Cómo saber si tienes faringitis estreptocócica

La faringitis estreptocócica es una infección bacteriana contagiosa que se desarrolla en la garganta. Se estima que anualmente se diagnostican alrededor de 30 millones de casos. Mientras que es probable que los niños y los individuos con síntomas de un sistema inmune comprometido sean más propensos a contraerla que los adultos sanos, se puede desarrollar a cualquier edad. La única manera de averiguar con certeza si tienes faringitis estreptocócica es ir al médico y someterte a algunos análisis clínicos. Sin embargo, existen algunos síntomas asociados que puedes identificar antes de programar una visita al médico y que te ayudarán a saber si tienes una infección estreptocócica.

Evalúa los síntomas en la garganta y la boca

  1. Determina la severidad de tu dolor de garganta. Considera que el dolor de garganta severo generalmente es la primera señal de la faringitis estreptocócica. Podrías padecer de esta infección aun si tienes un dolor de garganta moderado, pero por lo habitual los estreptococos no serán la causa de una garganta irritada de fácil medicación o alivio.
    • Ten presente que el dolor de garganta no debe depender de nada, como por ejemplo de tragar o hablar.
    • Aun en el caso de que puedas calmar tu dolor de garganta con un analgésico o aliviarlo parcialmente con una bebida fría y algo de comer, tu malestar podría estar relacionado con una faringitis estreptocócica, pero ten en cuenta que por lo general resulta bastante difícil librarte totalmente del dolor que produce esta infección sin tomar medicamentos por prescripción.
  2. Intenta tragar. Si tu garganta solo te duele moderadamente, pero el dolor empeora mucho cuando tragas, entonces tienes una faringitis estreptocócica. El dolor que hace que sea difícil tragar es especialmente común en la gente que padece de faringitis estreptocócica.
  3. Huele tu aliento. Mientras que no todos los pacientes tienen mal aliento, la infección causada por la bacteria estreptococo a menudo puede causar un aliento notablemente malo. Esto ocurre como resultado de la reproducción de las bacterias.
    • Mientras que el olor es potente, podría ser difícil de describir exactamente. Algunos afirman que huele como metal u hospitales, mientras que otros lo comparan con la carne en mal estado. Más allá del olor exacto, el "aliento estreptocócico" será más fuerte y peor que el mal aliento normal.
    • Debido a la naturaleza un tanto subjetiva del "mal aliento", realmente esta no es una manera de diagnosticar una faringitis estreptocócica, sino más bien una asociación que se detecta comúnmente.
  4. Siente los ganglios de tu cuello. Los ganglios linfáticos atrapan y destruyen a los gérmenes y, los que se localizan en tu cuello, generalmente estarán inflamados y te dolerán al contacto si tienes faringitis estreptocócica.
    • Mientras que los ganglios linfáticos se localizan en varias partes del cuerpo, los primeros que se inflamarán serán los que se encuentren más cerca de la fuente de la infección. En el caso de una faringitis estreptocócica, los ganglios linfáticos dentro y alrededor de la garganta serán los que se inflamarán antes.
    • Usa la punta de tus dedos para explorar suavemente el área directamente frente a tu oreja. Mueve los dedos con movimientos circulares detrás de la oreja.
    • También revisa el área de tu cuello justo debajo del mentón. Por lo general, el lugar más común para encontrar ganglios linfáticos inflamados, en los casos de faringitis estreptocócica, es debajo de la mandíbula, aproximadamente a medio camino entre el mentón y la oreja. Mueve los dedos desde el centro del cuello hacia atrás y hacia la oreja, luego baja por los costados del cuello debajo de estas.
    • Termina tu exploración revisando la clavícula y ambos lados del cuello nuevamente.
    • Si puedes sentir una inflamación notable o alguna protuberancia en cualquiera de estas áreas, tus ganglios linfáticos podrían estar inflamados debido a la infección estreptocócica.
  5. Revisa tu lengua. Las personas con faringitis estreptocócica a menudo tienen una cubierta granulosa de pequeños puntos rojos en la lengua, especialmente en la parte cercana a la garganta. La mayoría compara esta cubierta granulosa con la parte exterior de una fresa.
    • Estos puntos rojos pueden ser o rojo claro o rojo oscuro. Generalmente parecen estar inflamados.
  6. Revisa la parte posterior de tu garganta. Muchos de quienes sufren de faringitis estreptocócica desarrollan petequias, que son puntos rojos en el paladar blando o en el duro (en la parte superior de la boca, cerca de la parte posterior de la misma).
  7. Revisa tus amígdalas, si todavía las tienes. La faringitis estreptocócica generalmente provocará una inflamación en las amígdalas. Si este es el caso, tendrán una coloración roja más viva o profunda de lo habitual y estarán notoriamente más grandes. También podrías notar que las amígdalas están cubiertas de manchas blancas. Estas manchas blancas podrían estar ubicadas sobre las amígdalas en sí o simplemente en la parte posterior de la garganta. También pueden ser amarillas en lugar de blancas.
    • Podrías notar que tus amígdalas están cubiertas de rayas blancas de pus, en lugar de manchas. Este también es un síntoma de una faringitis estreptocócica.

Evalúa otros síntomas comunes

  1. Piensa y recuerda si has estado con alguien con faringitis estreptocócica. La infección es contagiosa y se propaga a través del contacto directo con la bacteria que la causa. Es poco probable que desarrolles faringitis estreptocócica sin haber tenido contacto con alguien que tenga la infección.
    • Podría ser muy difícil saber si otra persona tiene la bacteria. Considera que, a no ser que hayas estado totalmente aislado, probablemente estuviste en contacto con alguien que ya tenía la infección.
    • También es posible que alguien porte y contagie las bacterias de estreptococos sin tener síntoma alguno.
  2. Considera cuán rápido se desarrolló la enfermedad. Generalmente, un dolor de garganta asociado con los estreptococos se desarrolla sin síntomas previos y empeora con mucha rapidez. Si tu dolor de garganta se agravó durante el curso de unos días, lo más probable es que sea por alguna otra causa.
    • Sin embargo, esto por sí solo no descarta la faringitis estreptocócica.
  3. Tómate la temperatura. Por lo general, la faringitis estreptocócica produce una fiebre de 38,3 grados Celcius (101 grados Fahrenheit) o más. Aunque los estreptococos pueden causar una fiebre más baja, es mucho más probable que una temperatura menor se deba a una infección viral.
  4. Presta atención a los dolores de cabeza. Los dolores de cabeza son otro síntoma común de la faringitis estreptocócica y su severidad puede variar de leve a muy fuerte.
  5. Vigila los síntomas digestivos. Si pierdes tu apetito o sientes náuseas, puedes incluir esto como otro posible síntoma de una faringitis estreptocócica. En el peor de los casos, esta infección hasta puede causar vómitos y dolor de estómago.
  6. Ten en cuenta la fatiga. Tal como en el caso de cualquier infección, la faringitis estreptocócica puede causar un grado mayor de fatiga. Podría ser que te resulte más difícil de lo habitual despertar en la mañana y hacer tu vida diaria normal.
  7. Busca un sarpullido. Las infecciones severas de faringitis estreptocócica pueden causar una condición conocida como escarlatina, más comúnmente conocida como fiebre escarlata. Este sarpullido rojo se ve y tiene una textura muy parecida a la del papel de lija.
    • Por lo general, la fiebre escarlata se presenta entre 12 y 48 horas después de los primeros síntomas de la faringitis estreptocócica.
    • Generalmente, el sarpullido inicia alrededor del cuello antes de desarrollarse y extenderse pobre el pecho. También puede avanzar por las áreas del abdomen e ingles. En algunos casos raros, también puede presentarse en la espalda, brazos, piernas o rostro.
    • Ten presente que la fiebre escarlata generalmente desaparece con rapidez cuando se trata con antibióticos. Es aconsejable que visites al médico lo antes posible si notas un sarpullido de esta naturaleza, sin importar si tienes o no otros síntomas de faringitis estreptocócica.
  8. Nota qué síntomas están ausentes. Mientras que la gripe y la faringitis estreptocócica comparten muchos síntomas, hay varias molestias de la gripe que no presentan quienes padecen de faringitis estreptocócica. La ausencia de estos síntomas podría ser otra señal de que tienes faringitis estreptocócica y no gripe.
    • Por lo general, la faringitis estreptocócica no causa síntomas nasales. Esto significa que no tendrás tos, secreción nasal, nariz tapada o enrojecimiento o comezón en los ojos.
    • Además, mientras que la faringitis estreptocócica puede causar dolor de estómago, generalmente no causa diarrea.

Evalúa tu historial reciente y tus factores de riesgo

  1. Examina tu historial médico. Algunas personas parecen ser más propensas que otras a desarrollar infecciones estreptocócicas. Si tienes un historial de padecer de este tipo de infecciones es más probable que la nueva infección pueda ser estreptocócica.
  2. Considera si tu edad te hace más propenso a haber contraído una faringitis estreptocócica. Mientras que entre el 20 y el 30 por ciento de los dolores de garganta en los niños se deben a una faringitis estreptocócica, solo entre el 5 y el 15 por ciento de las visitas al médico de los adultos se deben a esta causa.
    • Los pacientes de la tercera edad, al igual que quienes padecen de enfermedades recurrentes, como la influenza, son más susceptibles a las infecciones oportunistas.
  3. Analiza si tu situación de vida aumenta tu riesgo de contraer una faringitis estreptocócica. A menudo, habrá posibilidades más altas de contraer una faringitis estreptocócica cuando otros miembros de la familia la hayan desarrollado durante las dos semanas anteriores. Los espacios compartidos de convivencia o juego, tales como las escuelas, guarderías, dormitorios o barracas militares, son ejemplos de ambientes que presentan un potencial para la colonización de bacterias.
    • Mientras que los niños están bajo un riesgo mayor de contraer faringitis estreptocócica, los bebés menores de 2 años son mucho menos propensos a una infección de estas. Sin embargo, podrían no tener los síntomas que generalmente presentan los niños de más edad y los adultos. Los más pequeños podrían tener fiebre, escurrimiento nasal o tos, al igual que menos apetito. Pregúntale a tu médico sobre los riesgos que tiene tu bebé de contraer una faringitis estreptocócica si tú u otro contacto cercano tienen una infección de este tipo y tu pequeño tiene fiebre u otros síntomas.
  4. Evalúa si tú tienes algún factor de riesgo de salud que pueda hacerte más susceptible a una faringitis estreptocócica. Aquellos que tienen un sistema inmune comprometido tienen menor habilidad para combatir una infección y podrían ser más propensos a contraerla. Otras infecciones o enfermedades también podrían aumentar tus posibilidades de tener estreptococos.
    • Tu sistema inmune podría estar comprometido simplemente a causa de la fatiga. Ten presente que los estados de esfuerzo o ejercicio extremo, como correr una maratón, también pueden debilitar tu cuerpo, dado que mientras este se concentre en recuperarse, su habilidad para combatir las infecciones podría quedar interrumpida. Dicho simplemente, un cuerpo agotado se concentra en su recuperación y podría no estar en posibilidades de defenderse de las infecciones con eficiencia.
    • Considera que fumar puede causar daños a tu mucosa protectora en la boca y facilitar la colonización de bacterias.
    • El sexo oral puede exponer a tu cavidad oral a quedar más directamente expuesta a las bacterias.
    • La diabetes disminuye la habilidad de tu cuerpo para combatir las infecciones.

Visita al médico

  1. Comprende cuándo visitar al médico. Mientras que no es necesario visitar al médico cada vez que te duela la garganta, algunos síntomas potenciales de una faringitis estreptocócica deberían impulsarte a hacer una cita de inmediato. Si tu dolor de garganta está acompañado de ganglios linfáticos inflamados o de una fiebre que te haya durado más de 48 horas, llama a tu médico para concertar una cita.
    • También es importante que hables con tu médico si tu dolor de garganta dura más de 48 horas.
  2. Infórmale al médico tus preocupaciones. Llévale una lista detallada de todos tus síntomas y hazle saber que sospechas de que una infección estreptocócica podría ser la causa de los mismos. Por lo general, tu médico buscará algunas de las señales más comunes de la enfermedad.
    • Prepárate para que tu médico te tome la temperatura.
    • También prepárate para que revise el interior de tu garganta con una luz. Lo más probable será que quiera buscar amígdalas inflamadas, un sarpullido rojo y granuloso en la lengua o manchas blancas o amarillas en la parte posterior de la garganta.
  3. Seguramente tu médico seguirá un protocolo de diagnóstico clínico. Básicamente, este protocolo consiste en una guía ordenada que seguirá a fin de evaluar tus síntomas. En el caso de los adultos, el profesional de la salud podría utilizar lo que se conoce como Regla de Predicción Clínica a fin de evaluar empíricamente cuán probable es que tengas una infección estreptocócica del grupo A. Se trata simplemente de una lista de criterios que busca el médico a fin de determinar si (y cómo) deberías recibir tratamiento para una faringitis estreptocócica.
    • El médico le adjudicará puntos, positivos o negativos, a las señales y síntomas: +1 por los puntos blancos lechosos en las amígdalas (exudados de las amígdalas), +1 punto por ganglios linfáticos sensibles (adenopatía de la cadena cervical anterior sensible), +1 punto por un historial de fiebre reciente, +1 punto por tener menos de 15 años de edad, +0 por tener una edad de entre 15 y 45 años, -1 punto por ser mayor de 45 años de edad y -1 punto por tos.
    • Si obtienes una calificación de entre 3 y 4 puntos, entonces tienes un valor predictivo positivo (VPP) de aproximadamente el 80 % de padecer una infección estreptocócica del grupo A. Básicamente, se considera que tienes un resultado positivo para una infección estreptocócica. Esta infección deberá ser tratada con antibióticos y tu médico te prescribirá el régimen adecuado.
  4. Pídele al médico que te haga una prueba rápida de estreptococos. Ten presente que la Regla de Predicción Clínica no tiene una efectividad probada para el diagnóstico de infecciones que requieran de un tratamiento con antibióticos en los niños. Considera que te puedes someter a una prueba de antígeno estreptocócico (prueba rápida de estreptococos), que solo se toma unos minutos, en el consultorio de tu médico.
    • El médico utilizará un hisopo de algodón, parecido a los que usas en casa, para tomar una muestra de los fluidos de la parte posterior de tu garganta, a fin de analizarlos en busca de bacterias. El médico analizará estos fluidos en su consultorio y en entre 5 y 10 minutos sabrás el resultado.
  5. Pídele a tu médico un cultivo de garganta. Si los resultados de tu prueba rápida de estreptococos son negativos, pero sigues presentando otros síntomas de una faringitis estreptocócica, es probable que el médico desee practicarte una prueba más larga conocida como cultivo de garganta. A través de una muestra de los fluidos de tu garganta, un laboratorio intentará hacer un cultivo bacterias. A medida que la colonia de bacterias tomadas de tu garganta crezca, resultará más sencillo detectar cantidades más grandes de estreptococos del grupo A. Es probable que tu médico utilice cualquier combinación de los criterios de la Regla de Predicción Clínica, prueba rápida de estreptococos y cultivo de garganta, dependiendo de su juicio clínico, a fin de lograr un diagnóstico certero.
    • Mientras que las pruebas rápidas de estreptococos por sí mismas generalmente no son suficientes para determinar si está presente una infección estreptocócica, se sabe que ocurren falsos negativos. Los cultivos de garganta, por otro lado, son más precisos.
    • Un cultivo de garganta no es necesario si la prueba rápida de estreptococos tiene un resultado positivo, ya que esta se realiza con un análisis directo de los antígenos de la bacteria y solo tendrán un resultado positivo si existe un nivel umbral de bacterias. Esto indicaría que se requiere de un tratamiento inmediato con antibióticos.
    • El médico utilizará un hisopo de algodón para tomar una muestra de los fluidos de la parte posterior de la garganta, luego enviará la muestra a un laboratorio y este la transferirá a una placa de agar que se incubará por entre 18 y 48 horas, dependiendo de la metodología del laboratorio específico. Si tienes faringitis estreptocócica, crecerán estreptococos beta del grupo A en la placa.
  6. Averigua sobre otras opciones de pruebas. Después de una prueba rápida negativa, algunos médicos prefieren la prueba de amplificación de ácido nucleico (PAAN) al cultivo de garganta. Esta prueba es precisa y muestra resultados en cuestión de horas, en lugar de requerir de entre 1 y 2 días de incubación.
  7. Toma los antibióticos si el médico te los prescribe. La faringitis estreptocócica es una infección bacteriana y, como tal, se puede combatir eficazmente con antibióticos. Si tienes alguna alergia conocida a los antibióticos, como por ejemplo a la penicilina, es importante que se lo informes a tu médico a fin de que pueda recetarte un medicamento alternativo apropiado.
    • Un tratamiento típico con antibióticos por lo general dura 10 días, aunque depende del antibiótico específico que decida recetarte tu médico. Asegúrate de tomar tus antibióticos hasta completar todo el tratamiento prescrito, aun cuando te sientas mejor antes de que este acabe.
    • La penicilina, amoxicilina, cefalosporinas y azitromicina son antibióticos comunes que se pueden utilizar para tratar una infección. La penicilina se usa a menudo y es muy eficaz en el tratamiento de la faringitis estreptocócica. Sin embargo, algunos individuos podrían presentar reacciones alérgicas a este medicamento. Si sabes que podrías presentar algún efecto colateral de este tipo es aconsejable que se lo informes a tu médico. La amoxicilina es otro de los medicamentos favoritos para tratar una faringitis estreptocócica con buenos resultados. Es similar a la penicilina en cuanto a su efectividad y puede soportar mejor el ácido gástrico del estómago, antes de que se absorba en tu sistema. Además, tiene un espectro de actividad más amplio que la penicilina.
    • La azitromicina, la eritromicina o las cefalosporinas se utilizan como una alternativa a la penicilina cuando el paciente tiene una alergia conocida a esta última. Ten presente que la eritromicina tiene un porcentaje mayor de efectos colaterales gastrointestinales en los pacientes humanos.
  8. Permanece cómodo y descansa mientras hacen efecto los antibióticos. La recuperación típica se llevará alrededor del mismo tiempo por el que tomarás la medicación, hasta 10 días. Mientras te estés sanando, dale a tu cuerpo la oportunidad de recuperarse.
    • El sueño extra, los tés herbales y beber muchos líquidos puede ayudarte a aliviar tu dolor de garganta mientras te recuperas.
    • Adicionalmente, en ocasiones te ayudará consumir bebidas frías, helado y paletas a fin de aliviar el dolor de garganta.
  9. Vuelve a visitar a tu médico si necesitas hacerlo. Deberías sentirte mejor en 2 o 3 días, de no ser así, o si todavía tienes fiebre, llama a tu médico. También contacta a tu médico de inmediato si presentas alguna señal de una reacción alérgica a los antibióticos. Las señales de una reacción incluyen sarpullido, urticaria o inflamación después de tomar el antibiótico.

Consejos

  • Quédate en casa por al menos 24 horas después de haber comenzado el tratamiento para los estreptococos.
  • No compartas tazas, cubiertos o fluidos corporales con una persona que tiene estreptococos. Mantén tus objetos personales para ti mismo si estás infectado.

Advertencias

  • La faringitis estreptocócica debe ser tratada con un antibiótico. De otra manera se podría convertir en una fiebre reumática, que es una enfermedad muy seria que afecta al corazón y a las articulaciones del cuerpo. Esta condición se puede desarrollar dentro de los 9 y 10 días posteriores a la presentación de los primeros síntomas de faringitis estreptocócica, así que es recomendable que actúes rápido.
  • Ten presente que la mononucleosis puede presentar los mismos síntomas que una infección estreptocócica u ocurrir al mismo tiempo. Si tus resultados de infección por estreptococos resultan negativos, pero sigues teniendo síntomas y padeces de fatiga extrema, pregúntale a tu médico sobre los estudios para la mononucleosis.
  • Visita a tu médico de inmediato si no puedes tragar líquidos, muestras señales de deshidratación, no puedes tragar tu propia saliva o tienes dolor o rigidez en el cuello.
  • Si estás recibiendo tratamiento para una infección estreptocócica, llama a tu médico si notas que tu orina adquiere la coloración de un refresco de cola o detectas una disminución en la cantidad de orina que produces. Esto podría significar que tus riñones están inflamados, que es una de las complicaciones de la faringitis estreptocócica.
Información
Usuarios que están en este grupo no pueden dejar comentarios en la página