Cómo revisar la presión de aire de los neumáticos

Una presión de los neumáticos incorrecta puede hacer que se reduzca el kilometraje, se desgasten los neumáticos de forma desigual o incluso revienten. Es importante mantener la presión adecuada para evitar que se produzcan estos sucesos. Revisa la presión de tus neumáticos cada vez que llenes el depósito de gasolina del vehículo para asegurarte de sacar el máximo provecho a tus neumáticos y de que estén bien cuidados.

Comprobar la presión de aire de los neumáticos

  1. Busca la presión normal del neumático en frío en el manual del propietario o en el lateral de la puerta del lado del conductor. Este número son los Kg/cm2 mínimos (PSI, del inglés "pound per square inch", en español libras por pulgada cuadrada) a los que deben inflarse los neumáticos y es la recomendada por el fabricante del vehículo. Sigue leyendo para conocer las razones por las que deben inflarse más.
    • Para la mayoría de berlinas, furgonetas e incluso pequeñas pickups, los fabricantes suelen recomendar un intervalo de presión de 1,90 a 2,25 Kg/cm2 (de 27 a 32 PSI o libras por pulgada cuadrada), aunque es posible llegar hasta 2,8 Kg/cm2 (40 PSI).
    • Para vehículos más grandes que necesiten llevar mayores cargas, como camiones o vehículos unitarios especiales, la presión suele ser de 0,29 a 0,56 Kg/cm2 (4 a 8 PSI) más de la que sería en vehículos más pequeños, probablemente alrededor de 3,16 Kg/cm2 (45 PSI).
    • Ten también en cuenta que es posible que los neumáticos delanteros y traseros necesiten distintas presiones de acuerdo con el fabricante.
  2. Desenrosca el tapón de la válvula del vástago de la válvula del neumático. El vástago de la válvula es una extensión negra o plateada, en forma de lápiz, próxima al tapacubos, de unos 2 a 3 cm (1 pulgada) de largo.
  3. Presiona el manómetro de aire uniformemente sobre el vástago de la válvula y anota la lectura obtenida. En caso de que haya un sonido a siseo, el manómetro no estará lo suficientemente presionado para una lectura precisa. Es posible que sea necesario ajustar el ángulo del manómetro.
    • En caso de que uses un modelo de manómetro digital, es posible que tengas que presionar un botón para que el manómetro lea la presión del aire. En caso de que sea un manómetro tradicional, la escala graduada te dará la lectura automáticamente.
  4. Sustituye el tapón de la válvula del vástago. El tapón no mantiene el aire en el interior, pero mantiene la suciedad y la humedad lejos del mecanismo de la válvula, que sí mantiene el aire en el interior.
    • Ten en cuenta que en caso de que la lectura sea la misma del manual de especificaciones, habrás acabado una vez hayas comprobado que la presión es la misma en los demás neumáticos. En caso de que los neumáticos no tengan la presión correcta, rellénalos. Asegúrate de que inflarlos con la cantidad correcta.

Consideraciones sobre el rendimiento

  1. Ten en cuenta que los Kg/cm2 (PSI) de las recomendaciones del fabricante no se traducen en un rendimiento óptimo del neumático. Probablemente las especificaciones del fabricante sean ideales para una conducción normal, pero añadir una ligera presión extra a tus neumáticos quizá suponga una mejor eficiencia del combustible. En general, añadir algo más de presión a los neumáticos puede hacer tu viaje algo más bacheado y menos cómodo, ¡así que ten cuidado!
    • Un incremento de Kg/cm2 también puede materializarse en un desgaste desigual del neumático, necesidad de mayores distancias de frenado y disminución de la manejabilidad. Asegúrate de no inflar tus neumáticos en exceso.
  2. Comprende el mito sobre el valor de la presión máxima en el manual del usuario o en la puerta del lado del conductor. Una confusión muy frecuente es que la presión máxima recomendada por el fabricante es toda la presión que el neumático puede admitir antes de que explote o funcione incorrectamente. En realidad, la presión máxima es la presión con la cual los neumáticos pueden transportar el peso máximo.
    • En cuanto infles los neumáticos por encima del límite máximo de presión estate preparado para una posible avería. En caso de que los neumáticos soporten una presión de aire mayor, un bache a elevadas velocidades puede terminar en un desastre.
  3. Añade unos gramos (libras) de presión adicionales en los neumáticos traseros en caso de que vayas a transportar más peso, compartir el vehículo, etc. No tengas miedo de añadir unos g/cm2 (libras de PSI) a los neumáticos traseros en caso de que vayas a llevar una carga más pesada en tu vehículo, especialmente cuando se trate de recorrer grandes distancias, para compensar el peso añadido. Una vez descargues el peso, rebaja la presión de los neumáticos traseros a las especificaciones normales.
  4. Comprueba la presión de los neumáticos con el cambio de estaciones. El tiempo frío reducirá la presión del aire, mientras que el tiempo cálido la incrementará. Por este motivo es muy importante comprobar la presión de los neumáticos según cambien las estaciones.
  5. No confíes nunca en el método de medir a ojo la presión de los neumáticos. No seas perezoso. Es muy difícil apreciar la diferencia entre un neumático con 0,70 Kg/cm2 (10 PSI) y 1,40 Kg/cm2 (20 PSI). Además, los neumáticos suelen mostrar una pequeña protuberancia en la pared lateral de los neumáticos radiales. En caso de que infles el neumático hasta que la protuberancia desaparezca, corres el riesgo de "sobreinflar" seriamente los neumáticos, más allá del punto en el que se consigue un aumento de rendimiento.

Consejos

  • La presión de los neumáticos no se puede controlar a ojo, particularmente en los radiales modernos. Usa siempre un manómetro preciso.
  • La luz del sol eleva la temperatura de los neumáticos incluso mientras no conduzcas. Para lecturas más homogéneas intenta que no le dé la luz del sol sobre ninguno de los lados del vehículo.
  • Toma medidas en caso de que se ilumine el sistema de control de presión de neumáticos (TPMS) de tu vehículo. El indicador TPMS es un símbolo amarillo del panel que se iluminará en caso de que uno o más de los neumáticos esté bajo de presión.
  • Los Kg/cm2 (PSI) indicados en la pared lateral del neumático son la presión máxima en frío para cuando el neumático transporta el peso o carga máximos que soporta.
  • En caso de que tengas que conducir el vehículo para añadir aire anota la presión antes de iniciar la marcha. A continuación suma la diferencia en exceso cuando hayas leído la actual. Por ejemplo, en caso de que quieras inflar tus neumáticos a 2,46 Kg/cm2 (35 PSI) y den una lectura de 2,11 Kg/cm2 (30 PSI) en frío, los neumáticos estarán 0,35 Kg/cm2 (5 PSI) por debajo de su presión. Por lo tanto cuando añadas el aire después de conducir y leas 2,32 Kg/cm2 (33 PSI), deberás ajustar la presión a 2,67 Kg/cm2 (38 PSI) para que den una lectura de 2,46 Kg/cm2 (35 PSI) cuando estén fríos.
  • Ten en cuenta que los neumáticos tienen un código de velocidad en forma de letra. Por ejemplo el código ZR tiene una velocidad máxima de 240 Km/h (149 mph). Es posible ir más rápido durante breves periodos de tiempo pero puede hacer que el neumático falle. El código de velocidad solo es fiable para neumáticos nuevos, en caso de que el neumático tenga 32.200 Km (20,000 millas) probablemente la velocidad máxima será menor por el desgaste y debilitamiento general. Este código de velocidad no tiene validez una vez que se haya reparado un neumático.
  • Incrementa la presión en frío del neumático en caso de que se vayan a transportar cargas pesadas o se vaya a conducir a alta velocidad (por encima de 120 Km/h o 75 mph) durante un largo periodo de tiempo.

Advertencias

  • Un inflado excesivo del neumático (inflarlo por encima de la presión máxima en frío plasmada en su pared lateral) hará más incómoda la conducción y provocará daños en caso de que golpees baches u otros objetos en la carretera.
  • Un inflado insuficiente favorece una mayor flexión de la pared lateral que incrementa la distancia de frenado, disminuye el ahorro de combustible y acorta la vida del neumático. En raras ocasiones es posible que reviente el neumático como consecuencia de un calentamiento excesivo por demasiada flexión de la pared e incluso salirse el neumático de la llanta al realizar maniobras de emergencia. Los neumáticos poco inflados desgastarán la pared lateral al hacer contacto con la llanta y la carretera.
  • No cuentes solo con el manómetro de la bomba de aire de la estación de servicio. Estas bombas soportan mucho maltrato (golpes contra el pavimento, pasadas por encima, etc.) y es posible que no estén calibradas adecuadamente. Basa siempre tus lecturas finales en tu manómetro para lograr una mayor exactitud.

Cosas que necesitarás

  • Manómetro de buena calidad. No confíes en manómetros para neumáticos tipo "lápiz". Las herramientas de calidad se amortizan por sí mismas, así que compra un manómetro de calidad profesional para neumáticos
  • Compresor o bomba con accesorios adaptadores (las bicicletas pueden tener uno de estos dos tipos: Presta o Schrader. El Schrader es el tipo de válvula que se usa para los vehículos y ha sido considerada para realizar la descripción anterior).
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