Cómo reducir la adicción a las compras

La adicción a las compras, llamada a veces "oniomanía", puede tener consecuencias negativas importantes en tu vida personal, en tu carrera y en tus finanzas. Debido a que las compras están arraigadas profundamente en la cultura capitalista mundial, puede ser difícil saber cuándo te has excedido. Los siguientes pasos te mostrarán cómo detectar las señales de la adicción a las compras, cómo cambiar rápidamente tus hábitos de compra y buscar ayuda profesional si fuera necesario.

Entender la adicción a las compras

  1. Reconoce el problema. Al igual que con la mayoría de las adicciones, la mitad de la lucha es reconocer tu comportamiento y verlo como un verdadero impedimento en tu vida diaria y en tus relaciones. Consulta la siguiente lista de síntomas y úsala para calcular la gravedad de tu adicción a las compras. Esta es una forma importante de decidir exactamente cuánto necesitas reducir, ya sea que puedas confiar simplemente en moderar tus compras o si sería una mejor idea simplemente dejar de salir de compras por completo.
    • Comprar o gastar dinero cuando te sientes molesto, enojado, solitario o ansioso.
    • Discutir con los demás sobre las compras, justificando tu comportamiento.
    • Sentirte perdido o solitario sin tus tarjetas de crédito.
    • Comprar constantemente con la tarjeta de crédito, en lugar de usar dinero en efectivo.
    • Sentir euforia o un sentimiento profundo de éxtasis al hacer compras.
    • Sentir culpa, pena o vergüenza por los gastos excesivos.
    • Mentir sobre tus hábitos para gastar o sobre el costo de los artículos específicos.
    • Tener pensamientos obsesivos sobre el dinero.
    • Pasar demasiado tiempo tratando de administrar el dinero y las facturas para ajustar tus hábitos para gastar.
  2. Observa con honestidad tus hábitos de compra. Mantén un registro de lo que compras durante dos semanas a un mes y toma nota también de la forma en que pagas por las compras. Hazte las siguientes preguntas para tener una mejor idea de cuándo y cómo compras. Además, llevar un registro de la cantidad exacta del dinero que gastas durante este periodo de tiempo te ayudará a darte cuenta de la gravedad de tus hábitos de compra.
  3. Identifica el tipo de oniomanía que tienes. Según los Compradores Compulsivos Anónimos, las compras compulsivas pueden ser de muchas formas. Conocer estas formas te ayudará a entender mejor tu adicción para que puedas entender mejor cómo ayudarte. Puedes reconocer en dónde encajas en esta lista o usar tu registro de hábitos de compra para identificarlo.
    • Compradores cuya angustia emocional desencadena las compras.
    • Compradores de trofeo, que constantemente buscan el artículo perfecto.
    • Compradores que disfrutan los artículos llamativos y les encanta sentir que gastan grandes cantidades.
    • Buscadores de gangas que compran cosas solo porque están en oferta.
    • Compradores "bulímicos" que están atrapados en un ciclo continuo de compra de artículos, solo para devolverlos después y empezar a comprar de nuevo.
    • Coleccionistas que buscan un sentimiento de realización al comprar todas las piezas de un conjunto o el mismo artículo en todas sus presentaciones (color, estilo, etc.).
  4. Aprende los efectos a largo plazo de la adicción a las compras. Aunque los efectos a corto plazo de la adicción a las compras pueden ser positivos, como sentirte feliz después de terminar un viaje de compras, muchos de los efectos a largo plazo son abrumadores y negativos. Entender estos efectos es una buena forma de enfrentar las realidades de tener un hábito de compras excesivas.
    • Gastar más del presupuesto y tener serios problemas financieros.
    • Comprar de forma compulsiva más de lo que se necesita (por ejemplo, ir a comprar un suéter y salir de la tienda con diez).
    • Mantener en secreto y ocultar el problema para evitar las críticas.
    • Tener sentimientos de impotencia debido a los ciclos continuos de compras, donde la culpa provoca devoluciones, que a su vez provocan comprar más.
    • Deteriorar las relaciones a causa de los secretos, las mentiras sobre las deudas y el aislamiento físico cuando aumenta la preocupación por las compras.
  5. Reconoce que los gastos excesivos suelen tener causas emocionales. Para muchas personas, las compras son una forma de reprimir y escapar de las emociones negativas. Como la mayoría de las adicciones que ofrecen una "solución rápida" a los problemas que tienen raíces psicológicas profundas, las compras pueden ayudarte a sentirte completo y capaz de mantener una imagen falsa de felicidad y seguridad. Esfuérzate por analizar si las compras son un intento de llenar un vacío en tu vida que podría resolverse de otra forma, adoptando un estilo de vida más saludable y más sostenible.

Cambiar el comportamiento para reducir las compras

  1. Conoce los desencadenantes. Un desencadenante es cualquier cosa que te hace querer comprar. Mantén un diario a tu lado al menos durante una semana y cada vez que sientas la necesidad de comprar, anota todo lo que sientas que provocó la idea. Puede ser un entorno determinado, un amigo, un anuncio o un sentimiento (como la ira, la vergüenza o el aburrimiento). Conocer los desencadenantes es muy útil porque podrás evitar las cosas que hacen que quieras comprar mientras aprendes a disminuir el hábito.
    • Por ejemplo, podrías sentir un frenesí por comprar cada vez que tienes que ir a un evento formal. Es posible que tengas la tentación de comprar todo tipo de cambios de vestuario, maquillaje de diseñador u otros productos que aumenten tu seguridad y te hagan sentir que estás listo para el evento.
    • Al saber esto, podías crear un plan específico para lidiar con las invitaciones a los eventos importantes. Podrías eliminar por completo las compras relacionadas con los eventos y pasar una hora obligatoria buscando en el armario algo adecuado que puedas usar de la ropa que ya tienes.
  2. Reduce las compras. La mejor forma de limitar las compras sin detenerte por completo es ser más consciente de la cantidad que tu presupuesto en realidad te permite gastar después de comprar los productos de primera necesidad. Vigila detalladamente tus finanzas y ve de compras solo cuando tu presupuesto del mes (o incluso de la semana) te lo permita. De esta forma puedes comprar de vez en cuando, pero te mantienes en una posición en la que evitas algunos de los mayores problemas financieros que se producen por el hábito.
    • Al ir de compras, lleva solo el dinero que sepas que puedes gastar. Deja las tarjetas de crédito en casa para evitar la tentación de extralimitarte.
    • También puedes intentar hacer un inventario de las cosas que tienes y una lista de los artículos adicionales que realmente quisieras. Al ver la lista, podrás mantener los pies sobre la tierra y podrás reconocer cuando estés a punto de comprar algo de lo que ya tienes mucho o algo que no quieres tanto como otros artículos que definitivamente tendrías la tentación de comprar.
    • Espera al menos 20 minutos antes de hacer una compra. No te sientas seguro de que debes comprar algo; en lugar de eso, dedica algún tiempo para pensar por qué deberías comprarlo o no.
    • Si sabes que hay ciertas tiendas donde tiendes a gastar demasiado, visita estas tiendas solo en ocasiones especiales o cuando te acompañen tus amigos que pueden ayudarte a controlar tus compras. Si se trata de un sitio web, asegúrate de no tenerlo en tu lista de marcadores.
  3. Detén repentinamente y por completo los gastos ilimitados. Como alternativa, si tu adicción a las compras es grave, limítate a comprar únicamente lo esencial. Debes estar muy atento cuando tengas que comprar y hacer una lista de compras a la cual debes apegarte. Evita la tentación de las ofertas y los artículos de bajo costo de los almacenes de descuento y asigna solo una cantidad determinada de efectivo para gastar si vas a visitar uno. Cuanto más específicas sean las normas, mejor. Por ejemplo, en lugar decidir comprar únicamente abarrotes y artículos de cuidado personal, haz una lista completa de los artículos de cuidado personal (como la pasta de dientes, el desodorante, etc.) y no compres nada que no hayas escrito.
    • Cambia tus métodos de pago y destruye y cancela todas las tarjetas de crédito. Si sientes que debes tener una solo para emergencias, pídele a un ser querido que la guarde por ti. Esto es importante porque las personas tienden a gastar el doble de lo que gastarían, al comprar con una tarjeta en lugar de usar efectivo.
    • Haz una investigación de mercado antes de salir de la casa. Debido a que al dejarte llevar mientras buscas se suelen provocar compras innecesarias, debes saber exactamente qué marcas y tipos de cada artículo de la lista debes comprar. Esto eliminará la diversión de las compras al reducir la necesidad de buscar.
    • Deshazte de todas las tarjetas de fidelidad que no uses para las necesidades básicas que aparezcan con frecuencia en tu lista de compras.
  4. Evita salir de compras solo. La mayoría de los compradores compulsivos hacen sus compras solos, pero si estás con otras personas, es mucho menos probable que gastes de forma excesiva. Esta es la ventaja de la presión de grupo; permítete aprender de los hábitos moderados de compra de las personas que tengan un criterio en el que confíes.
    • Incluso puede ser necesario dejar a alguien de confianza completamente a cargo de tus finanzas.
  5. Participa en otras actividades. Busca otras formas más significativas de pasar el tiempo. Al tratar de cambiar el comportamiento compulsivo, es muy importante que sustituyas el comportamiento con otra forma de pasar el tiempo que sea gratificante y satisfactoria (pero esta vez, de una forma que sea sostenible).
    • Las personas encuentran la felicidad al hacer las actividades que las hacen sentir tan inmersas que pierden la noción del tiempo por completo. Aprende una nueva habilidad, termina un proyecto que hayas dejado de lado por un largo tiempo o mejora de alguna otra forma. No importa si lees, corres, cocinas o tocas un instrumento musical, siempre y cuando te comprometas completamente.
    • Aunque el ejercicio y las caminatas pueden darte una fuente continua de felicidad, estas actividades son alternativas especialmente útiles en medio de un deseo impulsivo de comprar.
  6. Lleva un registro de tu progreso. Recuerda que debes reconocer tu esfuerzo y animarte mientras estés en el proceso para cambiar tus hábitos de compra. Es importante que te des el crédito por tu progreso, ya que deshacerte de una adicción es extremadamente difícil. Un análisis objetivo de lo lejos que has llegado evitará que te castigues en los momentos en que tengas que luchar y desconfíes de ti mismo, que son inevitables.
    • Trata de llevar en una hoja de cálculo el registro de la cantidad de dinero que gastas. Observa la cantidad de viajes que haces a la tienda (o la veces que visitas tus sitios favoritos de compras), haciendo marcas en el calendario.
  7. Haz una lista de lugares que debes evitar. Crea una lista de "zonas a donde no ir", es decir, lugares que sabes que te harán comprar. Lo más probable es que debas incluir los lugares como los centros comerciales, algunas tiendas o áreas comerciales grandes y abiertas. Las normas deben ser claras y precisas para evitar convencerte de que puedes ir y simplemente ver un poco. Haz una lista de estos lugares y mantente completamente alejado de ellos durante el tiempo que puedas, hasta que el impulso por comprar en exceso se disipe de forma significativa. Revisa tu lista de desencadenantes para asegurarte de evitar los lugares y situaciones correctas mientras pasas los momentos delicados de "desintoxicación" de tu adicción a las compras.
    • Es posible que no tengas que evitar todos estos lugares a largo plazo y de hecho puede ser una tarea muy difícil debido a la omnipresencia de la publicidad y de las oportunidades de compra.
      • Sobre todo, si solo tratas de reducir las compras y no dejar de comprar por completo, es posible que simplemente quieras visitar menos estos entornos. Crea un programa para saber cuándo te permitirás visitar tus tiendas favoritas y apégate al mismo.
  8. Quédate en tu localidad. Al menos cuando empieces a reducir las compras, deja de viajar por un tiempo. Esto puede ayudarte a evitar la tentación de comprar que puede surgir al visitar lugares nuevos o poco conocidos. Las personas tienden a comprar más cuando salen de sus comunidades.
    • Ten en cuenta que las "compras a distancia" en los canales comerciales y fuentes en línea pueden provocar la misma sensación de un nuevo entorno, por lo cual son otra tentación que debes resistir.
  9. Administra tu correo. Asegúrate de que tu correo común y tu correo electrónico estén cubiertos. Cancela la suscripción de los correos electrónicos promocionales y catálogos que tus tiendas favoritas tienden a enviarte.
    • Evita la posibilidad de recibir ofertas no deseadas de nuevas tarjetas de crédito al registrarte en una preselección de exclusión. Al proporcionar tu información aquí, no te enviarán publicidad de este tipo.
  10. Ajusta los controles parentales. Debido a que ahora la internet es una de las formas más populares para comprar, recuerda que tu entorno informático tiene que ser igual de "sobrio" que el mundo fuera de línea. Evita visitar los sitios de comercio electrónico, agregando bloqueos en tus sitios favoritos de compras en línea.
    • Descarga un buen programa para bloquear los anuncios, el cual evitará que aparezcan anuncios personalizados en tu navegador.
    • Las compras con un clic son especialmente peligrosas. Haz que sea aún más difícil para ti comprar en línea, eliminando tu número de la tarjeta de crédito de los sitios que lo tienen vinculado a tu cuenta. Hazlo aunque también bloquees los sitios.
      • Esto creará una mayor seguridad; si has encontrado una forma de justificar tu visita al sitio, aún tendrás el tiempo suficiente para reconsiderar tu decisión de hacer compras individuales.

Buscar ayuda externa

  1. Haz una lista del apoyo de tus amigos y familiares. Los secretos son uno de los principales componentes de la adicción a las compras (y de hecho, de la mayoría de las adicciones). Así que no tengas miedo de que sean públicos tus problemas con las compras. Diles a tus amigos y familiares lo que sucede y que es posible que les pidas ayuda para ir de compras o comprar los artículos de primera necesidad, al menos en las primeras etapas del proceso, cuando la tentación aún sea muy grande.
    • Asegúrate de confiar únicamente en tus seres queridos que puedan apoyarte en tu esfuerzo por reducir la adicción a las compras.
  2. Visita a un terapeuta. Un terapeuta puede ayudarte a entender algunos de los problemas posibles que son la causa de la adicción a las compras, como la depresión. Aunque no existe un tratamiento estandarizado para la adicción a las compras, podrías esperar que te receten algunos antidepresivos, como los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina.
    • Un método que se usa comúnmente para tratar las adicciones es un método llamado terapia cognitivo-conductual (TCC). Este tipo de terapia te ayudará a reconocer y a desafiar algunos de tus pensamientos relacionados con las compras.
    • La terapia también te ayudará a darle menos valor a los factores motivadores extrínsecos, como el deseo de lucir exitoso y adinerado, y darle más valor a los motivadores intrínsecos, como sentirte cómodo contigo mismo y mantener relaciones fortalecedoras con tus seres queridos.
  3. Busca una reunión. La terapia de grupo para combatir la adicción a las compras es un recurso abundante y muy valioso. Poder compartir los consejos y sentimientos de afrontamiento con otras personas que tienen problemas similares a veces puede ser la diferencia entre la sobriedad y la recaída a los antiguos hábitos enfermizos de gasto.
    • Busca las sucursales locales de deudores anónimos o compradores compulsivos anónimos. Son programas de 12 pasos que pueden ayudarte a controlar tu adicción a las compras de una forma continua.
    • Usa este enlace para localizar una reunión de deudores anónimos cerca de ti.
  4. Consulta con un asesor de crédito. Si tu adicción a las compras te ha metido en graves problemas financieros que no puedes manejar por tu cuenta, es posible que quieras consultar con un asesor de crédito. Un asesor de crédito puede ayudarte a lidiar con la enorme deuda que se acumula como consecuencia de la adicción a las compras.
    • Lidiar con las consecuencias financieras de la adicción a las compras puede ser estresante, junto con los problemas emocionales que surgen al tratar de dominar el hábito. Debido a que el estrés es un desencadenante común para recaer, un asesor de crédito puede ser un recurso importante.
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