Cómo trabajar menos

Es posible limitar tu semana de trabajo siguiendo una estrategia que ayuda a aumentar tu productividad sin aumentar tus horas. La clave está en establecer un límite, pero cómo alcanzas ese límite es lo difícil. A continuación se presentan sugerencias para limitar tu semana laboral.

Para los Trabajadores Independientes o con Horario Flexible

  1. Establece tu límite. Decide la cantidad máxima de tiempo que estás dispuesto a trabajar en una semana. Se sugiere establecer unos cuatro días de la semana. Quizás seas más ambicioso y establezcas tres días o incluso menos. O unos cinco días a la semana, seis horas cada día en lugar de ocho. Cualquiera que se ideal para ti, ¡adelante!
  2. Identifica lo esencial. Si tienes menos tiempo para hacer tu trabajo, ¿cómo lo realizas? Tienes dos opciones: 1) trabaja más rápido o 2) trabaja menos. Se recomienda tomar la segunda opción. Necesitas determinar lo que realmente quieres lograr dentro de los limites que te has establecido. So reduces tu semana laboral a 20%, por ejemplo, necesitas reducir 20% de tu trabajo. Eso significa que tienes que identificar los que se debe hacer y que puede posponerse. Haz lo que se debe hacer primero sin ser holgazán.
  3. Elimina el resto. Si tienes una lista corta de tus tareas esenciales, revisa lo que no es esencial. ¿Existe una forma de eliminarlo? ¿Delégalo? ¿Externalízalo? ¿Demóralo? Piensa en lo difícil que es realizar esto, ya que si de alguna manera eliminas el 20% de tu lista, haz dado grandes zancadas en conocer tus límites propios.
  4. Procesa. Si hay algo que hace a diario, considera procesarlo todo en un sólo día. Por ejemplo, puedes escribir todas tus facturas de una vez en lugar de hacerlas cada día. No se pierde tiempo. Puedes hacer lo mismo con casi todo, incluso algo que realizas a lo largo del día como emails o llamadas telefónicas. Considera procesar las tareas en una sola sesión por día.
  5. Hazlo en etapas. Si quieres acortar las horas de tu trabajo como meta principal, es posible que no lo logres de una vez. Hazlo gradualmente. Primero, establece un límite menor (quizás una hora menos por día, por ejemplo, o la mitad del día los viernes). Enfócate en realizar esa primera etapa y cuando resulte, haz más reducciones. Sigue hasta que alcances tu objetivo.
  6. Decide qué hacer con el exceso de tiempo. Si no sabes que quieres hacer con tu tiempo extra, no te resultará establecer tus límites en tu trabajo. ¿Decide en trabajar una hora menos cada día? ¿Qué harás con esa hora? Puede ser cualquier cosa: proyectos divertidos, crear un negocio, pasar tiempo con tus seres queridos, leer, ejercitar, ir a la playa o lo que sea. Pero asegúrate de establecer ese tiempo en algo.
  7. Manténte atento a las tareas de comunicación. Ya sea por email, teléfono, IM, Skype, Twitter o cualquiera, puedes completar tu día de trabajo con estas tareas. Distribuye una pequeña cantidad de tiempo para cada método vital de comunicación (30 minutos para IM, 30 minutos para el teléfono, 1 hora para emails, etc) y no te salgas de ese límite.

Para los Empleados Contratados

  1. Aunque los pasos mencionados anteriormente se aplican a todos los tipos de empleados, existen más restricciones y expectaciones en los que están "contratados". La mayoría de la gente no controla sus días o semanas laborales. El fin es desarrollar una conciencia y una cultura laboral en que la flexibilidad es importante y una vez que el trabajo se realice, hay menos posibilidad de tener empleados dando vueltas. ¡Pero no es como piensan la mayoría de las empresas! ¿Cómo aplicamos la "productividad haiku" en tu semana de trabajo en ese caso? Es posible, pero más limitado. Los siguientes pasos otorgan un espacio adicional para los que buscan desesperadamente algunos límites en la semana laboral.
  2. Gestiona tus expectativas. Necesitas comenzar con una conversación con tu jefe sobre las expectativas que tiene de tu trabajo. Habla sobre querer ser más productivo, lo que no significa producir más, pero sí producir cosas más importantes. Y haz que suceda. Si puedes cambiar las expectativas que la gente tiene de ti, vas en buen camino. Algunas preguntas:
    • ¿Qué es lo que quieren que tú logres?
    • ¿Es importante dónde o cuánto tiempo tienes para lograr eso?
    • Si eres capaz de hacerlo en casa o en menos horas, ¿importaría?
  3. Aprovecha el tiempo libre para otros proyectos. Puedes tener más tiempo al limitar tu trabajo a 6 horas al día (por ejemplo). Pero quizás no puedes dejar el trabajo después de 6 horas. En cambio, usa el tiempo extra para los nuevos proyectos (relacionado u otros, según la flexibilidad que tienes) que has querido trabajar pero que no pudiste.
  4. Trabajar desde la casa. Debes demostrarlo a tu jefe con uno o dos días de prueba, en el que demuestres que produces más desde tu casa. Averigua lo que quiere tu jefe que completes para ese día e incluso más. Una vez que lo logres, puedes establecer tus horas de trabajo. Asegúrate de terminar el trabajo, pero cómo lo haces depende de ti.
    • Ve cómo convencer a tu jefe a que te deje trabajar en casa.
    • Tu jefe puede leer Cómo virtualizar tu trabajador.
  5. Fija tus metas de tareas, no las metas de tiempo. Lo mismo que en manejar tus expectativas, pero quieres que tu jefe establezca las metas por ti, no en cuánto trabajar. Si lo logras, has dado un gran paso en limitar tus horas de trabajo.

Consejos

  • Si crees que eres menos productivo en ciertos tiempos del día, realiza planes de descanso. Tu tiempo libre te permitirá mantener tu cabeza fuera del trabajo e incluso caminar por afuera. Quizás la mitad de una hora para volver a trabajar más feliz que volver rápidamente con un dolor de cabeza sin descansar a dar una vuelta.
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