Cómo recortar gastos y vivir austeramente

Es posible vivir con casi nada y, dependiendo de la actitud con la cual se enfoque, la austeridad puede ser una experiencia liberadora más que una de privación. Este artículo les explicará maneras en las que se puede lograr un estilo de vida cómodo con prácticamente nada a aquellos que se ven forzados a recortar drásticamente los gastos, a quienes viajan a menudo por cuestiones de trabajo o de estilo de vida y a los que simplemente quieren menos para ser más, sin importar lo que ya tengan.

Tener la mentalidad correcta

  1. Acepta tu situación. Para vivir exitosamente con prácticamente nada es necesario tener la mentalidad correcta. Si resientes tu situación, acabarás por malgastar el poco dinero que tengas en gustos para consolarte por "haber perdido tanto". Acéptalo y estarás haciendo lo que muchos millonarios han sabido por décadas: economizar como manera de vivir feliz y fructíferamente, sin ninguna vergüenza. Vivir muy por debajo de tus recursos financieros, invertir con inteligencia (como en comprar artículos confiables en lugar de en cosas costosas y llamativas) y ser económicamente independiente, en lugar de alardear de las riquezas que tengas, es la manera de permanecer estable y seguro durante toda tu vida.
    • Considera que vivir austeramente es una oportunidad o hasta una aventura. Aun en el caso de que no llegues a tomarle el gusto, lo más probable es que puedas usar ese tiempo para acumular recursos con los que vivir más desahogadamente en el futuro.
    • Cultiva la simplicidad como manera de ser. Lee Cómo simplificar la vida para obtener más ideas.
  2. Saca lo mejor de tu situación. Sin importar cuáles sean tu edad y tus motivos para recortar gastos, tómalo como una oportunidad de establecer un equilibrio en tu vida. Este podría ser el momento para reconectarte con gente con la que no hayas pasado el tiempo suficiente, como familiares y amigos. También podrías dedicarle más tiempo a alguna organización de la que te hayas alejado, como tu iglesia o algún centro de beneficencia local.
    • Responsabilízate de tu recorte de gastos. No importa si te ves obligado a hacerlo o si es tu elección, les resultará mucho más sencillo a ti y a los que te rodeen recortar los gastos sin quejarse y buscar activamente maneras de mejorar las circunstancias en lugar de esperar a que alguien los "rescate".
    • Verte forzado a cambiar repentinamente ciertos aspectos de tu vida, también te podría brindar una gran oportunidad de comenzar de nuevo en otras áreas. Por ejemplo, finalmente podrías tomar medidas para ser más saludable o proponerte participar en actividades voluntarias con más frecuencia.
  3. Sigue un presupuesto y sé frugal. Si ya estás siguiendo un presupuesto, asegúrate de que te esté funcionando. De no ser así, tal vez haya llegado el momento de establecer algunas reglas de gastos para ti mismo. Querrás comenzar por pensar en cada compra, sin importar lo pequeña que sea, y considerar si se ajusta a tu presupuesto mensual. Una de las maneras más sencillas de lograrlo es usar una aplicación para elaborar presupuestos, como Mint o Level Money. Estas aplicaciones registran tus ingresos y egresos por ti y te permiten ver exactamente adónde se está yendo tu dinero y en qué puedes reducir gastos.
    • Haz a un lado la idea de que ajustarse a un presupuesto es una manera limitada de vivir. Seguir un presupuesto es, de hecho, una manera muy liberadora de vivir, porque te dará parámetros, te mantendrá controlado cuando te sientas temerario y hasta te podría ayudar a controlar malos hábitos para calmarte, como el de comprar comida para llevar en lugar de preparar tú mismo una comida saludable, o dejar que otra persona se encargue de cortar las malezas de tu parcela de vegetales, cuando la actividad física te haría bien y te ahorraría la mensualidad del gimnasio.
  4. Encuentra maneras de ganar más dinero o de intercambiar tus servicios. Si no tienes o no quieres tener un empleo, mantente atento a las maneras en las que puedas ganar más dinero trabajando para ti mismo, o intercambia tus habilidades con otras personas cuyos servicios necesites. Intercambia lo que tienes por lo que necesitas en lugar de invertir dinero en ello.
    • Cultiva verduras y véndelas en el mercado agrícola local.
    • Haz jabón, cosméticos, joyería, etc. y véndelos en el mercado de artesanías de tu localidad.
    • Ofrece tus servicios para podar, cortar el césped, dar clases particulares, limpiar o lavar coches, a las personas de tu localidad a un precio razonable.
    • Busca artículos en tiendas de segunda mano que puedas vender en línea. Algunas personas son tan buenas en esto que se ganan la vida vendiendo artículos de segunda mano en Internet.

Bajar el costo de la vida

  1. Reduce tus gastos en servicios. Bajar tus facturas eléctrica y de gas no quiere decir que tengas que vivir en una casa oscura y fría. Si haces algunos cambios, podrás seguir viviendo cómodamente, reducir tu consumo de electricidad y gas y ahorrar dinero en tus servicios. Por ejemplo, intenta ajustar tu termostato a la temperatura más baja que te resulte cómoda durante los meses de frío y abrígate más cuando estés en tu casa, para ahorrar dinero en el costo de la calefacción.
    • Nunca dejes el termostato encendido cuando no estés en tu casa. Además, tampoco dejes los electrónicos que consumen mucha electricidad, como la televisión, enchufados cuando no estén en uso.
    • En algunos casos, tomar medidas más drásticas, como invertir en mejores ventanas y aislamiento para tu casa, te podría ayudar a ahorrar mucho dinero todos los meses.
  2. Reduce tu factura de agua. Puedes bajar tu cuenta de agua simplemente cambiando algunos de tus hábitos. Por ejemplo, trata de encender el lavavajillas y el lavarropas solo cuando estén totalmente llenos. También puedes darte "duchas navales", que consisten en abrir el agua para mojarte y enjuagarte y cerrarla cuando te enjabones y laves.
    • También es recomendable que revises todas las tuberías e instalaciones sanitarias de tu casa en busca de fugas, no importa lo pequeñas que sean. Considera que hasta una fuga diminuta puede representar mucha agua desperdiciada y un incremento en el costo del servicio, durante meses o años.
    • Adicionalmente, puedes invertir en inodoros y duchas de bajo caudal para ahorrar todavía más en la cuenta del agua a largo plazo.
  3. Reduce tus gastos relacionados con el cuidado de tu salud. El cuidado de la salud es otro costo que puede mermar tu presupuesto con mucha rapidez. Sin embargo, si haces algunos cambios simples en lo que inviertes en cuidar tu salud, puedes reducir los gastos drásticamente y seguirla atendiendo adecuadamente. Considera, por ejemplo:
    • Cambiar los medicamentos que tomas por sus versiones genéricas.
    • Pedirle a tu médico que te haga un descuento en las consultas o en los procedimientos. Es en serio, según un estudio reciente, el 61 por ciento de los pacientes que pidieron un descuento lo obtuvieron.
    • Hazle caso a tu médico no solo en lo referente a los medicamentos que te recomiende, sino también en sus consejos para vivir una vida saludable.
    • Compara los precios de los medicamentos en varias farmacias antes de comprarlos.
    • Si eres saludable y visitas a tu médico solo en raras ocasiones, considera la posibilidad de cambiar tu seguro médico a un plan de deducibles altos. Esto te costará más cuando vayas al médico, pero el costo mensual será mucho más bajo.
    • Haz ejercicio y come bien. Lo más importante que puedes hacer para evitar los costos médicos es mantenerte saludable.
  4. Come frutas y verduras de temporada. Recortar los gastos de comida no significa que tengas que sacrificar tu salud. Comer alimentos de temporada siempre será más barato que consumir los que provienen de otras regiones, porque habrá más cantidad disponible y no incurrirán en costos elevados de transporte. Además, la mayor ventaja es que también estarán más frescos.
    • Visita los mercados de productores y los supermercados cerca de la hora del cierre. Podrás encontrar más ofertas y hasta artículos que tiran los vendedores cuando tienen que volver a guardar sus productos. Lee Cómo ahorrar dinero en un mercado de productores para obtener más información.
    • En los supermercados, revisa las áreas de la panadería, la carnicería y la verdulería para encontrar ofertas nocturnas. Muchos productos frescos empacados, como las ensaladas para llevar, serán más baratas en la noche para dar espacio a los productos frescos del día siguiente.
    • Cultiva tus propios alimentos si vives en un lugar permanente por al menos una temporada. Hasta usar un jardín comunitario puede ser una gran manera de obtener alimentos frescos y baratos y de encontrar amigos nuevos.
  5. No compres comestibles todas las semanas. En su lugar, solo ve de compras cuando tus comestibles casi se hayan acabado. Vuelve a comprar productos perecederos, como leche y pan, según los necesites, pero trata de consumir todo lo que tengas en la alacena, el refrigerador y tu casa antes de comprar más.
    • Otra manera de hacer esto es no comprar comestibles una semana por mes. Durante esa semana, tendrás que consumir lo que sea que tengas en la cocina. Muchas personas piensan que este es un periodo muy creativo.
    • Usa cupones y aprovecha los descuentos para recortar los costos de la comida. Inicia la semana revisando los folletos de ofertas y dedícale un tiempo a planear las maneras más baratas de comer.
    • Bebe agua de la llave. El agua es la bebida más saludable y barata. Pon un filtro en tu llave si te preocupan los contaminantes, es una inversión beneficiosa para tu salud, aunque tu presupuesto sea frugal.
  6. Busca una casa más barata. Es posible vivir en un lugar que no sea una carga en tu vida y que tenga un costo muy bajo o, en algunos casos, que represente un pequeño estipendio. Si eliges vivir en tu propia casa, ya sea rentada o hipotecada, prefiere una casa modesta a una grande. Tendrás menos que mantener, menos que limpiar y menos lugar para almacenar cosas.
    • Considera la posibilidad de mudarte a un área más barata. Averigua si hay partes más económicas en la ciudad a las que te puedas mudar o si puedes hacer arreglos para una vivienda más barata y continuar viviendo cerca de tu trabajo. Si eso no resulta y si no estás atado a una cierta área por tu trabajo, considera la posibilidad de mudarte fuera de la ciudad, si vives en una, o a un estado o provincia con un costo de vida más bajo. Puedes encontrar ideas de áreas más baratas si buscas "áreas baratas para vivir" en Google.

Recortar los gastos opcionales

  1. Revisa tus cosas. Si ya tienes demasiadas cosas, ordénalas. Simplemente quita todo lo que puedas de tu entorno, incluido el exceso de ropa, muebles, electrónicos y otras posesiones que no sean importantes en tu vida. Si te ves obligado a vivir en un lugar más chico debido a que perdiste el empleo o a que te tienes que mudar, intenta ver esta situación como una oportunidad de deshacerte de todos los pesos innecesarios. Si no tienes cosas, estás listo para saltarte este paso y continuar con el siguiente.
    • Considera lo que puedas vender en lugar de tirarlo. Si no tienes el tiempo y la fortaleza necesarios para vender tus cosas en Internet, véndelas en una casa de empeños. Una manera más sencilla de vender en línea y que no implica ofrecer cada artículo individualmente es venderlo todo en un solo paquete. Si bien obtendrás menos dinero que si te tomaras el tiempo de vender todo por separado, al menos recuperarás una suma decente por las cosas que ya no quieras.
    • Lleva todo lo que ya no necesites al centro de recolección de donativos de tu localidad.
  2. Reduce tus gastos en telefonía celular. Considera la posibilidad de, por ejemplo, cancelar algunos servicios o cambiar de operador. Te sorprenderá darte cuenta de que puedes prescindir de muchas cosas cuando ya no las tienes. Contacta a otros operadores y selecciona al que te ofrezca el servicio más barato, si tiene un costo menor al de tu plan actual.
    • Esto podría incluir la selección de un plan de datos más barato y reducir tu consumo de los mismos desactivando las actualizaciones automáticas de las aplicaciones y otros servicios.
    • De ser necesario, considera la posibilidad de cambiar tu modelo de celular por otro más económico, si te resulta difícil hacer los pagos de un teléfono inteligente de última generación.
  3. Escoge un paquete de cable más barato o simplemente cancela el servicio. En muchos casos, los usuarios pagan por canales o servicios que no usan. Ahorra dinero cambiándote a un paquete básico o cancela el cable y contrata un servicio de transmisión en línea, como Netflix.
    • Si quieres hacer el cambio, pero temes perderte programas importantes como los eventos deportivos, considera la posibilidad de verlos en las casas de tus amigos o en los restaurantes. Ahorrarás dinero y, al mismo tiempo, disfrutarás de la compañía de tus amigos.
  4. Renuncia a tu automóvil. Si vives en una ciudad, encontrarás una gran variedad de transporte público para llegar a tu destino, además es más barato tomar un taxi de vez en cuando por una emergencia que mantener tu propio automóvil. Trata de caminar y usar la bicicleta lo más posible, así te mantendrás en forma. Consigue todos los horarios de trenes, autobuses, metros o ferris de tu localidad, así sabrás a qué hora tomar tu transporte.
    • Si vives en un área más rural, considera la posibilidad de reducir la cantidad de automóviles que haya en tu casa y de compartirlos o de organizar viajes compartidos con tus compañeros de trabajo y vecinos, a fin de ahorrar dinero.
  5. Mantente bien vestido comprando ropa barata. Las tiendas de segunda mano son un gran recurso para comprar ropa de buena calidad a un precio accesible. Ya pasaron los días en los que visitar una tienda de segunda mano era mal visto, ahora se considera una moda y con un poco de selección cuidadosa, puedes encontrar algunas prendas grandiosas a un precio muy bajo.
    • Además, trata de reducir tu guardarropas al mínimo imprescindible. Conserva solo las prendas que usas con regularidad y aquellas que necesites más.
  6. Busca entretenimientos gratis y de bajo costo. Hay tantas posibilidades que hasta decidir qué hacer es una tarea en sí misma. Considera las actividades gratuitas que ofrezca tu comunidad, como conciertos, caminatas por la ciudad o senderos locales, ciclismo, visitas a museos o bibliotecas o viajes en el tren local a alguna parte de la ciudad en la que nunca hayas estado. También podrías tener en cuenta algunas de las siguientes actividades:
    • Practicar deportes tales como correr, nadar y jugar al tenis en los parques locales. Por lo general, podrás encontrar el equipo necesario en las tiendas de segunda mano.
    • Embellecer tu comunidad ayudando en un jardín comunal o haciendo manualidades recicladas con materiales de la basura o pedacería.
    • Convertir tareas ordinarias como ir a comprar comestibles en eventos divertidos que involucren a toda la familia.

Viajar con casi nada

  1. Considera las oportunidades de trabajo que requieran de que viajes. Hay muchas opciones para viajar gratis o a muy bajo costo realizando un trabajo específico. Sin embargo, la mayoría exige responsabilidades significativas. Hay numerosos recursos en línea para encontrar este tipo de trabajos. Intenta buscar especificando un cargo o descripción de trabajo y una ubicación específica y revisa los resultados. Algunas de las oportunidades que podrías considerar incluyen a las siguientes:
    • Trasladar yates por el mundo para los dueños ausentes o trabajar como parte de la tripulación de yates activos.
    • Entregar paquetes personales como mensajero en vuelos internacionales.
    • Viajar como parte de la tripulación en buques de carga; ten presente que es un trabajo muy duro.
    • Ser guía turístico en rutas de senderismo, tours de edificios o ruinas históricos, etcétera.
    • Conducir vehículos de una ciudad a otra.
    • Enseñar tu idioma en otro país.
  2. Alójate en la casa de otra gente. Por lo general, esto solo requiere que te inscribas en línea antes de viajar. Organizaciones tales como CouchSurfing, Servas International, Global Freeloaders y Hospitality Club, por ejemplo, te permiten quedarte en la casa de extraños sin pagar nada o a cambio de alguna labor sencilla. Estos servicios se manejan a través de una red en línea y operan en todo el mundo.
    • Asegúrate de seguir todos los protocolos de seguridad requeridos y busca a personas que tengan muchas referencias buenas, solo para estar del lado seguro. Si bien la idea de conocer amigos es sensacional, siempre sé cuidadoso cuando conozcas a extraños.
    • El intercambio de casas puede ser otra buena opción si eres propietario o rentas una vivienda permanente. Hay muchas oportunidades disponibles en línea, solo asegúrate de hacer todas las investigaciones necesarias a fin de estar seguro de que no dejarás entrar a tu hogar a un destructor de casas.
  3. Busca oportunidades de cuidar casas. Consulta http://www.caretaker.org para encontrar las oportunidades disponibles. Estas varían de cuidados por temporada (casas en la playa, cabañas para esquiar o casas cuyos residentes se ausentan por unas semanas, meses o años y necesitan a alguien que les cuide su residencia), a trabajos permanentes en los que en esencia eres el cuidador de sitios tales como albergues, casas de retiro, faros, granjas orgánicas, ranchos, moteles o campamentos, entre otros.
    • Si buscas una estancia cómoda y bastante prolongada en un lugar y, obviamente, si quieres ser el cuidador de una casa, será necesario que tengas antecedentes sólidos, probablemente conocimientos de hotelería y buenas referencias. Sin embargo, persevera, ya que esta podría ser una manera increíblemente buena de vivir austeramente.
    • Si obtienes un puesto de cuidador, tendrás que cumplir con tareas tales como llevar a los turistas a hacer recorridos por el lugar, cuidar a animales y jardines, dar mantenimiento a la propiedad, asegurarte de que las medidas de seguridad estén en orden, limpiar albercas, etc. Ten en cuenta que este es un empleo en el que existe la "discriminación inversa por edad", ya que los propietarios quieren personas confiables y maduras que tengan más de determinada edad.
  4. Considera la posibilidad de dejar tu casa. Sal a ver el mundo. No importa qué edad tengas, puedes ayudar a otros en tu país o en el extranjero. Si estás dispuesto a ofrecerte de voluntario en organizaciones que se dediquen a labores tales como salud, reconstrucción, conservación, sanidad, provisión de techo y comida, etc., encontrarás un flujo continuo de alojamiento y comida gratis a cambio de tu trabajo voluntario.
    • En la mayoría de los casos, probablemente no te paguen demasiado, si es que te pagan, pero la recompensa de tener alojamiento, comida y hacer algo bueno por la humanidad puede ser mucho mejor que recibir un sueldo. Si tienes hijos, esta opción será más difícil de adaptar, pero algunas familias lo intentarán investigando desde antes si hay buenas escuelas disponibles y un buen nivel de vida. Una experiencia como esta puede ayudar enormemente al desarrollo de los niños, así que no la descartes desde el vamos.
    • Otro cambio bastante drástico es mudarse a otro país en el que tus ahorros te rindan mucho más. Busca en línea recursos de reubicación global para expatriados, hay gente suficiente haciendo esto como para garantizar la pequeña industria que los atiende.
  5. Párate en la cima del mundo, salta hacia tus sueños y sumérgete libremente en tu nueva realidad de vivir austeramente. Solo recuerda que vivir casi con nada requiere de esfuerzo, como la mayoría de las cosas buenas de la vida, así que lo compares con no hacer nada.

Consejos

  • Dedícale un tiempo a leer sobre cómo vivir austeramente. Hay muchos libros y recursos en línea con una miríada de sugerencias sobre las diferentes maneras de vivir con casi nada. Muchas de ellas están enfocadas a la libertad financiera y a la independencia del estilo de vida consumista. Cuanto más leas sobre las experiencias, dificultades y sugerencias de otras personas, más sencillo te resultará personalizar tu situación y preferencias. Busca libros en la librería de tu localidad o investiga en Internet los resultados de "vivir casi sin nada", "independencia financiera", "vivir austeramente", "vivir económicamente", "vivir gratis, etcétera.

Advertencias

  • Generalmente, trabajar gratis y vivir libremente no incluye seguro médico, así que ten en cuenta tus necesidades de salud. Consérvate sano comiendo bien y haciendo ejercicio frecuentemente, pero no pongas todos tus huevos en una sola canasta, asegúrate de tener algunas opciones de atención médica por si algo sale mal.
  • No pases hambre. Aun en el caso de que estés reduciendo la cantidad de veces que compras comestibles, si hay algo que realmente necesites, como un medicamento o una bebida, cómpralo.
  • Ten cuidado de que no se aprovechen de ti cuando intentes hacer cosas gratis, o casi gratis, a cambio de alojamiento y comida. Por ejemplo, algunos cuidadores han reportado que fueron tratados como sirvientes y que se les exigió realizar todo tipo de tareas en lugar de una cantidad razonable de trabajo a cambio de su estancia gratuita. Mantente alerta y preparado para irte si la situación en la que te encuentres es perjudicial para ti, hay muchas otras buenas oportunidades disponibles.
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