eficiente si divides tu tiempo y duermes lo suficiente.
    • Establece un horario para irte a dormir y levantarte y cíñete a él.

Tomar notas y estudiar con ellas

  1. Usa el sistema Cornell para tomar notas. Este es un método para tomar notas que tiene un enfoque de "hacerlo una vez".
    • Usa un cuaderno grande de hojas sueltas. Solo escribe de un lado de las hojas de forma que puedas colocar tus notas más adelante en forma de mapa.
    • Dibuja una línea a 6 cm (2,5 pulgadas) del lado izquierdo del papel. Esta área será la columna de memoria, en donde podrás añadir términos y notas para estudiar.
    • Durante la clase, toma notas sobre ideas generales, deja una línea en blanco para denotar el final de cada concepto, usa abreviaturas para ahorrar tiempo y escribe de forma legible.
    • Después de la clase, revisa tus notas y utiliza la columna de memoria para anotar ideas y palabras clave que te sea fácil recordar. Al estudiar, puedes usarlas como una guía de estudio.
  2. Piensa en las preguntas que tu profesor podría hacerte. Los profesores por lo general enfatizan muchas cosas que han discutido en clase y estas generalmente aparecen en los exámenes.
    • Presta atención a los temas generales cubiertos en clase.
    • Si tu profesor te proporcionó una guía de estudio, tendrás que revisar tus notas sobre cada uno de los temas de la guía.
    • Piensa en qué tipo de preguntas había en exámenes anteriores. ¿Qué tipo de problemas, ensayos o preguntas de vocabulario hubo?
  3. Usa la columna de memoria o tus subnotas para estudiar. Estas te ayudarán a recordar conceptos y palabras clave importantes.
    • Empieza con el material que quieras aprender mejor.
    • Empieza con ideas más generales y redúcelas a sus aspectos más detallados.
    • Al revisar, toma nota de cualquier discrepancia en tus notas o cualquier pregunta que tengas. Abórdalas con tu profesor antes del examen.
  4. Usa tus notas para hacer un diagrama de flujo o mapa conceptual. Estos pueden ayudar a mostrar la dirección de un conjunto de pasos o de conceptos relacionados.
    • A veces, es útil organizar tus ideas visualmente.
    • Un diagrama de flujo es una buena herramienta para las preguntas en las que tengas que describir un proceso.
    • Si crees que podría haber preguntas de comparación y contraste, un diagrama de Venn puede ayudarte a resumir las similitudes y las diferencias entre ambos conceptos.
  5. Resalta cualquier término importante de vocabulario. Para un examen de ciencias, tendrás que saber el significado de la terminología científica.
    • Haz tarjetas mnemotécnicas para ayudarte a recordar los términos.
    • Ten a la mano un diccionario científico para buscar las palabras que no recuerdes y no tengas en tus notas.
    • Puedes estudiar vocabulario usando tus tarjetas mnemotécnicas o tus notas cuando tengas 15 minutos libres. Por ejemplo, cuando estés en la sala de espera del consultorio del doctor o esperando en la parada del autobús es un buen momento para estudiar.
  6. Piensa en aplicaciones del material. Relaciona lo que aprendas con la vida diaria y con lo que ya sepas.
    • La ciencia es un campo con muchas áreas de aplicaciones prácticas.
    • Hacer estas conexiones hará que el material sea relevante para ti y más fácil de recordar.
    • Esta puede ser una forma personalizada de recordar el material si puedes relacionar el tema con tus propios intereses personales.

Leer y estudiar usando tu libro de texto

  1. Lee tu libro de texto o tus artículos usando el método de sondeo. Esto te permite evaluar rápidamente de qué trata el capítulo o artículo y qué información es la más importante.
    • Lee el título primero para ayudar a tu mente a prepararse para el tema.
    • Lee la introducción o el resumen. Enfócate en la expresión del autor de los puntos más importantes.
    • Observa cada encabezado y subencabezado en negrita. Estos te ayudarán a dividir la información en subtemas importantes.
    • Observa cualquier gráfico. No debes pasarlos por alto ya que, muchas veces, puedes replicar las imágenes o cuadros en tus notas y pueden ser herramientas útiles para recordar información.
    • Observa las ayudas de lectura. Estas son las palabras en negrita o cursiva y las preguntas al final del capítulo. Estas te mostrarán los puntos que se enfatizan en el capítulo y pueden ayudarte a reconocer palabras y conceptos clave.
  2. Formula preguntas de lectura. Convierte el encabezado en negrita de cada sección de un capítulo en tantas preguntas como creas que se abordarán en esa sección.
    • Mientras mejores sean las preguntas, tu comprensión del material también será mejor.
    • Cuando tu mente busque activamente las respuestas a esas preguntas, comprenderás y retendrás la información que lees de forma más efectiva.
  3. Lee cada sección cuidadosamente. Ten en mente tus preguntas a medida que avances.
    • Busca en el texto las respuestas a tus preguntas y toma nota de las respuestas en un cuaderno.
    • Si no encuentras respuestas a tus preguntas, formula preguntas nuevas y relee la sección.
  4. Detente y recuerda tus preguntas y respuestas. Debes hacerlo después de terminar de releer una sección de un capítulo de tu libro de texto.
    • Recitar conceptos, ideas y respuestas a tus propias preguntas realza tu comprensión del material.
    • Observa si puedes responder de memoria a las preguntas que formulaste. Si no es así, consulta el texto. Repítelo hasta que puedas recordar las respuestas a tus preguntas de lectura.
  5. Revisa el capítulo. Observa si puedes responder a todas las preguntas de lectura que formulaste para el capítulo.
    • Si no puedes recordar todas las respuestas a las preguntas que formulaste, vuelve a buscar las respuestas y revisa esa sección otra vez.
    • Repasa las preguntas varias veces al final de cada capítulo para reforzarlas.
  6. Haz cualquier problema de práctica en los capítulos de tu libro. El examen podría incluir problemas relacionados con las matemáticas o la ciencia.
    • Los libros de texto a menudo proporcionan muy buenos problemas de práctica para trabajar. Por lo general, tienen una clave en la parte trasera para poder revisar tus respuestas.
    • Lo más probable es que, si en el libro de texto hay problemas detallados y respuestas, en tu examen habrá preguntas similares.
    • Compara los problemas con los que tu profesor haya proporcionado en hojas de ejercicios o con los que tengas en tus notas. Observa si hay diferencias en la forma como los problemas están formulados o escritos entre tu libro de texto y los demás materiales.
  7. Resalta cualquier vocabulario importante. Quizás tengas que saber palabras clave para tu examen.
    • Haz tarjetas mnemotécnicas con términos científicos y definiciones. Puedes practicarlos cuando tengas 15 minutos libres.
    • Asegúrate de que el libro de texto y tus notas concuerden en la definición correcta de los términos de vocabulario.
    • Si no comprendes un término, pídele a tu profesor que te lo aclare.

Advertencias

  • ¡No hagas trampa! Te meterás en problemas y obtendrás una mala calificación.
  • No te quemes las pestañas la noche anterior. Estudia desde el primer día de clases o incluso haz un poco de lectura preliminar antes del primer día de clases.
  • No estudies lo mismo cada vez. Asegúrate de dedicar tiempo a todo lo que podría cubrir el examen.
  • Adopta el hábito de revisar tus notas todos los días después de clases, leer por adelantado y releer tu libro de texto para aclarar cualquier confusión.
  • Si estás confundido, pídele ayuda a tu profesor.
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