Cómo mejorar un mal día en el trabajo

¿Alguna vez te has levantado de mal humor cuando algo (o incluso nada) te ha hecho sentir enfadado, triste, frustrado y decepcionado? Bueno, todos experimentamos malos días. A pesar de eso, debes tranquilizarte e ir al trabajo; sin embargo, ya estás furioso. Tratas de trabajar pero de alguna forma sientes que todos los clientes molestos o insatisfechos han conspirado para quejarse contigo el mismo día. Todo suena increíblemente estúpido y solo lo hacen para molestarte. Afortunadamente, este artículo te explica qué hacer en caso de que tengas un mal día.

Pasos

  1. Acepta tu mal humor. ¡No es tan malo estar de mal humor! Tratar de obligarte a ti mismo a estar más animado es muchísimo peor. Luchar contra el mal humor solo lo prolonga, así que si estás molesto o triste, exprésalo. Esto no significa que seas grosero o desagradable con personas inocentes, solo significa que debes reconocer y aceptar tu humor para poder hacer algo al respecto.
  2. Díselo a otras personas. Estas se darán cuenta si sigues intentando ocultar tu mal humor con una cara sonriente y se preguntarán si te hicieron enfadar. Diles que no estás teniendo un buen día. Simplemente diles: "Escucha, no estoy de buen humor hoy día. No sé por qué pero no es tu culpa. Me disculpo por adelantado si me llego a enfadar contigo".
  3. Reflexiona internamente. Las personas exitosas no siempre son las más listas, pero han adquirido habilidades emocionales y confían en su capacidad para reconocer y manejar sus propias emociones. Tendemos a pensar que el mal humor es causado por algo o alguien (como tratar de lidiar con un jefe difícil). El mal humor no siempre está relacionado con factores externos obvios. Tal vez tu mal humor pudo haberse generado a causa de que dormiste poco, tienes gripe, o solo es un mal día. No trates de justificar el mal humor. En lugar de eso, trata de reflexionar internamente para establecer posibles precursores para tu estado emocional.
  4. Recuerda lo bueno. Cuando estás de mal humor, todo está mal. Sin embargo, las cosas buenas que apreciaste ayer, cuando no estabas enojado, siguen allí, solo que las olvidaste. Pasa tiempo considerando por lo menos una o dos cosas que no sean completamente malas (algo que estés esperando con ansias, una persona que te gusta, un suceso agradable que ocurrió recientemente) y sé agradecido por eso.
  5. Deja que pase. Has estado de mal humor antes. Te ha pasado el mal humor antes y esta vez también se te pasará. No es la gran cosa. Si no puedes cambiar tu humor, simplemente espera a que se te pase.
  6. Pasa un tiempo tranquilo. Para evitar hacer o decir algo de lo que puedas arrepentirte, aléjate un poco si puedes. Camina durante tu hora de almuerzo o siéntate y trabaja en un lugar tranquilo. Ve al baño durante un largo rato. Considera irte a casa temprano o tomarte el día libre.
  7. Vuelve a empezar tu día. ¿Por qué esperar hasta mañana para volver a empezar tu día? Hazlo ahora. Deja tu escritorio o sal de donde sea que estés, decide empezar de nuevo, como si hubieses estado durmiendo. Regresa al trabajo con una actitud nueva. Esto realmente funciona y los resultados son mejores si lo haces.
  8. Aprovecha tu próximo buen humor. Una vez que dejes de estar de mal humor y te sientas mejor, averigua qué te ayudó, ¿fue un pensamiento?, ¿una canción?, ¿un amigo?, ¿un evento? Cuando vuelvas a tener un mal día, ya habrás desarrollado una variedad de técnicas para mejorar tu humor.

Consejos

  • Busca una buena canción y deja que aleje tu mente de tu estado actual.
  • ¡Haz ejercicio! Ve al baño y salta de arriba a abajo, respira profundamente, da un paseo rápido a la hora del almuerzo o ve al gimnasio. Haz ejercicio. Poner en marcha las endorfinas es una forma natural de mejorar tu humor.
  • Haz que tu hogar y tu familia sean tu zona de seguridad y tu prioridad. Tu profesión no debe definirte como persona, ¡descubre qué es lo que te define como persona y habrás dado un paso adelante!
  • Si tienes dos malos días seguidos, es probable que tengas que hacer alguna acción más. Tu trabajo puede estar abatiéndote, podrías estar sufriendo de estrés, incluso podrías estar deprimido. Si piensas que estás deprimido, haz algo al respecto, habla con alguien.
  • Asegúrate de no tener una dieta a base de barras de dulce o azúcar. Subir y bajar los niveles de azúcar rápidamente puede ser desagradable.
  • Ten cuidado con llevarte el trabajo a casa, ya sea literal o mentalmente. Date una oportunidad de luchar cuidándote e imponiendo límites entre el tiempo para el trabajo y la vida personal.
  • Como medida preventiva, realiza alguna actividad para que tu día 'empiece bien. Bebe un café o un jugo y conversa con un amigo por quince minutos. O empieza el día con un paseo agradable o cualquier actividad física. Un buen comienzo puede ayudarte a superar cualquier dificultad que se presente.
  • Sonríe por diez segundos y piensa en algo que realmente te haga sonreír para alejar tu mente de los problemas.
  • La risa no tiene precio. ¡Busca un video divertido, mándale un correo electrónico a cinco amigos pidiéndoles que te cuenten su mejor chiste, mira como los niños pequeños juegan y ríete!
  • Algunas veces tienes que "fingir estar alegre hasta que lo estés de verdad" Decir, "este es un día "formidable" ayuda algunas veces, por lo menos a ver la "posibilidad" de que pueda serlo. ¡Piensa positivamente!
  • Solo sonríe. Es posible que no quieras sonreír, pero obligarte a hacerlo puede enviarle señales a tu cerebro de que la situación no es tan mala. ¡Es posible que te sorprendas al sentir que tu humor mejora un poco en tan solo diez minutos o menos!
  • Hay algunas personas que, ya sea que lo admitan o se den cuenta de ello, disfrutan de estar infelices y oponen resistencia a los esfuerzos que hacen las personas por animarlas. Si ese es tu caso, no hay mucho que puedas hacer hasta que lo admitas.
  • Reflexiona pero no pienses demasiado en ello. Revivir el día negativo es destructivo pero volver a recordar cómo superaste los problemas te fortalece, sé positivo.

Advertencias

  • No tomes decisiones importantes cuando estás de mal humor, ya sean decisiones financieras, emocionales, etc. Deja que el estado negativo pase antes de que tomes una mala decisión.
  • Nunca renuncies antes de conseguir otro trabajo (¡de preferencia uno mejor!). Es tentador decir, "Acepta este trabajo..." pero si tienes muchos problemas, tómalo como una señal de que debes ampliar tus horizontes. El trabajo es como el amor, los que ya lo tienen son más atractivos. Utiliza esto para impulsarte hacia el éxito.
  • Los días malos son como espirales descendentes. Determina que mañana será un día mejor y haz lo que tengas que hacer para que así sea.
  • Evita echarle la culpa a otros de lo que posiblemente sea tu culpa. Si te molesta que alguien esté hablando por teléfono en voz alta, piensa en cómo hablas tú por teléfono antes de decirle algo a esa persona.
  • Si parece que hay una larga cadena de malos días en el trabajo y la depresión es parte de tu vida, verifica que tus medicamentos aún estén funcionando apropiadamente.
  • Este no es el día para "finalmente" decirle a alguien lo que piensas de él o ella. Este es el momento de escribir esos pensamientos y poder sacarlos de tu interior pero no para actuar a causa de ellos hasta que tu humor mejore.
  • Si renuncias, hazlo en buenos términos; perder referencias limita tus opciones laborales. "Vivir bien es la mejor venganza." Retirarte con clase no cuesta nada y puede dar buenos resultados con buenas referencias y una puerta abierta de regreso si las cosas no salen bien en la nueva empresa a la que vas.
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