Cómo restaurar fotografías viejas

Las fotografías impresas son artículos delicados que capturan recuerdos valiosos y momentos en la historia. Muchas veces, las imágenes más viejas son únicas, así que puede ser particularmente doloroso descubrir que están dañadas. Las fotografías pueden dañarse mucho por su exposición durante años a la humedad, al agua, a la luz solar y a la suciedad. Algunas veces incluso guardar fotografías nuevas incorrectamente puede resultar en daño. Conocer las opciones para restaurar fotografías, aprender cómo repararlas en casa, y luego guardarlas apropiadamente puede ayudar a asegurar la longevidad de tus fotografías para las próximas generaciones.

Reparar un daño menor de una foto de forma digital

  1. Consigue el equipo adecuado para la restauración digital. Comprar un escáner de alta calidad y un software de edición de fotos para tu computadora puede ayudar a que sea posible la restauración en el hogar. Invierte en un programa de edición de foto como Photoshop y en un escáner de alta calidad que pueda escanear imágenes en un alto ppp, o puntos por pulgada cuadrada. Mientras más alto sea el número de ppp, el escáner podrá capturar con más detalle. Se recomienda un ppp de 300 para la mayoría de las fotografías.
  2. Escanea la fotografía. Cuidadosamente coloca la fotografía en el escáner, y selecciona escanearla a una resolución alta para capturar tantos detalles como sea posible. Cuando te lo pida, guarda la imagen como un archivo TIFF en lugar de un JPEG. Un TIFF es un archivo más grande, pero mantendrá los detalles y la calidad de la fotografía. Cuando hayas guardado la imagen, ábrela en el software de edición de fotos.
  3. Recorta la imagen. Utiliza la herramienta para recortar y saca cualquier evidencia de daño alrededor de los bordes de la fotografía. Los bordes de las fotografías viejas a menudo se doblan cuando se los expone al agua o a la humedad. Si tu fotografía está dañada alrededor del perímetro, recortar la imagen corregirá rápidamente este problema.
  4. Corrige el tono de la fotografía. Repara los problemas de color, de brillo y de contraste antes de tratar de cambiar cualquier otra imperfección o señal de daño. Esto se puede ajustar abriendo herramientas de edición en Photoshop o en otro software de edición de fotos. Los niveles se pueden alterar moviendo el cursor sobre una escala hasta que se produzcan los efectos que deseas.
    • Aumentar el nivel de brillo puede ayudar a iluminar una foto oscura, o intensificar el contraste puede relucir una foto desteñida o descolorida.
    • Juega con los reguladores de color para ayudar a eliminar los tintes indeseados.
    • Guarda cada versión que hagas bajo un nombre de archivo diferente para que puedas compararlas luego y seleccionar la mejor restauración.
  5. Repara los rayones y las marcas de polvo. Usar el filtro de polvo y de rayones o el pincel corrector en Photoshop o una herramienta similar de otros programas de edición de fotos hace que la eliminación de imperfecciones sea sencilla y simple. Amplía la fotografía, y usa el cursor para retocar las marcas de daño. Trabaja lentamente y asegúrate de ampliarla para revisar tu progreso mientras vas trabajando. Este filtro funciona eliminando algunos detalles, así que asegúrate de no usar de más esta función.
    • Mantén una ventana abierta de toda la foto para que puedas observar los cambios mientras los vas haciendo.
  6. Rellena las rasgaduras o partes que falten. Si hay rasgaduras, roturas, o secciones que le falten a la fotografía, puedes usar la herramienta de tampón de clonar para recrear una porción de la imagen y rellenar las secciones dañadas. Después de abrir la herramienta, selecciona la porción de la foto que te gustaría clonar o recrear y hazle clic una vez. Mueve el cursor al área que quieres reparar con el material que acabas de copiar.
  7. Imprime la imagen. Después de haber restaurado la fotografía, usa una impresora de inyección de tinta o una especial de fotos con papel brillante para imprimir la fotografía restaurada.

Restaurar fotografías viejas manualmente

  1. Limpia las fotografías. Si tu fotografía vieja tiene polvo, arena, o un residuo en ella, podrías limpiarla a mano. Ponte guantes de goma, y cuidadosamente quita el polvo con un pincel suave o un cepillo de dientes de cerdas suaves. Si tiene mucho polvo, puedes enjuagarla cuidadosamente bajo un chorro de agua tibia. Utiliza el dedo para sacar el polvo suavemente, pero ten cuidado de no rayar la foto. Deja que se seque en un lugar oscuro donde no la vayan a tocar. Puedes colgarla en un cable con un broche para que se seque, o puedes colocarla boca arriba sobre un periódico o una toalla.
    • Si la foto se pone roja, amarilla, o blanca mientras la limpias, puede indicar que necesita un cuidado profesional. Quizás esté demasiado dañada para repararla en casa.
  2. Utiliza agua para separar las fotografías que estén pegadas. Si encuentras una pila de fotografías que están pegadas, no las separes. En su lugar, remójalas en agua destilada. Las fotografías están cubiertas con gelatina. Cuando las colocas en agua, la gelatina se ablanda y se pueden separar más fácilmente.
    • Compra una botella de agua destilada de una tienda o de una farmacia. Mantén el agua a temperatura ambiente, y viértela en un recipiente que sea lo suficientemente grande para sumergir las fotos. Colócalas con las imágenes hacia arriba y déjalas remojar de 20 a 30 minutos. Utiliza los dedos para separarlas cuidadosamente, o usa una espátula de goma. Déjalas secar sobre una toalla con la imagen hacia arriba. Coloca un libro o una revista a lo largo de los bordes para que no se doblen mientras se secan.
  3. Elimina las fotos que estén pegadas al cristal con calor. Antes de tratar de eliminar el cristal, asegúrate de hacer una copia de la imagen. Puedes eliminar el cristal calentando la imagen. Sostén un secador de cabello a una distancia de 10 o de 12 cm (4 o 5 pulgadas) de la parte de atrás de la impresión. Después de unos minutos, trata de levantar una de las esquinas de la imagen, y retírala lentamente.
  4. Repara una rasgadura con cinta libre de ácido. Puedes asegurar una rasgadura o reparar una fotografía rota usando cinta libre de ácido. Las cintas regulares con un adhesivo ácido pueden dañar la fotografía con el paso del tiempo. Consigue una cinta de archivo o una con adhesivo acrílico en una tienda de artículos de oficina o en una papelería para reparar y proteger tus fotografías. Corta piezas pequeñas de cinta y asegura la rasgadura en la parte de atrás de la imagen.
  5. Utiliza una cinta de reparación. Una fotografía rota también se puede reparar usando una tira de papel libre de ácido que esté asegurada con pegamento libre de ácido. Se puede comprar en una tienda de arte y manualidades o en una de artículos de oficina. Aplica una pequeña cantidad de pegamento a la tira de papel, y presiónala sobre la rasgadura en la parte de atrás de la fotografía. Elimina el exceso de pegamento con un bastoncillo de algodón. Deja que la imagen se seque boca abajo sobre una toalla, y coloca peso, como un libro pequeño, sobre la imagen para evitar que los bordes se doblen.
  6. Crea una cámara de humidificación para las fotografías que tengan los bordes doblados. Si tienes una imagen enrollada o que tenga los bordes doblados, puedes arreglarla colocándola en una cámara de humidificación casera. Esta cámara reintroducirá agua a la fotografía seca y quebradiza lo que le permitirá a los bordes doblados relajarse y liberarse.
    • Llena un recipiente de plástico con algunos centímetros de agua a temperatura ambiente. Coloca una rejilla de alambre en el recipiente, asegurándote de que no se sumerja la parte de arriba. Coloca la foto sobre la rejilla, y cierra la cámara con una tapa. Déjala reposar por varias horas. Revisa la fotografía periódicamente y limpia las gotas de agua que se formen sobre ella. Después de algunas horas, si los rizos se han relajado, saca la fotografía y déjala secar boca arriba sobre una toalla. Cúbrela con papel secante o papel de pergamino, y coloca un libro sobre ella mientras se seca.
  7. Busca la ayuda de un profesional. Si la fotografía está muy dañada, muy vieja, o extremadamente delicada, considera que la restauren profesionalmente. Los profesionales no solo pueden restaurar las fotografías que se han rasgado, manchado o dañado con agua o con luz solar, sino que también pueden mejorar de forma digital la calidad general de la foto y del color. Hay muchos servicios disponibles en línea. Un profesional evaluará tu foto y te dará un precio dependiendo del daño y de la cantidad de trabajo que se requiera.
    • La mayoría de los servicios profesionales trabajarán en una copia digital de la fotografía, dejando la original sin tocar y segura. Se te devolverán la foto restaurada y la imagen original.

Guardar tus fotografías

  1. Guarda las fotos en un ambiente con temperatura controlada. Las fotografías se pueden dañar por la exposición al agua, a la luz solar, al calor, y a la humedad en el aire. Esta última puede causar que las fotografías se peguen entre ellas, mientras que las altas temperaturas causan que se vuelvan muy quebradizas. Guárdalas en un clima que tenga humedad baja, que no esté expuesto a la luz solar directa, y que no experimente fluctuaciones de temperatura extremas. Lo ideal es que la temperatura esté debajo de los 24 °C (75 °F).
    • No guardes las fotos en un ático caliente o en un garaje o sótano donde puedan estar en contacto con el agua. Mantenlas en una sección de la casa con temperatura controlada, como un dormitorio o un armario en el pasillo.
  2. Mantén las fotos en cajas de archivo y en álbumes. Estos proveen un ambiente seguro para tus fotografías lejos de la humedad, las mascotas y el polvo. Puedes encontrar estos artículos en vendedores en línea o en una papelería o en una tienda de artículos de oficina. Cuando busques cajas de archivo o álbumes, asegúrate de que sean para el almacenamiento de fotos y no tengan ácido y PVC, o cloruro de polivinilo.
    • Coloca un paquete de gel de sílice en la caja para ayudar a compensar el exceso de humedad
  3. Guarda apropiadamente las fotografías en la caja o álbum. Si un álbum o una caja de almacenamiento están llenos hasta el borde con fotos, quizás no cierren apropiadamente, dejándolas susceptibles al daño del ambiente. Una caja que no esté lo suficientemente llena también podría causar daño a las fotografías. Cuando solo hay unos pocos artículos en el recipiente, las imágenes podrían deslizarse, causando que se dañen los bordes. Asegúrate de que las fotografías estén seguras y de que la caja pueda cerrar apropiadamente.

Consejos

  • Incluso si la fotografía está en blanco y negro, escanea la imagen como si fuera de color para capturar los matices del blanco y del negro.
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