Cómo masajear tus senos paranasales

Si sufres una presión en los senos paranasales o congestión, realizar un masaje en esta zona podría aliviar parte de la irritación. Masajear los senos paranasales y los tejidos circundantes puede aliviar la presión y drenar los senos llenos de moco. Existen diferentes tipos de masajes que puedes realizar, entre los que se encuentran uno básico y en toda la cara, así como los que están diseñados para partes específicas. Ten en cuenta que puedes mezclar cualquiera de estas técnicas y masajear solo un seno o todos ellos.

Realizar un masaje básico en los senos paranasales

  1. Frótate las manos y los dedos para calentarlos. Tener las manos y los dedos tibios es más reconfortante para los senos que si estuvieran fríos, pues podrían provocar tensión muscular.
    • Puedes aplicar una cantidad pequeña de aceite en las palmas (aproximadamente lo mismo que una moneda). El aceite reduce la fricción generada por tus manos al frotarse contra la cara. El aroma del aceite también podría promover la relajación. Algunos buenos aceites que puedes utilizar para masajear tus senos paranasales son el de almendras, el de bebé y el de ricino. Solo asegúrate de que no entre en contacto con tus ojos mientras masajeas las zonas cercanas.
  2. Ubica la hendidura de las cuencas de los ojos. Esta hendidura se encuentra en ambos lados del punto en que el puente de la nariz se une con el arco de las cejas. Al aplicar presión en esta zona, es posible aliviar los resfriados, la congestión sinusal, los dolores de cabeza sinusales y el cansancio de los ojos.
    • Utiliza los pulgares. Se recomienda utilizar los pulgares porque suelen ser más fuertes que los demás dedos. En el caso de algunas personas, quizás sea más cómodo utilizar el índice. Utiliza el dedo que consideres más suave y cómodo para ti.
  3. Con el dedo, aplica una presión directamente sobre la hendidura de las cuencas oculares durante un minuto. La cantidad de presión que apliques debe estar entre lo agradable y firme.
    • Luego, presiona los dedos en la zona y desplázalos realizando un movimiento circular durante dos minutos.
    • Mantén los ojos cerrados mientras masajeas la zona.
  4. Aplica presión en las mejillas. Mueve los pulgares o los dedos índice y medio de modo que estén en cada lado de tu mejilla, justo afuera de cada fosa nasal. Al aplicar presión en esta zona, puedes aliviar la congestión nasal y el dolor sinusal.
    • Aplica una presión firme y constante en las mejillas durante aproximadamente un minuto.
    • Luego, mueve los dedos en forma circular durante dos minutos.
  5. Detén el masaje en caso de que sientas dolor. Si la presión está acumulada en los senos paranasales, este masaje podría ser un poco intenso, lo que es normal. No obstante, si sientes mucho dolor, debes detenerte y probar un remedio alternativo o consultar con tu médico.

Enfocarte en senos paranasales específicos

  1. Masajea los senos frontales. Estos se ubican en la región de la frente. Frota una loción o aceite para masaje en tus manos tibias con la finalidad de hacer que tus dedos se desplacen con suavidad por tu cara sin generar fricción. Coloca ambos dedos índice entre las cejas, en el centro de la frente. Con un movimiento circular, pasa los dedos desde la parte central de tus cejas hacia las sienes.
    • Repite este movimiento 10 veces aplicando una presión constante y firme.
    • Antes de iniciar el masaje, asegúrate de que tus manos estén tibias. Frótatelas para crear un poco de fricción y calor.
  2. Masajea tus etmoidales o senos esfenoidales. Estos son los senos paranasales. Aplica una cantidad pequeña de loción o aceite para masajes en las manos y frótatelas para calentarlas. Pasa los dedos índices por toda la parte lateral del puente de tu nariz en un movimiento circular para promover el drenaje. Al subir hacia la parte superior de la nariz (el puente), realiza círculos pequeños con los índices al lado de las comisuras de los ojos.
    • No obstante, no te toques los ojos o dejes que el aceite entre en contacto con ellos, pues no solo los lastimará, sino que podría causar escozor.
    • Repite este movimiento 10 veces mientras aplicas una presión constante y firme.
  3. Aprende a masajear tus senos maxilares. Una vez más, aplícate la loción o aceite para masajes en las manos y frótatelas para calentarlas. Utiliza los dedos índices para aplicar una presión descendente en cada mejilla, cerca de las esquinas exteriores de las fosas nasales. Realiza pequeños movimientos circulares con los dedos pasando por toda la mejilla hasta llegar a la oreja.
    • Repite este movimiento unas 10 veces. Una vez más, debes aplicar una presión firme para maximizar el alivio.
  4. Alivia los senos paranasales con la ayuda de una técnica de frotación de la nariz. Esta técnica es recomendada para las personas que tienen problemas con los senos paranasales, nariz tapada y congestión nasal. Frota un poco de aceite en tus manos y utiliza la palma para frotar la punta de la nariz en un movimiento circular. Repite este movimiento de 15 a 20 veces.
    • Cambia las direcciones y frótate la nariz en el sentido contrario realizando un movimiento circular de 15 a 20 veces. Por ejemplo, si te frotaste la nariz en sentido horario durante los primeros 15 movimientos, hazlo ahora en sentido antihorario durante los siguientes 15 movimientos.
  5. Intenta drenar los senos paranasales por medio del masaje. Vierte una cantidad pequeña de loción en tus manos y frótalas. Con una presión moderada, utiliza los pulgares para masajear desde la parte central de la frente hacia tus orejas. Repite este movimiento dos o tres veces.
    • Coloca los pulgares en la parte central de tu nariz y comienza a masajear en dirección hacia tus orejas. Repite este movimiento dos o tres veces.
    • Coloca los pulgares debajo de la mandíbula y pásalos por toda la parte lateral del cuello en dirección hacia las clavículas.

Combinar los masajes y los tratamientos con vapor

  1. Sométete a un tratamiento con vapor antes o después de masajear los senos paranasales. Al combinar el método de vapor descrito líneas adelante con las técnicas de masajes previamente mencionadas, podrás mejorar considerablemente el drenaje de los senos paranasales. Si bien aumentar el drenaje de los senos paranasales no es algo muy agradable, drenar el exceso de moco puede aliviar la presión presente con rapidez y eficacia.
    • El uso del vapor es un método antiguo para aliviar la presión de los senos paranasales sin el uso de químicos o medicamentos. El vapor ayuda a abrir los conductos nasales y a diluir el moco, el cual puede ser espeso a veces. De esta manera, podrás drenar los senos paranasales.
  2. Llena un cuarto de olla con agua. Hierve el agua en la estufa durante uno o dos minutos hasta que salga vapor de manera constante. Luego, saca la olla del calor y colócala sobre una superficie resistente.
    • Debes hacer que el vapor ingrese en tus conductos nasales y tu garganta sin que exista el riesgo de sufrir una quemadura.
    • Asimismo, mantén a tus hijos alejados de la olla mientras el agua está hirviendo y humeando. Procura realizar este tratamiento cuando no haya niños cerca.
    • Este método está orientado únicamente para adultos, así que no lo pruebes con niños.
  3. Colócate una toalla de algodón grande y limpia en la cabeza. Luego, coloca la cabeza sobre la olla humeante, cierra los ojos y mantén la cara a unos 30 cm (12 pulgadas) de distancia del agua para no quemarte.
  4. Inhala por la nariz y exhala por la boca. Hazlo cinco veces y luego reduce la cantidad de inhalaciones y exhalaciones a dos. Realiza este procedimiento durante 10 minutos o hasta que el agua siga humeando. Procura sonarte la nariz durante y después del tratamiento.
  5. Realiza el tratamiento de vapor cada dos horas. Puedes utilizar esta técnica con frecuencia, hasta cada dos horas o con tanta frecuencia como desees, al colocar tu cara sobre el vapor que sale de una taza de té o tazón de sopa caliente en el trabajo o en cualquier otro lugar.
  6. Añádele hierbas al tratamiento con vapor. También puedes añadir hierbas y aceites esenciales (una gota por cada litro de agua) al agua humeante. Algunas personas creen que los aceites y hierbas pueden aliviar los síntomas, pero estas afirmaciones no tienen un respaldo científico.
    • El aceite de menta, tomillo, salvia, lavanda y lavanda negra son excelentes opciones para empezar.
    • Si te han diagnosticado una infección sinusal por hongos, añade una gota de aceite esencial de nogal negro, árbol de té, orégano o salvia en el agua humeante. Se cree que estos aceites poseen propiedades antimicóticas y antisépticas.
    • Prueba tu sensibilidad a la hierba que planeas utilizar antes de someterte a un tratamiento con vapor completo. Prueba cada aceite de hierba durante un minuto aproximadamente y luego retira tu cara del vapor por unos diez minutos para evaluar cómo te sientes. Si no tienes ninguna reacción adversa (p.ej. estornudos o una reacción en la piel, como erupciones), vuelve a calentar el agua y realiza el tratamiento completo.
    • Si no cuentas con los aceites esenciales, utiliza ½ cucharadita de hierba seca por cada litro (1/4 de galón) de agua. En el caso de las hierbas secas, deberás hervir el agua durante otro minuto después de añadirlas, apagar la estufa y mover la olla hacia una zona segura de tu casa para comenzar con el tratamiento
  7. Toma duchas calientes. Una ducha larga y caliente puede tener un efecto similar que el tratamiento con vapor mencionado previamente. El agua caliente de la ducha crea una atmósfera tibia y húmeda que ayuda a desbloquear los conductos nasales y aliviar la presión en los senos paranasales. Intenta sonarte la nariz de manera natural. El calor y vapor ayudarán a humedecer y diluir las secreciones en los senos paranasales con la finalidad de facilitar su evacuación.
    • También puedes obtener un efecto beneficio similar al colocarte una compresa fría en la cara con la finalidad de abrir los conductos nasales y aliviar la presión que podrías sentir en los senos paranasales. Calienta un paño húmedo en el microondas durante unos dos a tres minutos. Siempre ten cuidado de no quemarte.

Advertencias

  • Si tu condición no mejora después de cinco a siete días pese a utilizar estos remedios, acude al médico.
  • Nunca presiones ninguna zona de manera abrupta, enérgica o irregular. La manera correcta es aplicar una presión firme pero suave.
  • No manipules una zona que tenga una quemadura, cicatriz o ulceración.
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