Cómo trabajar inteligentemente no duramente

Опубликовал Admin
13-06-2017, 03:40
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Trabajar inteligentemente, no duramente, es un dicho viajo. Si dominas el concepto, toda tu vida laboral será más sencilla. Existen técnicas simples que puedes emplear para ahorrarte pasos y tedio de casi cualquier tarea.

Asigna prioridades

  1. Evalúa todo lo que tenga que hacerse. Antes de que te sumerjas en algo de cabeza, recuerda que el entusiasmo debe ser controlado con sabiduría. Fíjate en cada aspecto del trabajo, y regálate suficiente “tiempo de reflexión” para que puedas asegurarte de que cada detalle se lleve a cabo adecuadamente y a tiempo.
  2. Crea una lista. Ya sea que esté en tu cabeza o en papel, deberás tener una lista a seguir con un orden. No querrás repetir pasos, duplicar los esfuerzos de otros, cometer errores u olvidar cosas.
  3. Aprende a decir no. Evita sobresaturarte de tareas y sé realista sobre lo que puedes lograr en un solo día. Algunas veces deberás de recortarlas porque en la mayoría de las profesiones, casi siempre hay algo que puede hacerse al respecto.
  4. Limita tus metas. Trata de evitar hacer muchas cosas al mismo tiempo porque casi siempre haces menos cosas ya que tu cerebro está yendo y viniendo en diferentes tareas. Escoge algo para trabajar en eso y dar tu mejor esfuerzo hasta que lo logres.

Tratando con Clientes

  1. Controla a tus clientes al comunicarte apropiadamente. Asegúrate de que tus clientes sepan cual es el tiempo de entrega normal de un proyecto. No te dejes influenciar por sus insistencias de que el trabajo requiere mucha velocidad. La mayoría de los negocios tienen más de un cliente, y muchos clientes olvidan que su proyecto no es el único en el que estás trabajando.
    • Da de una a tres opciones – nunca más. Darle un muestrario a un cliente y decir, “Dígame qué colores le interesan” es mortal. Muchas opciones ocasionarán retrasos espantosos mientras que el cliente analiza TODAS las posibilidades y luego tiende a darle vueltas a cada decisión. Mejor, di algo como, “¿Prefiere este azul o este verde?”
  2. Nunca aceptes un mal trabajo. Tú sabes cuando un trabajo será excelente. Un cliente o jefe que te presiona a entrar en áreas en las que no te sientes cómodo, ya sea porque es una expectativa irrazonable o porque está fuera de tu alcance, se le tiene que hacer saber inmediatamente acerca de tu inconformidad con el trabajo como se te está presentando. Si eres un trabajador independiente, rechazar un trabajo como este es mucho más inteligente a pesar de que es difícil dejar ir el dinero.
  3. Vuelve a cotizar si es necesario. No aceptes muchos cambios que te lleven a terminar realizando un trabajo muchos más complicado o costoso de o que cotizaste en un principio. Cuando te des cuenta de que estás en un nuevo territorio, detén el trabajo y realiza otra cotización, mostrando el trabajo como se visualizó en un principio y presentando el alcance del nuevo trabajo. Hazle saber al cliente que costará “$X más” que el trabajo original. Es la decisión del cliente qué tanto quiere pagar. Qué tan inteligente quieres ser cuando trabajes para ellos es “tu” decisión.

Hacer Más en Menos Tiempo

  1. Considera tu material. No tomes atajos en la calidad de tu material. Los materiales o herramientas baratas son más difíciles de utilizar porque no son tan resistentes o de tan buena calidad. Tratar de ahorrar unos cuantos pesos, o desperdiciar una o dos horas extras porque esas cosas baratas no se instalaron apropiadamente no tiene ningún sentido.
  2. Evalúa tus métodos. Quieres que sean tan eficientes como sea posible. Haz tu trabajo cuando no haya nada que te distraiga. Trata de realizar tus actividades de un jalón en lugar de hacerlas una por una. Querrás que tu eficiencia se maximice tanto como sea posible.
  3. Busca atajos. Esto NO significa optar por el método más sencillo pro flojera. Por ejemplo, si respondes a numerosos correos al día y respondes las mismas preguntas una y otra vez, guarda tus respuestas. Cuando estas preguntas lleguen, puedes cortar y pegar tu respuesta grabada. Tal vez tengas que hacer pequeñas ediciones, pero el bulto ya estará escrito.
  4. Delega. Asegúrate de que tu equipo esté bien organizado. Si una persona es más rápida, ponla a trabajar en las actividades que toman más tiempo. Si una persona es más hábil o acertada, asegúrate de que realice las actividades más críticas.
  5. Evita la procrastinación. Cada vez que navegas por el internet o revisas tu correo no-laboral en el trabajo, tu día se vuelve más largo. Oblígate a hacer el trabajo cuando es tiempo de hacerlo y disfruta de esas actividades una vez que haya terminado tu día.
  6. Sé flexible. Tu día no siempre saldrá como lo planeaste. Mantente abierto a intentar nuevos métodos y hacer cosas nuevas.

Cuídate a ti Mismo

  1. Descansa. Lo ideal es dormir 8 horas cada noche. Sin duda puedes trabajas 12 horas diarias, pero no es sustentable. Después de un cierto punto, tu cuerpo comienza a cansarse y tu mente se desgasta, llevando a fallas más frecuentes en tu concentración y errores torpes.
  2. Descansos periódicos. Incluso en la oficina, deberás crear un especio de tiempo para que tu mente se reagrupe y se recargue. Esfuérzate durante los primeros 50 minutos de cada hora y luego recompénsate con 10 minutos de descanso.
  3. Reconoce el punto de “rendimientos decrecientes”. Los pasos anteriores no implican que debes trabajar hasta el punto de quedar exhausto. Debes cuidar tu salud y la integridad de tu trabajo. Trabajar en exceso normalmente te vuelve propenso a cometer errores. Cuando estés tan cansado que te des cuenta de que te toma 2 o 3 veces más de lo normal realizar una actividad, deberás terminar tu día. Descansa unas cuantas horas y regresa más fresco, para que puedas seguir fuerte al final de tu trabajo. Aprende a tomar siestas energéticas.

Consejos

  • Cuando “puedas” trabajar, “hazlo”. No aflojes o permitas que se te acabe el tiempo para que al final estés apresurado para cumplir tu fecha de entrega. Cuando terminas antes, y nada más hay que hacer, puedes ir a jugar o descansar. No lo hagas a mitad del trabajo de manera tan frecuente.
  • Cuando estés enfermo, quédate en casa y descansa hasta que estés bien. Cometes muchos errores cuando estás enfermo o cansado como para llamar a eso “trabajar inteligentemente”.
  • Aprende a hacer que el dinero trabaje para ti. ¡Trabajar mucho y gastar cada centavo que ganas NO es trabajar inteligentemente!

Advertencias

  • Pon atención a cambios significativos en el trabajo, que ocasionen que gastes mucho más de lo que habías planeado originalmente. Un pequeño cambio es una cosa. Si se presenta un gran cambio deberás detener todo mientras vuelves a analizar y cotizar.
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