Cómo resolver problemas en el trabajo

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Es posible que, en tu lugar de trabajo, experimentes conflictos por diversos motivos (como oportunidades de ascensos, disputas salariales, la sensación de que no te aprecian y las diferencias personales). Si surge un conflicto, debes tener en cuenta que no es el fin del mundo y que no es necesario que consigas otro empleo. En cambio, debes abordar la situación con madurez y tratar de resolverla. Confronta el problema tomando tú la iniciativa, teniendo en cuenta que no debes dejar que un problema laboral se convierta en uno personal. Di todo lo que tengas que decir, teniendo en cuenta que debes escuchar la otra versión, haz preguntas y pide que te expliquen las cosas que no tengas del todo claras. Por último, debes generar soluciones y ceñirte a ellas.

Abordar el conflicto

  1. Reconoce el conflicto. Fingir que nada anda mal no es la forma adecuada de lidiar con un conflicto. Para empezar, debes admitir que hay un problema que debe solucionarse y reconocerlo, así como también reconocer el papel que tanto tú como la otra persona hayan jugado para que el conflicto se genere o se mantenga. Debes ser honesto contigo mismo en cuanto a tu propia participación en la situación.
    • Considera los factores que tengan una influencia en el problema (por ejemplo, los horarios, los conflictos de personalidad, la sensación de tener demasiado trabajo o la alteración de lo que se perciba como un orden jerárquico).
    • Considera tanto tu versión como la de la otra persona. Podrás comprender el problema desde ambos puntos de vista si les prestas atención a ambas versiones.
  2. Concéntrate en el problema, no en la persona. Si no es un conflicto personal, no debes hacer que se convierta en uno. Concéntrate en el problema y en la forma de resolverlo. No podrás hacer que la persona cambie y lo más probable es que debas seguir trabajando con ella. Tu enfoque debe permanecer en el problema sin que este se torne en algo personal, incluso si no quieres ser amigo de esta persona.
    • Es fácil que algo se sienta como un ataque personal, sobre todo si tiene relación con tu trabajo. Debes esforzarte por no tomarte las cosas personalmente y lograr que todo se mantenga dentro del ámbito de tu trabajo.
  3. Toma la iniciativa. Debes abordar los problemas lo más pronto posible para que así no se conviertan en algo más grande en el futuro. Si detectas un problema, debes abordarlo de inmediato. Por ejemplo, puedes organizar una reunión para hablar sobre este asunto y trabajar en conjunto para llegar a una solución.
    • No esperes a que la otra persona te aborde. Debes ser tú el primero en traer el problema a colación independientemente del papel que hayas jugado.

Conversarlo

  1. Elige el lugar y el momento adecuados para conversarlo. No resolverás nada con una conversación apresurada en tu escritorio en un espacio en medio de llamadas y correos electrónicos. Debes darle un poco de consideración a tu conversación con esta persona. Será necesario hacerlo en un lugar tranquilo y tener tiempo para abordar el problema.
    • Determina si quieres enviarle un correo electrónico o discutirlo en persona. Si lo haces en persona, deben estar lejos de la presencia de otros empleados y hacerlo en un momento en el que ambos tengan tiempo para hablar.
  2. Pregunta acerca de qué es lo que no está funcionando. En caso de que alguien te haya enojado al hacer algo o de que no comprendas las acciones de otra persona, puedes marcar una gran diferencia con tan solo preguntarle. No debes asumir que las personas hacen las cosas para fastidiarte o lastimarte, ya que, en algunos casos, pueden tener buenas razones para hacerlas. En otros casos, quizás ni siquiera se den cuenta de que lo que hicieron lastimó a alguien, por lo que una forma de esclarecer sus intenciones es trayéndolo a colación. Pregunta en lugar de acusar, esforzándote por permanecer neutro y formular las preguntas como un asunto de curiosidad.
    • Por ejemplo, puedes decir "Me preguntaba por qué no hiciste caso de mi pregunta ayer" o "Me he dado cuenta de que redujiste mi cantidad de trabajo y quisiera saber la razón".
  3. Escucha su punto de vista. Al momento de debatir el asunto con un colega, no debes dejar que todo gire en torno a ti. Debes estar dispuesto a escuchar a la otra persona y su punto de vista y tomar en cuenta sus sentimientos. Permite que tenga el tiempo suficiente para expresar sus pensamientos, sentimientos y experiencias. Si se pone a la defensiva, deja que lo exprese y que hable sin interrupciones.
    • Tu versión de los hechos no debe monopolizar esta interacción. Debes estar dispuesto a escuchar a la otra persona, ya que esto podría permitirte obtener mayor información o comprenderla mejor.
    • Asegúrate de que la otra persona haya terminado de hablar. Puedes decir "¿Quieres añadir o decirme algo más?".
  4. Encuentren algo en lo que estén de acuerdo. Busca puntos en común con esta persona. Esto podría constituir el reconocimiento por parte de ambos de que hay un problema o algo que es preciso resolver. Podrían estar de acuerdo con que ambos deben hacer algo para generar una resolución. En cualquier caso, deben encontrar algo con lo que ambos puedan estar de acuerdo.
    • Por ejemplo, si consideras que la otra persona te intimida, ambos podrían acordar que tienen dificultades para llevarse bien o para dividirse las responsabilidades.
    • Puedes decir "Quiero que resolvamos esto. Encontremos algo con lo que ambos podamos estar de acuerdo para que así sea fácil seguir adelante".
  5. Pide perdón por cualquier ofensa. Pide perdón por el papel que hayas jugado en el conflicto. Por lo general, todos los involucrados contribuyen a crear y mantener el conflicto, por lo que debes reconocer de qué forma propiciaste la disputa y expresar tu arrepentimiento y responsabilidad. No olvides que no debes echarte la culpa por todo sino que te responsabilizarás por la forma en la que hayas contribuido a la situación.
    • Por ejemplo, podrías decir "Pido disculpas por haber dicho esas cosas hirientes. Estaba molesto, pero no estuvo bien que yo te llamara de esa forma".
  6. No sucumbas a actuar de manera impulsiva. Si tu colega dice algo hiriente u ofensivo, no debes sucumbir a la tentación de responderle también de una forma dura, ya que podrías decir algo de lo que te arrepientas o intensificar el problema. En caso de que surja un conflicto, debes considerarlo bien durante un tiempo antes de responder de inmediato. Quizás te des cuenta de que no escuchaste bien, entendiste mal o necesitas esclarecer un poco más las cosas.
    • Si respondes de inmediato, lo más probable es que lo hagas de forma negativa.
  7. No acuses ni eches la culpa. Debes evitar ponerte a la defensiva o echarle la culpa a la otra persona. No debes proyectar toda tu negatividad en ella, incluso aunque te sientas una víctima. Si bien podría parecer tentador acusarla o decirles a los demás de qué forma esta persona te hizo daño, estás en tu lugar de trabajo, por lo que debes mantener el decoro.
    • Emplea oraciones en primera persona si deseas expresar que te sientes agraviado o lastimado. Por ejemplo, en lugar de decir "No puedo creer que hayas hecho eso. Eres una muy mala persona", puedes decir "Me lastimó mucho que te llevaras el crédito por el proyecto durante la reunión".

Crear soluciones

  1. Involucra al departamento de recursos humanos (RR. HH.). Este podría ayudarte con la resolución de problemas en tu lugar de trabajo. Debes involucrar a RR. HH. si el conflicto se intensifica o si tienes ganas de renunciar debido a ello. Asimismo, si el conflicto es personal o si tú o incluso también los que te rodean tienen una baja moral en el lugar de trabajo, también podría ser necesario involucrar a RR. HH.
    • RR. HH. puede enviar a alguien para actuar como mediador o para lograr que tú y la otra persona tengan una conversación más constructiva. Los mediadores buenos no dan consejos ni obligan a los involucrados a adoptar una solución en particular, sino que los ayudan a encontrar la solución por su cuenta.
  2. Desarrolla un plan para la resolución. Cuando consideres que han conversado sobre el problema, debes proponer algunas soluciones posibles. Mantente enfocado en el futuro y en la forma como cada uno de ustedes puede reaccionar mejor. Encuentren aspectos en los que ambos puedan hacer concesiones o trabajar para que la comunicación sea más efectiva. Establezcan una forma diferente de resolver problemas o de trabajar el uno con el otro (por ejemplo, turnándose o anotando las cosas en lugar de decirlas en voz alta).
    • En caso de que no te sea posible crear un plan por tu cuenta, puedes involucrar al gerente o al departamento de RR. HH. para establecer formas de abordar el conflicto.
    • Por ejemplo, en caso de que la persona te interrumpa durante las reuniones, puedes decir "Quiero que se me escuche. ¿Te sería posible esperar a que yo termine antes de hablar? Si me interrumpes, te pediré que me dejes terminar".
  3. Cumple con el plan. Llegar a una resolución no es suficiente. Es necesario que tú y la otra persona cumplan con las soluciones que hayan acordado y discutan las formas en las que pueden responsabilizarse, ya sea que esto implique la participación de otros colegas o que se involucre el lugar de trabajo. Elaboren un sistema que les permita rendir cuentas. Para hacer que se cumplan los cambios, podrías involucrar al departamento de RR.HH.
    • Por ejemplo, si tienes dificultades para llegar a un equilibrio en los proyectos, puedes dividir las tareas antes de empezar. De esta forma, parecerán justas y equitativas. También puedes pedirle a alguien imparcial que se involucre y les dé su opinión sobre las tareas.
  4. Haz los cambios que sean necesarios. Es posible que debas hacer ciertos cambios, como en cuanto al papel que desempeñes en tu lugar de trabajo, aunque esto dependerá de la disputa en cuestión. Por ejemplo, podrías cambiarte de departamento o adoptar un papel diferente en caso de que no puedan llegar a una resolución. Si sabes que hablar con esa persona te molestará o te causará problemas, entabla solamente conversaciones superficiales con ella cuando se encuentren en la sala de descanso. Haz tu mejor esfuerzo por no crear ni perpetuar más disputas.

Consejos

  • Es posible que la parte más difícil de todo este proceso sea pedirle a la otra persona que hable contigo sobre el problema. Dar este primer paso puede llegar a ser extremadamente difícil, pero debes hacerlo de todos modos.
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