Cómo superar los mareos

El mareo es un término general no específico que se utiliza para describir una variedad de síntomas asociados, como la sensación de desmayo, el aturdimiento, las náuseas, la debilidad o la inestabilidad. Si cuando tienes mareos sientes como si giraras o como si todo lo que te rodea daría vueltas, el término más preciso para referirse a esa sensación es vértigo. Los mareos son la razón más común para acudir al doctor y resultan una experiencia verdaderamente incómoda o molesta. No obstante, es poco probable que esta sensación represente un problema de salud serio que ponga en riesgo tu vida. Existen muchas formas de superar los mareos en casa pero ten en cuenta las "señales de alarma" que pueden indicar la necesidad de intervención médica.

Supera los mareos en casa

  1. Reduce el estrés o la ansiedad. Los niveles elevados de estrés pueden causar cambios en la frecuencia respiratoria y los niveles hormonales, los cuales a la vez pueden producir mareos, sensación de aturdimiento y náuseas. Ciertos trastornos de ansiedad, como ataques de pánico o diversas fobias también pueden causar mareos. Por lo tanto, reduce el estrés y la ansiedad en tu vida tanto como puedas comunicando tus sentimientos y tratando de resolver conflictos en tu relación. Sentirte menos abrumado puede reducir tus episodios de mareos.
    • A veces cambiar de empleo, reducir las horas de trabajo, tener un horario diferente o trabajar más en casa puede reducir el estrés y la ansiedad.
    • Entre las prácticas naturales para el alivio del estrés que puedes hacer en casa se encuentran el yoga, el taichí y los ejercicios de respiración profunda. Es recomendable que mires videos instructivos en línea antes de comenzar a realizar estas prácticas.
  2. Bebe más agua. La deshidratación aguda o crónica (a largo plazo) también es una causa común de mareos, especialmente de aturdimiento. Si tu cuerpo no tiene agua suficiente (debido al vómito, la diarrea, la fiebre o no tomar suficiente agua en un día caluroso), tu sangre se torna más espesa y tu cerebro no recibe el oxígeno que necesita, lo cual puede producir mareos. Además, la deshidratación también produce sobrecalentamiento corporal (hipertermia), otra causa común de los mareos. Por lo tanto, enfócate en beber más agua, especialmente en días calurosos y húmedos. Además, observa si hacerlo produce efectos positivos en los mareos.
    • Ten como objetivo tomar 8 vasos de agua de 240 ml (8 onzas) al día, 2 litros (64 onzas) en total, si eres activo físicamente o vas a salir en un día caluroso.
    • Evita consumir alcohol y bebidas que contengan cafeína como el café, el té negro, las bebidas carbonatadas y las bebidas energizantes. El alcohol y la cafeína son diuréticos y hacen que orines con más frecuencia de lo normal.
  3. Come alimentos fáciles de digerir. Otra causa común de los mareos, el aturdimiento, los dolores de cabeza y el letargo general son los bajos niveles de azúcar en la sangre. El bajo nivel de glucosa en la sangre (hipoglucemia) es un problema común para los diabéticos que toman demasiada insulina o las personas que no toman desayuno y están demasiado ocupadas como para comer durante el resto del día. Tu cerebro necesita glucosa adecuada en la sangre para funcionar apropiadamente. Por lo tanto, si eres diabético, considera cambiar la cantidad de insulina que te inyectes (con la aprobación de tu doctor). Otra cosa que puedes hacer es comer algún alimento que tu estómago o intestinos puedan digerir rápidamente y observar si los mareos desaparecen. Si tienes hipoglucemia, notarás que los mareos con frecuencia vienen acompañados de traspiración y confusión.
    • Entre los alimentos recomendados para incrementar rápidamente tu nivel de azúcar en la sangre se encuentran las frutas dulces y frescas (especialmente las bananas maduras y los arándanos), el jugo de frutas (especialmente el jugo de manzana o uva azucarado), el pan blanco, el helado y la miel.
    • Por el contrario, tener demasiada azúcar en la sangre (hiperglucemia) también puede causar mareos debido a la deshidratación y el exceso de acidez. La hiperglucemia generalmente ocurre en personas con diabetes sin diagnosticar o tratar.
  4. Levántate lentamente. Quizá la causa más común de episodios cortos de mareos, especialmente en las personas de la tercera edad, sea un problema de salud llamado hipotensión ortostática. Esta afección ocurre en personas con presión arterial relativamente baja (especialmente en la cifra sistólica) que se ponen de pie demasiado rápido después de haber estado en posición decúbito dorsal o sentados. Cuando se ponen de pie, no hay presión suficiente en las arterias que suministran sangre al cerebro para compensar esta variación lo suficientemente rápido, así que el cerebro obtiene menos oxígeno del que necesita durante más o menos unos cuantos segundos. Como resultado, puedes sentir mareos temporales o una sensación de desmayo. Si te parece que esta es la causa de tus mareos, tómate tu tiempo mientras estés de pie y asegúrate de aferrarte a algo estable para mantener tu equilibrio.
    • Si vas a ponerte de pie después de haber estado recostado, primero cambia hacia una posición sentada durante unos cuantos minutos antes de ponerte de pie.
    • La hipotensión crónica puede deberse a tomar demasiados medicamentos para la presión arterial, relajantes musculares o vasodilatadores, como Viagra y medicamentos similares para la disfunción eréctil.
    • Los problemas del sistema nervioso periférico, la deshidratación y otros medicamentos también pueden causar hipotensión.
  5. Duerme más. No dormir lo suficiente, ya sea en términos de cantidad o calidad, es otra causa posible de mareos, niebla cerebral y cansancio general. Los patrones de sueño crónicamente insuficiente están asociados con niveles elevados de estrés, hipertensión, depresión, diabetes y enfermedades cardiovasculares, los cuales pueden causar mareos de diversas intensidades.Los trastornos del sueño están relacionados con la ansiedad crónica, el trauma emocional o psicológico, el dolor crónico, el uso de cafeína, la sobremedicación, el síndrome de las piernas inquietas y otros problemas diferentes como la narcolepsia y el síndrome de apnea del sueño (ronquidos fuertes). Por lo tanto, apaga el televisor o la computadora, ve a dormir un poco más temprano y evita las bebidas que contengan cafeína (el café, el té negro, las bebidas carbonatadas) al menos 8 horas antes de ir a dormir.
    • Dormir hasta tarde los fines de semana está bien y posiblemente te haga sentir más descansado o menos mareado. No obstante, no podrás recobrar el sueño que perdiste durante la semana de trabajo.
    • Entre los elementos naturales que puedes consumir antes de dormir para conciliar el sueño se encuentran el té de manzanilla, el extracto de raíz de valeriana, el magnesio (relaja los músculos) y la melatonina (una hormona que regula el sueño y los ritmos circadianos).
  6. Evita los traumatismos craneales. Los traumatismos craneales producidos por accidentes de autos y deportes de contacto son la causa común de lesiones cerebrales de leves a moderadas, generalmente conocidas como contusiones o conmociones cerebrales. Los síntomas principales de una conmoción cerebral incluyen mareos, dolores de cabeza intensos, náuseas, niebla cerebral y zumbidos en los oídos. Los traumatismos craneales tienden a acumularse, lo cual significa que empeoran con cada lesión y aumentan con el tiempo, así que trata de reducir el riesgo o la incidencia de recibir golpes en la cabeza.
    • Si practicas deportes como el boxeo, el fútbol americano, el rugby y el hockey sobre hielo corres el riesgo de sufrir traumatismos craneales significativos.
    • Siempre usa el cinturón de seguridad mientras conduzcas (para evitar el traumatismo cervical grave) y evita las actividades que hagan que tu cabeza y cuello se sacudan como saltar en un trampolín, hacer puentismo o subirte a la montaña rusa.

Busca intervención médica

  1. Pregúntale a tu doctor sobre los efectos secundarios de los medicamentos y las interacciones. En realidad, casi todos los medicamentos (de venta libre y con prescripción médica) mencionan el mareo como un efecto secundario potencial pero es más común con tipos de medicamentos específicos. En especial, es más probable que los medicamentos para la presión arterial, los diuréticos, los sedantes, los tranquilizantes, los antidepresivos, los analgésicos fuertes y algunos antibióticos causen mareos. Sin embargo, pregúntale a tu médico de cabecera si cualquiera de los medicamentos que tomes o la combinación de ellos podrían desencadenar estos malestares.
    • Nunca dejes de tomar un medicamento abruptamente sin la supervisión de tu doctor, incluso si crees que sería la causa de los mareos. Es recomendable que dejes de tomar los medicamentos poco a poco o los cambies por unos que tengan acciones farmacológicas similares.
    • Debido a las complejidades de las interacciones químicas en el cuerpo, es prácticamente imposible predecir la interacción entre dos o más medicamentos.
  2. Conversa con tu doctor sobre los síntomas del resfrío y la gripe. Las infecciones virales que causan el resfrío y la gripe son principalmente patógenos respiratorios, así que la mayoría de los síntomas afectan a los pulmones, la garganta, los senos paranasales y el oído interno. Por lo tanto, la acumulación de moco y otros fluidos pueden obstruir los pasajes respiratorios o el oído interno, lo cual puede producir mareos y pérdida de equilibrio. Si esa es la causa de tus mareos, simplemente espera durante unos cuantos días, mantente hidratado y despeja tus senos paranasales cuidadosamente estornudando en un papel tisú o enjuagándolos con una solución de agua tibia y sal.
    • Tapar tu nariz y estornudar es un método para despejar las trompas de Eustaquio angostas, que van desde la garganta hasta el oído medio. Estos conductos, que permiten igualar la presión en cada lado del tímpano, con frecuencia hacen que sientas mareos o falta de equilibrio cuando están obstruidos.
    • Otros problemas que generalmente se relacionan con los mareos incluyen las alergias, los dolores de cabeza producidos por la migraña y la anemia (bajo conteo de glóbulos rojos).
  3. Controla tu presión arterial. Como se mencionó anteriormente, tanto la presión arterial baja (hipotensión) como la presión arterial alta (hipertensión) pueden causar mareos, así que haz que tu doctor de cabecera te mida la presión arterial. En general, la presión arterial debe situarse debajo de 120 (sistólica) sobre 80 (diastólica). De las dos condiciones, la hipertensión es la que es potencialmente más peligrosa y a veces es un síntoma de enfermedad cardíaca. En realidad, las enfermedades del corazón más graves, como la cardiomiopatía (músculo cardíaco enfermo), el fallo cardíaco congestivo y la arritmia (ritmos cardíacos irregulares), causan hipertensión e incrementan dramáticamente el riesgo de mareos crónicos y recurrentes.
    • Si has tenido un ataque cardíaco leve o un derrame cerebral, la sangre circulará en menor cantidad hacia tu cerebro y causará mareos y otros síntomas. Es posible que tu doctor te tome un electrocardiograma (ECG) para descartar un ataque cardíaco.
    • Desafortunadamente, aunque resulte irónico, los medicamentos para reducir la hipertensión producen mareos.
  4. Hazte una prueba de glucosa en sangre. Como se mencionó anteriormente, tanto la hipoglucemia como la hiperglucemia pueden causar mareos. Si eres diabético e hipoglucémico, posiblemente tu doctor pueda adaptar los niveles de insulina de manera que tomes menos. Sin embargo, si eres hiperglucémico, esa puede ser una señal de que tienes diabetes. Tu doctor puede ordenar que te hagas un examen de glucosa en sangre, que mide la cantidad de glucosa (una fuente principal de energía para el cerebro y la mayoría de células de tu cuerpo). Los niveles normales para un examen rápido de glucosa en la sangre se encuentran entre 70 a 100 mg/dL.
    • Puedes comprar monitores de glucosa en sangre, que requieren que te pinches el dedo para obtener una muestra de sangre, en las farmacias. Como referencia general, las lecturas normales, sin ayunar, deben situarse por debajo de 125 mg/dL.
    • Comer demasiada azúcar refinada (conocido como un incremento o una subida en el nivel de azúcar) puede causar hiperglucemia a corto plazo, lo cual puede producir un poco de mareo.
  5. Haz que te deriven a un especialista en oído. Si tus mareos son significativos, incapacitantes y sientes como si el mundo daría vueltas a tu alrededor, podrías tener vértigo. El vértigo puede deberse al vértigo postural beningno (sensación de giro que ocurre cuando mueves la cabeza), laberintitis (una infección viral del oído interno) o la enfermedad de Ménière (acumulación de fluido en la parte interna del oído). Básicamente, el vértigo se produce por un cambio en el mecanismo de equilibrio del oído interno (sistema vestibular) o en las conexiones de ese mecanismo al cerebro. En pocas palabras, tu sistema vestibular piensa que estás en movimiento aunque no lo estés, lo cual crea una sensación de giro. Sin embargo, el vértigo se soluciona por sí solo a medida que el cuerpo se adapta a la causa del problema.
    • El vértigo postural benigno generalmente ocurre cuando los cristales dentro del oído se desprenden e irritan los canales semicirculares.
    • A veces el vértigo es lo suficientemente intenso para causar náuseas, vómitos, dolores de cabeza y pérdida del equilibrio durante horas.
  6. Acude a un osteópata o quiropráctico. Los osteópatas y los quiroprácticos son especialistas de la columna vertebral que se enfocan en establecer el movimiento y la función normal de las articulaciones pequeñas de la columna vertebral que se conectan con las vertebras, llamadas articulaciones facetarias lumbares. Una causa relativamente común de los mareos y el vértigo es el atascamiento, desalineamiento o disfunción de las articulaciones de la parte superior del cuello, generalmente donde se unen al cráneo. Puedes usar la manipulación manual de las articulaciones, también llamada ajuste, para desatascar o reubicar las articulaciones facetarias lumbares que estén ligeramente desaliñadas. Cuando se realiza un ajuste de la columna vertebral es común escuchar el sonido "pop".
    • Aunque un simple ajuste de la columna vertebral a veces puede aliviar completamente los mareos o la sensación de vértigo, cuando se trata de problemas de la parte superior del cuello, es más probable que te tome de 3 a 5 tratamientos para notar resultados significativos.
    • La artritis en la parte superior del cuello, especialmente la artritis reumatoide, puede ocasionar episodios crónicos de mareos.

Consejos

  • Las personas de la tercera edad son más propensas a tener problemas de salud y a tomar medicamentos que causan mareos.
  • Si experimentas episodios frecuentes de mareos o aturdimiento, evita conducir u operar maquinaria pesada.
  • Si sufres de mareos, evita consumir cafeína, alcohol y tabaco ya que pueden empeorar tus síntomas.
  • Si sientes náuseas debido a los mareos, mantén un cubo o un recipiente similar a la mano en caso de que necesites vomitar.

Advertencias

  • Habla con tu doctor si los ataques ocurren a un ritmo regular ya que podría ser el indicio de una enfermedad cardiovascular seria.
  • Si sientes mareos intensos (que causan visión de túnel extrema, vómitos y desmayos), busca atención médica inmediatamente.
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