Cómo prestarle dinero a un amigo

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Prestarle dinero a un amigo es algo peligro que debes evitar en la medida de lo posible. Por desgracia, en un punto u otro, un amigo podría solicitarte un préstamo, y te verás obligado a tomar la difícil decisión de otorgárselo o no. No obstante, antes de prestárselo, piensa detenidamente si debes hacerlo o no. Si decides prestarle el dinero que necesita, es importante que registres la transacción para así darle un valor legal y no tengas miedo de recordarle la deuda. En caso de que no te pague, adopta medidas legales para recuperar el dinero adeudado.

Decidir si prestar o no el dinero

  1. Decide si estás dispuesto a prestarle el dinero a tu amigo. No tienes la obligación de prestarle dinero a nadie y además ten en cuenta que muchas amistades terminan a causa de préstamos no pagados. Por lo tanto, piensa detenidamente sobre la posibilidad de prestar el dinero, sobre todo si se trata de una suma considerable.
    • Evita prestarles dinero a amigos que sean conocidos por tener una actitud irresponsable en su economía. Quizás valores la amistad que tienes con esta persona, pero eso no significa que sea una buena candidata para prestarle dinero.
    • Si tu amigo solo necesita un par de dólares para comprar el almuerzo, no lo pienses demasiado. Quizás necesites pedirle prestado ese dinero más adelante. Prestar unos cuantos dólares ocasionalmente no debería ser tan significativo si tu amigo es importante para ti.
    • Si tu amigo necesita que le prestes algunos cientos de dólares para pagar el alquiler del departamento en que vive su familia porque acaba de perder su empleo, lo más probable es que te lo pida por desesperación y hará su mejor esfuerzo por devolvértelo. Por otro lado, si te pide 1000 dólares para llevar a su nueva novia a un viaje a un lugar turístico, tal vez debas reconsiderar su carácter.
  2. Determina la importancia de recibir el dinero de vuelta. Al momento de prestarle dinero a un amigo (o a cualquier persona), siempre existe el riesgo de que no te lo devuelva o no pueda hacerlo. Por ende, antes de tomar la decisión de prestárselo, piensa en la forma en que te verás afectado si nunca recibes el dinero de vuelta.
    • Si se trata de tu amigo más cercano y de más confianza, y es una cantidad pequeña (p.ej. 30 dólares), probablemente no tengas muchos problemas en caso de que no te devuelvan el dinero. Por otro lado, prestarle 10 000 dólares puede afectar considerablemente tu amistad y bienestar financiero.
    • Recuerda que nunca debes prestar más de lo que puedes darte el lujo de perder. Si no podrías cubrir tus propias obligaciones financieras en caso de que tu amigo no te devuelva el dinero a tiempo, definitivamente no debes prestárselo.
  3. Considera el préstamo como un regalo. Si se trata de un amigo muy importante para ti, quizás sea aconsejable considerar el préstamo como un regalo. Si crees que tu amigo no te devolverá el dinero, pero quieres prestárselo de cualquier modo, simplemente considéralo un regalo. Esto te ayudará a evitar el resentimiento en caso de que jamás te lo devuelva.
    • Aún puedes decirle a tu amigo que el dinero es prestado y que debe pagarte en cuanto pueda. No obstante, en realidad, ten en cuenta que posiblemente nunca vuelvas a tener ese dinero. En la mayoría de los casos, probablemente no sea la mejor forma de proceder, pero si tu amigo es muy importante para ti y el dinero no lo es, entonces considera esta posibilidad.
  4. Discute los términos del préstamo con tu amigo. Antes de darle el préstamo, debes discutir con tu amigo sobre los términos implicados, sobre todo si se trata de una suma considerable. Tienes derecho a saber el objetivo de dicho préstamo y la razón por la que no tiene el dinero. Explícale que no quieres que el dinero arruine su amistad, de modo que deseas hablar acerca de la devolución.
    • Es importante que seas honesto durante esta conversación. Dile a quieres ayudarle como puedas, pero que también debes cuidar tus intereses. Deja en claro que es muy importante mantener abiertas las vías de comunicación y que, en caso de que se presente algún problema con el pago, tu amigo deberá decírtelo en lugar de evitarte.
    • Si te avergüenza hablar del tema de manera directa, dile que tu cónyuge, abogado o contador te pide que manejes esto con claridad para proteger tus propios intereses financieros.
    • Pregúntale la razón por la que no solicita el préstamo de un prestamista profesional. Si el préstamo es una cantidad muy grande, es normal que le hagas esta pregunta al momento de considerar tu decisión. Probablemente tu amigo tenga una buena razón para pedírtelo, o quizás no, pero de cualquier modo, es una información importante que debes tener en cuenta.
  5. No tengas miedo de negarte. En algunos casos, probablemente no tengas la posibilidad de prestar el dinero o simplemente no quieras hacerlo. Cualquiera que sea la razón, di que “no” en caso de que sea necesario. Si la razón por la que no quieres prestarle el dinero a tu amigo es porque no crees que te lo devuelva, pero deseas conservar la relación de amistad, quizás sea mejor dar un motivo diferente que explique tu negativa.
    • Por ejemplo, puedes decir “Como regla personal, no presto dinero a mis amigos. No es que no quiera ayudarte, pero he perdido muchas amistades a causa del dinero y no quiere perder la tuya”.
    • Si te pone en una posición en la que no sabes qué decir, simplemente puedes decirle que debes ir a casa y revisar tu presupuesto. Luego, envíale un mensaje de texto diciéndole lo siguiente: “Lo lamento, me gustaría ayudarte, pero prestarte esa cantidad de dinero no está dentro de mis posibilidades. Déjame ver si puedo ayudarte de otra manera”.

Legitimar la transacción

  1. Redacta un contrato. En especial si vas a prestar una suma grande de dinero (dependiendo de lo que consideres grande), es imprescindible que elabores un documento que indique los términos del préstamo. Este documento dejará en claro quién es el prestamista y quién el prestatario, la cantidad de dinero prestada, la fecha en que se debe empezar a pagar el dinero y la fecha en que debe completarse la devolución total. El documento también debe incluir cualquier interés que deba pagarse.
    • Ten en cuenta que este documento básicamente te protegerá en caso de que tu amigo no quiera devolverte el dinero. No obstante, también te sirve para dejar en claro los términos del préstamo, lo que, con suerte, te ayudará a evitar cualquier malentendido.
    • No olvides incluir la firma del prestatario y la fecha, pues sin eso el documento carecerá de valor legal.
  2. Asegúrate de que el documento tenga valor legal. Consulta las normales jurídicas de tu país. Por ejemplo, en los Estados Unidos, la mayoría de los estados se rigen bajo el Código Comercial Uniforme (UCC, por sus siglas en inglés). Este código indica que, para que un documento tenga validez legal, debe incluir la siguiente información:
    • Debe ser un documento escrito que esté firmado por el prestatario. Tú, como prestamista, también puedes firmarlo, aunque no es imprescindible.
    • El documento debe prometer el pago del dinero.
    • El documento debe indicar una cantidad de dinero fija (con o sin intereses).
    • Debe haber un tiempo definido para devolver el dinero.
    • El dinero debe pagarse a un titular. Como eres el prestamista del dinero y también el portador del documento, significa que eres el titular.
    • El documento solo debe hacer referencia al dinero que debe devolverse. Esto significa que no debe haber otras legislaciones incluidas en el documento.
  3. Incluye un plan de pago. En el documento deberás indicar la fecha en que esperas que el prestatario comience a pagar el dinero así como la fecha en que debe cancelar la totalidad de este. Asegúrate de incluir cualquier interés que esperas recibir, así como las consecuencias en caso de que el pago no se realice a tiempo.
    • Por ejemplo, si le prestas 500 dólares a tu amigo el 1 de febrero, podrías elaborar un plan donde se indique que debe comenzar a pagar el 1 de abril la cantidad de 100 dólares mensuales con el 0,5 % de interés en los pagos hechos a tiempo o antes de la fecha y un 5 % de interés para aquellos realizados después del plazo. Deja en claro que el último pago debe hacerse a más tardar el 1 de agosto del presente año.
    • No es necesario que elabores este plan de pago por tu cuenta. Puedes cooperar con tu amigo para que así juntos puedan hacerlo, pero asegúrate de incluir todos los detalles por escrito.
    • No es obligatorio cobrar intereses.
  4. Notariza el documento. Es importante notarizar el documento pues para ello se requiere a una tercera parte que verifique que los firmantes sean quienes afirman ser. Esto es esencial pues tu amigo no podrá volver y decir que olvidaste la firma debido a que el documento ya está notarizado. Por lo general, es necesario que ambos vayan donde un notario público (generalmente, los bancos cuentan con uno dentro de su personal, pero los abogados también pueden encargarse de esta labor), junto con dos identificaciones con foto y el documento que se va a notarizar.
    • No obstante, ten en cuenta que los notarios no brindan asesoría legal ni notarizan un documento suponiendo que los firmantes comprenden todo lo que este contiene.
    • Todo esto puede parecer muy problemático, pero es por tu propia protección. Si tu amigo dice que no eres un buen amigo al hacerlo pasar por todo este proceso, quizás debas reconsiderar el préstamo, pues un buen amigo comprenderá que solo quieres cuidar tu bienestar.
    • Guarda el original del documento y haz una copia para tu amigo de modo que ambos puedan revisarlo en caso de que sea necesario.

Solicitar el pago del préstamo

  1. Recuerda que tienes derecho a recibir el dinero que prestaste. Si tu amigo no te paga según el tiempo establecido, es momento de adoptar medidas. No obstante, antes de tomar acciones legales, debes hablar con él. Puede haber algunas razones por las cuales no te haya enviado el pago o quizás simplemente lo haya olvidado. En ocasiones, las personas se sienten mal al traer este tema a colación, pero en este caso, definitivamente no debes sentirte así.
    • Recuerda que se trata del dinero que ganas y que tu amigo sintió que podía pedírtelo, así que también puedes pedírselo de vuelta.
  2. Llámalo o escríbele un correo electrónico para ver cómo está. La primera vez que te contactes con él para preguntarle la razón por la que no te ha devuelto el dinero, procura mantener una conversación ligera y casual. Deja en claro que no lo acuses de evitarte, pero que te preocupa su bienestar y quieres ayudarlo en la medida de lo posible.
    • Por ejemplo, puedes decir algo como “Solo quería hablarte para ver cómo están las cosas. Noté en mi calendario que se suponía que me pagarías ayer, pero no veo que hayas depositado el dinero en mi cuenta. ¿Está todo bien?”.
    • Hablar con él de una manera muy ofensiva inmediatamente lo pondrá a la defensiva. Si llamas y dices “Me debes dinero y no me lo has devuelto, ¿qué diablos está pasando?”, parecerá que estás molesto y has asumido que nunca te devolverá el dinero.
  3. Al principio, intenta comprender la situación. Si se trata de un viejo amigo y en quien confías plenamente, puedes darle un pequeño margen de libertad en caso de que así lo desees. Si te pones en contacto con él y te explica que no ha olvidado el pago pero que su hijo se fracturó el brazo y necesitó el dinero para el tratamiento médico, y te lo puede dar la semana que viene, entonces podría ser prudente darle el beneficio de la duda.
    • Le das el beneficio de la duda en nombre de su amistad, pero si se trata de un amigo en quien no confías demasiado, o no parece arrepentido o preocupado por el retraso en el pago, entonces no existe ningún motivo para ser comprensivo.
  4. Adviértele lo que sucederá si no te paga. Si tu amigo sigue sin pagarte, dile lo que ocurrirá en caso de que no te devuelva el dinero. Con esto no te sugerimos que lo amenaces por medio de la violencia, sino más bien que le indiques que no dejarás de cobrarle el dinero que te debe. Por ejemplo, explícale que si no te paga, no podrás volverle a prestar dinero.
    • También podrías explicarle cómo su incapacidad para no cumplir con lo acordado ha dañado realmente tu confianza y que probablemente no querrás estar al lado de alguien en quien no confíes.
    • También recuérdale que tienes un acuerdo por escrito. Por lo tanto, no solo podrás terminar la amistad, sino que también podrás demandarlo si así lo deseas.
  5. Comienza a enviarle notificaciones de morosidad. Si crees que a la larga tendrás que demandar a tu amigo, es importante que crees un registro de documentación. Por lo tanto, enviarle notificaciones de morosidad por escrito después de 30, 60 y 90 días te ayudará a establecer lo ocurrido en caso de que adoptes alguna medida legal.
    • Asegúrate de guardar copias de las cartas y envíalas por correo certificado de modo que tu amigo no pueda decir que jamás las recibió.
    • Indica en la carta los términos del préstamo y la fecha en que supuestamente debió haberte pagado.
  6. Indícale que adoptarás medidas legales. Si tu amigo sigue sin pagarte, quizás sea tiempo para tomar medidas, en especial si no crees en las razones que te da para no hacerlo. Ponte en contacto nuevamente con él, ya sea por correo electrónico, teléfono o en persona. Explícale de manera tranquila que no querías llegar a este punto, pero que si no puede pagarte lo que te debe para una fecha determinada, adoptarás medidas legales.
    • Ten en cuenta que esto puede ofenderlo y que corres el riesgo de arruinar la amistad. No obstante, si valoras el dinero más que la amistad, esto es precisamente lo que deberás hacer.

Tomar medidas legales

  1. Determina si recibir el dinero de vuelta es más importante que la amistad. Si has intentado recuperar el dinero al hablar con tu amigo pero no parece que vaya a pagártelo, entonces tienes dos opciones: puedes ceder y convencerte de que el dinero fue un regalo o puedes tomar acciones legales para recuperarlo. No obstante, si decides la segunda opción, ten en cuenta que existe una gran probabilidad de que la amistad se termine.
    • Dependiendo de la cantidad de dinero prestada, quizás valga la pena tomar acciones legales (suponiendo que te preparaste para esta posibilidad cuando le diste el préstamo) aun cuando eso signifique arruinar la amistad. Alguien que pide prestado una gran cantidad de dinero y que ni siquiera se molesta por devolverla no es un verdadero amigo.
    • Ten en cuenta que el dinero que le das como “regalo” a un amigo no es deducible de impuestos, de modo que no puedes reclamarlo como una deducción en tu declaración de impuestos. Por otro lado, si eres un contribuyente en los EE. UU. y regalas más de 13 000 dólares en un año calendario, podrías estar sujeto a un impuesto a las donaciones.
  2. Prepara la documentación. Con suerte, habrás adoptado todas las medidas necesarias para protegerte de este problema, así que tendrás un documento firmado y notarizado que indique que le prestaste dinero a tu amigo y que se suponía que debía pagarte en una determinada fecha. Si no cuentas con este documento, aún podrías demandar a tu amigo, pues los contratos orales se consideran vinculantes. El problema es que es muy difícil probar la existencia de un contrato oral.
    • Si realizaste un contrato oral, podrías demostrar su existencia en caso de que haya habido un testigo del acuerdo.
    • Recopila todos los correos electrónicos que hayas enviado solicitándole a tu amigo que te pague el préstamo. De esta manera, contarás con un registro de la documentación, lo que demostrará que intentaste resolver el problema por otros medios.
  3. Contrata a un abogado. En este punto, necesitarás contratar a un abogado que te guíe a través del proceso de demanda. Podría comenzar redactando una carta oficial para tu amigo solicitándole que te pague el dinero adeudado o que se prepare para llevar el asunto a juicio.
    • En ocasiones, una carta oficial como esta será suficiente para motivarlo a comenzar a pagarte.
    • Ten en cuenta que el abogado no te saldrá gratis. Tendrás que pagarle por sus servicios, así que asegúrate de que el dinero que te devuelvan sea más que sus honorarios. De lo contrario, si bien podrías obtener el dinero de vuelta, probablemente termines perdiendo dinero en lugar de alcanzar un equilibrio, dependiendo de la suma en cuestión y de los servicios que el abogado te brinde.
  4. Resuelve la disputa en un proceso monitorio. A menos que le hayas prestado a tu amigo una suma extraordinaria de dinero, probablemente debas lidiar con el problema en un proceso monitorio. Si has contratado a un abogado, él se encargará de guiarte por el proceso de presentación de una demanda. Si no tienes uno, necesitarás comunicarte con las autoridades pertinentes del lugar donde vives (o de donde creaste el acuerdo), pues las normas de presentación de una demanda pueden variar dependiendo del lugar.
    • Por lo general deberás firmar una declaración jurada que confirme que intentaste resolver el problema fuera de los tribunales, llenar un formulario de reclamación donde expliques los detalles de la demanda y pagar una tarifa de presentación, la cual suele costar entre 15 a 100 dólares, dependiendo del lugar donde vives.
    • En este punto, debes enviar una “declaración de reclamo” al demandado (tu amigo). Puedes hacerlo tú mismo, por medio de tu abogado o contratar a una empresa privada que notifique al demandado.
    • Si tu amigo sigue sin pagarte, generalmente ambos deberán presentarse ante un juez que determinará las acciones a seguir. Ten en cuenta que si, en este punto, tu amigo decide pagarte lo que te debía, dependerá de ti ponerte en contacto con el tribunal para indicárselo.

Consejos

  • Si tu amigo no te paga tal como te dijo que lo haría y no puedes ponerte en contacto con él, es posible que pueda estar evadiéndote debido a que se siente avergonzado o no cuenta con los medios para pagarte. En este caso, tal vez quieras decirle por medio de un mensaje de voz o correo electrónico que si no puedes ponerte en contacto con él en una fecha determinada, te verás obligado a tomar medidas legales. Deja en claro que si te paga, estás dispuesto a escuchar las razones por las cuáles no se contactó contigo, pero que necesitas el dinero lo antes posible.
  • Si tu amigo te pide un préstamo grande, probablemente se deba a que no tiene la calificación crediticia suficiente para obtenerlo de un banco. Si bien puede haber razones perfectamente buenas para no tener un crédito, una calificación crediticia es un indicador de que no ha cumplido con sus promesas de pago en el pasado.

Advertencias

  • En general, es mala idea prestarle dinero a un amigo. Si no te lo devuelve, habrás perdido una amistad y dinero. Asimismo, darle una cantidad (pequeña) del dinero necesario es una buena alternativa para un préstamo.
  • Si estás en una relación comprometida, asegúrate de hablar con tu pareja sobre el préstamo antes de proporcionarlo. Si prestas todos tus ahorros a un amigo sin hablar primero con tu pareja, es posible que se moleste contigo. Además, si no te lo devuelven, probablemente nunca te deje olvidarlo.
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